Sobre el origen del quechua: la hipótesis amazónica o forestal

Existen cuatro hipótesis sobre el origen del quechua: la primera es la hipótesis amazónica, la segunda la hipótesis serrana, la tercera es la hipótesis costeña y, la última, la hipótesis quiteña. En esta ocasión revisaremos la hipótesis amazónica. En entregas posteriores abordaremos las restantes.

Esta hipótesis surge en 1976 y se la debemos a William H.Isbell. Este investigador se basa en información de corte arqueológico y arquitectónico. Él propone que el origen del quechua tiene lugar en la ceja de selva, específicamente, en las zonas comprendidas entre Chachapoyas y Macas, al norte del Perú, en Amazonas. Luego, de este foco, se desplazaría en dirección al sur y el oeste.

Isbell relaciona dos eventos culturales ocurridos en el espacio andino: la difusión de un estilo cerámico y la adaptación del cultivo del maíz en territorio propiamente andino. Hablemos de ambos rasgos.

Por un lado, la cerámica a la que se refiere el autor es la serie alfarera CB: ollas de color rojo o marrón, con cuello de boca expandida, con un temperante muy grueso y escudillas sub-hemisféricas. Estas tienen presencia en dicha zona, al sur del país y fuertemente en la zona de Ica. Por otro lado, el maíz tiene en las zonas mencionadas lugares propicios para su cultivo, asumiendo así que la aparición de estos en la zona sur y centro andina sería foránea. Ambos rasgos, como indica el autor comentado, son partes centrales de un sistema cultural, así como la lengua que acompañó a estas difusiones.

La hipótesis, teóricamente, no parece errada; sin embargo, desde un inicio encontró fuertes argumentos en contra.

El primer problema, relacionado con la cerámica, es la datación. Según Isbell, esta cerámica surge en el Horizonte temprano y su incursión en los Andes centrales sería hacia la segunda mitad del primer milenio de la era cristiana. Según otros autores, la datación de esta cerámica tiene lugar en el Horizonte tardío. Los materiales con los que están hechos estos no ayudan a una datación precisa.

Estos problemas de datación se apoyan, además, en datos de corte lingüístico. Si se asume que el quechua viene de una zona amazónica y luego entra a la zona central andina, debería haber en esta zona una variedad de quechua con rasgos marcadamente arcaicos frente a las otras variedades. Esto choca también con explicar la variedad central del quechua, la cual no es posible derivar de la variedad que Isbell asigna a este foco de difusión forestal, a saber, el quechua II. Asimismo, en esta zona la variedad de dicha lengua no es mucha y parecería advertir, más bien, un sentido inverso, en el cual el quechua llegó posteriormente, como lo atestiguan los trabajos de Torero y la documentación Colonial, principal difusora de dicha lengua en la zona en cuestión. Sería, así inexplicable, la alta variación del quechua en la zona central y sur.

Un tercer punto en contra es el quiebre reciente en la ecuación lengua = cultura. Esta tesis ya no se sigue con la misma determinación de hace unos años, sobre todo para culturas de carácter móvil y de, supuesto, contacto frecuente con otras culturas.

Vemos, entonces, que esta hipótesis no se puede sustentar con claridad. Como vimos, en primera instancia, no parecía tan descabellada, pero luego encontramos algunos problemas para su validación. ¿Tendremos que esperar quizá mejores trabajos de datación y también una revisión más fina de la cronología andina a la luz de los nuevos alcances en arqueología para volver sobre esta hipótesis? En lo particular, la idea del maíz nos parece sugerente y nos deja pensar, quizá, que sí hubo una ola migratoria con esa dirección y que, tal vez, algunos rasgos de la lengua andina provienen también de dicha migración y no el cuerpo de la lengua como tal. Seguiremos investigando.

 

Un texto sobre Deleuze y lo analógico.

 

 

 

Dejo por acá un texto mío publicado hace un tiempo en la revista Estudios de Filosofía PUCP. En ella hago un primer acercamiento, desde las intuiciones de Gilles Deleuze, a lo que considero un camino central para nutrir las ciencias actuales: el estudio desde lo no-lineal.

 

Acá el link:  http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/estudiosdefilosofia/article/view/15889/16321

 

 

El hombre de Taured.

 

En el año 1954, llegó al aeropuerto de Tokio un hombre de apariencia ordinaria, pero con la documentación de un país sobre el cual no se tenía registro: Taured.
El sujeto fue interrogado, puesto frente a un mapa y obligado a presentar toda la documentación que llevaba con él. Así su documento de identidad, monedas y hasta su licencia para conducir procedían de este extraño lugar. El sujeto identificó también su lugar de procedencia en la zona que corresponde a Andorra, en el norte de España. Demostró hablar varios idiomas pero que su lengua natal era el francés. Decía además estar en un viaje de negocios, rutina que cumplía hace varios años.

Tanto oficiales como el intervenido estaban confundidos y sorprendidos. Las autoridades optaron por llevarlo a un hotel y ponerle seguridad para evitar su fuga y tener tiempo para resolver el misterio. Pasada la noche, el sujeto desapareció sin más.

Para algunos sería una broma llevada al extremo; para otros, la evidencia de la existencia de dimensiones paralelas. Queda el misterio. La imagen es un retrato hablado del sujeto en mención.

 

Un verano de azufre

Para 1816, Europa se vio cubierta por una capa de frío y azufre producto de una erupción volcánica. Esta ocurrió en 1815 en Indonesia y el volcán se llamaba Tambora.

Hay muchas historias relacionadas a este acontecimiento. Entre ellas, el surgimiento de los relatos góticos, la composición del villancico “Noche de paz” y muchos poemas de Lord Byron. Pero quizá uno de los que mejor atestigüe la magnitud de evento sea la obra pictórica “Ulises comiéndose a Polifemo” de J.M.W Turner, pintor inglés reconocido por su trabajo con los paisajes.

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El pintor nunca supo que el esplendor rojizo de esta obra, datada en 1829, pero iniciada en el 1819, según algunos críticos, se debía al fuerte contenido de azufre que quedó en la atmósfera luego de dicha explosión al otro lado del mundo.

Star Wars VII: segundo trailer

Star Wars VII

Suelo pensar que el fenómeno entorno a Star Wars no es nuevo. En la literatura universal, existen diversos ejemplos de historias épicas que se extienden o se retoman. El Fausto de Goethe corrió esa suerte. La Ilíada con mayor fuerza aún: la Eneída, por ejemplo, representaría la extensión de dicho relato y daría justificación y origen al pueblo romano. Todo esto de la mano de Virgilio. En el caso de Star Wars, salvando las distancias, sucede más o menos lo mismo: los lectores añaden historias, modificaciones o renuevan totalmente la trama original desde algún punto. A estas extensiones se les conoce como el Universo expandido. La fuerza de estas nueva ficciones le ha dado un poderoso material a los realizadores de la VII y evidencian que, como con las buenas ideas, las buenas historias pueden sostener siempre más historias. Dejo el nuevo trailer: https://www.youtube.com/watch?t=98&v=ngElkyQ6Rhs

 

 

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Chomsky y la adquisición del lenguaje

Noam Chomsky

Las teorías de Noam Chomsky en Lingüística son tan fascinantes como polémicas. Más allá de los encendidos debates que suele sucitar o de los aportes que puede generar, sus ideas seducen con facilidad por tener, entre otras cosas, ese ingrediente que el psicólogo Steven Pinker denomina “la elegancia de la dedución”. Otro día recaeremos sobre algunos puntos de su teoría. Hoy solo alcanzo a dejar dos materiales audiovisuales para conocer sus propuestas y alcances.

El primero es un compacto de un minuto y medio. Excelente animación, desarrollo con una lógica clara y amena para los nuevos en este terreno. (https://www.youtube.com/watch?v=7Cgpfw4z8cw)

El segundo es un documental del aclamado director de cine y realizador de videos musicales, Michel Gondry: fascinado por las teorías de Noam Chomsky acudió al MIT para grabar una conversación sobre diversos tópicos relacionados al lenguaje. El producto final es un documento excelente, teóricamente claro y, sobre todo, cálido trabajo que cruza con mucha sutileza la línea entre el Chomsky-lingüista y el Chomsky-sujeto de a pie. (https://www.youtube.com/watch?v=l9YGo6rBLwQ)

Espero que ambos materiales sean de utilidad.

 

 

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Algunos apuntes sobre Interstellar (2014)

Christopher Nolan (Londres, 1970) se ha caracterizado por presentarnos films de alta factura visual, sólidas líneas argumentales y, sobre todo, tramas con giros inteligentes y bien pensados: formula que termina dibujando historias resueltas de modo similar a los trucos de magia clásicos. Con Interstellar todos estos ingredientes están presentes, pero, en este caso, al elevar tanto la expectativa, el film no culmina en muy buenos términos. En resumen, promete más de lo que da. Veamos por qué.

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El film nos inscribe en un futuro distópico donde la Tierra ya no puede sostener a la humanidad: el irresponsable despilfarro de recursos en el siglo XX ha puesto al planeta en nuestra contra a través de diversas plagas y de fuertes tormentas de polvo que han reducido a la población a una comunidad principalmente agrícola. En este mundo viven en una casa en medio del campo, Cooper (Matthew McConaughey) ex piloto de la NASA, ahora agricultor con toda las características de un cowboy clásico; su suegro Donald (John Lithgow), personaje entrañable que representa a nuestra generación en la Tierra, y dos niños: Tom (Timothée Chalamet, luego interpretado por  Casey Affleck) y Murph (Mackenzie Foy de niña, luego interpretada por Jessica Chastain)  quien piensa que la casa donde están hay fantasmas. En un momento de la historia, las tormentas aumentan en intensidad y se descubre que los “fantasmas” de casa tienen un mensaje para sus habitantes. Este mensaje los lleva a vincularse con la NASA, dirigida por el Dr. Brand (Michael Caine), y a implicar a Cooper en un viaje a través del cosmos en búsqueda de un nuevo planeta para la humanidad; y a Murph dentro de la exploración matemática, también central para culminar el mismo objetivo: así, padre e hija se separan y el film se convierte en una metáfora extensa para su posible rencuentro.

En términos formales, Interstellar es impecable, siendo su principal aporte, en nuestra opinión, el excelente encuentro entre música, imágenes y evocación de sentimientos. Es ahí donde la edición de sonido se amalgama perfectamente con el tiempo de la historia y el carácter dramático de cada momento. En este mismo sentido, la fotografía juega un papel central que es cumplido a la perfección. Recuérdese que hay una travesía planetaria de por medio y es la visión el sentido más estimulado. La fotografía permite mantener la grandilocuencia de la situación y posicionar al espectador al mismo nivel de los personajes. Efecto, sin duda, pensado por el director para la experiencia en el cine[1]. 

La historia surge de un breve cuento del hermano de Nolan, Jonathan Nolan y es desarrollado como guión junto a su hermano. En él, los diálogos son acertados, incluso cuando están implicadas ideas del futuro, como por ejemplo, la ausencia de milicia, la coexistencia con la tecnología, el futuro educativo de los niños, etc., este es claro en su desarrollo. Una evidencia puntual del excelente dominio del guión es la presencia de los robots TARS y CASE a quienes se les regula el porcentaje de humor y este cambia adecuadamente con la escala sugerida. Asimismo, la tensión existente en el viaje se hace manifiesta en las conversaciones o en los silencios que el texto dispone.   Sobre el papel, el film no falla, incluso, parecería ser uno de sus características más sólidas.

Asimismo, hay una larga lista de aportes conceptuales propios del film: ideas que el film esboza como parte de su relato y que representan alcances interesantes para repensar algunos tópicos. El primer punto es la idea de comunicación y su relación con el ser humano. En cierta medida, el film puede reducirse a una sofisticación de la capacidad comunicativa del ser humano. Si bien compartida por otras especies, nunca de la forma en que el ser humano la hace su sello distintivo. Esto se encuentra en las diversas formas que los “fantasmas” intentan comunicarse, o las tecnologías de enlaces cuánticos que permiten comunicarse desde lo más recóndito de la galaxia, o en el grado de sinceridad que hay en las mismas conversaciones. Este elemento en central, y puede servir para seguir explorando los aportes del film. Nosotros solo dejaremos esto como un apunte breve.

Otro punto central que atraviesa la obra es la presencia de la ciencia como la religión más extendida y popular. El reproche a los niños en casa se da en esta línea: “no puedes creen en fantasmas, porque nosotros creemos en la ciencia”. Esto se complementa con el método científico recitado un par de veces como si fuera el credo católico. En esta misma línea, las coordenadas científicas donde se inscribe la intuición y el amor son dignas de mención, ya que renueva la perspectiva sobre ellas y las articula muy bien con el espíritu científico que impregna al film.

Un tercer aporte es el alto estándar de ciencia que se utiliza en el film. Este no es dejado al azar y se basa en teorías que están en el debate actualmente. No es gratuita así la presencia de Kip Thorne como asesor de contenidos: reconocido físico, famoso por ser el compañero de apuestas teóricas de Stephen Hawkings. Esto no solo se queda ahí sino que aventura hipótesis para el futuro de la humanidad, no fuera del marco científico y dentro de la teoría de las súper-cuerdas y multi-dimensiones. Lo interesante aquí es que no pierde de vista cómo estas implican al ser humano y evita dejarlas como simples teorías matemáticas.

Los problemas son evidentes: la amplia cantidad de temas, la diversa cantidad de información y la articulación perfecta con una línea narrativa simple vuelve el producto final un objeto complicado de cerrar a la perfección.  Las actuaciones son pertinentes se convierten en irrupciones fuertes que no se condicen con el momento del film: pienso en la conversación entre la Dra. Brand (Anne Hataway) y Cooper al escapar de una ola gigante en una de los planetas que visitan o el Dr. Mann (Matt Damon) en su breve aparición no deja explicar muy bien el giro que toma: no hay tiempo para articularse como sujetos claros. Es evidente que estos problemas surgen por la cantidad de hilos, tanto narrativos como conceptuales que quedan abiertos, y el tiempo que necesita el film para cerrarlo: las casi tres horas no son suficientes para esto. Esa sensación sí puede ser considerada un obstáculo para el disfrute pleno del film. El problema no queda ahí, ya que en el cierre es evidente que Nolan busca confundir con el guión mismo para tratar de dejar un final abierto que el espectador cierre desde su butaca. Tradicionalmente sería un aporte si la idea de truco de magia es la línea, pero la confusión es explícita y alta, como buscando cerrar rápidamente la película. Como se advirtió líneas atrás es el exceso la falla y el tiempo, uno de los temas centrales, curiosamente, no acompaña al film.

Nolan es quizá el estandarte de una nueva generación de directores, entre ellos David Fincher, Spike Jonze, Alonso Cuarón, Wes Anderson, que han encontrado el equilibrio perfecto entre el cine de autor y los blockbusters. Sospechamos que esta es una línea saludable para el cine y para expandir las posibilidades del mismo, produciendo películas inteligentes para las masas que acuden constantemente al cine. Mantener la línea, incluso con films no tan redondos como este, es un acto saludable para el cine y para el cerebro de los espectadores.

 


[1] No me equivocaría en inscribir este film en el género del western o en lo que Gilles Deleuze denomina imagen-acción. Esto por dos razones: a) la confrontación del hombre a la naturaleza y b) la presencia del duelo en espacio abierto. Por ello, es fácil que la acción tenga lugar y los personajes se inscriban en esta tensión con facilidad. Por ello, el film no decae en acción en ningún momento.

 

 

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Catástrofe del Toba

 

El tema de la evolución del hombre está de moda. Los alcance desde diversas disciplinas sobre este tema son fascinantes, pero en muchas ocasiones datos o investigaciones de dominios muy locales y técnicos no nos dejan ver la “big picture” del problema. En este sentido, siempre es bueno identificar o construir escenarios, teorías y propuestas que intenten organizar esta información y nos permitan atender al “bosque” y no solo a los “árboles”. 

Un escenario que viene tomando fuerza es el de “un cuello de botella evolutivo” que originó una vertiginosa selección de los homínidos más especializados dando forma, a la larga, al homo sapiens actual y a todas sus destrezas. En este sentido, la necesidad de un escenario específico estaba dada en términos lógicos, faltaba encontrar evidencia de ello en términos materiales. 

Desde finales de la década de los noventas se juega con la posibilidad de “un invierno volcánico” que trajo con sigo una crisis climática en todo el globo. Esta, consecuentemente, trajo una crisis de recursos de diez años de duración que motivó el desplazamiento de los primeros homo sapiens más allá del terriotorio africano, cuna de la humanidad. Esta propuesta se la debemos a Stanley H. Ambrose de la Universidad de Illinois y se conoce como la Teoría de la catástrofe del Toba. Según esta propuesta, hace 75 mil años aproximadamente el supervolcán debajo del actual Lago Toba al norte de Sumatra, en Indonesia, explotó con una fuerza tres mil veces superior a la erupción del monte Santa Helena de 1980 o del Vesubio en 1822. El vestigio de esta apocalíptica erupción es justamente el actual lago Toba: el lago volcánico más grande del mundo, de 100 km × 30 km y 505 m de profundidad. Rastros se han encontrado a varios miles de kilómetros de la explosión como el Sur de la India o el mar de China meridional, por ejemplo.

Según Ambrose, este evento provocó un descenso de 3 a 3,5 °C, con un invierno volcánico global que duró entre 9 y 10 años. En las regiones templadas produjo una disminución de las temperaturas globales de 15 °C de promedio. Esto produjo múltiples “cuellos de botella” para las varias especies homo que existían en la época, incluyendo, claro está, la nuestra. Así se redujo el número de parejas reproductivas a diez mil o, según las proyecciones más radicales, a mil. Ya mediante otras evidencias (tipo geológicas, simulaciones por computadora, y junto a evidencia genética) se sugiere que todos los humanos actuales provienen de un grupo muy reducido, una línea cifrada en el ADN mitocondrial. Utilizando las tasas promedio de mutación genética, algunos investigadores han estimado que esta población humana original vivió en una época que concuerda con el evento de Toba. Esta, sin duda, tuvo que pasar por una crisis donde los mejor dotados en términos físicos y, principalmente, cognitivos saldrían airosos fijando así nuestras características actuales.

Una vez la crisis dejó de serla, los humanos retomaron su labor expansionista desde África, migrando primero al Oriente Medio, y luego a Indochina y Australia. Se crearon así centros de población en Uzbekistán, Afganistán e India. Las subsiguientes adaptaciones al medio produjeron los diferentes rasgos y tonalidades en el color de la piel, a partir de un reducido colectivo de humanos con genética similar y de un físico parecedio a los actuales bosquimanos.

En actualidad, la investigadora Christine Lane de Oxford pone en duda la situación de crisis propuesta por Ambrose, indicando que ” Tras rastrear una capa microscópica de ceniza volcánica de hace 75.000 años, dentro de los sedimentos del lago Malawi, hemos podido demostrar que la mayor erupción volcánica, de los últimos dos millones de años no alteró significativamente el clima de África oriental. […] Por tanto, nuestros resultados cuestionan la teoría de algunos investigadores (Ambrose) que han propuesto que las primeras poblaciones de humanos modernos de África Oriental se habían reducido drásticamente, hasta casi su extinción, debido a los efectos climáticos de tal erupción. Nuestra investigación implica que esto no fue el caso, ya que no hay evidencia de que se hubiera producido un “invierno volcánico” en esta región”. La investigadora no pone en duda el rol del volcán en el clima, solo cuestiona su participación en el desplazamiento de los primeros homínidos. Esto deja sin motivación clara la salida y la caída demográfica que sí se ha documentado en las investigaciones sobre el ser humano. En este sentido, tenemos dos opciones, si se acepta la propuesta de Lane: 1) que el efecto se dio de modo indirecto o afectando a algún tipo de recurso específico que terminó por motivar el desplazamiento del hombre; o 2) el volcán trajo consigo algún tipo de enfermedad específica que redujo la población. Sospecho, incluso con las propuestas de la investigadora, la teoría del Toba aún puede decir más cosas sobre estos puntos. 

El debate está propuesto y la búsqueda del mejor escenario teórico parece que solo tendrá sustento en lo que dicten los restos materiales que se vayan encontrando. En este mismo sentido, tanto los trabajos especulativos como los empíricos deben seguir produciendo, específicamente, eso que suelo denominar “contenido lógico” y contenido empírico”: alas naturales de empresas como estas. 

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Industria discográfica cumbiera

Chapulín y Chacalón

 

En los años ochenta, con el fenómeno de la cumbia /chicha bien instalado, fue inevitable que algunas disqueras se posicionen sobre otras. Una de ella, acaso la más importante de aquella época, la disquera Horóscopo fue una de las más representativas. Y, como toda casa disquera que se respete, siempre saca un compilado con los mejores cantantes de su cosecha, al mejor estilo de Fania en los setentas. En esta ocasión, los mejores artistas del género fichados por la disquera se reúnen en torno a Alex Novoa “Piraña”, gran bajista dado a conocer como músico de estudio de la casa, para presentar sus diversos estilos de cumbia. Por esta grabación desfilan Vico, Chapulín, Chacalón, Alín de Alín y la Tirpe y, para finalizar, el gran Centeno. La canción es una joya discográfica y debe ser tomada en cuenta por el amplio contraste de estilos: un catálogo de música que bien debe hacernos dudar de la ecuación tradicional “huayno + cumbia = chicha”. Esto no es más que una muestra breve de que el fenómeno cumbia es mucho más amplio de lo que el tratamiento tradicional describe y que, a la vez, debe ser interpretado principalmente como una industria y menos como manifestaciones musicales de corte regional. Acá la canción:

http://www.youtube.com/watch?v=Vytv4eGf-uE

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1…2…3…Probando

Mayakovsky

Este es mi primer post. De la manera menos calculada, caí en una fotografía de Alexander Rodchenko realizada al genial poeta ruso Vladimir Mayakovsky en 1924. Aquí un fragmento del poema VLADIMIR ILITCH, LENIN, encontrado, también, de manera casual:

“Feliz
de ser
una partícula de esta fuerza
que tiene en común
hasta las lágrimas de los ojos.”

Me dejaré llevar, entonces.

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