LA MARINERA LIMEÑA

(Fuente de las imágenes de Portada: LA MARINERA o zamacueca, en acuarelas de Pancho Fierro.)
(Del Disco : SOCABON  I  Marineras en Menor – Dirige Nicomedes Santa Cruz)

Tengo la impresión, de que muchos peruanos, no hemos llegado a vivir aún, toda la emoción y todo el sentimiento que desborda una marinera limeña.

Tal vez, porque al igual que otras formas musicales de nuestra patria: la marinera limeña es cultivada y difundida en la actualidad únicamente por cultores y círculos muy reducidos, pero que son muy esforzados. De la misma forma como sucede con otras expresiones de la cultura popular peruana, como el tondero, el sikuri, el huayno en muchas de sus variantes, la tunantada, las danzas del Altiplano peruano o del Cusco, Cajamarca,  etc.

La marinera limeña, contrariamente a lo que algunos suponen, no es expresión cultural de una élite criolla limeña, sino fruto de la gente del pueblo común, que la concibió en un largo proceso de intercambio de usos y costumbres, con evidente y notorio influjo de formas del canto popular español,  recogido por negros, grupos criollos de barrios populares e indios. Siendo que en tiempos posteriores y  más recientes, a partir de 1950 aproximadamente,  este género musical fue apreciado y difundido igualmente, con relativo éxito, por cultores, compositores e intérpretes de origen social y cultural más acomodado, que sin embargo no pudieron  desvincularse, de la esencia rotundamente popular de esta música.

(Marinera Limeña: MANDAME QUITAR LA VIDA. Por: Rafael Matallana.)
(Zamacuecas, marineras + Resbalosa + Fuga. CONJUNTO: TRADICIÓN LIMEÑA)

Como lo indica el antropólogo e investigador Alberto Mosquera[1]; de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, con relación a los orígenes  de la marinera:

La marinera, que hoy puede bailarse en un humilde callejón bajopontino o victoriano, como en los privilegiados círculos limeños, trujillanos o arequipeños; o si se prefiere en cualquier pueblo… para sobresalir tuvo en sus orígenes que dejar atrás una estela de prejuicios y temores, fabricados por la hipocresía y el falso pudor de una oligarquía, que intencionadamente confundió lascivia con gracia y picardía para negar y despreciar un baile que se incubó entre negros, cholos e indios de los arrabales pueblerinos y en la Lima señorial; que después de 1821 mientras rendía aún culto a tapadas, zahumerios y padrenuestros, se resistía a dejar de ser colonial, incluso hasta en sus bailes, prefiriendo regodearse con los “bailes serios y decentes”, como se calificaba al rigodón, la pavana, la gallarda y la cuadrilla, y a otros, de nítida factura europea, particularmente española.(…)

Y han sido quizás los negros los más genuinos cultores de la marinera limeña, sin subestimar la labor creativa de otros exponentes del criollismo musical. Mas allá de la parafernalia de los escenarios oficiales, donde se ha cantado y bailado la marinera, han existido otros ambientes, generalmente modestos, en los que bastaba una o dos guitarras, un cajón, y las voces aguardientosas de los cantantes negros para dar paso a la alegría del baile, animado por los versos que espontáneamente brotaban de boca en boca, en un divertido contrapunto que hoy lamentablemente se ha perdido, pero con mucha suerte todavía podemos escuchar en algún viejo como nostálgico rincón limeño, que cual saraos de fines de siglo congrega hombres y mujeres, negros, blancos y cholos para cantar y bailar, libar y comer.

(Asociación De Rompe y Raja: DIÁSPORA NEGRA- Marinera Limeña)
(Marineras Limeñas en LA CATEDRAL DEL CRIOLLISMO)
(MORENO PÍNTAME A CRISTO, marinera limeña, canto y baile con FABIOLA DE LA CUBA)

Cabe recordar que esta forma musical ya era conocida en el  Perú del siglo XIX  como zamacueca, mozamala o resbalosa. Siendo que al parecer la ZAMACUECA sería el tronco original de estas danzas. Debe anotarse que la marinera integra una gran familia de expresiones musicales de sudamérica, entre las que se encuentran danzas tan diversas como: el tondero,  la cueca boliviana, la cueca chilena, la chacarera argentina, la zamba argentina, el gato, el escondido y hasta  el joropo, el pajarillo, la guajira, el son cubano tradicional y  un largo etcétera

Nuestro Perú tan plural, tan diverso y por ello mismo tan rico en expresiones culturales, tiene entre sus componentes  señeros y emblemáticos a la marinera limeña. Pero, ¿cuántas veces nos hemos sentado a oír y sentir- vitalmente- una marinera limeña? ¿o un huayno ayacuchano en solo de guitarra? ¿o un sikuri del altiplano?

(Juan-Diego-Florez–Marinera-limeña -El-Palmero)
(Del Disco : SOCABON  II  Marineras en Mayor – Dirige Nicomedes Santa Cruz)

 

NOTAS

[1] Mosquera Moquillaza, Alberto: LA MARINERA – UN BAILE NACIONAL, Revista de la Facultad de Ciencias Económicas © UNMSM. Facultad de Ciencias Económicas, ISSN versión impresa 1561-0845, Año 3, Nº 7, 1998, pp. 140 y 142-143

 

 

 

 

 

 

 

 

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