He visto la película “Oz”, me gustó mucho y más me gustó el poder ver en el personaje principal que somos más de lo que creemos que podemos ser o hacer, si, sé que esto puede sonar a frase de autoayuda pero ahora les diré por qué.
Disculpen si le malogro la película a algún lector o tal vez es una razón para que la vean. El argumento como es obvio tiene relación con el Mago de Oz y sobre cómo éste llega a la tierra de Oz.
Hay un primer momento donde quiere buscar algo a título personal y luego ya se involucra con las metas del pueblo, y es por eso que asume la postura de querer hacer las cosas bien, pero ese es el argumento de muchas películas gringas.
Lo que me encantó de la película es que para que el Mago pueda tomar un papel determinante en “la lucha entre el bien y el mal” tuvo que aceptarse como era, no creerse lo que hubiese querido que piensen de él o lo que él mismo pretendía ser, sino aceptar lo que era, con lo bueno y lo aparentemente “malo” a ojos del resto e incluso de él mismo para poder usarlo en beneficios de lo que quería lograr y conseguir: la libertad del pueblo de Oz y la frase de la película que me quedo grabada fue: “No eres el mago que esperábamos pero si el que necesitábamos”, luego esta frase la asume el Mago y despliega todas sus habilidades. Esta frase me gustó porque somos lo que tenemos y con lo que contamos: lo bueno y lo que consideramos malo dentro de nuestras personalidad y habilidades.
Una de las luces que me dio esta película es que lo que consideramos “malo” es parte de nosotros y de nuestras habilidades cuando buscamos algo, sea individual o colectivo, y cuando menciono "malo" pienso en la dualidad de la que muchas culturas hablan.
Muchas personas tratan de ocultar la parte que ellos consideran “mala” o en todo caso se avergüenzan de esta, yo me pregunto cómo debemos tomarlo, algo que al inicio se pudo ver o llevarnos a conductas que no nos hacían bien pero que en determinados contextos nos benefician.
Pienso que la aceptación y asimilación de cada uno es admitiendo lo que para el resto o para el colectivo no es valorado, y que la persona lo interioriza como malo; eso puede llevar a un constante conflicto y una lucha en minimizar, negar o tratar de destruir esas características “negativas”.
Me imagino a un zorrillo tratando de no emitir su particular olor, porque al resto le parece fétido, de suceder así se quedaría sin su sistema de defensa cuando se encuentre en peligro y terminaría siendo la cena de algún depredador. Ese sistema defensivo no lo anda utilizando por todos lados sino cuando se encuentra en peligro, esa es la función adaptativa de ese mecanismo. De la misma manera nuestros recursos buenos y aparentemente “malos” pueden ser utilizados en los momentos adecuados para conseguir lo que buscamos.
Entonces creo que tenemos dos oportunidades importantes la primera asumirnos con nuestro bueno y “malo” (ying yang lo llamaría yo) y lo segundo mirar los supuestos “defectos” de los otros desde otra perspectiva.
PD. Se siente muy rico volver a escribir luego de muuucho tiempo.