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Cuaresma: Día 06

CUARESMA: DÍA 06

El Padre Jorge Loring (+) nos ha dejado un valioso libro llamado PARA SALVARTE, donde nos explica, entre muchas otras cosas, los Mandamientos de Dios y los pecados con los cuales pecamos contra este mandamiento.

Hoy revisaremos el Segundo Mandamiento de Dios: No tomarás el Santo Nombre de Dios en vano.

El segundo mandamiento prohíbe todo uso inconveniente del nombre de Dios.

Toma el nombre de Dios el que jura , pues jurar es poner a Dios por testigo de la verdad de lo que se dice.

Para que el juramento sea lícito debe reunir las tres condiciones: que sea con verdad, que sea con justicia, y que haya verdadera necesidad . No es lícito jurar con duda. Debes estar moralmente cierto. La certeza moral excluye toda duda razonable, pero no excluye en absoluto el temor a equivocarse. Con todo, cuando se declara ante un tribunal se debe tener absoluta certeza de la cosa: como ocurre con lo que se conoce por propia experiencia, o se ha oído de personas que ofrecen total garantía. En este segundo caso hay que dejar bien claro que lo que se jura es haberlo oído a personas dignas de crédito. El que jura con mentira peca gravemente, si advierte que jura y sabe que miente. Poner a Dios por testigo de una falsedad es injuriarle gravemente.

Jurar sin justicia es jurar hacer algo malo o que sea en perjuicio del prójimo. El pecado será grave o leve según que lo que se jure sea grave o sea levemente ilícito.

Si lo que se ha jurado es malo, no se puede cumplir. Serían dos pecados. Uno por jurar una cosa mala, y otro por hacerla. Quien ha jurado hacer algo malo, debe dolerse de hacerlo jurado y no cumplirlo. Jurar sin necesidad es jurar sin tener motivo razonable para ello; como los que juran por costumbre.

El que jura con verdad pero sin necesidad, por costumbre, sin darse cuenta, no comete pecado grave; pero tiene que corregirse de su mala costumbre.

Para que haya verdadero juramento es necesario que haya intención de jurar y fórmula juratoria.

Quien finge jurar pronunciando la fórmula sin intención de jurar, peca porque esto es una injuria a Dios.

La verdadera fórmula juratoria debe incluir, implícita o explícitamente la invocación a Dios en testimonio de la verdad: te juro por Dios que… . Expresiones como: si no es verdad que me muera , por la salud de mi madre , etc., deben considerarse como fórmulas juratorias que suponen poner a Dios por testigo de la verdad, y que en caso contrario Él se encargará de castigar la mentira. Frases que a veces se usan en la conversación como júramelo , te lo juro , etc., no deben considerarse siempre como verdadero juramento, pues no tienen intención de jurar.

Pero es una fea costumbre que debe corregirse. Muchas personas juran por simple muletilla. Esto es indecoroso. Si quieres, puedes decir palabra de honor . Esto no es jurar; y debe bastar para reforzar tu afirmación. A quien no le baste esto, te ofende.

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Peca, además, contra este mandamiento el que dice cosas contra la Religión, y el que dice blasfemias.

Blasfemia es toda expresión insultante contra Dios, la Virgen, los Santos o cosas sagradas: ya sea con palabras, gestos, signos, dibujos, etc.

Dios castiga mucho la blasfemia. A veces, también en esta vida. Otros pecados pueden hacerse por debilidad o por sacar algún provecho; por ejemplo robar.

Pero el que dice blasfemias no saca nada. La blasfemia es un pecado que va directamente contra la majestad de Dios. Por eso a Dios le duele tanto y lo castiga con gran rigor. La blasfemia es un pecado diabólico.

Si crees en Dios, comprenderás que es un disparate insultarle. Y si no crees, a quién insultas?

Lo que pasa es que a veces se dicen blasfemias sin darse cuenta del todo. Por mala costumbre.

Entonces lo que hay que hacer es proponerse muy en serio quitarse la mala costumbre, pues aunque la blasfemia que se escapa sin querer no es pecado grave, puede serlo el no poner empeño en corregirse. Y siempre son de muy mal ejemplo.

Oyéndote blasfemar, empiezan a hacerlo también los que antes no lo hacían: tus hijos, tus compañeros de trabajo, etc. Para corregirte puede ayudarte el ponerte un pequeño castigo. Por ejemplo, estar tantos días sin fumar cuantas blasfemias se te escapen. Si te gusta el tabaco verás qué pronto te corriges. Si no te atreves a tanto, prívate de algún cigarro, haz cualquier otro pequeño sacrificio; pero no dejes la falta sin castigo. Si no fumas, prívate de otra cosa que te guste mucho. Si no se te ocurre otra cosa, podrías dar unos duros de limosna por cada falta. El ponerse castigos, es el mejor medio para corregirse de un defecto. Si en alguna ocasión oyes alguna blasfemia y puedes corregirla, hazlo así. Y si no puedes, di: «Alabado sea Dios». Si lo dices en voz alta, mejor; y sino te atreves, al menos, dilo en voz baja.

No hay que confundir las blasfemias -palabras injuriosas con las que se insulta a Dios, la Virgen, etc.- con las palabras feas, que solemos llamar palabrotas y tacos.

Los tacos malsonantes y soeces son señal de baja educación y no deben decirse; pero no son blasfemias, ni ordinariamente pecado. Algunos Académicos de la Lengua opinan así sobre el uso de los tacos en la conversación:

Víctor García de Hoz : Suele ser un intento de llamar la atención, un propósito de afirmar la personalidad.

Joaquín Calvo Sotelo : Suele ser signo de pobreza de vocabulario, o simplemente de mala educación.

Carmen Conde : Me parece de muy mal gusto. Evaristo Acevedo: No soy partidario de los tacos . Los tacos pueden sustituirse por palabras inofensivas: negocio!, narices joroba! castañas! pamplinas! compadre! muchacho! rayos! recuerno! repanocha!, etc. Elige una que te guste y te resulte sonora, pero no digas palabras deshonestas.

También peca contra este mandamiento quien no cumple sus votos o promesas hechas a Dios para reforzar nuestras súplicas y manifestar nuestro agradecimiento.

El voto es una promesa hecha a Dios libre y deliberadamente, con la intención de obligarse bajo pecado, de una cosa posible, buena y mejor que su contraria . Hay obligación de cumplirlo bajo pecado grave o leve, según como uno se haya comprometido. Sin embargo, una cosa ligera no puede hacernos contraer una obligación grave.

No hay que confundir los votos y promesas con los ofrecimientos que se hacen a Dios sin intención de obligarse a cumplirlos bajo pecado. Antes de hacer un voto o promesa, deberías consultar con una persona prudente: por ejemplo, con un sacerdote. Y si no has podido hacerlo antes, hazlo después por si conviene que te lo dispense o te lo conmute.

Son pecados graves contra este mandamiento la blasfemia, el no cumplir, pudiendo, los votos graves, y el jurar en falso.

Padre Jorge Loring – Libro: Para Salvarte

PARA SALVARTE – PADRE JORGE LORING

Que Dios les conceda a todos la Gracia de una sincera confesión y una verdadera conversión.

Karla Rouillon Gallangos

Googlea “krouillong” y encuéntranos en nuestras redes sociales: Facebook, Twiter, Slideshare, Youtube, Gloria.tv, Ivoox, Soundcloud, Pinterest y May Feelings

Recuerda que los demonios son RESPONSABLES del pecado pero tú eres CULPABLE por no haber resistido la tentación y por ofender a Dios con el pecado. ¡Confiésate bien!

Descarga tu GUÍA PARA UNA BUENA CONFESIÓN

Facebook GUÍA PARA UNA BUENA CONFESIÓN

La comunión en la mano es SACRILEGIO y PECADO y nadie puede obligarte a recibir la comunión en la mano, pues es “sólo para el fiel que lo desea”.

Por favor, por amor a Jesús, no se queden callados y luchen contra la sacrílega comunión en la mano… es Jesús ahí presente y no, no está dichoso de ser flagelado otra vez por ti recibiéndolo en las manos… ¡NO RECIBAS A JESÚS EN LA MANO!

Sobre la COMUNIÓN EN LA MANO

Cuaresma: Día 05

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El Padre Jorge Loring (+) nos ha dejado un valioso libro llamado PARA SALVARTE, donde nos explica, entre muchas otras cosas, los Mandamientos de Dios y los pecados con los cuales pecamos contra este mandamiento.

Hoy revisaremos el Segundo Mandamiento de Dios: No tomarás el Santo Nombre de Dios en vano.

El segundo mandamiento prohíbe todo uso inconveniente del nombre de Dios.

Toma el nombre de Dios el que jura , pues jurar es poner a Dios por testigo de la verdad de lo que se dice.

Para que el juramento sea lícito debe reunir las tres condiciones: que sea con verdad, que sea con justicia, y que haya verdadera necesidad . No es lícito jurar con duda. Debes estar moralmente cierto. La certeza moral excluye toda duda razonable, pero no excluye en absoluto el temor a equivocarse. Con todo, cuando se declara ante un tribunal se debe tener absoluta certeza de la cosa: como ocurre con lo que se conoce por propia experiencia, o se ha oído de personas que ofrecen total garantía. En este segundo caso hay que dejar bien claro que lo que se jura es haberlo oído a personas dignas de crédito. El que jura con mentira peca gravemente, si advierte que jura y sabe que miente. Poner a Dios por testigo de una falsedad es injuriarle gravemente.

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Jurar sin justicia es jurar hacer algo malo o que sea en perjuicio del prójimo. El pecado será grave o leve según que lo que se jure sea grave o sea levemente ilícito.

Si lo que se ha jurado es malo, no se puede cumplir. Serían dos pecados. Uno por jurar una cosa mala, y otro por hacerla. Quien ha jurado hacer algo malo, debe dolerse de hacerlo jurado y no cumplirlo. Jurar sin necesidad es jurar sin tener motivo razonable para ello; como los que juran por costumbre.

El que jura con verdad pero sin necesidad, por costumbre, sin darse cuenta, no comete pecado grave; pero tiene que corregirse de su mala costumbre.

Para que haya verdadero juramento es necesario que haya intención de jurar y fórmula juratoria.

Quien finge jurar pronunciando la fórmula sin intención de jurar, peca porque esto es una injuria a Dios.

La verdadera fórmula juratoria debe incluir, implícita o explícitamente la invocación a Dios en testimonio de la verdad: te juro por Dios que… . Expresiones como: si no es verdad que me muera , por la salud de mi madre , etc., deben considerarse como fórmulas juratorias que suponen poner a Dios por testigo de la verdad, y que en caso contrario Él se encargará de castigar la mentira. Frases que a veces se usan en la conversación como júramelo , te lo juro , etc., no deben considerarse siempre como verdadero juramento, pues no tienen intención de jurar.

Pero es una fea costumbre que debe corregirse. Muchas personas juran por simple muletilla. Esto es indecoroso. Si quieres, puedes decir palabra de honor . Esto no es jurar; y debe bastar para reforzar tu afirmación. A quien no le baste esto, te ofende.

Peca, además, contra este mandamiento el que dice cosas contra la Religión, y el que dice blasfemias.

Blasfemia es toda expresión insultante contra Dios, la Virgen, los Santos o cosas sagradas: ya sea con palabras, gestos, signos, dibujos, etc.

Dios castiga mucho la blasfemia. A veces, también en esta vida. Otros pecados pueden hacerse por debilidad o por sacar algún provecho; por ejemplo robar.

Pero el que dice blasfemias no saca nada. La blasfemia es un pecado que va directamente contra la majestad de Dios. Por eso a Dios le duele tanto y lo castiga con gran rigor. La blasfemia es un pecado diabólico.

Si crees en Dios, comprenderás que es un disparate insultarle. Y si no crees, a quién insultas?

Lo que pasa es que a veces se dicen blasfemias sin darse cuenta del todo. Por mala costumbre.

Entonces lo que hay que hacer es proponerse muy en serio quitarse la mala costumbre, pues aunque la blasfemia que se escapa sin querer no es pecado grave, puede serlo el no poner empeño en corregirse. Y siempre son de muy mal ejemplo.

Oyéndote blasfemar, empiezan a hacerlo también los que antes no lo hacían: tus hijos, tus compañeros de trabajo, etc. Para corregirte puede ayudarte el ponerte un pequeño castigo. Por ejemplo, estar tantos días sin fumar cuantas blasfemias se te escapen. Si te gusta el tabaco verás qué pronto te corriges. Si no te atreves a tanto, prívate de algún cigarro, haz cualquier otro pequeño sacrificio; pero no dejes la falta sin castigo. Si no fumas, prívate de otra cosa que te guste mucho. Si no se te ocurre otra cosa, podrías dar unos duros de limosna por cada falta. El ponerse castigos, es el mejor medio para corregirse de un defecto. Si en alguna ocasión oyes alguna blasfemia y puedes corregirla, hazlo así. Y si no puedes, di: «Alabado sea Dios». Si lo dices en voz alta, mejor; y sino te atreves, al menos, dilo en voz baja.

No hay que confundir las blasfemias -palabras injuriosas con las que se insulta a Dios, la Virgen, etc.- con las palabras feas, que solemos llamar palabrotas y tacos.

Los tacos malsonantes y soeces son señal de baja educación y no deben decirse; pero no son blasfemias, ni ordinariamente pecado. Algunos Académicos de la Lengua opinan así sobre el uso de los tacos en la conversación:

Víctor García de Hoz : Suele ser un intento de llamar la atención, un propósito de afirmar la personalidad.

Joaquín Calvo Sotelo : Suele ser signo de pobreza de vocabulario, o simplemente de mala educación.

Carmen Conde : Me parece de muy mal gusto. Evaristo Acevedo: No soy partidario de los tacos . Los tacos pueden sustituirse por palabras inofensivas: negocio!, narices joroba! castañas! pamplinas! compadre! muchacho! rayos! recuerno! repanocha!, etc. Elige una que te guste y te resulte sonora, pero no digas palabras deshonestas.

También peca contra este mandamiento quien no cumple sus votos o promesas hechas a Dios para reforzar nuestras súplicas y manifestar nuestro agradecimiento.

El voto es una promesa hecha a Dios libre y deliberadamente, con la intención de obligarse bajo pecado, de una cosa posible, buena y mejor que su contraria . Hay obligación de cumplirlo bajo pecado grave o leve, según como uno se haya comprometido. Sin embargo, una cosa ligera no puede hacernos contraer una obligación grave.

No hay que confundir los votos y promesas con los ofrecimientos que se hacen a Dios sin intención de obligarse a cumplirlos bajo pecado. Antes de hacer un voto o promesa, deberías consultar con una persona prudente: por ejemplo, con un sacerdote. Y si no has podido hacerlo antes, hazlo después por si conviene que te lo dispense o te lo conmute.

Son pecados graves contra este mandamiento la blasfemia, el no cumplir, pudiendo, los votos graves, y el jurar en falso.

Padre Jorge Loring – Libro: Para Salvarte

PARA SALVARTE – PADRE JORGE LORING

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Karla Rouillon Gallangos

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Recuerda que los demonios son RESPONSABLES del pecado pero tú eres CULPABLE por no haber resistido la tentación y por ofender a Dios con el pecado. ¡Confiésate bien!

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La comunión en la mano es SACRILEGIO y PECADO y nadie puede obligarte a recibir la comunión en la mano, pues es “sólo para el fiel que lo desea”.

Por favor, por amor a Jesús, no se queden callados y luchen contra la sacrílega comunión en la mano… es Jesús ahí presente y no, no está dichoso de ser flagelado otra vez por ti recibiéndolo en las manos… ¡NO RECIBAS A JESÚS EN LA MANO!

Sobre la COMUNIÓN EN LA MANO

Continuación LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE DIOS Y LA CONFESION – Padre Zlatko Sudac

Los Diez Mandamientos y la Confesión – Padre Zlatko Sudac

Ver la PRIMERA PARTE – PRÉDICA DEL PADRE ZLATKO SUDAC

Ahora discutamos acerca de los detalles acerca del Sacramento de la Confesión.

Primero: El Sacramento de la Confesión no es una conversación espiritual, en el que tú vienes aquí a conversar un rato, no tú debes venir a confesarte cuando tú hayas reflexionado acerca de tus pecados.

¡Tú sabes, y todos nosotros sabemos que nosotros estamos cargando y sabemos cuánta cantidad de mugre estamos cargando!

Entonces ven a confesarte y di: “Esto, esto, esto y aquello” Y después el sacerdote te dará una advertencia, y te aconsejará algo únicamente para tu propio bien.  Después te dará la absolución y tú te sentirás agradecido y ESO ES TODO.

Este es el Sacramento de la Confesión, principalmente, no es una conversación espiritual.

Segundo: No interesa qué sacerdote te confiesa, todos son iguales. Algunos dicen éste es más o menos psicólogo. El sacerdote está aquí para ti y para Dios. El sacerdote no es importante en absoluto. Pero tú eres importante, tu corazón abierto.

Y TU FE EN DIOS, ESO ES LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE.

Tercero y muy importante para todos: Sean honestos en su Confesión.

¿Acaso no es para su propio interés confesarse honestamente? ¿Saben una cosa? Hay gente que sólo viene a confesarse cuando otros también vienen porque es Navidad y ahora todos quieren confesarse y después confiesan lo que no hicieron y no lo que si pecaron.

Las personas sienten vergüenza de admitir que son pecadores, discúlpenme, pero si ustedes piensan que no son pecadores, de seguro que de lejos si lo son y por mucho porque mientras más santo se es más cerca se está de Dios, pero mientras más mugre cargamos más divinos decimos que somos, más pecadores somos todos.

Por ejemplo: un vidrio sucio, límpialo y levántalo y mira si en verdad está limpio. Si, parece limpio, pero si lo miras más de cerca a la luz de una bombilla ustedes encontrarán la suciedad. Límpialo otra vez y ponlo ahora a la luz del sol y verás que tan sucio sigue aún. Mientras más cerca estamos de Dios, podemos ver más mugre en nuestra alma.

Para aquellos que creen que son menos pecadores, incluso que vienen a rezar a la Iglesia, a veces yo siento escuchar a alguien preguntarles ¿para qué viniste hoy? ¿Tú vienes a decirme que tú no tienes pecados? Vete entonces, a ti no te hace falta la Confesión.

Por eso: Sean honestos en su Confesión. No se subestimen a ustedes mismos exagerando algunos de sus pecados.

Pero honestamente, objetivamente, claramente digan: “Yo hice esto y esto y aquellos y lo lamento”.

Repítanlo es muy importante: “Lo lamento, si, lo lamento”, “porque lo que ustedes le hicieron al más pequeño de mis hermanos, me lo hicieron a mi”

Tienen que dirigir la uña hacia la mano de Jesús. Cada chisme, cada odio, cada maldad que ustedes hicieron contra cualquier persona ustedes se la hicieron a Dios.

Eso es todo. Este fue el programa para hoy por esta noche.

Háganlo con el Espíritu Santo, honestamente, verdaderamente, Llora si tienes que llorar, llora, échalo todo afuera de tu sistema. Deja que tus lágrimas y tus penas caigan juntas.

Ya han recibido hoy una sólida y fuerte base, podemos continuar mañana.

Amén.

padre zlatko sudac krouillong comunion en la mano confesion diez mandamientos

–/–

Aquí les dejo los enlaces a  los videos de esta Prédica en idioma Croata con subtítulos en idioma inglés y les pido por favor los difundan para que llegue a más personas, que los pueden traducir a otros idiomas, para mayor Gloria de Dios.

PRÉDICA DEL PADRE ZLATKO SUDAC 01

PRÉDICA DEL PADRE ZLATKO SUDAC 02     

PRÉDICA DEL PADRE ZLATKO SUDAC 03     

PRÉDICA DEL PADRE ZLATKO SUDAC 04     

PRÉDICA DEL PADRE ZLATKO SUDAC 05

PRÉDICA DEL PADRE ZLATKO SUDAC 06

Si deseas hacer una buena confesión puedes ayudarte con tu GUÍA PARA UNA BUENA CONFESIÓN desde el blog y también disponible desde SLIDESHARE 

Que Dios les conceda a todos la Gracia de una verdadera conversión y una sincera confesión.

Karla Rouillon Gallangos

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