LINEAMIENTOS ECONÓMICOS Y POLÍTICOS PARA
LA LEY DE INCENTIVOS PARA LA INTEGRACIÓN
Y CONFORMACIÓN DE REGIONES
EFRAÍN GONZALES DE OLARTE
Pontificia Universidad Católica del Perú
Departamento de Economía
1. EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
En el Perú, las regiones económicas no correspon-
den a las regiones geo-políticas. Este es un problema para la descentralización y para el desarrollo regional, por dos razones. Por un lado, porque el sustento económico de gobiernos descentralizados no siempre coincide con los límites regionales actuales (los antiguos departamentos), en consecuencia, las bases tributarias no están definidas en función de las regiones económicas que generan la riqueza, sino en función de la demarcación política. Por otro lado, hay una pérdida de economías de escala propias a territorios más amplios que las actuales regiones, tanto por factores de oferta como de demanda.
Existe adicionalmente un problema: la gran influencia económica de Lima-metropolitana sobre el resto de regiones. El hecho de que en Lima— Callao (centro) se produzca el 54% del PBI nacional, así como el 50% del ingreso y esté el 35% de la fuerza laboral (la más calificada del país), genera el síndrome de inhibición del crecimiento del resto de regiones (periferia). Esto significa, que para promover un desarrollo regional balanceado y, en consecuencia, para corregir los efectos perversos del centralismo económico es necesario que el resto de regiones tengan una mayor velocidad en su crecimiento para, en un futuro no muy lejano, el Perú tengan varios centros económicos. Quizás la integración de regiones podría ser un medio importante para llegar a este objetivo.
El problema del centralismo económico de Lima no sólo es el gran tamaño de la economía de Lima (producción, capital físico, capital financiero y capital humano), sino además dos factores importantes, que hasta ahora no se ha tomado en cuenta. 1. La pobre articulación de la economía limeña con el resto de economías regionales. Lima está mucho más articulada al extranjero, a través de las importaciones, que con el resto de regiones. Es decir, Lima compra poco del resto de regiones, lo que significa que la gran demanda metropolitana no es un factor de desarrollo para el resto de regiones, pues las producciones regionales con sus bajas productividades, su lejanía y falta de empresarialidad no logran competir con la producción importada. Las importaciones son además favorecidas por el atraso cambiario, que abaratan los productos con los cuales podrían competir los productores regionales. Así, el comercio territorial en el Perú tiene el siguiente patrón: la balanza comercial de Lima con el resto del mundo es deficitaria, pues Lima es una región importadora neta, mientras que la balanza comercial del resto de regiones con el exterior es superavitaria, por las exportaciones tradicionales, sobre todo mineras. Así las regiones del Perú exportan materias primas para que Lima pueda importar para su industria y servicios. 2. La fuerza de atracción de Lima a factores de las otras regiones. Lima atrae a los técnicos y profesionales, en general los más calificados de las regiones, también atrae a los empresarios más exitosos, sobre todo aquellos que han encontrado límites a su desarrollo en sus regiones. Junto con los empresarios Lima atrae a los capitales que buscan expandirse y encontrar mayores rentabilidades.
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