Han pasado semanas desde la última entrada. Hace unos días comenzó un nuevo año que, aunque parezca que no será distinto al anterior, supongo que es una oportunidad para reconsiderar nuestras metas, replantearlas de ser necesario y auto evaluarnos.

Así lo he hecho y, para lo que compete al blog, la principal meta es la de leer ochenta libros en lo que va del año. Algo ambicioso dado mi historial, pero hay que intentar de superarse a uno mismo y esta no es la excepción.

Bueno, ya es hora de cerrar la nota personal y de empezar con lo que nos compete el día de hoy: la reseña de la penúltima obra de la saga de la Fundación, “El borde de la Fundación” o “Foundation’s Edge” en su nombre original.

Qué ha pasado después de Segunda Fundación

Ya ha pasado varios años desde el cierre de los eventos de la obra “Segunda Fundación”. La Mula ha caído, Arkadia no nos acompañará más que para una breve referencia cerca del final de esta obra y encontraremos algunas respuestas a lo que ya era hora necesitábamos saber:

1. Ahora tenemos claro la relación entre la saga de la Fundación y la saga de los Robots. “El borde de la Fundación” nos presenta el nexo. Todo girará entorno a Gaia. Un tercer elemento que, junto con la Fundación y la Segunda Fundación, serán los ejes determinantes del destino de la humanidad.

2. Tenemos respuestas al origen de La Mula, de dónde vino este personaje, cómo tiene esa habilidad mental, en qué consiste exactamente y qué la diferencia de la habilidad de los miembros de la Segunda Fundación. Nuevamente, las respuestas las encontraremos en Gaia.

3. El trilema -por así decirlo- de Trevize, nuestro personaje principal. Este es el argumento central de la obra. La justificación del porqué es necesario encontrar el origen de todo: el planeta Tierra. El destino de la humanidad depende de él. Aunque esta obra cierra con una decisión, esto no implica que será definitiva. De hecho, “Fundación y Tierra”, novela que la continúa y cierra la saga, se encargará de una revisión exhaustiva de la decisión de Trevize. Pero todavía no puedo contarte sobre eso porque estoy a medio camino.

 Las mismas preguntas, una nueva mirada

Lo que me ha gustado de esta novela es que me ha permitido replantear preguntas trascendentales. El trilema de Trevize, está cargado de situaciones filosóficas que nos compete como humanos resolverlas. De manera particular, este es el caso de qué es lo mejor para la humanidad. Vamos a poner los elementos del trilema para que puedas entenderme mejor:

a. Por un lado tenemos el stato quo, que es lo que en este caso se entiende como el dominio de la Fundación, que pretende crear un Segundo Imperio. Dado el Plan Seldon, esto sólo será viable bajo la supervisión oculta de la Segunda Fundación. Esta es la primera alternativa: que las cosas se mantengan como están, que cada uno permanezca con cierto grado de libertad sobre sus acciones y que haya una entidad oculta que se encargue de que todo siga un curso deseado, que es básicamente lo que ocurre ahora y lo que ha venido ocurriendo desde tiempos de Asimov.

b. Luego está la alternativa donde un elemento de la Segunda Fundación decide que no es suficiente que sea una supervisión oculta, sino de que deben tener un rol más activo y de que son ellos quienes deben formar un Segundo Imperio y someter a la Fundación. Este caso sería el una dictadura explícita donde quienes guían el destino de la humanidad lo hacen de manera pública y las implicancias que eso tiene sobre la humanidad son bastante distintas a la de la posición número 1.

c. Finalmente está la tercera opción, la que nadie se esperaba. Esta última propone que Gaia expanda su forma de vivir y formen un universo homogéneo que llamaran Galaxia. Esta última opción es un brillante desarrollo de una sociedad socialista perfecta. Robusta a todos los problemas que pueden observarse empíricamente en la actualidad. Sin embargo, aún así, ¿es lo mejor para nosotros los humanos?

Seguirá siendo una cuestión de libertades

Aunque el panorama sea perfecto, aunque Trevize se decida por esta última alternativa y me haya hecho tirar el libro cuando leí esa parte porque pensé que Asimov no llegaría un paso más en su análisis y todo cerraría es una sociedad socialista perfecta, no lo es.

En Fundación y Tierra, tal como están yendo los hechos, nuestro personaje central, Trevize, se va dando cuenta de que su decisión no ha sido la correcta y la búsqueda de la Tierra, el origen de todo, lo hará esclarecer su decisión. Como te repito, yo aún no sé cómo acaba la saga, pero sí tengo la respuesta al trilema desde mi punto de vista (de hecho, como van las cosas, predigo que será la misma conclusión a la que llegará Asimov).

Todo se resume a una cuestión de libertades, de capacidad y de oportunidades de decisión. Nosotros como humanos no somos seres perfectamente libres, que es como se entiende la palabra. Sin embargo, actualmente tenemos un grado de capacidad de decisión sobre algunos elementos de nuestra vida. Por supuesto que hay que cosas que nunca podremos controlar y es parte del azar que algunos seamos aplastados por estos eventos, pero cuando hablamos de sociedad, no hablamos de casos individuales.

Cualquier decisión sobre el tipo de gobernanza que ataque directamente a una de tus libertades sin una clara justificación de que esa precisa violación, de una libertad puntual, sea necesaria por el bien común e individual (es decir que no te perjudique) es una mala decisión. Por eso el socialismo, aunque funcione de manera perfecta, no debería ser preferido. Implica necesariamente una renuncia a la individualidad y la subjetividad del ser humano. Si como humanos concordamos en que tenemos algo que algunos hacen referencia como alma, conciencia o, como yo prefiero llamarlo, subjetividad, eso que nos hace reflexionar sobre nuestra naturaleza, nuestra esencia; no tomes decisiones que limiten libertades sin haber tenido reflexiones sobre eso con mucho cuidado.

Como todo, estás libertades tienen un precio. En este caso probablemente su componente principal sea un precio social, pero deben haber otros componentes que seguro se descubren pensando sobre esto con mayor detalle, algo que escapa de esta nota. Como fuera, este precio, esta condición de intercambio, naturalmente no es única, ni homogénea ni distribuida simétricamente. Sin embargo, dentro de toda la complejidad, dentro de todos los factores, aquellos descubiertos y cubiertos, el mensaje debe ser claro: quitar libertades afecta directamente a nuestra subjetividad, nuestra esencia como humanos.

El borde la fundación y una gran mente

Asimov cada vez me sorprende un poco más. Cuando pienso que va a decepcionarme como la mayoría de autores con ideas trascendentes poco pensadas, me doy con la sorpresa de que ya ha pasado por mi razonamiento. No solo eso, ve un poco más. No necesariamente la conclusión cambia, sino los matices y los enfoques que nos llevan a la misma respuesta. Eso es lo valioso. Por eso lo admiro: ha tenido una mente brillante y ha logrado transmitir en sus novelas parte de su pensamiento y lo ha dejado disponible para personas igual de curiosas.

Los humanos también podemos vernos como una corriente de pensamientos a lo largo del tiempo. Quienes venimos después podemos alimentarnos de que quienes ya estuvieron y podemos replantear lo propuesto o extenderlo. Todo gracias al lenguaje. No es gratuito que el eje de la ciencia sea precisamente el descrito.

Buena manera de comenzar el año

Por supuesto que te recomiendo esta obra. En general, toda la saga de la Fundación. No tiene pierde.

Bueno, eso ha sido todo por esta reseña. Espero que te encuentres bien, que esta nota te encuentre reflexionando un poco más sobre todo y que puedas seguir disfrutando de tus lecturas.

Nos leemos en otra reseña,

R.

 

 

 

 

 

 

Puntuación: 4.67 / Votos: 3
Foundation’s Edge – Isaac Asimov
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R

Un economista al que le gusta leer.

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