¿LIMITACIONES EUROPEAS A LA ACTIVIDAD DE LAS EMPRESAS DE AUDITORIA?

Estimados Blogeros:

Hace un tiempo atrás les comenté sobre los cuestionamientos a las empresas de auditoria en USA y la Unión Europea, especialmente luego de los sucesos de ENRON y PARMALAT. En los últimos meses, los cuestionamientos han retornado, pero esta vez sobre la base de: (i) la situación oligopolica de las Big Four, y, (ii) la última crisis económica mundial.
De hecho, en la Unión Europea se estan planteando medidas normativas para lograr verdadera independencia del auditor externo y, además, quebrar ese oligopolio.
A continuación, dos noticias de los últimso días que he tomado del Diario El Pais.

——-
1. Bruselas anuncia duras medidas contra las empresas de auditoría (13.10.2010)

La UE ve con temor que las cuatro mayores firmas controlen el 90% del mercado comunitario.- La Comisión quiere establecer una rotación obligatoria y dar más poder a los reguladores para fijar las condiciones de los contratos
Bruselas ha propuesto hoy endurecer la normativa sobre las firmas de auditoría y retirar el derecho de las empresas a elegir quién vigila sus cuentas para aumentar la transparencia, garantizar que los auditores sirven efectivamente a los accionistas en lugar de a sus clientes y reforzar la confianza de los inversores en la información financiera. La medida entra dentro de los planes de la Comisión Europea para reformar el sector financiero y evitar que crisis como la actual puedan volver a repetirse.
Así, tras cambiar el sistema de supervisión y colocar bajo la lupa a las agencias de calificación, el comisario de Mercado Interior, Michael Barnier, ha anunciado hoy que el próximo objetivo es acabar con el “oligopolio” de las auditorías ya que el 90% del mercado europeo está en manos de cuatro firmas, lo que en su opinión genera demasiado riesgo.
Barnier ha avanzado que la propuesta de la Comisión es dar a los reguladores poder para delimitar “la selección, renumeración y duración” de los contratos de las auditorías, un sector dominado por las llamadas Big Four (las cuatro grandes: Deloitte, Ernst & Young, KPMG y PricewaterhouseCoopers). Por este motivo, Bruselas aboga por establecer una rotación obligatoria de los auditores para que ninguna empresa pueda tener siempre al mismo, cuando hasta ahora la norma solo instaba a sustituir a los socios responsables de llevar a cabo las revisiones. También propone conceder un pasaporte europeo a las auditoras que ahora operan exclusivamente a nivel nacional, como ya se ha hecho con los fondos de inversión, para favorecer la emergencia en el sector de nuevos actores de talla europea.
Los auditores, ha continuado el comisario, “tienen un importante papel que cumplir” ya que la veracidad de las informaciones financieras “es vital” para asegurar la confianza. Por eso se ha mostrado a favor de que estas firmas “sean fuertes y completamente independientes”. Entre los argumentos de Bruselas, Barnier ha explicado que si quiebra una de estas compañías, entre el 20% y el 25% de las empresas europeas “no podrían presentar sus cuentas auditadas en el plazo exigido”. El ejemplo más reciente, ha recordado, es la quiebra de Arthur Andersen tras el caso Enron.
“¿Es normal que las mismas empresas sean al mismo tiempo auditorias y consultoras? ¿Esta acumulación no provoca confusiones y conflictos de interés? ¿Es sano que estas compañías conserven los mismos clientes durante decenios y que sean los clientes los que escojan y paguen a sus auditoras? ¿Es posible una auténtica independencia en este contexto?”, ha cuestionado Barnier.
En cuanto a quién supervisará a las firmas, la Comisión quiere que la responsabilidad corra a cargo de las nuevas Autoridades Europeas en lugar de ser una responsabilidad nacional. Finalmente, Bruselas se plantea simplificar las obligaciones de auditoría impuestas a las pequeñas y medianas empresas para que no resulten “asfixiadas”. “La crisis ha puesto de relieve una serie de fallos en el sector de la auditoría y es preciso estudiar qué mejoras cabe introducir”, ha insistido el responsable de Mercado Interior.
Como primer paso, Bruselas, que asegura que el debate está abierto y no hay ningún tema tabú, ha lanzado este miércoles una consulta pública para conocer la opinión de todos los interesados que estará abierta hasta el 8 de diciembre. Una vez analizados los resultados, presentará propuestas legislativas para regular el sector de la auditoría a lo largo del año 2011. También está pendiente un acuerdo entre los Veintesiete sobre la regulación de los fondos de inversión de alto riesgo.2. Bruselas cuestiona la independencia de las auditoras y su oligopolio Por: ANDREU MISSÉ (14.10.2010)

Al fin ha llegado el turno a los auditores. Hasta ahora, las firmas de auditoría se habían escapado de sus responsabilidades en las crisis financiera y económica que ha requerido ayudas públicas equivalentes al 27% del producto interior bruto de la zona euro. Primero se puso en cuestión el papel desempeñado por los bancos, luego el de los fondos de alto riesgo, (hedge funds), las agencias de calificación de riesgos, las autoridades de supervisión y de alguna manera también se ha puesto bajo la lupa a los bancos centrales, pero nunca se había entrado en el coto cerrado de las auditoras. Bruselas presentó ayer un Libro Verde para reformar el mercado de auditoría europeo, ante las serias dudas sobre su independencia, la fiabilidad de sus informes y la situación de oligopolio existente en el sector.
El completo despiste de los auditores y su inutilidad para prevenir la crisis fue recordado ayer por el comisario de Mercado Interior y Servicios, Michel Barnier, al señalar que “poca gente había visto venir esta crisis financiera, tampoco las sociedades de auditoría, aunque estas estuvieran en primera línea, porque verificaban las cuentas de los grandes bancos”. Para el comisario “la crisis ha puesto de relieve una serie de fallos en el sector de la auditoría y es preciso estudiar qué mejoras cabe introducir, sin que ningún tema sea tabú”.
Una de las cuestiones más polémicas es la independencia de los auditores. El Libro Verde deja al descubierto el talón de Aquiles de un sistema en el que “los auditores son nombrados y pagados por la empresa que necesita ser auditada”. Y señala que “el hecho de que los auditores sean responsables frente a los accionistas de la sociedad auditada y de otras partes interesadas, aunque sean pagados por la misma sociedad crea una distorsión dentro del sistema”.
Ante esta contradictoria situación, la Comisión considera “la viabilidad de un escenario en el que el papel del auditor sea el de una inspección legal, en el nombramiento, la remuneración y la duración del compromiso con el auditor sería responsabilidad de una tercera parte, quizá una autoridad de regulación, en lugar de la misma sociedad auditada”.
En relación con la independencia, el Libro Verde, sugiere extender a nivel europeo la prohibición existente en Francia por la que se impide a las sociedades auditoras realizar simultáneamente otros servicios como los de consultoría o asesoría a las empresas auditadas.
Otra cuestión que preocupa en Bruselas es la dominación del mercado por las llamadas cuatro grandes (Deloitte, Ernst & Young, PricewaterhouseCoopers y KPMG) que auditan el 90% de las compañías que cotizan en Bolsa en la mayor parte de los países europeos y que en Reino Unido pueden llegar al 99%. “¿Es perfectamente sana esta situación de oligopolio?”, se preguntaba ayer Barnier. En opinión del comisario, esta concentración puede presentar riesgos sistémicos, en el supuesto de que una de las cuatro grandes quebrase, ya que dejaría sin este tipo de control al 20% o 25% de las empresas. De todas formas, los responsables de Mercado Interior señalaron que no tienen como objetivo atacar a las cuatro grandes.
Barnier expresó su preocupación por el hecho de que un mismo auditor trabaje “durante décadas” con los mismos clientes. La Comisión Europea propone una rotación obligatoria de las compañías auditoras y un control para evitar que los profesionales sigan a la empresa auditada cuando esta cambie de auditora. De la misma manera, se propone que las auditorías sean realizadas por consorcios de al menos dos firmas: una de las cuatro grandes y otra pequeña o mediana.
Bruselas considera la posibilidad de crear un verdadero mercado interior europeo de la auditoría, eliminando los obstáculos que hacen que hacen que este sector sea de ámbito nacional. Una de las iniciativas que se barajan es la introducción de un pasaporte europeo del auditor.
Las respuestas a las preguntas que se suscitan en el Libro Verde tienen un plazo para su presentación hasta el 8 de diciembre. La Comisión Europea decidirá en 2011 si es necesario la elaboración de medidas legislativas.
Las propuestas de la Comisión sobre los auditores consiste en:
– La Comisión Europea estudia que la auditoría sea una especie de inspección legal, en la que el “nombramiento, remuneración y duración del contrato” de auditoría no lo fije la empresa, sino un tercero, como la autoridad reguladora o supervisora.
– Bruselas plantea la rotación obligatoria de las sociedades de auditoría y no solo de los socios auditores, como hasta ahora.
– La Comisión quiere ver la posibilidad de prohibir prestar servicios distintos de la auditoría por parte de sociedades de auditoría, lo que podría dar lugar a sociedades de auditoría puras, asimiladas a unidades de inspección.
– La propuesta plantea limitar la proporción de honorarios procedente de un solo cliente.
– El Ejecutivo comunitario quiere más transparencia en los propios estados financieros de las sociedades de auditoría.
– Bruselas quiere revisar el modelo de propiedad y de organización como firmas de socios de las auditoras, de modo que tengan otras fuentes para captar capital y que se garantice que pueden hacer frente a su responsabilidad civil.
– La Comisión quiere hacer frente al dominio de las “cuatro grandes”. Propone que se obligue a las grandes empresas a que sus auditorías sean realizadas por un consorcio de firmas de auditoría que incluya al menos una auditora no sistémica.
– La propuesta deja fuera de las obligaciones más duras a las pymes, para cuyas cuentas bastaría una auditoría limitada o revisión legal.

Puntuación: 0 / Votos: 0

Acerca del autor

Luis Alberto Duran Rojo

Abogado por la PUCP. Profesor Asociado del Departamento de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Director de ANALISIS TRIBUTARIO. Magister en Derecho con mención en Derecho Tributario por la PUCP. Candidato a Doctor en Derecho Tributario Europeo por la Universidad Castilla-La Mancha de España (UCLM). Con estudios de Maestria en Derecho Constitucional por la PUCP, de Postgrado en Derecho Tributario por la PUCP, UCLM y Universidad Austral de Argentina. Miembro de la Asociación Peruana de Derecho Constitucional, del Instituto Peruano de Investigación y Desarrollo Tributario (IPIDET) y la Asoción Fiscal Internacional (IFA).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *