Skip to main content.


miércoles, agosto 07, 2013

Andina
 
Los legisladores que renuncian a sus bancadas para pasar o formar otros grupos son tránsfugas y de eso no hay dudas, aseveró hoy el expresidente del Congreso Henry Pease, al comentar los recientes "cambios de camiseta" en el Legislativo.
Henry Pease, expresidente del Congreso.
Henry Pease, expresidente del Congreso.
"He visto montón de definiciones inventadas para defenderse, pero tránsfuga es la persona que ingresa al Congreso por un partido o alianza y luego se sale y continúa como congresista", declaró a la Agencia Andina.
Sostuvo que cada vez que pasa esto se complica la conducción del Parlamento, por lo que debería evitarse esa práctica a través de iniciativas legislativas que contemplen el ingreso de los accesitarios en lugar de los que dimiten.
"Lo que debe establecer la ley, como ocurre en buena parte de Europa, es que si alguien deja su partido debe ser vacado o pasar a una especie de limbo que se llama comisión mixta, donde nadie 'les da bola'", indicó.
"Pero acá no sucede eso, se cambian para tener capacidad de negociar de otra manera. El transfuguismole hace daño al Congreso, es antiético, el elector vota por un partido y una persona, dos entes que no deben separarse", añadió.
Pease advirtió, además, que existe un problema mayor por resolver, que es la formación de alianzas de agrupaciones pequeñas que se unen sólo para superar la valla electoral y una vez que llegan al Legislativo rompen los compromisos que tenían.
Además, si por una cuestión de cambio de ideología del partido uno de sus congresistas quiere renunciar, tendría que hacerlo; pero habría que modificar la ley que actualmente lo impide.
El extitular del Parlamento consideró necesaria la eliminación del voto preferencial, al referir que la continuidad de este mecanismo no ayudará a los partidos a levantar cabeza, y también aplicar el financiamiento público de los partidos.
"Deben haber elecciones primarias para formar las listas y que no las conforme la cúpula partidaria, que sí puede proponer nombres. Debe asegurarse una elección transparente y formar la lista en el orden de los votos recibidos", comentó.

viernes, agosto 02, 2013

Publicada en "Somos" de El Comercio el sábado 27  de julio

“Los muchachos de hoy se dan cuenta de que la política existe y de que es parte de la defensa de nuestros derechos. Eso es importante”.

20130802-pease_en_somoss.jpg

ESCRIBE RICARDO LEÓN FOTO NANCY CHAPPELL

Con la autoridad que le brinda el hecho de haber integrado y presidido el Congreso, Henry Pease analiza la crisis que atraviesa la función parlamentaria

El ex congresista Henry Pease, una de las voces políticas más respetadas del país por su trayectoria, confiesa que el momento más memorable de su vida política fue la Marcha por la Paz, que se llevó a cabo a finales de 1989 a pesar de las advertencias explícitas de Sendero Luminoso. Él, como muchos otros, se sentía cansado del miedo y de la sensación de oscuridad que se ceñía sobre el país, y salió a la calle a gritarlo. La protesta, dice Pease, es una muestra de hartazgo. Aunque en un muy distinto contexto y con objetivos diferentes, se asemeja un poco a la situación actual, en la que un sector de la población ha decidido hacerse escuchar.

Usted sabe bien lo que es reclamar en la calle. ¿A qué responden las protestas que estamos viendo, esta suerte de movilización colectiva súbita?

¿Qué motiva a alguien a dejar de quejarse desde el quiosco de periódicos para ir a hacerlo a la calle?

Cada generación enfrenta determinados momentos en los que no soporta más, porque hay temas que tocan la moral institucional, y eso es lo que en este caso ocurre. No es una marcha enorme, y no se puede comparar con lo que ocurre en Europa y otros lugares, pero sí es un indicio de que los muchachos de hoy, formados en una era de la antipolítica –como la llamaba Carlos Iván Degregori– y a los cuales se les ha querido quitar la política de la cabeza, se dan cuenta de que esta existe y es parte de la defensa de nuestros derechos. Eso es importante. La crisis en este caso tiene relación con una sensación concreta de asco que da el Parlamento.

La frase simbólica en estas movilizaciones es ‘No nos representan’. Es como una crítica general, transversal contra la clase política.

Es simplemente la idea de que un señor que nombra a un corrupto no me puede representar. Es una situación que va más allá del Congreso; hemos vivido 10 años de autocracia. En ese tiempo se dañó, se agredió a muchas personas, y ahora hay muchos operadores de esa época que se ‘blanquean’ un poquito y se dicen demócratas, y han logrado un partido con una fuerza en el Parlamento (Fuerza Social) que se ha dado el lujo de chantajear a los demás partidos, con conflictos de intereses por todos lados.

Usted ha sido congresista y presidente del Congreso, es decir, ha estado al otro de la mesa. Más allá de la crisis de partidos, que ya suena a lugar común,¿qué está ocurriendo con el Parlamento?

Frente a lo que ha pasado, yo siento pena y vergüenza.ero, además, la representación es una crisis mayor, no solo porque esto que hicieron esté mal, sino porque la relación del congresista con la gente que lo eligió es lejana. En Estados Unidos, por ejemplo, los congresistas casi viven en un avión, van todo el tiempo a la localidad que los eligió. Aquí, en cambio, la semana de representación se ha burocratizado. Y no se trata de ir a inaugurar obras, sino de tener discusiones con los ciudadanos, con los votantes, escucharlos a ellos. Cuando el congresista está cerca de la gente, reacciona pensando en ellos frente a hechos como los que vimos en el Congreso.

Es la extensión política del elector.

Así es. Y cuando ha reaccionado el presidente Humala –que, estoy seguro, sabía en lo que su partido se había metido- le ha hecho caso a la gente. Puede haber habido una cuota de cálculo político, pero lo hizo. Los congresistas, sabiendo que era un mamotreto lo que habían hecho, lo defendieron como pudieron…

Y entonces dejan de ser la extensión política del elector y su función original se pervierte.

Es que generalmente los congresistas no escuchan, no están acostumbrados a escuchar. La representación es la función más débil del Congreso.

20130802-somos_pease_2.gif

Usted escribió en una columna reciente: “Nuestra cultura política repite inconscientemente comportamientos de los gobiernos autoritarios”. Es como una herencia que no queremos, como un trauma.

En el Perú hay mucha cultura autoritaria. El siglo XX fue el que más regímenes y conductas autoritarias registró, y mucha gente mira lo que pasó en el pasado y cree que se repite siempre, pero no se da cuenta de los cambios. La cultura es lo que más lentamente cambia en la historia, y la cultura política en el Perú tiene una expresión autoritaria, incluso en cosas insignificantes como la celebración de fiestas distritales con marchas tipo militar y estudiantes que tienen que levantar la pierna lo más alto posible. Todavía creemos que los estados de emergencia resuelven todos los problemas. Son repeticiones, herencias, ceremoniales copiados de anteriores gobiernos.

Si tuviera que analizar –en resumen– los dos primeros años de gobierno de Ollanta Humala, ¿cuál sería su balance? Jorge Basadre decía que en el Perú los enemigos terminan por aliarse. Da la impresión de que eso le ha ocurrido al presidente respecto del sector empresarial y otros que se oponían a su candidatura.

Me faltó completar esa frase, porque los enemigos terminan siendo aliados para llegar, pero no para gobernar. Esto pasa mucho con las actuales bancadas, que se unen para tener fuerza y llegar al poder, y una vez que están ahí se dividen... Yo comprendo que las contradicciones son fuertes en el gobierno de Ollanta Humala, pero lo que menos se fijaron aquellos que lo acompañaron en su candidatura es que él es un comandante en retiro, o sea, un oficial del Ejército, formado como tal, y que eso prima en su comportamiento.

Habrá ido agregando después elementos políticos en su vida, pero no tiene formación política y, por lo tanto, sus decisiones las ha tomado en el camino y han sido duras.

En los últimos meses es común leer titulares que hablan de la mayor o menor confianza de los empresarios e inversionistas, como si fuera el único termómetro, y se especula que en el mensaje a la Nación por Fiestas Patrias el eje central serán las inversiones.

La razón por la cual la inversión extranjera se demora o se retrae es, casi siempre, externa y no tiene un origen local. La crisis que hay en otros países obliga al empresariado a no invertir o a cerrar, y la baja que hay en China también desincentiva el crecimiento de las mineras. Lo que quiero decir es que el Perú está desplegando un esfuerzo grande por atraer inversiones, y está bien, pero lo está haciendo en un momento en el que ya no tenemos una gran alza. Lo que me preocupa es, cuando se acabe esta alza y las materias primas tengan bajos precios, ¿qué pasará entonces?

Y pensando un poco en el 2016, ¿cómo cree que llegarán Alan García, Keiko Fujimori y Alejandro Toledo?

No creo que pueda hacer una proyección, porque los he visto a todos muy desdibujados, cometiendo errores y en medio de problemas que los afectan. Además porque es muy difícil que en tanto tiempo se mantenga la misma situación. Ya sabemos que en la segunda vuelta cerca de la mitad de la población está obligada a votar por alguien que no era de su agrado, y esto al final funciona como una lógica de chantaje. Por ejemplo, estoy seguro de que Alan García no habría salido elegido en el 2006 si no fuera porque compitió con Humala en segunda vuelta.

Hace poco se presentó al nuevo Frente Amplio de Izquierda. Su eslogan es ‘Unidad y Renovación’, pero a la izquierda peruana actual se le critica precisamente por carecer de esas dos cualidades.

Ellos no han lanzado candidatos, por lo tanto aún no es hora de decir si quienes conforman el movimiento son parte de la renovación. Pero eso no quita que alguien de más de 50 años pueda formar parte del movimiento. Yo lo que espero es que haya una renovación, de lo contrario no va a cuajar, y además tiene que ser una renovación de métodos, estilos, programas, ideas, maneras de hacer política, y que todo esto ayude a que haya una izquierda moderna, una izquierda activa.

¿Extraña la política activa, la política del día a día?

Si me preguntan si extraño ser congresista, respondo que no; si me preguntan si extraño ser teniente alcalde de Lima, respondo que sí, porque fue la parte más linda de mi vida política. Yo caminaba en la calle y tenía una relación directa y constante con la gente. Hacía política a la antigua.

miércoles, julio 31, 2013

  Los jóvenes derrotaron la repartija

                 El Comercio

20130731-protestas_en_lima.jpg

Otra vez han sido los jóvenes quienes primero enfrentaron a un Parlamento incapaz de actuar con transparencia y muy lejos de representar a la ciudadanía. En ambos casos fue por el Tribunal Constitucional, ayer cuando la autocracia  destituyó a tres magistrados por dictaminar contra la impresentable segunda reelección de Fujimori, ahora cuando los parlamentarios se repartieron seis cargos del Tribunal, el de la Defensoría del Pueblo, y tres del Banco Central sin fijarse en la trayectoria democrática y la calidad profesional de todas las personas designadas,  porque cada grupo ha actuado como dueño de su cuota. Los altos cargos no pueden ser tratados como sucursales de cada partido, sujetos a la correlación de fuerzas.  Vean el escándalo producido en España al encontrar que el Presidente del Tribunal Constitucional había cotizado como simple militante del Partido Popular.

No hubo concurso alguno y sospechamos que el fujimorismo se atrevió a proponer a Sousa porque hay muchos corruptos que creen que actúan bien y con derecho aunque estén en un objetivo conflicto de intereses y persistan en defender la impunidad de asesinos que actuaron a órdenes del autócrata.  No es el único caso cuestionable, pero sí el más grave. Más aún, en los dos primeros años de este Parlamento, las elecciones no se llevaron a cabo porque la cantidad de escaños que posee el  fujimorismo impidió alcanzar un  acuerdo. Así lo declaró el congresista Abugattás cuando finalizaba su presidencia.

Es obvio que los regímenes no son iguales; la autocracia fujimorista  construía su fin paso a paso y no tenía los respiraderos propios de un régimen democrático.  Desde que juró Valentín Paniagua ya van tres gobiernos que continúan el régimen democrático.  Pero hay un desgaste del mismo no sólo porque es poco lo que se comparte económicamente, sino porque la falta de transparencia y la convivencia con la corrupción destruyen los avances democráticos.  Hace cincuenta años no era tan importante la transparencia, regía la cultura del secreto. En esta sociedad mediática, felizmente, cada día dura menos el secreto y son comunes los estallidos cuando los gobiernos hacen  una barbaridad.  Pero –además- muchos ciudadanos se sienten estafados por políticos que dicen una cosa y hacen otra, por promesas de campaña que se contradicen desde los inicios del  gobierno, por actitudes que olvidan que los valores que están detrás de las democracias son de solidaridad y capacidad de compartir y que jamás llevan a que el político se sitúe y sienta por encima de los demás ciudadanos.

En las calles de estos días ya no solo van los jóvenes, van muchos más y protestan.  Los jóvenes abrieron el camino, a pesar del enorme daño que la autocracia hizo en una generación con muchos jóvenes apolíticos y antipartido. Ahora tendrán que comprender que la política es servicio, no únicamente marchar, sino construir organización y estar cerca, escuchando a los ciudadanos.  Es que la fuerza de la juventud es su capacidad de palpar antes (y con menos intereses en conflicto)los problemas de injusticia, de corrupción, y de falta de transparencia.

No creo que este Congreso sea capaz de hacer cambios constitucionales.  Pero la ciudadanía debería debatir reformas puntuales indispensables.  Se necesita un Senado pequeño, más calificado, para elegir altos cargos o ratificarlos.  Un Senado que no intervenga en el pleito político cotidiano, sino que trate las leyes más importantes, y que elija  y haga preguntas de fondo a los altos cargos.  Hay que pensar en concursos públicos donde se presente quien quiera y tenga los requisitos necesarios para hacerlo, se evalúe con una pauta previamente publicada todos los currículos y se les ponga una nota. Luego se debe entrevistar a cada candidato y calificarlo. Finalmente se debe publicar un cuadro de méritos, dentro del cual, con reglas comunes, los senadores elijan a los funcionarios.

La anulación de la repartija beneficia hoy a Alan García, que tiene  operadores partidarios en el ya vencido Tribunal Constitucional, organismo al que puede llegar su recurso de amparo contra la comisión  que  investiga –entre otras cosas- sus narco-indultos.  Por eso los apristas jugaron a petardear la repartija. Pero si los jóvenes y tantos peruanos sanos deciden renovar la política, sin extremismos ni sectarismos, otro futuro nos espera.

 

domingo, julio 28, 2013

La República

Sabado, 27 de julio de 2013
Henry Pease Profesor, director de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la PUCP.
Henry Pease Profesor, director de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la PUCP.
Enrique Patriau.

Usted era congresista de oposición en los noventa, cuando las protestas universitarias contra Fujimori. Hoy los jóvenes salen de nuevo a marchar.

Y eso demuestra que los jóvenes toman la iniciativa en política. Una sociedad en la que los jóvenes son apolíticos está dormida, caída. Pero la política no es solamente salir a marchar cuando hay un escándalo. La política es pensar problemas, debatir caminos, analizar. Que no se quede en lo superficial, que no se abandone porque te cansaste de marchar porque tus pies se desgastaron.

Pero al menos ya es un inicio.

Desde luego, lo que pasa en estos días a mí me alegra, me entusiasma. Lo curioso es que el Tribunal Constitucional (TC) haya sido, dos veces, el que haya despabilado a los jóvenes. Con Fujimori fue igual. Lo importante es que esa capacidad de indignación se convierta en decisión de hacer política, estudiarla y entenderla como servicio. No es un juego de vedette, de coquetería.

Pero en esas marchas, muchos no quieren saber nada con los políticos. La profesión del político debe ser la peor considerada en el Perú.

(Risas). Eso pasa en muchas partes. Lo que acaba de ocurrir acá con el TC acaba de pasar en España, donde han descubierto que el presidente del tribunal era militante del Partido Popular, en el gobierno. No han salido los españoles a gritar por eso porque tienen cosas más urgentes de qué quejarse.

¿Nuestros políticos son tan malos en serio?

No es un problema de bondad o maldad. En todo Parlamento hay buenos y malos congresistas, yo he visto muchas cosas que hoy escandalizan. Lo que ocurre es que años atrás la mayoría de gente no tenía ni idea de lo que se hacía. El Parlamento ni siquiera funcionaba todo el año. Sí, los políticos tienen mala fama y eso tiene que ver con la sociedad mediática, porque es suicida no buscar la transparencia. Se arma escándalo con mucha facilidad.

Me habla de la sociedad mediática. Las nuevas tecnologías han ayudado a la movilización de los jóvenes.

Se han vuelto importantes en la superficie de la política. Son claves para una movilización, para la reacción de estos días, pero, algo fundamental, no reemplazan la formación. Esta es una sociedad mediática, en la que aquello que no se ve no existe. El análisis abstracto es cada vez más difícil porque la gente no está formada para eso. ¿En cuánto tiempo se lee un diario hoy, en cuánto se leía antes? ¿Qué vemos en los noticieros de acá?

Usted tuitea de vez en cuando.

El Twitter te manda un mensajito, no un análisis. Antes se analizaba más. Y antes se forzaba a leer más. No encuentro reemplazo a la lectura. Ojo, yo leo mejor en la computadora. Es un tema de costumbre, no de plataforma.

Ahí le veo un Ipad.

Y ahí escribí parte de mi último libro, La política en el Perú del siglo XX.

Ahora es un profesor a tiempo completo. ¿No extraña el cargo público?

No, más bien extraño hacer cosas. El cargo que más me ha gustado no es el de presidente del Congreso, que ha sido el más alto, sino el de teniente alcalde de Lima, con Alfonso Barrantes. Porque en esa época trabajábamos codo a codo con la gente. A mí ser un político nunca me aisló de la gente.

¿Por qué no extraña ocupar un cargo público?

Porque siempre estoy contento con lo que hago. Yo he hecho dos cosas en la vida, ser político y ser investigador, y ahora me dedico a la investigación. Si me dijeran ahora: cambia la universidad por algún cargo, diría no. Pero hubo otros años en que la universidad estaba aburrida. La vida académica también tiene sus altibajos, es a veces muy lineal. Y uno tiene que romper la linealidad.

¿Que se haya dejado la barba blanca tiene alguna relación con su perfil de investigador a tiempo completo?

¿Usted también? Todos mis alumnos se meten con mi barba.  La verdad es que es algo que me demandaba mi nieto, antropólogo y músico casi a tiempo completo. Él siempre me dijo que tenía que usar barba. Un día entró y me dijo: “¿Ves? Así es como te tienes que quedar, te lo dije”. Primero pensé que no le haría caso. Aunque me siento más viejo con la barba que sin ella. Una cosa es dejarse la barba a tu edad y otra a los 68.

martes, julio 16, 2013

La República

"No tengo la menor duda de que muestran que son gente corrupta", refirió.

Pease García también se refirió a la posible designación de Pilar Freitas. (Foto: La República)
Pease García también se refirió a la posible designación de Pilar Freitas. (Foto: La República)
El expresidente del Congreso Henry Pease García advirtió hoy que los fujimoristas tratan de imponer la candidatura de Ronaldo Sousa al Tribunal Constitucional en base a chantajes a las otras bancadas.

En ese sentido, también hizo referencia sobre la probable designación de Pilar Freitas frente a la Defensoría del Pueblo, caso que ha sido muy cuestionado en estas últimas semanas.

En tanto, sobre la candidatura de Sousa, dijo: “Me parece que es un proceso muy complicado y que se ha dado bajo un chantaje que el fujimorismo ha presentado permanentemente al resto de bancadas, cosa que tiene una votación muy importante para que pueda marcar el paso y eso es lo que ha estancado este proceso. Ojalá que se realice (la elección), algo es mejor que nada”, dijo en declaraciones con Ideeleradio.

“No tengo la menor duda de que es un chantaje, no tengo la menor duda de que muestran que son gente corrupta y, sin embargo, no tengo la menor duda que tienen la manera de cumplir su chantaje, si no se cumple con elegir a todo el pleno”, estimó.

Por otro lado, también se refirió a la intervención del APRA para boicotear la designación de Pilar Freitas como defensora del Pueblo.

“Quiero advertir una maniobra y ya hay varios titulares en ese sentido. Han hecho una campaña contra Pilar Freitas, que no tiene que ver con ella o su pasado, tiene que ver con que no quieren que haya un Tribunal Constitucional y son los apristas los que han estado haciendo eso. Es decir, quieren que reviente la pólvora, saben que si se vota uno por uno, no hay tribunal. Saben que si se vota y algunos se niegan a votar por el conjunto, se atasca el proceso y no hay Tribunal Constitucional”, indicó.

sábado, julio 06, 2013

Andina y diario.16

El expresidente del Congreso Henry Pease aseguró que la acción fiscalizadora del Congreso no se detendrá con la presentación de un amparo por parte de Alan García contra la "megacomisión", porque este grupo puede seguir la investigación y esta podría llegar al exmandatario.

Si el líder aprista es excluido, añadió, aún quedarán dentro de las pesquisas sobre las eventuales irregularidades de su segundo gobierno, los exministros y exfuncionarios que nombró en su calidad de jefe máximo del Ejecutivo.

Henry Pease: “Acción fiscalizadora del Congreso no se detendrá con acción de amparo”

"El Congreso no puede detener su función fiscalizadora por una acción de amparo, (si el recurso procede el Congreso lo podría dejar de investigar pero no dejar de lado la investigación global y, de ser el caso, presentar una acusación constitucional y mandarlo a la justicia ", subrayó.

Pease señaló, en ese sentido, que es un error de García pedir su exclusión de la investigación porque "puede costarle políticamente", porque la ciudadanía le demandará explicaciones por la liberación de cientos de narcotraficantes.

"Porque si él queda excluido, no lo serán sus ministros o funcionarios nombrados en su calidad de presidente de la República, quienes permitieron que suceda esto. Al final, por una o por otra le va a llegar (la investigación)", argumentó.

El exlegislador agregó que a pesar de la existencia de posibles "errores de procedimiento" por parte del Congreso al citarlo, tal como advirtió la Defensoría del Pueblo, de todas maneras fue García quien firmó los indultos en cuestión.

viernes, junio 14, 2013

El Comercio

QUIEN LA HACE LA PAGA

          Un recordado maestro jesuita, venido de España y enamorado de la geografía e historia del Perú, Santos García S.J., me grabó en segundo de media esta frase: quien la hace la paga.  Sin ella no hay instituciones ni legalidad, es el extremo opuesto de lo que hoy llamamos informalidad.  Este recuerdo enmarca mi reacción a la decisión del Presidente Humala de no indultar al ex Presidente Fujimori, condenado por delitos de lesa humanidad, anciano pero no enfermo terminal, que jamás mostró arrepentimiento alguno y que desde su prisión dorada hizo sucesivas maniobras psicosociales para forzar su perdón o indulto.

El Presidente Humala ha consolidado la acción del Poder Judicial, que en este caso fue un juicio impecable, internacionalmente reconocido. Más aún, a contracorriente del escándalo causado por el gobierno de Alan García al indultar sentenciados por narcotráfico, además de buen número de apristas, lo que hace inútil el trabajo de jueces y policías, el presidente Humala no sólo ha procedido de acuerdo a ley al no indultar arbitrariamente sino al destacar que sigue la recomendación de las instancias del Ejecutivo especializadas en este trabajo.  Sólo el residente tiene la facultad y la legitimidad para hacerlo pero la legitimidad se pierde cuando se ejerce como los monarcas, por capricho y no por el análisis médico y jurídico debidamente fundamentado en casos de tanta gravedad.

20130624-pease_blo_dibujo.gif

Una democracia como régimen de gobierno implica siempre separar el poder político del poder jurisdiccional.  Este último sentenció impecablemente a Fujimori y un indulto sólo puede darse por razones humanitarias en casos muy graves. La comisión demostró que no hay enfermedad terminal y todo el país sabe que Fujimori está en la única cárcel de cinco estrellas que hay en el Perú.

Sé que esta decisión, correcta y democrática, del Presidente Humala le va a costar en el Congreso, porque los seguidores del autócrata se la van a cobrar. Vienen chantajeando al país desde hace años. Impiden la elección del Tribunal Constitucional chantajeando a todas las fuerzas políticas: o eligen para esos cargos a dos operadores impresentables del fujimorato como Marcos Ibazeta y   Rolando Souza o no hay elección posible.  Del primero se conoce bastante durante la autocracia, pero del segundo no se puede olvidar que gracias a la alianza del Apra con el fujimorismo fue elegido Presidente de la Comisión de Justicia y fue actor principal del escandaloso caso en que, vía delegación de facultades, hicieron una ley a la medida del grupo Colina.  Cómo no lo iba a hacer si era miembro del estudio Nakasaki y un diario publicó la carta en la que contestaba a la hermana del sentenciado Pichilingue, del grupo Colina, informándole que había atendido su pedido en la ley que delegaba facultades.

Todo el tinglado, incluyendo al ministro Rey Rey, cayó cuando un demócrata como Mario Vargas Llosa renunció al encargo de ese gobierno de presidir la comisión para el museo de la memoria.  Muchos peruanos habíamos denunciado lo mismo, pero no valíamos para los gobernantes de turno.  El escándalo de la denuncia y renuncia de nuestro Premio Nobel se tiró abajo este exabrupto. ¿Quieren olvidar esto?

Terminado este triste episodio de chantajes y presiones, creo que hay que mirar a futuro y recojo, pero desarrollo, una idea de Lourdes Flores.  No quiero que muera nadie en una cárcel, salvo por accidente.  El Congreso debiera dar una ley –general y no con nombre propio- que establezca que todo preso al cumplir 80 años puede seguir cumpliendo su condena en su domicilio, siempre que existan en éste las condiciones para hacerlo. No recupera su libertad ni sus derechos, sino vive con su familia; no puede desde allí declarar ni hacer política o negocios, menos ser un peligro de muerte para sus enemigos; que la muerte lo encuentre rodeado de los suyos, derecho de él y de cada uno de ellos, pero que la sentencia se cumpla. ¿Será posible legislar así?

lunes, mayo 27, 2013

Confusión en el rumbo,

¿todos contra todos?

El Comercio                                   

El gobierno del Presidente Humala ha mostrado confusión en el rumbo y la manera de gobernar, al tiempo que desde el sector privado empresarial y mediático hubo no sólo posiciones contrapuestas, algo normal, sino  exageración histérica. En paralelo casi todos los aspirantes conocidos  a la próxima presidencia terminan enredados en acusaciones de corrupción sin que las autoridades autónomas para investigar lo hagan con la indispensable celeridad. Ya se pregunta si no está el gobierno tras las denuncias mediáticas.

El caso REPSOL desnuda la manera de gobernar como ineficiente y muestra una sucesión de contradicciones. La iniciativa no fue del gobierno sino de esa empresa, obligada a hacer una millonaria inversión por razones ambientales el próximo año ¿quiere endosarla al Estado?,  El anterior directorio de PETROPERÚ no  promovió la compra y tenía observaciones. Le pidieron su renuncia al Presidente del Directorio y se fue con varios de sus integrantes. ¿Sólo era falta de  química con el Ministro? El Ministro de Energía y Minas se contradice con el de Economía y ambos actúan en paralelo ante y con el Presidente Humala que está demostrando que sabe mandar pero no conducir un equipo. ¿Para qué existe el Consejo de Ministros si asuntos tan importantes no se resuelven allí debatiendo?

En el sector privado ha habido incapacidad de diálogo con el gobierno y tanto medios como dirigentes se lanzaron a una confrontación blanco-negro que hace daño a la democracia. ¿es que toda empresa pública es mala y toda empresa privada es buena? Es que hay que mantener “moribundas” a las empresas estatales para después decir que su ideología es el único pensamiento posible?¿es que no hay empresas estatales de Petróleo eficientes en Brasil, Colombia, Chile o Argentina? ¿Es que todo se tiene que mezclar con el régimen venezolano ya en clara descomposición?   Con estos parámetros se remece el sistema democrático y la confianza ciudadana.  Estoy seguro que hay un problema de gobernabilidad democrática antes que un problema de estatismo o Chavismo.  Porque las políticas públicas se deciden en un régimen democrático con métodos donde todos se escuchan y con razones que no se tratan como estigmas de los tiempos de Torquemada.

Aunque la Constitución dio autonomía al Ministerio Público y al Poder Judicial, hay mucho por recorrer para que esta se ejerza y muchos jueces y fiscales  se someten al gobierno, al partido que le es cercano o a la argolla de amigos que defienden intereses corporativos y profesionales antes que públicos.  Dos ex Presidentes y un ex candidato presidencial están siendo cuestionados por acusaciones serias, García por decisiones de gobierno como los narco indultos, los colegios emblemáticos y la reconstrucción de Ica, Toledo por los negocios de su suegra y Castañeda por el caso Comunicore. No son casos iguales pero ni el Fiscal de la Nación ni el Congreso actúan con celeridad y objetividad. La ciudadanía terminará no creyendo en nada ni en nadie ¿a quién le conviene esto?  Recordemos hoy el escándalo de los PETROAUDIOS y cómo el gobierno de García hizo un eficiente “control de daños” a través del Parlamento, el Ministerio Público y el Poder Judicial para que muchos años después nadie sea responsable.

Cayó el Canciller Rafael Roncagliolo a quien hasta sus adversarios reconocen enorme capacidad. Sus razones de salud son antiguas y conocidas pero ¿no tendrá esto que ver con que el Perú haya votado por México y no por Brasil para la OMC? Constitucionalmente sólo el Presidente tiene la decisión, pero ¿conviene al Perú hacerle un desplante a su más grande vecino en este momento en que se viene la decisión de La Haya? y ¿qué significa este voto en la equilibrada política entre bloques que llevaba nuestra Cancillería?. Es cierto, los ministros son los fusibles en nuestra Constitución pero el país pierde y el Presidente se queda con menos aliados y más apoyadores, que obedecen pero no siempre ayudan a pensar bien y evaluar las situaciones para decidir mejor.

¡Cuidado! El régimen democrático se deshace con este mal manejo de actores e instituciones.

lunes, mayo 20, 2013

Estimados, con algo de demora, comparto con ustedes el vídeo y algunas fotos de la presentación del libro que escribí junto a Gonzalor Romero "La Política en el Perú del Siglo XX"

Saludos,

Henry Pease


20130520-libro_1.jpg 20130520-libro_2.jpg 20130520-libro_3.jpg

jueves, mayo 09, 2013

Estimados, comparto los videos de la entrevista el pasado viernes 03 de mayo en el programa Más que noticias con Ana Trelles en ATV+.