Esta semana tuve la oportunidad de participar en el SEMINARIO ESPECIALIZADO EN RECURSOS IMPUGNATORIOS DEL PROCESO CIVIm mi ponencia abordó la transformación del proceso civil peruano, que evoluciona de un modelo escrito y burocrático a un sistema predominantemente oral centrado en audiencias. Este cambio no es solo una reforma formal, sino un nuevo paradigma que busca agilizar la justicia, hacerla más transparente y alinearla con los principios constitucionales de debido proceso.
Puntos clave de la ponencia
- Principios fundamentales: Se explica que la oralidad se sustenta en cuatro principios esenciales que guían el proceso:
- Inmediación: El juez interactúa directamente con las partes y las pruebas, asumiendo un rol activo en el debate.
- Concentración: Se busca la eficiencia agrupando la mayor cantidad de actos procesales en una sola audiencia para evitar dilaciones.
- Contradicción: Se potencia el derecho de defensa, permitiendo a las partes debatir y refutar argumentos en tiempo real.
- Publicidad: Las audiencias son públicas, lo que garantiza el control ciudadano sobre la administración de justicia.
- El nuevo rol del juez: En el modelo oral, el juez deja de ser un lector pasivo de expedientes y se convierte en un director activo del debate. Sus funciones clave incluyen interrogar a las partes, sanear el proceso de forma oral, incentivar la conciliación y gestionar la prueba de manera eficiente.
- Etapas clave del proceso: La oralidad se materializa en dos audiencias centrales:
- Audiencia Preliminar: Se considera el “centro de gravedad” del proceso, donde se sanea el caso, se intenta la conciliación, se fijan los puntos a debatir y se decide sobre la prueba.
- Audiencia de Pruebas: Es el espacio para la producción y contradicción de la prueba. El juez valora la información a través de la interacción directa con testigos y peritos, lo que permite una mejor comprensión de los hechos.
- Aplicación estratégica en recursos impugnatorios: La oralidad busca transformar las audiencias de apelación, que tradicionalmente son un simple formalismo, en verdaderos debates deliberativos. Para lograrlo, la sala de apelaciones debe realizar un control previo del recurso, fijar los puntos de debate de antemano y conducir la discusión de manera enfocada y sustancial.
Conclusión
La implementación de la oralidad es un paso crucial para una justicia civil más eficaz y legítima. Permite un proceso más transparente, donde la justicia “se ve hacer” de manera pública y participativa. A pesar de los desafíos culturales y operativos, la adopción de buenas prácticas de litigación y gestión puede convertir la oralidad en una herramienta poderosa para reconstruir la confianza del ciudadano en el sistema judicial
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