SUDAFRICA

[Visto: 36 veces]

Por: Rubén Villasante

“Todos los seres de la tierra iban a vivir eternamente, así lo había decidido el Dios KwaZulu, para que disfruten de la prodigalidad y belleza de aquella tierra. El mensaje debía transmitirlo el camaleón. Yendo a cumplir el encargo el camaleón se detuvo a comer unos insectos, pero éstos eran alimentos de las ranas, quienes atacaron al camaleón. El camaleón malherido no pudo seguir su camino y no podía cumplir con el mensaje que Dios le había encomendado. Se encontró con el lagarto y le pidió que le informara a Dios de lo ocurrido y de su imposibilidad de difundir el mensaje. Entonces, el Dios KwaZulu enfurecido, cambió su decisión y le pidió al lagarto que comunicara a todos su decisión. A partir de ese momento todos los seres vivientes sobre la tierra tienen que morir en algún momento”.

El párrafo precedente es un relato apretado de un hermoso mito Zulu, pueblo originario de lo que hoy es Sudáfrica.

Sudáfrica, estará un mes en los ojos de todo el mundo*. Pero Sudáfrica es un territorio con documentada presencia humana tan antigua que se pierde en la bruma del tiempo. Se han hallado fósiles de Australopithecus Africanus, con una antigüedad mayor a dos millones de años; los bosquimanos se consideran uno de los primeros grupos humanos asentados en esos territorios, y tendrían una antigüedad aproximada de 100 mil años. Es decir, los sudafricanos son dueños de una sólida tradición histórica independiente. Los europeos llegaron hace 500 años, una nimiedad temporal frente a sus raíces. Sin embargo, provocaron graves y aberrantes cambios en sus sociedades. Ahí llegaron portugueses, holandeses y británicos en pos de las riquezas del África Meridional. La ocupación colonial más numerosa fueron los holandeses, quienes ya afincados y con descendencia dieron origen a los Boer. Guerras fratricidas entre los europeos por el control de las minas de oro y de diamantes se mantuvieron por siglos, hasta bien avanzado el Siglo XX. Paralelo a ello, el trato discriminatorio y segregacionista contra los pueblos originarios se iba intensificando hasta crear el sistema más denigrante y ominoso de discriminación racial que haya existido, el apartheid. En 1989 un letrero en la playa de Durban ofendía señalando: «Según la ordenanza 37 del código de leyes de Durban, esta playa es para uso exclusivo de gente de raza blanca.»(a)  Pero, ese mismo año 1989 se empezó el desmantelamiento del infausto apartheid, por las recomendaciones y presiones de Naciones Unidas, por el aislamiento internacional, pero sobre todo por la actuación del genio político de Nelson Mandela.

Nelson Mandela, hoy próximo a cumplir 92 años (el 18 de julio) tiene el mérito singular y grandioso de haber cambiado la historia de su país. Cuando todo indicaba que era inminente la guerra civil en Sudáfrica, Nelson Mandela logró el perdón y la comunión entre grupos con odios secularmente arraigados. Nelson Mandela se propuso y lo logró ganarse el corazón de sus enemigos. Estando preso logró ganarse el cariño, respeto y admiración de sus carceleros, al punto que uno de esos policías, cuando nació su primer hijo, ingresó clandestinamente a su bebé a las mazmorras solamente para que Nelson Mandela lo alzara, para que lo tuviera en brazos y para decirle que le había puesto el nombre de Nelson. Nelson Mandela estuvo preso 27 años, 18 años en una isla en condiciones infrahumanas, luego fue llevado a una cárcel con mejores condiciones, para finalmente terminar en una suerte de encierro dorado en una residencia en un barrio lujoso de Johannesburgo (b).

Sudáfrica hoy tiene una población cercana a los 50 millones de habitantes, de los cuales el 90% es población negra. Ocupa un territorio que es ligeramente más pequeño que el territorio peruano. Según datos del Banco Mundial, la pobreza en Sudáfrica es de 22%, pero la esperanza de vida es de 51 años. Sudáfrica es el país con el más alto índice de infectados con el VIH y SIDA. Posee también una situación de alta criminalidad, 50 mil homicidios por año. Sudáfrica tiene varias capitales: Pretoria, capital ejecutiva y administrativa del Estado; Ciudad del Cabo, capital legislativa, Bloemfontein capital jurídica. Y se considera a Johannesburgo, capital económica. Un rubro importante de su economía es la minería, posee ingentes riquezas en carbón y metales preciosos: diamante, oro y platino. Pero cuenta también con una industria diversificada, cómo la industria de automóviles y de aviación.

¿Qué elementos nos asemejan con Sudáfrica? Una nefasta historia colonial, surgida en la etapa de expansión europea. Sudáfrica y Perú poseen una altísima diversidad terrena y humana. Sudáfrica se autodenomina país del arco iris por la composición multiétnica que tiene, con una fuerte base de pueblos originarios, nosotros somos un país de todas las sangres. Esta composición se expresa también en una notable multiculturalidad, en procesos interculturales tensos y aún no resueltos. Otra semejanza valiosa, Sudáfrica y Perú son parte de los diez países con megadiversidad biológica. Ambos poseen muchas zonas eco climáticas con abundante y sofisticada presencia de flora y fauna.

¿Cuál es el factor clave que nos diferencia? De Sudáfrica han surgido grandes personajes que han trascendido sus fronteras. Sudáfrica tiene en su haber varios Premios Nobel, y en ramas diversas como la paz, economía, literatura y medicina. El mayor genio político de los últimos tiempos es Nelson Mandela. El médico Christian Barnard, sudafricano, el primero en realizar un trasplante de corazón. También es sudafricano Tolkien, autor de la zaga El Señor de los Anillos. Como también son sudafricanos los actuales Premios Nobel de literatura: Nadine Gordimer y J.M. Coetzee. Nosotros aún no logramos generar personajes de tal eminencia.

Sudáfrica está para verla… más allá del fixture y de los goles. Amen.

[*Escrito y publicado en redes el 10.06.10]

CITAS
(a) Cualquier parecido con nuestra realidad no es simple coincidencia.

(b) Esta historia de reconciliación realizada por Mandela ha sido exhibida en la película Invictus. Sin embargo la película revela apenas algunas trazas de lo que se relata en el libro de John Carlin, El Factor Humano.

Informe Chullachaki

[Visto: 52 veces]

En medio de la selva, en medio del bosque, en medio de los árboles y arbustos, perdido en la selva, en la selva-selva, en la selva virgen; todos los personajes, esas historias, esos cuentos que uno ha escuchado del Chullachaki, del Shapshico, del Tunche… cobran vida, cobran realidad. Sientes su presencia, ahí, cerquita, sientes que te están mirando, sientes su aliento en la misma cara, inundando con su gracia todo lo que se ve y no se ve.

Les he contado a varias personas lo que me pasó cuando estuve perdido en la selva, pero me quedan mirando, tratando de ocultar sus gestos de incredulidad. Claro, aquí en Lima, nunca pasa nada de eso, a pesar que ésta también es una selva de cemento. (¿No es Lima? ¿…?) Pero estando en la selva, no te digo en la ribera sino en la selva-selva, monte adentro y perdido, cuando te das cuenta que ya estás perdido, porque el mismo guía está desorientado.

– ¿Conoces, no?, le preguntaba –sssssssi, decía, así, zumbando como el chinchilejo y seguimos avanzando sin realmente saber en qué dirección íbamos.

Las copas de los árboles tapan tanto, que el sol apenas pasa a puchitos, que ni hace notar para donde hace sombra. La bulla de los pihuichos, de los walos -esos sapos grandotes-, de los insectos o de quien sabe qué, son muy diferentes, parecen que lloran, parecen que cantan, parecen que hablan.

Acá,… (¿No es Lima? Hay tanto vidrio). Acá nunca escuchas nada así. Pero, allá cuando ya estás confundido, cuando ya no sabes qué cosa es real y qué no lo es, fundiéndose en una sola realidad fantástica, porque es real en tu cabeza, en tu mente, “el milagro está en los ojos que miran, no en lo mirado”, decía el brujo Inomoxo. Hay que tener ojos para ver y el Chullachaki te hace ver cosas. Hay mucha gente que ha visto como yo he visto, cuando me he encontrado cara a cara con el Chullachaki. Ellos tienen ciudades más bonitas que cualquier ciudad del mundo. No es de espanto. Los que cuentan que se han asustado, que han tenido harto miedo, achachay han dicho, esos nunca han visto nada. Sólo del invento de su mente se asustan. En su mente están sus demonios.

El Chullachaki no tiene forma definida, es informe, sólo sus dos patitas inconfundibles, una de venado y otra de tigre, por eso cuando camina cojea.

El Chullachaki debe ser como ese dañado del que Vallejo habla, de ese mutilado no de un combate sino de un abrazo, que fue el amor y no el odio el que le hizo perder su cara, porque el Chullachaki no tiene cara, no tiene cuerpo, por eso toma la forma de alguien conocido, de alguien cercano, toma prestado su cara, su tamaño y hasta su voz y así te habla. Entonces, tú, creyendo que estás con un familiar cercano, con tu mamá, con tu hermano, con un amigo, con tu compadre, tranquilo vas donde te llama.

Así pasa en la selva. En las ciudades ya no se ve nada de eso, en las ciudades chiquitas puede ser que algo haya. (¿A qué ciudad me has traído? ¿Cusco? Es grande esta ciudad. Tantas lucecitas se ven, lindo rebotan en los vidrios… ¿No? ¿No es vidrio? ¿Entonces, qué cosa es? ¿No estarás confundiendo con esas fantasías que tu hija te ha llevado a ver en Disney?).

Pero te decía, cuando el Chullachaki te llama tú tienes que haber pasado un trance, estás cansado, has caminado harto, has sudado a borbotones y el calor te sigue quemando, tienes sed, te pican los insectos, la mantablanca, la quilluavispa se enredan en tu pelo, peor si la isula te ha picado. La isula es una hormiga voladora, a la volada nomás ¡chin!… te pica y su picadura duele peor que un puñete en el ojo. Así, cuando ya estás en ese trance, agotado y maltrecho, se te aparece el Chullachaki. Bonito, amable, por tu nombre te llama. Ahí sientes un alivio enorme a toda la angustia que estabas teniendo. Es tan cariñoso su llamado que cómo vas a dudar. No. Más bien sientes protección.

Hasta por el camino que te lleva está limpio de maleza, un camino que cada vez se hace más ancho, más lindo, como estas avenidas. Vas sintiendo que cerquita está algún pueblo grande. Escuchas el vocerío de los niños jugando en el pueblo, inquietos, traviesos. Sientes el rumor del trajín de la vida… (¡Mira! Hasta cataratas tienen. ¡Qué bonitas! Las paqchas si me gustan, ¿te acuerdas que fuimos a ver una paqcha en Rangra y decían que había sirenas que les susurraban las melodías a los músicos que dormían en su orilla? El agüita siempre cae haciendo música, provoca cerrar los ojos y sentir que el rumor de las cascadas lo impregna todo. Las cataratitas son mágicas, me encanta contemplarlas, ver cómo se desprende el agua en chorritos, goterones, salpicaduras, briznas, tomando formas tan antojadas, que si observas bien puedes identificar formas puras de la naturaleza y de la geometría, las formas prismáticas de los minerales, las hebras de las hojas, las patas supernumerarias de los insectos. Mira como los rayos del sol reverberan en sus partículas, como se descomponen en un caleidoscopio de colores. Notas con qué esplendor de colores sutilmente se intercambian, en un degradé infinito. Todo se mueve y cambia y vibra, acompasadas con una melodía agradable. ¿Sientes? Hay una sinfonía deleitosa. Formas, colores, sonidos, se mezclan, se confunden, se amalgaman en una sola sensación, en una única experiencia. Las gotas de agua suben, bajan, avanzan, retroceden,… quedan suspendidas en el aire como si fueran picaflores.

¡Qué maravilla! Es una magia que envuelve las casas y las cosas. Todo lo que ahora hacen por navidad… ¿No? No, no me digas que no es navidad, porque ahí si me dejas perdido en el tiempo y el espacio. ¿Dónde me has hecho venir, mamá? ¿Para qué me has llamado? No me has dicho para qué me has llamado. Yo estoy habla y habla, solito, y tú, apenas dices unas palabritas, más estás calladita. Pero, bueno. Gracias. Me ha gustado que me escuches mamá, que pueda contarte mis aventuras  [nunca me ha querido escuchar]. Mamá ¿qué tienes? ¿Te pasa algo? ¿Hemos caminado mucho? ¿Te has cansado? ¿Por qué cojeas mamá? ¿Maaamááá?

Morococha, marzo de 2018

Rubén Villasante

 

GLOSARIO

Chullachaki, Shapshico, Tunche: espíritus del bosque

Chinchilejo: insecto volador también llamado Caballito del Diablo, libélula o Helicopter Libélula.

Puchitos: Alude a algo de muy pequeña y/o poca cantidad.

Pihuichos: loros verdes pequeños.

Walo: sapo gigante comestible de la amazonía.

¡Achachay!: interjección andina de miedo.

Mantablanca: especie de mosquito de hábitos nocturnos que suele enredarse en el cabello.

Quilluavispa: avispa más pequeña y amarilla.

Isula: Hormiga de picazón muy dolorosa. Paraponera Clavata.

Paqchas: cataratas en la zona andina.

Rangra: pueblo de los andes centrales.

La agonía del shihuahuaco, el árbol peruano de 900 años que fue derribado en un par de horas

[Visto: 49 veces]

La industria maderera mundial ya no se contenta con la caoba y el cedro, reducidos a cifras mínimas en tan solo dos décadas. Hoy se ha puesto la mira en el shihuahuaco, un árbol que llega a vivir 900 años y que, derribado en un par de horas, es destinado a ser piso. Una ingeniera forestal ha emprendido la pelea por salvarlo.

TAJO ABIERTO. Shihuahuaco (Dipteryx micrantha) de más de 700 años de edad talado en una zona no autorizada para aprovechamiento maderable. Un solo árbol atrapa 40 toneladas de carbono, un tercio del que captura una hectárea de bosque primario.

Texto Y Fotos: Flor Ruiz

Actualizado el 09/11/2019 a las 10:09

Tatiana Espinoza (41) –bah, Tati– sabía que armar un emprendimiento en una sociedad altamente machista como el Perú era un reto grande. Pero a ella eso le importó un pepino, así que postuló a una concesión de reforestación en el 2009, cuando estaban a precio de ganga: ya habían extraído todo el cedro y caoba. Se la dieron en el 2010; total, era ingeniera forestal y estaba haciendo un posgrado en Costa Rica.

Para llegar a su flamante concesión demoró tres días en bote desde Puerto Maldonado. Eso no la arredró; era una guerrera. Su temor era que hubiese gente viviendo dentro de la propiedad, pero solo halló a un cazador de huanganas y un bosque real maravilloso que superó sus expectativas. Siempre le pareció extraño que otorgaran concesiones de reforestación en esos paraísos arbolados. ¿Reforestar qué?

Regresó al poco tiempo para echar raíces, levantar una cabaña. Se quedó 33 días en el monte, guarecida en una carpita. Instalaron los pilotes, el techo y el piso. Volvió a los dos meses y no encontró ningún clavo, parecía que un tornado hubiera arrancado la estructura de cuajo. Se percató de golpe de que la selva era tierra de todos y de nadie. Tuvo que dejar a un guardián de manera permanente.

BUENA COSECHA. Arbio tiene 150 shihuahuacos adultos, pero este es un árbol especial, pues han crecido 300 ejemplares juveniles a su alrededor. Tati Espinoza y Emérito Ruiz, especialista en plantas medicinales, muestran las semillas del renacimiento. (Foto: Flor Ruiz)

Igual recibió advertencias de que sería mejor que se fuera por donde vino. Le dispararon al señor que le cuidaba el bote y se ha enfrentado a taladores ilegales durante 10 años. Incluso han hecho una carretera en el límite de su concesión, a metros de colosales shihuahuacos. “¿Alguna vez has sentido la tentación de tirar la toalla?”, le pregunté. No dudó en responderme: “A pesar de los obstáculos, siempre he tenido la motivación de continuar. Se lo debo a mis hermanas Rocío y Gianella y al bosque en sí. Va a sonar raro, pero son ellos [los árboles] los que me impulsan a seguir en la lucha”.

La carretera del mal

Tati sabía qué era el shihuahuaco, pero recién lo vio en vivo y en directo en Las Piedras. Se dio cuenta de que muchos animales lo usaban como refugio, como las águilas arpías, las más poderosas del mundo, que anidan en su copa. Pero comprendió sus propiedades biológicas y la íntima relación que tenía con el bosque y sus seres. Lamentablemente, la historia de explotación y depredación se repetía como con la caoba. Una de sus vecinas, Nurinarda, contaba que los madereros cambiaban un árbol de caoba por dos kilos de azúcar. Y Tati observó que los campesinos migrantes remataban sus shihuahuacos en 100 soles.

“De pronto, todos los grandes shihuahuacos que se podían apreciar desde el río desaparecieron a partir del 2013. Los shihuahuacos eran trasladados hasta puertos como Lucerna, donde hay una carretera que conecta con la Interoceánica a la altura del poblado de Alegría. Allí están los aserraderos y se hace el blanqueo de la madera, con papeles que dicen que ha salido de un área autorizada”, señala Tati.

BELLEZA ACORAZADA. Oruga de mariposa que ha evolucionado largas espinas para protegerse de depredadores y poder volar. (Foto: Flor Ruiz)

Lo cierto es que la Interoceánica es la madre de todos los conflictos (forestales, de minería ilegal, cocales). Esto lo confirma Ronald Taboada, asistente de ARBIO: “La tala se ha intensificado con la Interoceánica, especialmente desde el 2017”. Precisamente la sigla ARBIO es la Asociación para la Resiliencia del Bosque frente a la Interoceánica. Tati la tenía clara desde un principio.

Honor y orgullo

El shihuahuaco es atractivo comercialmente por su extrema dureza y por ser resistente a las plagas y la humedad. En China el metro cuadrado de parquet se vende a 20 dólares. “Del total de madera que sale de Madre de Dios, el 25% es shihuahuaco”, sentencia Augusto Mulanovich, ingeniero forestal consultor en Serfor de Madre de Dios. Incluso, en el Perú, a través del portal Mercado Libre, se ofrecen cunas y camas elaboradas con shihuahuaco.

“Lo primero que deberían cambiar es la medida mínima de corte, que es de 51 centímetros y corresponde a un árbol de 300 años. Debería aumentarse este diámetro a por lo menos un metro, que son ejemplares que superan los 700 años. Y no afectaría el comercio porque el 50% de los shihuahuacos tienen más de un metro de diámetro”.

COLOSO VEGETAL. Guardabosque Ronald Taboada evaluando shihuahuaco de 900 años y 45 metros de altura. (Foto: Flor Ruiz)

Así las cosas, parece haber pocas esperanzas. Pero Tati no se rinde. Para financiar su proyecto, desarrolló una plataforma en línea (crowdfunding), donde cualquier persona puede entrar a la página web (arbioperu.com) y contribuir a conservar una hectárea de la concesión o un árbol de shihuahuaco por uno o varios años. Se puede visibilizar el terreno en un mapa, y uno sabe qué áreas y árboles protege.

“Recuerdo que hace años hicieron una campaña para no consumir pollo a la brasa hecho con carbón de algarrobo. Pues bien, ahora el shihuahuaco está reemplazando al algarrobo, porque detrás de los madereros vienen los carboneros que utilizan todas las partes del árbol que pueden tener algún defecto. Los venden en sacos de 100 kilos y por ahora abastecen a clientes locales y de Arequipa y Tacna, pero la demanda es creciente”, se indigna Tati.

Este 12 de noviembre, en Nepal, Tatiana será galardonada con el Jane Goodall Hope and Inspiration Ranger Award, por su labor conservacionista en Madre de Dios. Es uno de los premios más prestigiosos de medio ambiente en el planeta. “Será una sorpresa para muchos en el auditorio enterarse de que en la Amazonía peruana hay árboles de más de mil años que están siendo talados para convertirlos en pisos”. //

Abajo: Camión cargando shihuahuacos en carretera, sin puestos de control, de Lucerna a Alegría. (Foto: Flor Ruiz)

 

https://elcomercio.pe/somos/historias/la-agonia-del-shihuahuaco-el-arbol-peruano-de-900-anos-que-fue-derribado-en-un-par-de-horas-noticia/?fbclid=IwAR2AtdZgplnk1Lcxq7bqUMdXDfskwpNuiwDaeLsbElQYs5pmQCFuCpYxNz8  19:20 9/11/19

“AUTOESTIMA Y AUTOCUIDADO PARA VARONES INVOLUCRADOS EN VIOLENCIA FAMILIAR”

[Visto: 50 veces]

PRESENTACIÓN

El Instituto de Apoyo a Grupos Vulnerables – INAGRUV creado por un grupo de mujeres empoderadas, nos convoca al apoyo de grupos vulnerables. En esta ocasión el tema es violencia familiar y el auxilio es en favor de los varones.

La violencia familiar es una de las formas más infames de la violencia y sus efectos son graves y perniciosos para el bienestar humano. Las magnitudes de la violencia familiar nos indican que su lesivo ejercicio ocurre en casi todos los escenarios; y, las referencias de la historia y la literatura nos cuentan que ocurre desde tiempos muy antiguos.

Las niñas y los niños llevan la peor parte, soportan el dolor y el sufrimiento sin posibilidades de alivio, ni por racionalización ni por transferencia. No tienen los elementos para elaborar argumentaciones que le expliquen y justifiquen, ni tienen otras personas en quienes descargar neuróticamente la agresividad. Niñas y niños simplemente la padecen.

Las mujeres son las víctimas reconocidas y visibles. Son quienes nos han alertado sobre su extensión y vigencia y nos han conmovido con el relato de sus padecimientos. Pero las mujeres también son, en gran medida, la posibilidad de reproducción o de rehabilitación.

Los varones estamos en el banquillo de los acusados, somos normalmente los agresores inmediatos, los pegalones, ofensores, humilladores; en suma los seres violentos. Sin embargo, los varones somos también víctimas de la violencia, y no me refiero a la casuística –cada vez más creciente– de hombres maltratados, sino al condicionamiento como seres agresores, al rol infame que la sociedad nos ha asignado.

Pero, ¿es fatal y todopoderoso el mentado rol?, ¿es posible escapar del condicionamiento? La apuesta de INAGRUV es optimista y promisoria. Encontramos en los presentes módulos un conjunto de elementos que indicarían que transitan por la senda correcta.

La inequidad de género es un tema transversal en los presentes módulos. La inequidad de género involucra a varones y mujeres puestos en una relación asimétrica. Trabajar seriamente este problema implica trabajar con ambos lados, no sólo con la mitad del problema (1). Por ello, estos módulos complementan correctamente los Módulos de Autoestima y Autocuidado para Mujeres, que también desarrolla INAGRUV. Así trabajamos no sólo con la versión de la Caperucita Roja, sino que accedemos a la versión del Lobo para involucrarlo en una relación más armoniosa.

Nos parece sumamente importante que el primer paso que se plantea sea el auto reconocimiento como ser violento. En definitiva, los problemas de salud en los cuales la conducta es preponderante, aceptar que uno está inmerso en un problema no sólo sirve para convencerse que el cambio de conducta es necesario, sino que el convencimiento de ello es el primer paso del cambio. Además, si este reconocimiento es experimentado con profunda emocionalidad, se constituye en una forma de experiencia religiosa que hará trascender esa suerte de fatalismo todopoderoso, en que se configura el ser varón violento.

Otro elemento relevante del proceso es lo que INAGRUV denomina “desprogramación” en términos estrictos lo que proponen es un cambio epistemológico, un cambio en la forma de aprehender las relaciones humanas, particularmente las relaciones de pareja y las relaciones familiares.  En términos prácticos se trata que los participantes identifiquen los hechos o situaciones que han ido modelando y construyendo su ser agresivo.

Pero en términos simbólicos avanzan mucho más. Bien sabemos que nuestras conductas están íntimamente ligadas con nuestras creencias y la religión es una de las fuentes primigenias. Por ello nos parece excepcional y singular que la pintura que ilustra la carátula corresponda a una representación gráfica de un mito Asháninka: Kaametza y Narowé; el cual contrasta frontalmente con el mito hebreo de Adán y Eva, insinuando con ello otro tipo de imágenes arquetípicas de mujer y varón y de sus relaciones entre ellos. Una versión resumida de ese hermoso relato asháninka adecuada a los propósitos de esta presentación es la siguiente:

Cuando todo era nada, cayó un relámpago sobre un árbol de pomarrosa,… ahí mismito brotó un lindo animal, un ser humano: ¡Kaametza! Kaametza significa en idioma asháninka “la muy hermosa”. Así comenzamos con Kaametza, con una hembra. 

Kaametza deambulaba por el bosque, andando, buscando; y fue atacada por un otorongo negro. Ella se arrancó un hueso de su cuerpo y lo utilizó como puñal y le sacó la garganta al otorongo. Kaametza acariciando su hueso, le dio las gracias con su aliento, con el cariño de su boca, jadeando. Y el hueso se encendió, como aquellos relámpagos que no suenan, que sólo saben alumbrar. Kaametza soltó el hueso, que se puso a dar vueltas como un ahogado, buscando aire, ocupando una forma que ya estaba en el aire, imitando los ojos y los brazos y el pelo de Kaametza, como si el cuerpo de Kaametza hubiera tenido siempre un molde allí en el aire, esperándolo… y después, retrocediendo y avanzando, buscando diferencias  en el aire, diferenciándose de lo idéntico de Kaametza, al final aquietándose en la playa de ceniza, en lo oscuro, igualito y distinto de Kaametza…

Así fue que apareció el varón, así aparecimos.

El primer shirimpiare, que ya por entonces vivía sin vivir, sin cuerpo, y que estaba de testigo, observándolo todo desde el aire… decidió que era bueno que el hombre acompañará a la mujer y que juntos se procurarán descendencia, y le obsequió asimismo dándole un nombre: Narowé.

Este relato rompe con los mitos y creencias tejidos durante siglos y defendidos desde las posiciones idealistas, demostrando que no necesariamente todas las culturas conciben la aparición de la mujer como un ser que por “acto divino” es creada para ser sujeto de dominio; sino, que más bien la reivindica como fuente de vida, como ser capaz de enfrentar los retos y asumir la conducción de aquellos que están dispuestos a construir un mundo diferente.

Finalmente, las recomendaciones de organización ulterior para la ayuda mutua resultan imprescindibles para las posibilidades futuras. Los participantes están en medio de una sociedad tejida con la trama de la inequidad de género y de relaciones familiares violentas, pero están cuestionándolas en sus bases. Es preciso, entonces,  que se refuerzan mutuamente, como un ejercicio de fortalecimiento espiritual, sin el cual, fácilmente, podrían volver a pecar.

Rubén Villasante

Iquitos, enero 2004

(1) Esto que parece tan claro y tan obvio en muchos casos no es tal. La planificación familiar es un buen ejemplo de la inequidad de tratamiento desde la perspectiva de género. No sólo las actividades están dirigidas de manera preponderante a las mujeres sino que la desproporción en el número de métodos es evidente. Ya se ha inventado el condón femenino, pero aún esperamos las píldoras inyectables e implantes intramusculares masculinos anticonceptivos.

EL ÁRBOL

[Visto: 48 veces]

El pino de ciento veinte metros que está en el patio de la Casa Reisser y Curioni, y que domina todos los horizontes de esta ciudad intensa que se defiende contra la agresión del cemento feo, no del buen cemento; ese pino llegó a ser mi mejor amigo. A dos metros de su tronco –es el único gigante de Arequipa–, a dos metros de su tronco poderoso, renegrido, se oye un ruido, el típico que brota a los pies de estos solitarios. Como lo han podado hasta muy arriba, quizá hasta los ochenta metros; los cortos troncos de sus ramas, así escalonados en la altura, lo hacen aparecer como un ser que palpa el aire del mundo con sus millares de cortes. Desde cerca, no se puede verle mucho su altura, sino solo su majestad y oír ese ruido subterráneo, que aparentemente sólo yo percibía. Le hable con respeto. Era para mí algo sumamente entrañable y a la vez de otra jerarquía, lindante con lo que en la sierra llamamos, muy respetuosamente aún, “extranjero”. ¡Pero un árbol! Oía su voz, que es la más profunda y cargada de sentido que nunca he escuchado en ninguna otra cosa ni en ninguna otra parte. Un árbol de estos, como el eucalipto de Wayqoalfa de mi pueblo, sabe de cuanto hay debajo de la tierra y en los cielos. Conoce la materia de los astros, de todos los tipos de raíces y aguas, insectos, aves y gusanos; y ese conocimiento se transmite directamente en el sonido que emite su tronco, pero muy cerca de él; lo transmite a manera de música, de sabiduría, de consuelo, de inmortalidad. Si te alejas un poco de estos inmensos solitarios ya es su imagen la que contiene todas esas verdades, su imagen completa, meciéndose con la lentitud que la carga del peso de su sabiduría y hermosura no le obliga sino le imprime. Pero, jamás, jamás de los jamases, había visto un árbol como este y menos dentro de una ciudad importante. En los Andes del Perú los árboles son solitarios. En un patio de una residencia señorial convertida en casa de negocios, este pino, renegrido, el más alto que mis ojos han visto, me recibió con benevolencia y ternura. Derramó sobre mi cabeza feliz toda su sombra y su música. Música que ni los Bach, Vivaldi o Wagner pudieron hacer tan intensa y transparente de sabiduría, de amor, así tan oníricamente penetrante, de la materia que todos estamos hechos y que al contacto de esta sombra se inquieta con punzante regocijo, con totalidad.

Yo le hablé a ese gigante. Y puedo asegurar que escuchó y guardó en sus muñones y fibras, en la goma semitransparente que brota de sus cortaduras y se derrama, sin cesar, sin distanciarse casi nada de los muñones, allí guardó mi confidencia, las reverentes e íntimas palabras con que le saludé y le dije cuan feliz y preocupado estaba, cuan sorprendido de encontrarlo allí. Pero no le pedí que me transmitiera sus fuerzas, el poder que se siente al mirar su tronco desde cerca. No se lo pedí. Porque cuando llegué a él, yo estaba lleno de energía, y ahora estoy abatidísimo; sin poder escribir la parte más intrincada de mi novelita. Quizá por eso lo recuerdo, ahora que estoy escribiendo nuevamente un diario, con la esperanza de salir del inesperado pozo en que he caído, de repente, sin motivo preciso, medio devorado por el despertar de mis antiguos males que esperaba estallarían en iluminación al contacto de la mujer amada. Pero ella vino entre muchos truenos, duelos y relámpagos.

(José María Arguedas. El zorro de arriba y el zorro de abajo. 20 de mayo de 1969.)

LOS UMBRALES DE CÉSAR VALLEJO Homenaje e interpretación libre, en el centenario de su nacimiento

[Visto: 29 veces]

César Vallejo experimenta a Dios y contextualiza a la ciencia. Sublima y trasciende lo común y corriente; cotidianiza y simplifica lo extraordinario y lo profundo. Extiende su amor sin límites. He ahí su vigencia, he ahí su universalidad.

César Vallejo se relaciona con lo sagrado, lo metafísico o lo divino de las múltiples maneras de la experiencia humana. Humaniza a Dios, le reclama, le niega potestad… y sacraliza al hombre. Luego, cree en él, en ambos. Dios mío, si tú hubieras sido hombre, hoy supieras ser Dios; pero tú, que estuviste siempre bien, no sientes nada de tu creación. Y el hombre si te sufre: ¡el Dios es él!(1)  …yo siento a Dios. Y hasta parece que el me dicta no se que buen color… Yo te consagro Dios, porque amas tanto; porque jamás sonríes; porque siempre debe dolerte mucho el corazón. (2)

Los acontecimientos trascendentes del ser humano, que constituyen umbrales en la vida: el nacimiento, la procreación, la muerte… nos manifiestan una suerte de conexión con lo sobrenatural, son sucesos cargados de una fuerza extraordinaria ante lo cual nuestra comprensión racional será siempre insuficiente e incluso burda. El entendimiento de aquellos eventos involucra no sólo elementos intelectivos, racionales y lógicos, demandan también a los sentimientos, las pasiones o lo patético, e igualmente requieren a los impulsos instintivos. Es por ello que la presentación de estos hechos son expresados en fórmulas metafísicas, metáforas cuyo significado simbólico último es inefable. La poesía es una de las bellas formas que ha creado el ser humano para expresar ello, y César Vallejo es uno de los poetas más excelsos.

César Vallejo nació hace cien años, un 16 de marzo de 1892. El día de nuestro nacimiento, según la tradición cristiana, también es día de algún personaje consagrado a Dios: de un Santo, nuestro Santo, que será en nuestra vida: guía y protector. Pero, ¿por qué el sufrimiento nos embarga? (La teodicea intenta persuadirnos pero nuestra sensibilidad duda.) La vida de nuestro poeta fue signada por un sufrimiento inacabable, él, con profunda metáfora, ubicará su causa en el día de su nacimiento: Todos saben que vivo, que mastico… Y no saben por qué en mi verso chirrían, oscuro sinsabor de féretro… (es que) yo nací un día que Dios estuvo enfermo, grave (3).

Así, incidentalmente, metafísicamente, Vallejo nos señala de donde proviene la sensibilidad que le hace percibir cómo… el dolor crece en el mundo a cada rato… proclamando: Jamás, hombres humanos, hubo tanto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera, en el vaso, en la carnicería, en la aritmética! Jamás tanto cariño doloroso… (tanta tristeza) de ver al pan, crucificado, al nabo, ensangrentado, llorando a la cebolla… al agua, huyendo… tan pálida a la nieve (4)… Nos enrostra el sufrimiento cruel de víctimas inocentes: …la amargura de un niño que a media noche, llora de hambre, desvelado…(5) También nos muestra, sorpresivamente, la agresión de actos nobles: Existe un mutilado, no de un combate sino de un abrazo, no de la guerra sino de la paz. Perdió el rostro en el amor y no en el odio. Perdió en el curso normal de la vida y no en un accidente…(6)

Empero, el dolor no es árido o inocuo, nos corroe y nos destruye, pero también, nos fecunda y nos impele al acto creativo. El dolor es ambiguo en su expresión, no se reconoce en esta queja de dolor, a la propia queja de la dicha en éxtasis…(7)  Para César Vallejo entre el dolor y el placer median tres criaturas…(8) que es el proceso continuo, temporal y humano de la procreación: …y este hombre, ¿no tuvo a un niño por creciente padre? ¿Y esta mujer, no tuvo a un niño por constructor de su evidente sexo? El placer de sufrir, de esperar esperanzas en la mesa (9)

Inductivamente Vallejo eleva el mismo vínculo a los personajes divinos al intentar descifrar el Misterio Trino en unos versos escritos en prosa en los que, simultáneamente, humaniza lo divino y diviniza lo humano:

Una mujer de senos apacibles, ante los que la lengua de una vaca resulta una glándula violenta. Un hombre de templanza, mandibular de genio, apto para marchar de a dos con los goznes de los cofres. Un niño esta al lado del hombre, llevando por el revés, el derecho animal de la pareja… Yo tengo mucho gusto de ver así al Padre, al Hijo y al Espiritusanto, con todos los emblemas e insignias de sus cargos.(11) 

Vallejo insinúa que en la versión mítica de la Santísima Trinidad, el hombre, al comienzo de los tiempos, es fruto del amor de una pareja divina. Pero, éste sentimiento, ésta intuición, está en conflicto con los planteamientos teóricos y científicos de su época. Entonces nos dirá que… el hombre procede suavemente del trabajo…(12) , es el inmenso documento de Darwin(13) forjado en un proceso evolutivo que no ha concluido, la humanidad no ha llegado aún a su madurez, las tribulaciones del presente indicarían su juventud: desgraciado mono, jovencito de Darwin…(14) Y esta circunstancia, curiosamente, le causa gracia, pues en los versos finales de este poema se presiente, fugaz, una patética sonrisa en su rostro siempre melancólico: ¿Que nó? ¿Que sí, pero que nó? ¡Pobre mono!… ¡Dame la pata!… No. La mano, he dicho: ¡Salud! ¡Y sufre!

En esta mitad de camino que nos encontramos, con nuestro dolor a cuestas, el amor es lo único que podrá redimirnos. Para ello es indispensable amar, de grado o fuerza,… al que me odia, al que rasga su papel al muchachito.(15) Amado (sea) el desconocido y su señora,… el que lleva zapato roto bajo la lluvia,… el que tiene hambre o sed, pero no tiene hambre con que saciar toda su sed, ni sed con que saciar todas sus hambres!… Amado sea el que suda de pena o de vergüenza,… el calvo sin sombrero, el justo sin espinas, el ladrón sin rosas… Amado sea el niño, que cae y aún llora y el hombre que ha caído y ya no llora.(16) Extendiendo el amor aún mucho más, hasta las piedras, pues las piedras no ofenden; nada codician. Tan solo piden amor a todos, y piden amor aún a la Nada.(17)

En uno de sus poemas más difundidos, Masa , el amor vence a la muerte, que así resulta siendo no tan ineluctable: Entonces, todos los hombres de la tierra le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; incorporóse lentamente, abrazó al primer hombre; echóse a andar… (18)

Pero, la muerte nos angustia, es el umbral ineludible que, amenazante, nos aguarda en cualquier lugar y momento; es el tránsito hacia lo desconocido; implica una transformación total, no la desaparición. Sentimos en el alma que no es el fin, que lo que fue ya no es, sino de otro modo, en otro nivel. Trascendemos en nuestros hijos, en nuestros actos y aún en nuestras negaciones; en todas aquellas esencias humanas. Todo ello no es un consuelo que inventamos para paliar nuestra angustia, no es un autoengaño, una ilusión, tiene un contenido de certeza que satisface nuestro yo profundo (y como la verdad es un concepto, una categoría religiosa no precisa demostración).

Para César Vallejo la muerte es un tema recurrente, lo aborda en muchas de sus múltiples facetas, en su misterio, su ambigüedad, su atractivo,… sus límites: ¿Para sólo morir, tenemos que morir a cada instante? ¿Y el párrafo que escribo? (¿morirá?)(19) y la forma de trascenderla: ¡No es grato morir, señor, si en la vida nada se deja y si en la muerte nada es posible, sino sobre lo que se deja en la vida! (20)

Aun sabiendo que la Muerte concibe y pare de Dios mismo…(21) , quejándose, visionando su deceso, nos anunció: César Vallejo ha muerto, le pegaban todos sin que él les haga nada, le daban duro con un palo y duro también con una soga; son testigos los días jueves y los huesos húmeros, la soledad, la lluvia, los caminos…(22)

Empero, mientras sus obras sean leídas, mientras sean fuentes de significaciones, mientras mantengan su potencia comunicativa, podemos afirmar: ¡César Vallejo no ha muerto!

Concepción, 16 de marzo de 1992

Citas

(1) LOS DADOS ETERNOS, Los Heraldos Negros

(2) DIOS, Los Heraldos Negros

(3) ESPERGESIA, Los Heraldos Negros

(4) LOS NUEVE MONSTRUOS, Poemas Humanos

(5) LA CENA MISERABLE, Los Heraldos Negros

(6) Existe un mutilado…, Poemas Humanos

(7) Las ventanas se han estremecido, Poemas Humanos

(8) Entre el dolor y el placer, Poemas Humanos

(9) Un hombre esta mirando a una mujer, Poemas Humanos

(10) GUITARRA, Poemas Humanos

(11) Una mujer de senos apacibles, Poemas Humanos

(12) Considerando en frío, Poemas Humanos

(13) Quisiera hoy ser feliz de buena gana, Poemas Humanos

(14) EL ALMA QUE SUFRIÓ DE SER SU CUERPO, Poemas Humanos

(15) Me viene hay días, una gana ubérrima, Poemas Humanos

(16) TRASPIÉ ENTRE DOS ESTRELLAS, Poemas Humanos

(17) LAS PIEDRAS, Los Heraldos Negros

(18) MASA, España aparta de mi este Cáliz

(19) SERMÓN SOBRE LA MUERTE, Poemas Humanos

(20) Las ventanas se han estremecido, Poemas Humanos

(21) Poema XIII, Trilce

(22) PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA, Poemas Humanos

La clonación humana

[Visto: 59 veces]

Alrededor de las fiestas de fin de año (2002) el mundo fue informado del nacimiento de las primeras bebés generadas por un proceso de clonación. La noticia ha sido aderezada con información provocativa. La primera bebé lleva el simbólico nombre de Eva. La segunda es hija de una lesbiana. Y quienes informan son raelianos, una feligresía de confesión extraterrestre. Curioso es también que ambos nuevos seres sean de sexo femenino, igual que Dolly, la primera oveja clonada.

Ante semejante anuncio las reacciones han sido inmediatas. La iglesia ha condenado la pretensión humana de querer igualarse a Dios. Personajes humanistas claman por la ética en la manipulación genética. Científicos señalan los posibles efectos perniciosos para los seres clonados, pues dicen que enfermedades y taras serán más severas por la replicación genética.

Pero, diga lo que se diga, es un hecho que la clonación humana ha comenzado y nadie podrá detenerla. Hoy en día no existe en el mundo ninguna persona ni institución con la autoridad suficiente para impedir que se sigan realizando pruebas de ensayo / error de clonación humana.

Si estos juegos tuvieran éxito, digo, (es un decir), si tuvieran éxito, el mundo estaría asistiendo al surgimiento de una especie diferente de ser humano. Pues la diferencia de su génesis iría abriendo paso, poco a poco, a otras diferencias. Es ya conocido que las especies animales obtenidos por manipulación genética tienen reducida capacidad de adaptación al medio ambiente, (como es el caso de los pedigree). Debido a ello estos nuevos humanos tendrían diferentes necesidades. En el otro extremo, la inexistencia de uno de los progenitores, como los tienen todos los seres normales, determinará, finalmente, una diferencia de derechos.

Pero, ¿tendrán éxito? Resulta francamente dudoso que puedan lograrlo. El bagaje conceptual con el que se desarrolla toda esta ciencia de manipulación genética es aún tributaria del positivismo científico. En general, en términos científicos aún somos seguidores y víctimas de los postulados newtonianos de la física mecánica, cuya primera ley señala que “la energía y la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”. Y apoyados en esta verdad científica creemos que podríamos transformarlo todo ad infinitum, sin control ni preocupación. Pero la biología y la genética misma nos han señalado que, además de conocer las leyes que rigen las transformaciones invariantes de energía y materia, existen otros campos relevantes por conocer, como son las leyes del orden y la información. Y en estos campos nuestra ignorancia es aún monumental, a pesar del medio centenar de años que tiene la cibernética y la teoría de sistemas y del avance arrollador de la tecnología informática de los últimos 20 años.

Sabemos que la información está asociada a la diferencia, pues la homogeneidad no da información. Y la unidad de información está definida como la diferencia que crea una diferencia. Y con ello entramos al aún confuso mundo del orden, pues la diferencia de locación es una de las diferencias básicas generadas por una diferencia anterior. El orden es una preocupación humana desde el comienzo de los tiempos, las diferentes cosmogonías míticas señalan ya el establecimiento de un orden. Pero, ¿cómo es que se establece el orden en la naturaleza?, ¿cómo se establece el orden en la estructuración de un organismo?… Sólo sabemos que no existe un orden único, pero que tampoco son muchas las posibilidades. También sabemos, gracias al avance en la ciencia ecológica, que la unidad de supervivencia es el conjunto organismo-ambiente-flexibilidad, es decir la interacción entre organismos, la acción de estos con su ambiente y la flexibilidad de ambos.

En el caso de la clonación que nos ocupa, a una célula se le ha manipulado externamente para que inicie una subdivisión interna. Luego, ésta célula tendrá que obtener información de sí misma para continuar con el proceso de ir creando diferencias (células diferentes en estructura y función) e irá estableciendo un orden (un organismo humano). Desconocemos qué es lo que pueda ocurrir en este proceso ante la inexistencia de un agente importante de variabilidad. La muerte prematura de la oveja Dolly nos dio a conocer que las células nacen con su carga etárea, es decir nacen con la edad del ser del cual se extrajo la célula para clonarla. ¿Por qué no se reinició la contabilidad del tiempo de existencia? Aún no tenemos explicación. ¿Qué otras situaciones aún no han sido previstas y nos enteraremos sorprendidos?

Para entenderlo mejor, la clonación humana es algo así como que usted es convencido de construir un sistema social que funcione tal como el sistema al cual usted pertenece, pero donde el único referente es siempre usted mismo, es decir para esta obra tendrá que reportarse y responderse a sí mismo. Es fácilmente comprensible cuán rápido pueden agotarse las posibilidades de generar diferencias que hagan nuevas diferencias por esta vía de ensimismamiento. La riqueza de la vida radica en la confrontación permanente con otros organismos de interlocución diferente.

Publicado en el diario “La Región”, Iquitos 17 de enero de 2003.