La noche se cernía sobre la ciudad, y las calles de Chicago eran testigos silenciosos del drama que se estaba gestando. Daniel Mitchell había dejado atrás su lujoso bufete de abogados y ahora se encontraba en un bar sombrío del centro de la ciudad, mirando su whisky como si pudiera encontrar respuestas en el fondo del vaso. La lluvia golpeaba las ventanas, marcando un ritmo inquietante en la noche.

Las imágenes de su amigo de la infancia, Anthony Ramirez, lo atormentaban. Anthony, el chico astuto y carismático que una vez había compartido sus sueños de grandeza con Daniel, ahora se encontraba tras las rejas, acusado de asesinato. No podía aceptar que alguien como Anthony fuera capaz de cometer un crimen tan atroz.

El teléfono de Daniel vibró en su bolsillo, sacándolo de sus pensamientos. Era un mensaje de texto de Anthony, que solo decía: “Necesito tu ayuda, Dan”. La simple frase lo llenó de intriga y ansiedad. ¿Qué había llevado a su viejo amigo a esta situación desesperada? Daniel sabía que tenía que hacer algo al respecto.

Decidió ir de inmediato a la cárcel donde estaba Anthony. La visita no sería fácil, sabía que las restricciones de seguridad eran extremas en casos como este, pero eso solo aumentaba su determinación. Se puso el abrigo, pagó la cuenta y salió del bar en la noche lluviosa, con el viento frío penetrando hasta los huesos.

Mientras conducía por las calles empapadas, Daniel se dio cuenta de que estaba entrando en un torbellino de misterio y traición. ¿Qué secretos se escondían detrás de las acusaciones contra Anthony? Y, más importante aún, ¿podría él, con su fe inquebrantable en la justicia, desentrañar la verdad y salvar a su amigo de la sombra de la condena?

El capítulo 1 concluye con Daniel llegando a la penitenciaría, listo para enfrentar lo desconocido y adentrarse en un mundo de secretos y mentiras que amenazaba con consumirlos a ambos

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