El uso intensivo de las computadoras y de Internet está cambiando la estructura y el funcionamiento del cerebro humano de una forma sin precedentes. Las conexiones neuronales están trabajando más que nunca para acelerar el aprendizaje e impulsar la creatividad, pero además, en el proceso los seres humanos estamos evolucionando hacia una nueva forma de crear, sentir e interactuar con el mundo.

Así lo reveló a La Nación la investigadora israelí Idit Harel Caperton, quien tiene un doctorado en Aprendizaje Investigativo del Massachussets Institute of Technology (MIT), una maestría en Tecnología Educativa por Harvard Graduate School of Education y un bachiller en Psicología y Filosofía por la Universidad de Tel Aviv, Israel.

“Ya las personas no pensamos ni aprendemos igual que hace 20 años o más. Pasamos de ver televisión o leer un libro con una actitud pasiva a interactuar y crear y diseñar nuestros propios contenidos multimedia de los temas que nos interesan y a compartirlos con quienes deseamos. Nuestro cerebro ahora es más intuitivo y ‘multitareas’”, añadió la especialista, quien dio una conferencia ayer en la sede de la Fundación Omar Dengo.

Según recalca la investigadora, nuestros procesos cognitivos –de aprendizaje– han evolucionado y es urgente aplicar un modelo de educación que se adecue a esta nueva realidad.

Hoy casi nadie es capaz de pensar en una sola cosa a la vez, sino en varias. Para que una persona promedio se sienta atraída hacia un tópico requiere de textos, imágenes, sonidos, todo a la vez y en movimiento. “Nadie espera menos”, sostuvo la presidenta de la Fundación World Wide Workshop, que promueve el desarrollo de tecnología educativa de acceso libre.

Por ejemplo, entre jóvenes y cada vez más adultos predomina el uso de bitácoras electrónicas o blogs y los llamados wikis –sitios web que pueden ser editados por múltiples voluntarios a través de Internet–. A esta creación de contenidos colaborativos se le conoce como la Web 2.0. También en esta línea están comunidades virtuales como Facebook, My Space y Hi5.

“A partir de la interacción en estos sitios, los jóvenes desarrollan cerebros capaces de una forma de creatividad e imaginación sin precedentes: esta es una nueva generación de personas y es otro nivel de interacción humana”, dijo Harel.

Las nuevas alternativas tecnológicas están cambiando los escenarios sociales, informativos, educativos y políticos. “Incluso, los políticos están valiéndose de esta nueva forma de pensar para desarrollar sus campañas”, aseveró la egresada del Media Lab del MIT.

¿Temores? “Todo tiene sus pros y contras. Para mí, lo atemorizante es la gente que se hace a un lado y no se prepara para incorporarse en este mundo multimedia que vivimos. Eso me angustia”, dijo.

“La gente que estará al frente en la próxima generación será la que tenga una mezcla de habilidades tecnológicas y sociales. Esa es lo que yo llamo la economía del conocimiento y esa es la que nos interesa formar”, enfatizó Harel.

Para la científica –gran defensora del programa mundial ‘Una laptop para cada niño’– , ya no se trata solo de tener las computadoras para usar Internet, ni siquiera de enseñarle a las personas a navegar por la web. “Se trata de que las personas– especialmente los niños– pasen de ser simples usuarios a creadores de su propio conocimiento. Hay que favorecer el desarrollo de habilidades más que de productos”, indicó Harel.

Para ello se requieren cinco habilidades: la invención de ideas originales, el manejo de creación de contenido colaborativo, capacidad de producir y distribuir productos multimedia, capacidad de explorar información para el aprendizaje social y para el intercambio.

“Lejos de disminuir nuestra capacidad de concentración, reflexión y contemplación, los nuevos medios enriquecen las relaciones humanas y hasta nos permiten iniciar un movimiento revolucionario por la salud en África desde una oficina en New York”, concluyó la psicóloga.

Fuente: Diario La Nación Costa Rica.

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