“No basta con que estemos ciegos, es como si nos hubieran atado de pies y manos”

Después de un tiempo he decidido volver a escribir en el blog y muchas cosas han cambiado. Ensayo sobre la ceguera ha sido una de mis últimas lecturas y, en tiempos de pandemia, me ha puesto la piel de gallina más que nunca. Vamos con la reseña:

Si me preguntan la mejor frase que resuma la novela, sí, sería la del inicio del post. Pero no es por las puras, Ensayo sobre la ceguera nos des-tapa, permite des-cubrir y re-pensar lo útil que nos es tener visión. De acuerdo, yo tampoco estaba acostumbrado a la redacción. La forma en que está escrito fue nueva para mí, pero me parece que sin ese recurso los diálogos no hubiesen podido apegarse tan firme, y rápidamente, a las reflexiones del narrador. En mi opinión hace la lectura mucho más ligera, pero también te embriagas de palabras mucho más rápido.

Hay un gran contenido filosófico en esta obra. En general, es rica en muchos más elementos literarios, pero no te diré cómo leer un libro, tienes que disfrutarlo a tu manera. Así está bien y que nadie te convenza de lo contrario.

A la obra le puse 4 de 5 estrellas (estoy evitando los puntos medios), pero la idea es que en adelante siga así. Si me ha satisfecho en la categoría, punto. En ese sentido te pongo el detalle a continuación:

  • Redacción (1 de 1, toda una novedad para mí ese recurso).
  • Guion / diálogos (1 de 1, ahora te dejo algunos de los mejores fragmentos).
  • Desenlace (0 de 1, el único error, pero ¡vaya error!, ya te cuento).
  • Personajes (1 de 1, todos bien hechos)
  • Argumento (1 de 1, esto no necesita mucha explicación).

Entonces, para cerrar el post, vamos con los pendientes:

El final ¿fue tan malo?

No, en absoluto. Pero no me gustó. Ya te lo digo que resolver el problema principal como por arte de magia nunca me ha parecido una buena idea. Tampoco te estaré spoileando nada, pero ya te dije mucho.

Fragmentos de diálogos para morirse

“No lo sé, quizá un día lleguemos a saber la razón. Quieres que te diga lo que estoy pensando. Dime. Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos. Ciegos que ven. Ciegos que, viendo, no ven.”

“Es una vieja costumbre de la humanidad esa de pasar al lado de los muertos y no verlos”.

“Durante horas habían pasado de hombre en hombre, de humillación en humillación, de ofensa en ofensa, todo lo que es posible hacerle a una mujer dejándola con vida”.

La mejor para el final:

“Sin futuro el presente no sirve para nada, es como si no existiese”

Posdata

Hay mucho que no te he contado, pero con los fragmentos ya te haces una idea que esta obra es dura. Prefiero que la disfrutes, y no porque disfrutes de la desgracia, sino porque creo que aquí encontramos escenarios que nos preparan como seres humanos para enfrentar la vida con un poco más de experiencia ajena. Te deseo una buena lectura

R.

 

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