“En el viaje, un compañero, y en la vida, compasión”

Haruki Murakami

Nació en el 49. Lo conocí cuando tenía 19 años y la primera novela que leí fue La biblioteca secreta. Desde entonces, no me detuve hasta acabar con todas sus obras literarias (aunque tiene un par de ensayos que aún me faltan revisar). Murakami es mi escritor favorito y siempre me lleno de nostalgia cuando pienso en mí leyendo sus novelas. Entre buenos y malos recuerdos, Murakami me acompañó en el camino hacia la madurez mental. No tengo idea de qué sería de mí si no hubiera conocido su trabajo. Me gustaría conocerlo, decirle que no me conoce, pero que yo sí a él, y darle las gracias.

Decidí empezar con Kafka en la orilla porque considero la obra que reúne de mejor manera todos los recursos que utiliza. Sin embargo, en mi opinión no es su obra más bella. Esa será para otra reseña (pero si quieres adelantarte se llama, en español, Los años de peregrinación del chico sin color).

No tengo mucho más que decirte de Murakami, dejando de lado que ha sido nominado al Nobel de Literatura ya en muchas ocasiones y de que es uno de los mayores precursores de la literatura japonesa contemporánea. De hecho Kafka en la orilla ocupó el puesto a mejor novela del año por The New York Times cuando fue publicada en 2002.

“A pesar de todo, te diré que es mejor no tomar decisiones tajantes tan pronto. Porque en este mundo no existen los absolutos.”

Vamos con la reseña.

Kafka en la orilla

La novela te contará dos historias en paralelo y estas se intercalarán de capítulo en capítulo. Además, el autor te hará jugar con el tiempo, las historias avanzarán y retrocederán, pero también viceversa.

Por un lado tenemos a Kafka Tamura, que decide escapar de casa porque no soporta a su padre. Por otro lado tenemos a Satoru Nakata, un anciano discapacitado que tiene la particular habilidad de hablar con los gatos. Las historias seguirán su curso hasta el final donde, naturalmente, se entrecruzarán.

He decidido no reseñar a detalle la novela porque considero que el factor sorpresa es fundamental aquí para disfrutarlo y, por supuesto, no quiero arruinártelo. Sin embargo, tampoco te voy a dejar en el aire y, luego de las estrellas de Goodreads, cerraré con una posdata donde mencionaré algo más de los acontecimientos.

“¿Qué es la soledad? No lo sabía, pero siento que ahora lo sé.”

4 de 5 estrellas, pero aún no conocía mucho

Cuando acabé la novela le puse 4 de 5 en Goodreads, me he quedado pensando un buen rato el porqué no le puse 5 de 5 si más que cumple con mi estándares básicos de calificación. Ahora recuerdo que, cuando lo leí, no me gustó la redacción, me pareció desordenada y hasta me molestó un poco. Vaya que en ese entonces aún me faltaba mucho por conocer (y mi yo dentro de 3 años probablemente diga lo mismo cuando vuelva a leer esto).

Pero vamos con un poco del detalle adicional a continuación:

  • Argumento: (1 de 1, una de las cosas que debes tener en cuenta es que, con Murakami, raras veces las cosas son claras y entendibles. Esta no es una excepción y la metafísica aquí juega un papel importante. Esto, combinado con el infaltable tinte onírico de sus argumentos, queda bastante bien)
  • Redacción: (0 de 1, esto ya te lo expliqué arriba)
  • Personajes: (1 de 1, los personajes suelen ser raros, de personalidades complejas, y bastante peculiares, pero siempre bien construidos. Muchas veces no te gustarán sus decisiones, en otras no tendrán justificación. Solo te queda aceptarlo)
  • Diálogos: (1 de 1, sin este elemento bien hecho el argumento se cae. Los diálogos son lo más placentero. Ahora que reviso mis libros de Murakami, me arrepiento de no haber tomado más anotaciones en ellos)
  • Desenlace: (1 de 1, es probable que nunca encuentres un final que cierre todos los conflictos en el trabajo de Murakami. Para mí, en general, esto es suficiente para que no me guste el final de una novela; sin embargo, los finales de Murakami no son tan simples como los denominados finales abiertos. Cuando la novela ha acabado tienes la sensación de haber despertado de un largo sueño. Eso es genial)

“Yo soy un navegante en solitario, de pie en cubierta; ella es el mar.”

Posdata

Por supuesto que hay una referencia a Kafka (y también una referencia a Edipo). Esto, combinado con un mundo trascendental donde algunos elementos migran al mundo real, es lo que caracteriza la naturaleza onírica de esta novela. Eso es lo que me gusta más, en cada novela de Murakami, son diferentes los elementos que generan esta característica peculiar. Hacerlo sin repetir los mismos elementos, en mi opinión, es arte.

“Hay gente que carece de profundidad.”

Y tú, ¿has leído algo de Murakami?

Nos vemos el martes con otra reseña.

R.

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