“¿Y cuándo se va a tratar de ti? -me preguntó, hace algún tiempo, el pérfido Alfredo Bryce Echenique.” (Martín Romaña)

Martín Romaña y Alfredo Echenique

La vida exagerada de Martín Romaña es una novela escrita por Alfredo Bryce Echenique y publicada en el 81. Junto con El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz conforma los textos de Cuaderno de navegación en un sillón Voltaire. 

A esta obra se la considera del post boom latinoamericano debido a que se deja de lado discursos heroicos o el esencialismo de América Latina. Aquí Alfredo Echenique escribe sobre la vida de Martín Romaña, en primera persona. Esta obra contiene muchos elementos autobiográficos. Sin embargo, no es explícitamente así. De hecho, durante la novela, se hacen referencias a Alfredo Echenique y, allá por el final, Martín se encuentra con él.

Con un lenguaje sofisticadamente vulgar, la novela es una constante de bromas de mal gusto y un ritmo de narración algo cansado para mí. Martín es un personaje inseguro, con problemas existenciales que a menudo entorpece sus relaciones amorosas. Acomodado y pudiendo vivir una vida tranquila, decide hacerlo complicado: parte a París, forma parte de un grupo comunista y se aloja en distintas pocilgas. Todo esto, y mucho más, irrelevante porque a Martín Romaña nada le importa. Nada más que su novia, sus constantes dudas y enfermedades.

3 de 5 estrellas (una de las peores lecturas del año)

A la novela le he puesto 3 de 5 estrellas en Goodreads. Acá te dejo el detalle a continuación:

  • Argumento (1 de 1).
  • Personajes (1 de 1)
  • Redacción (0 de 1, no me gusta para nada el estilo de Echenique en esta novela -y es la única que he leído de él-)
  • Diálogos (0 de 1, te cansas rápido de ese tipo de bromas)
  • Desenlace (1 de 1, solo le puse 1 porque pude terminarla, el último 20% ya no es tan aburrido)

“Claro que conocía al economista ese que trató de robarme su cariño y que hoy es su esposo.” (Martín Romaña)

¿Te recomiendo que leas esta novela?

No, yo no te la recomiendo. Hay muchos libros escritos: aprovecha que hay gente que escribe sobre ellos. Cuando leas una reseña que no te lo recomienda y te ponga razones que creas razonables, no pierdas tu tiempo (y eso que está incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico español El Mundo. 

Sin embargo, te voy a dejar algunos fragmentos que sí me gustaron:

“Una persona inteligente y sensible es necesariamente vanidosa” (hacia Martín Romaña).

“El Perú es un país que ha vivido eternamente desgarrado por dos amores: uno, espiritual, por Francia y otro, material, por los Estados Unidos.” (Martín Romaña)

“Inés se había convertido en algo así como la mejor mamá que tuve en mi vida, yo en el hijo más travieso y delicioso del mundo.” (Martín Romaña)

“No puedes seguir viviendo así. Algo te está pasando, algo como si entre toda esta gente te estuvieras volviendo loco.” (Inés)

“Tu padre fue un ladrón de plusvalías. Lo dice Marx. Y también lo fueron tu abuelo, tu bisabuelo y tu tatarabuelo.” (Inés en su época comunista a Martín)

¿Con qué me quedo después de leer sobre Martín Romaña?

Pues no con muchas cosas nuevas. Sin embargo, de repente tú aún no descubres las lecciones que a mí me ha hecho recordar. Si es así seguro te sirve mucho más.

  1. No busques alguien que reemplace a tu madre en una relación. Es irresistible para la mayoría de hombres y yo creo que es una de las dinámicas que más enferman a la sociedad.
  2. Trata de repasar en tu cabeza tus conversaciones pasadas. Siempre es bueno que te evalúes objetivamente. Habrá momentos donde te darás cuenta que te estás quejando de todo.
  3. Aprovecha las oportunidades, el azar, como quieras llamarlo. No seas como Martín, que tenía muchas oportunidades y por un simple capricho irracional de adolescencia tardía no lo utiliza. Pero no me malinterpretes. No te estoy diciendo qué hacer. Si te da la gana de pasar tus billetes por la trituradora delante de un pobre que se muere de hambre ¡buen provecho!

“El Martín Romaña de la mesa que iba a servir Begoña era ya un tipo desheredado, un joven en franca rebeldía, y muy pobre.” (Martín Romaña)

Espero que te encuentres bien y cierro esta reseña recordándote que tu comentarios son bienvenidos. Con la reseña pasada de Kirino algunas personas (4) me escribieron a mis redes personales. Fue bastante grato conversar con ellas (y no con todas he pensado igual), un saludo especial para ellas.

Nos vemos el jueves.

Buena lectura,

R

Puntuación: 0 / Votos: 0