Cuento Las Lagartijas

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Aquí va un pequeño regalito: El cuento africano “las lagartijas”, en mi versión (extraída del espectáculo “Hace Tiempo que Nunca”, 1999, con Rafo Ráez (guitarra), Mauricio Alvarez (batería) y Carlos Gonzalez (Teclado)). Nos permite entender dos cosas articuladas: (1) que es necesaria la voluntad de solidaridad, (2) que los problemas sociales afectan todo el campo social en sus efectos colaterales, razón por la cual es necesario concebir la Responsabilidad Social en términos de “gestión de impactos”. Desde esta visión de gestión de impactos, la solidaridad (ética) se relaciona con el interés (es mi ventaja y tu ventaja ser solidario), puesto que somos todos intersolidarios de hecho (lo que hace uno afecta al otro siempre). Luego, podemos olvidarnos de la “abnegación” y la “acción desinteresada”, que son perspectivas importantes desde una ética de primera generación, pero que se vuelven características perfectamente inútiles e irrelevantes para pensar el acto moral, desde un enfoque complejo de tercera generación.
las lagartijas

Después de escuchar este cuento, pregúntate: ¿el perro está animado por buenas intenciones desinteresadas o más bien por el interés de no arriesgar consecuencias negativas por la pelea de las lagartijas (como efectos colaterales globales de la fechoría local)? Como puedes ver, es imposible decidir, y no tiene ninguna importancia decidir. Es irrelevante saber los motivos que animan a las personas cuando cuidan de la morada común (Ethos), lo único importante es que cuiden efectivamente la morada común. ¿Por qué? porque el problema no es de saber si estas personas SON buenas o no (problema de primera generación, de por sí imposible de resolver e irrelevante) sino sólo de saber si la morada está cuidada (si las acciones de cuidado están BIEN). Es pues un problema de ética política (hacer las cosas bien) y no de ética personal (ser bueno).

Por culpa de una ética centrada en el irrelevante problema metafísico (es decir vano y sin solución) de la buena voluntad personal, hemos pasado siglos en blablabla ético-religioso y en acciones perfectamente ineficaces para el cuidado de la casa común, porque sólo se cuidaba de las buenas intenciones pulcras y de los efectos directos puntuales de la acción moral. El resultado fue (1) la reducción de la ética a la beneficencia puntual filantrópica, algo así como llevar un vaso de agua al desierto y pretender así regarlo (o bien plantar un solo árbol en el desierto y felicitarse por lo bueno que es uno); (2) el descuido total de la morada común, de los impactos colaterales de la suma de las acciones individuales, lo que nos conduce hoy a los riesgos de inhabitabilidad general del globo terrestre; (3) la separación tajante entre ética y eficacia, buena voluntad y estrategia política, blablabla ético-filosófico y ciencia.

Si seguimos hoy con este exclusivo enfoque de primera generación que provoca POR DEFINICION estos 3 efectos colaterales dañinos, podemos esperar efectivamente que nuestras “buenas intenciones” terminarán llevandonos al infierno. Recién a partir del final del siglo XVIII se inventó un modo de instituir una primera ética política a la vez justa y eficaz: los Derechos Humanos y el sistema democrático (división de los poderes, transparencia de los actos públicos, vigilancia ciudadana, negociaciones colectivas, etc.), lo que yo llamo “ética de segunda generación”. Hoy sabemos que no es suficiente, que incluso una sociedad justa y desarrollada puede ser insostenible. Razón por la cual hay que inventar una segunda generación de ética política eficaz: es la Responsabilidad Social de las organizaciones concebida como gestión de todos los impactos colaterales de la actividad colectiva. Basada en el principio complejo de la “ecología de la acción” (Edgar Morin), esta nueva ética, de tercera generación, tiene características nuevas que nos alejan mucho de un paradigma mental de primera generación, por lo que no es fácil en el inicio acostumbrarse a pensar de otro modo. Pero es necesario, urgente y posible. ¡Trata! y verás que, efectivamente, no importa para nada las intenciones que animan al perro, sino sólo separar a las lagartijas.

Mitakuye Oyasin!

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16 pensamientos en “Cuento Las Lagartijas

  1. erika

    hola encontre este vinculo por que tengo un trabajo sobre la responsabilidad social y la verdad todo lo que he encontrado es un ladrillo terrible y estaba super enrredada pero despues de escuchar el cuentico todo fluyo de manera increible, !!!!que viva la tradicion oral!!!, a todos nos deberian enseñar como a niños es bueno para el ego, hasta Jesucristo lo hizo.

    MUCHAS GRACIAS NO SOLO POR LA BUENA NOTA QUE SACARE SI NO POR LA LECCION CHAU….

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  2. fvallaeys Autor

    Amiga Susana! Claro que no! La "real politik" no es de dominio exclusivo de los hegelianos, y no hay nada más alejado del kantismo que de quedarse en las abstracciones de la bella alma pulcra, como le reprochaba injustamente Hegel (que siempre estuvo más o menos injusto con todas las interpretaciones que hacía de sus colegas filósofos: Fichte, Schelling, Platón, etc.). Desconfía de los clichés marxisto-hegelianos que suelen dominar la (mala) enseñanza de Kant sobre todo en América Latina y España. Su libro principal de ética aplicada, por ejemplo, la "Doctrina de la Virtud" (1797) recién fue traducido al castellano en el año… 1989 (sic)! para que veas la pobreza que se tiene aquí de la arquitectónica kantiana(es decir, la visión de conjunto de su sistema). Su sistema es muy difícil de entender, porque nunca fue expuesto en un solo libro, sino que recorre caminos tortuosos desde las 3 Críticas (que son sólo introducción a la filosofía) hasta las obras de aplicación histórica, pasando por la cosntrucción de los primeros "principios metafísicos" (como él seguía llamándolos) de la ciencia. La arquitectónica kantiana pide un conocimiento cabal de toda la obra, pero hace entender cómo él estaba dedicado en primera instancia al problema de la APLICACION de las leyes a priori en el mundo fenoménico. Cosa que él no entendía de modo idealista como una DEDUCCION de la realidad empírica a partir de la idea, sino como un proceso infinito de RACIONALIZACION en base a un ideal regulador. Para Hegel, lo real es racional, para Kant, sólo es racionalizable. Esta racionalización en marcha de las relaciones de producción-consumo, la veo yo en las herramientas de Responsabilización Social. Más claramente, en lo que nos opone Susana: en el proceso de "racionalización de los intereses particulares hacia lo universalizable". Esto, Hegel se lo roba a Kant, pero está en numerosas obras del filósofo de Königsberg, como la "Idea de una Historia universal", el "Proyecto de Paz perpetua", la misma "Crítica de Facultad de Juzgar", etc. Hay que devolverle a Kant lo que le pertenece…

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  3. Joaquin

    Epale François, los margouillats en Vene zuela se llaman "tuqueques". Seguros los habras visto caminando por el techo y las paredes de tu casa. Claro, cantan haciendo un ruidito que suena asi como tu-que-que…

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  4. ROGER LANDAVERI

    Primero de manera muy sincera felicitar a FRANCOIS, por los hermosos cuentos que llevan un mensaje social, y que despiertan en nuestra sociedad especialmente en nuestros niños eso que falta en el mundo "SENSIBILIDAD SOCIAL" agradecerle por su aporte al mundo por su trabajo pues es una forma muy especial y eficaz de transmitir valores a las personas, en verdad quisiera tener todos tus cuentos para diseminarlos a los niños de Perú.
    como puedo acceder a sus cuentos:
    ROGER LANDAVERI
    landaveri@hotmail.com

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  5. Pedro Parcet

    Hola querido amigo.
    Fe encantó el cuento y la contada.
    Ya lo he escuchado varias veces desde esta página, porque me divierte y me hace muy bien. Es muy cierto que en la sociedad africana la vida funciona así, el problema de uno es el problema de todos.
    Mi nombre es Pedro Parcet y me dedico a contar cuentos africanos en Argentina, te invito a visitar mi blog que tiene algunos cuentos africanos para niños.
    http://cuentosafricanos.blo

    Un abrazo grande

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  6. Eduardo Bazo

    Estimado Francois,
    Es un gusto escuchar tus cuentos…nos reimos mucho con el de las lagartijas…y aprendimos una buena lección…felicitaciones.
    Un fuerte abrazo,
    Eduardo Bazo.

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  7. Cristian Loza Adaui

    Estimado Francois,
    Parece no interesar si es que el perro actúa por sus buenas intenciones o por evitar consecuencias negativas de su inacción, sin embargo el desenlace del cuento no nos lleva a pensar que el perro triunfo muy por el contrario fue un fracaso rotundo si consideramos su impacto social.

    La pregunta que me hago es la siguiente: ¿el perro cargará en su conciencia el no haber podido evitar el desastre? ¿o esto interesa y es pura moralina y bla bla?

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  8. fvallaeys Autor

    Estimado Cristian,
    El perro hará lo que mejor le parece. quizás, si tiene habilidades de gestión, mejorará su "marketing social" a favor de buenas causas. El cuento lo podemos interpretar como triste, o verlo como lección desde la alegría. Prefiero verlo desde el segundo aspecto, pero una sola cosa es segura: el narrador nunca conoce todos los mensajes que trae con su cuento!

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  9. Sara Raquel Champi Cordova

    un cuento magnifico , sobre todo para aplicarlo en personal social, porque en nuestro país tenemos que lidiar con la violencia, este cuento nos ayuda a luchar contra la violencia en los niños.

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  10. Milagros

    Estimado Francois, hace poco tuve la suerte de disfrutar del espectàculo de Yuyachkani haciendo una vesiòn de su cuento Kiwicha, debo admitir que muchas de las estrategias que utilizo con mis alumnos provienen de aquellas historias, Aunque la literatura busque producir, tambièn està en el imaginativo popular su difusiòn, màs aùn cuando exisen espacios dedicados a este arte……sè que usted no acostumbra contar a niños, pero que tal a aquellos que se encargan de formarlos?. UN abrazo fraterno..

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  11. Miguel Luis Castro Prado

    Profesor:

    Gracias por el regalo. Ya lo ocupé para el curso de enseñanza de la Ética y la Responsabilidad Social de la OEA. Fue increíble ¿Conoce el texto de W. Ury "Alcanzar la Paz"? Trata sobre el rol de "los terceros" en las disputas. Muy interesante.

    Un abrazo
    MiguelCastro Profesor

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  12. José Orlando Valle Menzala

    Creo que es la 20ava vez que lo escucho y cada vez lo siento diferente, lo he usado en muchas charlas y los efectos que causan los cuentos, y especialmente el de las lagartijas, es impresionante. Gracias Francois por semejante bien que haces!!

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  13. Prof. Solavagione Luis

    Estoy convencido de que sólo nos moviliza las razones personales en nuestra accionar. No lo hago porque soy bueno, lo hago porque me gusta. En mi formacion cristiana me costó comprenderlo. El sentimiento tal vez de culpa, de que eso era egoismo, lo pude superar pensando que toda decisión es individual que repercute en los demas.Y esto es lo que explico en mi caétdra de ética desde hace 20 años en la formacion docente. Mi desafío como formador es hacer de "perro"… pero ya ves como le va…! Lo vivo com alegría y utopía y eso me gusta, es una razon personal, con mirada social y ciudadana.
    Muy bueno el cuento, gracias por los aportes de tu producción teorica, lo uso en la cátedra de Etica y R.S. de las Organizaciones, en la Universidad Teconologica Nacional, Regional Confluencia, Plaza Huincul, Neuquen Patagonia Argentina.

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  14. Dr. Rafael Furlong De la Garza

    Excelente porque ilustra como una actitud no solidaria se revierte en contra de los que la adoptan. Me recordó aquella minificción que dice:
    "Vinieron por los judíos y no hice nada,vinieron por los negros y no hice nada, vinieron por los hispanos y no hice nada. Luego, vinieron por mí y nadie hizo na

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  15. Miguel Aranda Aranda

    La verdad es que es una gran cuento, ademas de la sapiencia del maestro para contarla. Acerca de los motivos del perro estos a mi parecer son personales, pues lo que el perro no quiere no es que dejen de pelear sino que no rompan el orden establecido pues una crisis genera angustia en los seres seres, aun cuando esta crisis de como resultado un mayor nivel de maduracion o un futuro mejor nadie desea enfrentarla. Todo cambio motiva angustia y esta angustia exige adaptacion a lo nuevo, por esto creo yo que el perro tenia un unico interes que al final se dio: que la vida en su comunidad cambiara.

    Maestro Vallaeys muchas gracias por su cuentos, verdaderamente nutre nuestro niño interno

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