“Debemos dejar de mirarnos el puputi

JGCM

Presentación.- Visitando nuevamente su tierra, el sociólogo e historiador Juan Guillermo Carpio Muñoz ofreció una serie de conferencias acerca de una preocupación permanente en sus trabajos: cómo recuperar y fortalecer el liderazgo arequipeño para hacer frente a los retos actuales. Aquí, un extracto del diálgo que tuvimos.Arequipa, según Basadre, fue la gran protagonista del s.XX. ¿Cómo sucedió esto?
Desde inicios de la república peruana, Arequipa es uno de los primeros pueblos que se engarza exitosamente a la expansión mundial del capitalismo inglés a través del comercio lanar. Es decir, desde mediados del s XIX hasta principios del XX, Arequipa vivió un apogeo económico, político y cultural porque, además, no necesitaba de la intermediación limeña para negociar con los mercados de Liverpool y el resto de Europa.
Pero eso empieza a desfigurarse alrededor de los años 40 y 50 del siglo pasado, fundamentalmente por dos razones: la externa, por la caída del negocio lanero y la interna, porque la burguesía arequipeña lanera, creyendo en la industrialización y en la sustitución de exportaciones, materializó ese sueño, pero eso fue aprovechado más por la burguesía limeña que ocupó el mercado sureño. Hay que sumarle la estatización velasquista y el contrabando chileno, que liquidó el proyecto industrialista de Arequipa.
¿Pero qué pasa con Arequipa en los últimos años?
Muchos creen que es una opción negativa y lo real es que es un hecho fáctico, es el carácter de nuestra época. Este fenómeno, como cualquier otro, tiene su lado negativo y positivo. Observo que en Arequipa sólo nos concentramos en el lado negativo, pero no aprovechamos sus ventajas. Es decir, ya que pagamos precios tan grandes a la globalización, qué le cobramos. El cobrarle significa que tenemos que extrovertir nuestra economía, vender hacia fuera como lo hacen hoy los chinos, taiwaneses, etc.
¿Qué podemos producir para el consumo global y en condiciones de ventaja?Muchísimo. Solo quiero mencionar dos temas: el picante. De las tres dimensiones de sabor que reconoce el ser humano (dulce, salado y agrio), nosotros somos uno de los depositarios de una cuarta dimensión que es el picante. Esa dimensión agrupa desde la cebolla hasta el rocoto. Hoy el picante se viene expandiendo desde la India, México y algunas regiones de China, pero nosotros no estamos haciendo nada. El mundo aún no conoce nuestro picante. En el caso de la minería, nos enfrentamos a Cerro Verde, pero de lo que se trata es empezar a crear aquí derivados del cobre; es decir, salir de una actividad meramente extractiva para empezar a industrializar ese mineral.
Pero, ¿realmente estamos en condiciones para todo eso? Por ejemplo, nuestro agro es minifundista y no hay investigación para desarrollar tecnología
Es verdad que Arequipa ha sido históricamente una sociedad de pequeñas productores, comerciantes, industriales. El peor enemigo que tiene Arequipa es este carácter fragmentario de su producción y actividad económica. Hay que empezar a discutir qué se hará con la Interoceánica y con Majes II. ¿Vamos a entregar esas tierras de forma fragmentada como se hizo con Majes I reproduciendo así la pobreza, o vamos a incentivar la gran propiedad para industrializar nuestro agro y así competir en el mercado global, tal como lo viene haciendo el norte peruano? Por otro lado, todo lo que hablamos requiere investigación y veo que nuestras universidades hacen poco o nada, incluso el Gobierno Regional no está comprometido en eso. Si el Gobierno Regional une a las principales universidades de la ciudad y financia investigaciones de campo, proyectos para saber cómo insertarnos mejor al mundo global, sería genial.

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