SOBRE CORRUPCIÓN Y LA ACTITUD DE UN BUEN POLÍTICO

Estimados blogueros:

El caso Lavajato ha traído nuevamente a primera plana la cuestión de la corrupción en la política y la economía peruana. Como ha ocurrido casi siempre en la historia peruana, la ciudadanía ha tomado conocimiento de lo ocurrido por información proveniente del extranjero.

Lo curioso es que los casos planteados hasta hoy se habrían realizado en el periodo democrático de los gobiernos de Toledo, García y Humala, es decir pasado el gobierno fujimorista. Ello no debería restar importancia a toda la gran corrupción generada en ese decenio oprobioso.

Desde mi perspectiva, en temas de corrupción no cabe hacer un análisis de “más o menos”, máxime si lo que se afecta es el patrimonio estatal que proviene de los tributos pagados por los ciudadanos y es justamente el que sirve para cumplir los objetivos sociales y promover los distintos proyectos de vida.

La cuestión de fondo es ¿porque los políticos son corruptos?, y más todavía, ¿porque personas que uno conoció en otro tiempo y eran correctas, acaban participando de esquemas de corrupción o fraude?

Varias perspectivas podrían plantearse, pero acabo de encontrar una clave que plantea el Papa Francisco en su Discurso a los Movimientos Sociales celebrado en Roma en noviembre de 2016:

… El segundo riesgo, les decía, es dejarse corromper. Así como la política no es un asunto de los «políticos», la corrupción no es un vicio exclusivo de la política. Hay corrupción en la política, hay corrupción en las empresas, hay corrupción en los medios de comunicación, hay corrupción en las iglesias y también hay corrupción en las organizaciones sociales y los movimientos populares. Es justo decir que hay una corrupción naturalizada en algunos ámbitos de la vida económica, en particular la actividad financiera, y que tiene menos prensa que la corrupción directamente ligada al ámbito político y social. Es justo decir que muchas veces se manipulan los casos de corrupción con malas intenciones. Pero también es justo aclarar que quienes han optado por una vida de servicio tienen una obligación adicional que se suma a la honestidad con la que cualquier persona debe actuar en la vida. La vara es más alta: hay que vivir la vocación de servir con un fuerte sentido de austeridad y humildad. Esto vale para los políticos, pero también vale para los dirigentes sociales y para nosotros, los pastores.

A cualquier persona que tenga demasiado apego por las cosas materiales o por el espejo, a quien le gusta el dinero, los banquetes exuberantes, las mansiones suntuosas, los trajes refinados, los autos de lujo, le aconsejaría que se fije qué está pasando en su corazón y rece para que Dios lo libere de estas ataduras. Pero, parafraseando al ex presidente latinoamericano que está por acá, el que tenga afición por todas esas cosas, por favor, que no se meta en política, que no se meta en una organización social o en un movimiento popular, porque va a hacer mucho daño a sí mismo y al prójimo y va a manchar la noble causa que enarbola.

Frente a la tentación de la corrupción, no hay mejor antídoto que la austeridad; y practicar la austeridad es, además, predicar con el ejemplo. Les pido que no subestimen el valor del ejemplo porque tiene más fuerza que mil palabras, que mil volantes, que mil likes, que mil retweets, que mil videos de youtube. El ejemplo de una vida austera al servicio del prójimo es la mejor forma de promover el bien común y el proyecto-puente de las 3-T. Les pido a los dirigentes que no se cansen de practicar la austeridad y les pido a todos que exijan a los dirigentes esa austeridad, la cual –por otra parte– los hará muy felices“.

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Acerca del autor

Luis Alberto Duran Rojo

Abogado por la PUCP. Profesor Asociado del Departamento de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Director de ANALISIS TRIBUTARIO. Magister en Derecho con mención en Derecho Tributario por la PUCP. Candidato a Doctor en Derecho Tributario Europeo por la Universidad Castilla-La Mancha de España (UCLM). Con estudios de Maestria en Derecho Constitucional por la PUCP, de Postgrado en Derecho Tributario por la PUCP, UCLM y Universidad Austral de Argentina. Miembro de la Asociación Peruana de Derecho Constitucional, del Instituto Peruano de Investigación y Desarrollo Tributario (IPIDET) y la Asoción Fiscal Internacional (IFA).

1 Comentario

Hugo

El mensaje del Papa Francisco sobre la austeridad y el ejemplo es inspirador para todos los que buscamos una sociedad más justa. El apego material es una clara muestra de individualismo que dificulta la búsqueda del bien común.

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