En las últimas semanas he venido publicando una serie de análisis sobre los planes de gobierno rumbo a las elecciones de 2026, con un foco específico: ¿qué proponen —realmente— en materia de derechos de las mujeres y de igualdad de género?
No se trata de revisar declaraciones generales ni frases de campaña. La intención ha sido mirar con detenimiento los contenidos programáticos, identificar niveles de compromiso, distinguir entre enfoques estructurales e instrumentales y evaluar su coherencia con la Política Nacional de Igualdad de Género y los estándares internacionales de derechos humanos.
A través del boletín del IDEHPUCP he venido abordando:
- Elecciones 2026, igualdad de género y democracia: ¿qué está en juego?
- Violencia contra las mujeres: diferencias entre enfoques punitivos, integrales y tecnológicos, y su capacidad real de transformación.
- Derechos sexuales y reproductivos: desde propuestas de reforma legal y autonomía corporal hasta posiciones de oposición abierta al enfoque de género.
- Participación y toma de decisiones: el contraste entre metas numéricas verificables, fortalecimiento operativo y enfoques meramente formales.
- Autonomía económica y Sistema Nacional de Cuidados: la disputa entre un modelo sistémico de redistribución del cuidado y enfoques asistenciales centrados en la maternidad.
- Institucionalidad de género y democracia: una alerta que vuelve sobre el mecanismo rector de las políticas para la igualdad de género
A ello se suma el artículo publicado en el portal de Propuesta País, “Elecciones 2026 y la igualdad de género en el Perú: entre promesas programáticas y disputas institucionales”, donde analizo la controversia en torno al futuro del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, en un contexto en el que algunos partidos proponen su fusión explícita y otros plantean una reducción drástica del número de ministerios.
Leídas en conjunto, estas reflexiones muestran que no estamos ante diferencias menores de política pública. Lo que se proyecta en los planes de gobierno es una determinada concepción de democracia: una que asume la igualdad de género como pilar estructural, o una que la reduce a un componente accesorio, intercambiable o subordinado.
Los publico en este blog no solo para facilitar su lectura integrada, sino porque creo que el debate electoral requiere análisis sostenido, memoria institucional y discusión pública informada.
La igualdad de género no es un capítulo aislado del programa de gobierno. Es un indicador del tipo de Estado y del tipo de democracia que se quiere construir.








