¿Qué busca Trump en Venezuela?

[Visto: 93 veces]

Luego de años de bloqueo económico, y meses de amenazas y hostilización contra Venezuela, Donald Trump ordenó un ataque directo, con el fin de derrocar al gobierno de Nicolás Maduro, al que llevó prisionero a Estados Unidos. Trump ha dicho luego que tiene la intención de hacerse cargo del gobierno de Venezuela (run the country). Trataremos aquí de elucidar algunas cuestiones sobre esta maniobra de Trump.

Para empezar, podemos señalar que, aunque la información sobre Maduro que nos ha llegado por años en los medios no es de confiar, todos tenemos la certeza de que el tipo no es ningún santo. Pero, también debemos tener la certeza de que si Maduro no es un santo, menos lo es Trump.

En efecto, aunque Trump ha acusado a Maduro de “narcoterrorista”, él mismo (Trump) otorgó hace poco más de un mes un indulto (pardon) a un expresidente hondureño condenado a 45 años de prisión por jueces norteamericanos, acusado de estar envuelto durante sus años en el gobierno en el tráfico de 400 toneladas (sí, 400 TM) de cocaína a Estados Unidos.

De hecho, es estúpido pensar, tal como piensa Trump, que el problema de las drogas es un problema que se puede resolver con represión policial, cuando, en realidad, lo que requiere son soluciones científicas (médicas). Y, si Trump en realidad quiere combatir el narcotráfico, pues debe enfrentarse con el crimen organizado doméstico que distribuye la droga en Estados Unidos, y con las empresas financieras que facilitan el lavado del dinero del narcotráfico en todo el mundo.

De la misma manera, así como es estúpido pensar que el problema de las drogas se puede resolver a balazos, también es estúpido pensar, tal como piensa Trump, que los problemas de crimen y violencia en Estados Unidos se van a resolver expulsando a los inmigrantes. La embestida anti-inmigratoria en Estados Unidos solo refleja el racismo y la xenofobia de Trump y sus congéneres.

También es estúpido pensar, tal como piensa Trump, que los problemas económicos de los Estados Unidos son causados por China. Estados Unidos acusa a China de “competencia desleal” en el comercio, sin reconocer que Estados Unidos tiene déficits comerciales no  solamente con China, sino con casi todos los países del mundo.

Podríamos continuar con esta lista de estupideces –como, por ejemplo, la de pensar que nuestro planeta no enfrenta ningún problema de cambio climático, aun cuando sobre eso existe unanimidad casi completa por parte de la comunidad científica del mundo entero–, pero aquí solo haremos tres comentarios finales.

Una primera cuestión es que, luego de un año de gobierno, Trump parece haber ganado la confianza de la burocracia de las grandes corporaciones que dominan la economía norteamericana. Asumiendo que esa burocracia es más sensata (o menos insensata) que Trump, podríamos considerar que el objetivo que tiene en mente es usar todo el continente americano como un último reducto contra los países asiáticos, y ve a Venezuela como su primer bastión en territorio sudamericano. Es claro que la burocracia corporativa norteamericana vive en estos momentos atemorizada por la posibilidad de que otros grandes países asiáticos (India, Indonesia, Pakistán y Bangladesh -que, junto con China, tienen una población total de 3,600 millones) sigan el ejemplo chino de “crecimiento hacia afuera”, pues sus exportaciones terminarían de arruinar a toda la industria norteamericana.

Otra cuestión es que la burocracia corporativa de Estados Unidos debería tener en cuenta que el aumento de las tensiones internacionales llevará a un aumento del gasto militar y del déficit fiscal. Pero, si Trump quiere ganar guerras con dinero que no tiene, y eso no preocupa a la burocracia corporativa, es no solo porque ellos (las grandes corporaciones) tienen plata que pueden y quieren prestarle, sino también porque casi todos los países del resto del mundo van a querer prestarle dinero al gobierno de Trump; incluyendo nuestro propio banco central (el BCRP).

Una cuestión final es en relación a las ambiciones autocráticas de Trump. Muchos en nuestros países culpan a Maduro de la terrible situación económica de Venezuela, sin mencionar el embargo económico que el gobierno norteamericano ha mantenido contra Venezuela por ya casi 10 años. Muchos también ven a Maduro como un dictador brutal y corrupto, sin tomar en cuenta –por ejemplo– que el número de decretos (executive orders) dictados por Trump en sus 12 meses de gobierno bien podría haber sido mayor que el número de decretos dictados por Maduro durante sus 12 años de gobierno. O sea, bien podríamos decir que, si Maduro no es un demócrata, menos lo es Trump.

Finalmente, solo para decir que Trump es el presidente de mayor edad que ha tenido Estados Unidos en toda su historia. Y, si bien es probable que dentro de dos o tres años Maduro aún siga preso en Estados Unidos, es aún más probable que, en dicho plazo, Trump descanse ya en paz (en un sepulcro dorado).

Puntuación: 0 / Votos: 0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *