Oh, María!, Madre mía

Oh, María!, Madre mía,
oh, consuelo del mortal,
amparadme y guiadme,
a la patria celestial.
Con el Angel de María
las grandezas celebrar,
transportados de alegría
sus finezas publicad.
Quien a ti ferviente clama
halla alivio en el pesar,
pues tu Nombre luz derrama
gozo y bálsamo sin par.
Pues te llamo con fe viva,
muestra, oh, María, tu bondad,
a mí vuelve compasiva
esos ojos de piedad.
Puntuación: 5 / Votos: 1

Deja un comentario