MMM

Una bulla ensordecedora que mezclaba canticos y música me sacaron de mi modorra sabatina. La curiosidad me animó a levantarme y mirar hacia la calle para saber qué o quiénes producían tal bullicio: era un interminable desfile de gente que, Biblia en mano, alababa a su Dios dirigiéndose al Estadio de la UNSA donde se desarrollaba una de sus convenciones nacionales. Mi curiosidad aumentó y, raudo, salí y empecé a seguirlos hasta el Estadio donde encontré otro mar de gente que, pulcramente uniformada y en éxtasis, continuaban reverenciando a su Dios esperando la voz de sus líderes. Allí me enteré que estaba en el Congreso de la Iglesia Cristina Pentecostés del Perú, más conocida como Movimiento Misionero Mundial, MMM.

El Congreso de esa iglesia en Arequipa fue del 14 al 16 de este mes y es la continuación de una gira que empezó en el norte peruano y que culminará en Lima el 19. Así como en Arequipa, seguro que en Chiclayo y luego en Lima esta iglesia movilizará a miles de sus fieles proclamando que ya se acerca el fin del mundo y que lo mejor es protegerse con la fe su Dios. De no hacerlo, sencillamente nos ubicamos al lado del grupo demoniaco que hay que combatir.

Quince minutos después de estar allí, mi curiosidad llegó a su fin y al salir del Estadio me encontré con un mercado persa vendiendo Biblias, películas, cd musicales, ropa, sombreros y un largo etc. que se entremezclaba con los humos de los infaltables tallarines y chunchulies, pues la fe entra mejor con el estómago lleno.

Todo esto no pasaría de una entretenida anécdota sabatina si no tenemos en cuenta que el MMM es una organización religiosa mundial que en nuestro país tiene asentada una de sus principales fuerzas sustentada no sólo en miles de miles de fieles repartidos en los más de 100 templos que tienen en todo el país, sino fundamentalmente en la poderosa red mediática con la que trabaja: cerca de 162 estaciones de radio y 200 empresas televisivas de cable, con 47 repetidoras propias que, con señal HD, transmiten sus programas en toda América, Europa, Asia, Oceanía y parte de África.

De “extremistas católicos” han sido ya calificados. Basta escuchar un par de minutos a uno de sus principales líderes, el cubano Rodolfo Gonzáles Cruz, para saber por qué: un verbo encendido que, invocando Cristo, ordena matar a quienes no creen en lo que ellos creen, en especial a los homosexuales y adúlteros, encarnación del demonio, según ellos.

El asunto parece seguir siendo anecdótico, e incluso podríamos caer en la cuenta que se trata de una chifladera de gente poco cultivada, pero recordemos que este movimiento es el que estuvo y sigue estando detrás de toda la movilización nacional que se opuso a lo que ellos llaman “la ideología de género”; recordemos también que tienen fuertes tentáculos en el Congreso e incluso sus principales líderes han declarado que su próximo campo de batalla es la política, anunciando que candidatearán en las siguientes elecciones.

Reconociendo eso y luego de ver, en directo, su fanatismo, creo que no hay que ningunearlos. En los 90, el fujimorismo hizo de estos movimientos su colchón electoral. Hoy lo sigue haciendo, pero parece que esta vez ya no les puede dar órdenes y menos dominar. Los del MMM sienten que ya crecieron y quieren ahora avasallar, pues cuentan con todos los instrumentos para hacerlo: masa, medios y dinero, pero fundamentalmente organización; es decir, lo que les falta a todos los que también tientan por el poder. Si la mesa está servida, por qué no?

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