Archivo de la categoría: Niñez

¡Me separo! ¿Mis hijos sufrirán?

[Visto: 129 veces]

Desde que somos jóvenes, muchas personas buscamos vivir en pareja, y es así que nos “emparejamos”, empezamos nuestra vida familiar. También ocurre, a veces, que este ideal de vida familiar no resulta como lo imaginamos, es decir, aparecen los problemas cada vez más complejos y, muchas veces, estos no tienen solución.

En estos casos, la separación puede ser la solución a los conflictos de pareja, es más, en ocasiones, resulta el “menor de los males”, pues las personas tenemos derecho a buscar ser felices dentro de relación que entablemos.  A pesar de ello, una separación implica dolor y cambios, para los ahora “ex”, para los hijos; incluso para la familia extendida y amistades.

Dar el paso hacia la separación no es algo sencillo, eso lo sabemos o, en su defecto, lo entendemos. Tomar la decisión de decir adiós a la pareja para siempre, a esa persona que esperábamos que sea el amor de nuestra vida y que, al final, no fue así, es algo que genera tristeza, por más que tengamos claro que esa es la mejor opción. En esos momentos, viene a nosotros todo tipo de pensamientos ¿Qué pasará después? ¿Qué será de mi vida? ¿Mis hijos van a sufrir?

Si bien, varios estudios aseguran que la separación de los padres figura entre las causas de estrés más intensa que afecta la infancia; a pesar de ello, es más claro aún que las experiencias negativas, producto de las discusiones y “frialdad” entre los padres, son generadoras de ansiedad, miedo e inseguridad, así como sentimientos ambivalentes y, hasta, diversos trastornos de conducta. Es decir, el dolor de vivir dentro de una familia fracturada pero no separada, genera mayor daño emocional.

Si bien este proceso siempre será complicado y penoso, tenemos opciones, “consejos”, para que las separaciones no afecten sobremanera a los hijos, entendiendo que cada caso es muy particular y que estos puntos, si bien son generales, no necesariamente tienen que responder a todas las realidades.

En cuanto al accionar de los padres:

  1. Evitar a toda costa discutir sobre la separación delante de nuestros hijos. Se ha comprobado que muchos niños suelen culparse de la separación de sus padres, con las secuelas que esto provoca en la autoestima y equilibrio emocional de los hijos.
  2. Nunca desaprobar la conducta de la otra parte o, simplemente, hablar mal de la ex pareja delante de nuestros chicos, o con ellos; tampoco propiciar que otros lo hagan. Si bien, en algunos casos el dolor y la indignación nos puede embargar, hay que recordar que ya no hablamos ni pensamos sólo por nosotros, también por el bienestar emocional de ellos, nuestro motor.
  3. Se recomienda que ambos padres comuniquen a los hijos la decisión de separarse (en términos sencillos de entender), sin dar mayor detalle de lo acordado, o no, entre los padres. Al momento de hacerlo, asegurarse que no se agravie a ninguno de los padres, por más que alguno de ellos no haya tenido la mejor de las conductas.
    En este caso, es recomendable hacer hincapié en que la separación no afectará la relación individual entre los hijos con cada padre, que no tiene nada que ver con el amor materno o paterno.
  4. Ser sumamente prudentes con precipitar la entrada de nuestros hijos en una nueva relación y/o familia. Antes de presentar una nueva pareja, es necesario saber nuestros hijos tienen la capacidad para asimilar la nueva relación.
  5. Jamás condenar a nuestros chicos al abandono afectivo, con tal de evitar los encuentros con la ex pareja. Es importante que por más difícil sea la ruptura, el vínculo entre nuestros hijos y el padre o madre que sale de la casa, no sufra más de lo que la propia separación implica. Este vínculo, a fin de cuentas, si es para toda la vida.
  6. Nada justifica convertir a nuestros hijos en espías que informen qué hace la otra parte, ni rehenes del cariño para conseguir negociaciones ventajosas. En caso de establecer régimen de visitas, no se debe perder la perspectiva de que la prioridad es satisfacer la necesidad de compartir juntos, hijo y padre, sin hacer de eso una manera de sancionar. Los chicos deben saber que contarán con el cariño y apoyo de ambos padres, como si nada hubiese pasado; así como también seguir gozando del amor y cuidado de abuelos, tíos y primos.

    En cuanto a la conducta diaria de nuestros hijos:

  1. Dentro de lo cotidiano, nuestros hijos no deben perder las rutinas ya establecidas desde antes, ayuda apegarse a ellas, esto les brindará orden y estructura.
  2. Si bien es esperable que aparezca cierta desorganización conductual en nuestros hijos, no se debe permitir mala conducta, lenguaje inapropiado o comportamientos inaceptables para compensar la pérdida. De presentar un marcado desajuste, tanto emocional como conductual, es necesario acudir a un profesional en salud emocional. 
  3. Evitar en lo posible otros cambios en la vida de los hijos, como por ejemplo mudanzas, cambio de colegio, de amistades, actividades extracurriculares dejadas de lado, etcétera. Asimismo, si ya se estableció un régimen de visitas, no cambiar los días ni horarios. Dejarlos “plantados” y hacer promesas que no se pueden cumplir, no sólo los daña emocionalmente, sino también los llevan a no entender la noción de responsabilidad y estabilidad.

Es necesario tener en claro que, ante la separación, indudablemente nuestros hijos vivirán un proceso difícil y doloroso, por ello tienen derecho a hablar de ello y a recibir ayuda terapéutica. El darles la oportunidad de entender su nueva situación, implica enseñarles herramientas, no sólo para continuar con su vida, sino también para enfrentar otras dificultades que puedan aparecer en el futuro.

¿Te separaste? ¿No sabes cómo ayudarte y/o ayudar a tus hijos en esta situación? ¿Consideras que no es bueno que tus hijos convivan con tu ex pareja? ¿Tu ex pareja no te permite compartir con tus hijos?

De ser este tu caso, no dudes en pedir ayuda. Comunícate con nosotros al +51 9988 10240 o a yanapaysp@gmail.com  que en Yanapay siempre estamos gustosos en ayudarte.

Lic. Katherinne Roncal Soto.
            C.Ps.P.: 15026

Licencia de Creative Commons
¡Me separo! ¿Mis hijos sufrirán? by Lic. Katherinne Roncal Soto C.Ps.P.: 15026 is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

¡Llegaron las vacaciones! ¿Qué hacemos?

[Visto: 99 veces]

Muchos padres hemos vivido al lado de nuestros hijos esta nueva manera de aprender, muy distinta a la que todos estábamos acostumbrados; algunos lograron adaptarse, otros, seguramente, lo hicieron con dificultad y, es muy probable, que unos cuantos aún no lo hayan conseguido. Pero eso acabó por el momento, pues el bimestre o trimestre terminó y llegaron las tan ansiadas, y necesitadas, vacaciones de medio año.

Es tiempo de descansar de las clases virtuales, de las tareas, de los grupos de padres de WhatsApp (aunque esos en algunos momentos nos ayudaron como grupo de soporte y demás) y darse cuenta que los chicos ya están en casa sin responsabilidades académicas. Es por ello que resulta vital buscar actividades a realizar pues, el permanecer en casa sin tener la posibilidad de salir, ni compartir con otros, como seguramente hicieron en anteriores vacaciones, podría alterarlos, nuevamente. Entonces,

¿Qué podemos hacer?

Primero, debe quedar claro que será por poco tiempo, seguramente no se extenderá más de dos semanas, así que eso representa un alivio, si pensabas que tenías que volver a “pararte de cabeza” para que tu vida pueda tener, también, un respiro.

Independientemente de ello, los chicos, sin importar la edad que tengan, necesitan mantenerse activosrecordemos lo convulsionada que estaba su conducta los primeros días de iniciarse la cuarentena, cuando aún no empezaban las clases virtuales, pues no, no podemos, ni debemos, caer en la misma situación.

Mantener rutinas en casahay que recordar que los chicos ya han estado expuestos a diversos cambios, los cuales naturalmente causan estrés; por ello es necesario explicarles cuál será la rutina diaria, hasta que terminen las vacaciones y retomen las clases virtuales. Ayudaría que, con la ayuda de ellos, se elaboren horarios para las tareas que tengan que realizar. Es importante conservar las responsabilidades con el hogar y, de no estar instauradas, pues es momento de hacerlo.

Leer. Lo importante es que sea una lectura del agrado de tu hijo, aunque diga que no le gusta la actividad en sí, definitivamente debe existir un tema que lo apasione. Además, la lectura es importantísima, no sólo por las habilidades que estimula, así como por brindar la posibilidad de escapar a mundos variados donde todo, todo, puede suceder; sino también para que tengan una tarea, un poquito, ligada a las actividades escolares. Resultaría más significativo para tu hijo o hija que también puedas leer tú, así serás su ejemplo.

JuegosAdemás de los ya tan conocidos juegos de mesa, sería interesante crear juegos novedosos o adaptar algunos que sean del agrado de tus chicos. Por ejemplo, seguir pistas con pequeños premios en cada “estación”.

Ejercicio físico. Estos días que vacaciones es importante que se mantengan físicamente activos, lo cual no necesariamente tiene que ser con actividades frente a una pantalla (como cuando hacían educación física hasta una semana atrás). Podrían ser momentos de baile, de “entrenamiento físico” (si lo hace contigo, mucho mejor), etcétera. También es importante la improvisación, si bien tener las cosas organizadas y pautadas es imprescindible, un poco de movimiento “a lo loco” resulta reconfortante.

Por otro lado, si tienen la posibilidad, y les parece adecuado, salir un momento a la calle (con todas las precauciones del caso), sería beneficioso para los chicos, no sólo por tener mayor espacio para el movimiento, sino porque el acceder a un lugar diferente y que, quizá, lo lleve a recordar momentos de esparcimiento y diversión, los ayudará a sentirse mejor.

Horas de sueñoLo más probable es que los chicos, al ponerse en “modalidad vacaciones” querrán trastocar las rutinas que antes tenían, sobre todo con respecto a la hora de ir a la cama. Es recomendable que esto no varíe mucho, no sólo porque podría perder la rutina, seguramente antes ganada con “sangre, sudor y lágrimas”; sino también porque al alterar sus horas de sueño, es muy probable que tu niño o niña se torne de mal humor y demandante, evidenciando así malestar. Ver a los chicos alterados nos afecta, pues además de generar alboroto en casa y movilizar a la familia entera, quiere decir que realmente, la están pasando mal. Ojo con eso.

Uso de pantallas. Aquí entra la disyuntiva para ellos, pues lo virtual pasó de ser, seguramente, su objeto de deseo máximo antes de entrar en estado de emergencia, a convertirse en el medio por el cual tenían que continuar su proceso de aprendizaje (quizá de manera no tan animosa como hubiésemos esperado) y ahora, nuevamente, a representar felicidad y ocio. A los niños, y adolescentes también, les cuesta “cambiar de chip” con tanta facilidad (incluso a nosotros mismos), entonces podrían presentar reacciones poco esperadas ante el uso de las mismas.

Lo importante es que ellos deben tener en claro que, si hasta una semana atrás podían estar conectados a las pantallas por muchas horas (para las clases), en vacaciones el tiempo no tiene que ser el mismo, pues el estímulo que reciben a través de ellas (tablet, tv, laptop, celular o cualquiera que sea), tienden a exacerbar las conductas. No, gracias.

Con nuestros adolescentes, que muchas veces resulta tan difícil de acordar y/o complacer, sería buena idea tratar de acercarse a conversar con ellos, y así puedan compartir las ideas y sentimientos que podrían estar surgiendo en ellos, en torno a esta nueva manera de organizarnos en la vida. Es necesario tener en cuenta que, por el hecho de ser “grandes”, ellos no procesan, entienden ni sopesan la información como lo hacemos los adultos; por lo tanto, podrían estar apareciendo en ellos pensamientos y sentimientos que, más que ayudarlos, podrían estarles generando real malestar emocional. Recuerden, siempre será nuestro deber, velar por su bienestar, tanto físico como emocional.

Como dijimos líneas arriba, este pequeño tiempo que los chicos estarán libres, nos sirva para reconectarnos con ellos, no con sus tareas ni responsabilidades escolares (de las cuales nosotros también nos cansamos) y podamos sentir que estamos juntos en esto, que no sólo los protegemos, sino que nos divertimos y tratamos de ser felices, así como la familia que siempre fuimos o, de repente, quisimos ser.

Lic. Katherinne Roncal Soto
C.Ps.P.: 15026

Si necesitas apoyo profesional, en Yanapay te lo podemos brindar. Comunícate con nosotros y podremos a tu disposición a nuestro equipo de expertos, altamente capacitados.

Licencia de Creative Commons
¡Llegaron las vacaciones! ¿Qué hacemos? by Lic. Katherinne Roncal Soto. C.Ps.P.: 15026 is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

Educar en positivo

[Visto: 45 veces]

Si necesitas apoyo profesional, en Yanapay te lo podemos brindar. Comunícate con nosotros y podremos a tu disposición a nuestro equipo de expertos, altamente capacitados. 

Licencia de Creative Commons
Educar en positivo by Lic. Katherinne Roncal Soto C.Ps.P.: 15026 is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

¿Cómo ayudar a nuestros hijos a manejar sus emociones?

[Visto: 68 veces]

Si necesitas apoyo profesional, en Yanapay te lo podemos brindar. Comunícate con nosotros y podremos a tu disposición a nuestro equipo de expertos, altamente capacitados. 

Licencia de Creative Commons
¿Cómo ayudar a nuestros hijos a manejar sus emociones? by Lic. Katherinne Roncal Soto C.Ps.P.: 15026 is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

¿Cómo aprende el cerebro?

[Visto: 58 veces]

Si necesitas apoyo profesional, en Yanapay te lo podemos brindar. Comunícate con nosotros y podremos a tu disposición a nuestro equipo de expertos, altamente capacitados. 

Licencia de Creative Commons
¿Cómo aprende el cerebro? by Lic. Katherinne Roncal Soto C.Ps.P.: 15026 is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

Importancia de las emociones en el proceso de aprendizaje

[Visto: 94 veces]

¿Es cierto que las emociones pueden influir en el aprendizaje de un niño o adolescente? Pues… Si.  

Esto ocurre porque el proceso de aprendizaje está totalmente vinculado a las emociones que viven nuestros hijos, tanto dentro como fuera del ambiente de aprendizaje (aula y, por estos días, la casa). Dependiendo de dichos espacios, se tendrá una reacción positiva respecto a la educación o negativa y, por tanto, su predisposición para el aprendizaje será una u otra.

Las investigaciones en neurociencia indican, a través del estudio de la actividad de las diferentes áreas del cerebro y sus funciones, que solo puede ser verdaderamente aprendido aquello que interesa, que “comunica” algo, esto llama la atención y genera emoción, aquello que es diferente y sobresale de la monotonía.

En cuanto a la motivación y la emoción, estos son procesos distintos aunque íntimamente relacionados. Las emociones nos “mueven”, es lo que nos impulsa a actuar, y la motivación es la responsable de mantener nuestra atención sostenida en el tiempo, la disposición al esfuerzo mantenido por conseguir una meta.

Tanto la motivación como la emoción, influyen en la percepción, la atención y el aprendizaje.

¿Cómo?

Atención:
Tanto las emociones como la motivación, hacen que captemos la información por encima de otra. Allí, donde ponemos nuestra atención, es hacia donde nos dirigimos y nos enfocamos. Por ejemplo, cuando estamos alegres, prestamos atención a aquellas cosas ligadas a esa emoción; en cambio, las emociones displacenteras o desagradables reducen nuestra atención y concentración, pues lo que queremos es evitarlas. En contra parte, las emociones agradables amplían nuestro interés, haciendo que prestemos mayor atención a más cosas; llevándonos a aumentar la capacidad para relacionar y asociar elementos diferentes.

 Percepción:
La manera en que interpretamos la información se ve afectada por las emociones y, consecuentemente, lo que nos motiva. Nuestra percepción de las situaciones que vivimos, así como el procesamiento de dicha información, varía en función a lo que experimentemos, así como a las emociones que estas nos generen. Por ejemplo, cuando nuestros hijos ingresan a una habitación oscura y esto los asusta, pueden percibir que la ropa colgada de la percha es un monstruo que los acecha, percepción tergiversada de la realidad.

 Aprendizaje: 
Todos estos procesos mencionados anteriormente, potencian o inhiben la adquisición de conocimientos y habilidades. Cuando la emoción es de tristeza, preocupación o disgusto, nuestra atención se centra en las consecuencias negativas, y eso nos lleva a “estancarnos” en esa emoción desagradable, lo cual no propicia el aprendizaje. En cambio, el aprendizaje participativo y basado en la experiencia crea motivación, no ocurre lo mismo con el aprendizaje memorístico y repetitivo. Las tareas creativas son más motivadoras y divertidas que las repetitivas.

Es de esta manera que, cuando nuestros hijos se sienten muy molestos, tristes o ansiosos, aparecen los bloqueos mentales, que hacen que el aprendizaje no se dé, pues no percibimos adecuadamente la información y, en consecuencia, no la procesamos correctamente. Las emociones incómodas e intensas absorben toda nuestra atención. Contrariamente, la motivación positiva, unida a sentimientos de capacidad y poder, generan en nuestros hijos perseverancia y, en consecuencia, adecuado rendimiento.

Ahora nos queda más claro porqué es imposible separar a las emociones del proceso de aprendizaje en general, más allá del plano académico, también de la información necesaria que necesitamos para la vida.

Lic. Katherinne Roncal Soto
              C.Ps.P.: 15026

Si necesitas apoyo profesional, en Yanapay te lo podemos brindar. Comunícate con nosotros y podremos a tu disposición a nuestro equipo de expertos, altamente capacitados. 

Licencia de Creative Commons
Importancia de las emociones en el proceso de aprendizaje by Lic. Katherinne Roncal Soto C.Ps.P.: 15026 is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

Terrores nocturnos

[Visto: 46 veces]

Si necesitas apoyo profesional, en Yanapay te lo podemos brindar. Comunícate con nosotros y podremos a tu disposición a nuestro equipo de expertos, altamente capacitados. 

Licencia de Creative Commons
Terrores nocturnos by Lic. Katherinne Roncal Soto C.Ps.P.: 15026 is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

Pregunta clave: ¿valía la pena?

[Visto: 122 veces]

106 diego fernandez

“Creo que se debe poner al corriente de las verdaderas leyes muy pronto a los niños. Aunque sea cómodo para la madre, no hay que decir a un niño que es obligatorio ir a la escuela a los cuatro años. Cuando establezcamos una ley para los niños, hemos de prestar mucha atención a que se trate de una verdadera ley, de una ley suprafamiliar que gobierne a los seres humanos del grupo de personas del que se forma parte (…). Si el niño ha transgredido una ley, se siente culpable y ese sentimiento se aplaca por un castigo, pero ha de ser un castigo que el niño conozca de antemano. Las infracciones de las leyes se pagan. Se debe preguntar al niño: «¿Valía la pena arriesgarse al castigo?». «¿Sí? ¡Entonces tenías razón al hacerlo!» La educación del niño hacia la autonomía es eso. Cuando los niños están constantemente castigados en la escuela, los padres se ponen furiosos. El niño dice: «Me importa un bledo», lo que no es verdad, como bien muestra su semblante. Lo único que ocurre es que está contento de dar la lata a sus padres. A partir del momento en que se le pregunta: «¿Valía la pena? ¿Qué has hecho para merecer este castigo?». «Estuve hablando cinco minutos.» «¿Valía la pena?» «¡Oh, no!» «¿Ves? Es como si compraras el derecho a hablar en clase. Te ha salido demasiado caro.» La próxima vez, el niño hará él solo este razonamiento.”

Dolto, Françoise (1998). El niño y la familia. Desarrollo emocional y entorno familiar. Barcelona, España: Ediciones Paidós Ibérica. Página 19.

Si necesitas apoyo profesional, en Yanapay te lo podemos brindar. Comunícate con nosotros y podremos a tu disposición a nuestro equipo de expertos, altamente capacitados.