ChileCompra promueve eficiencia con incorporación de criterios de sustentabilidad en compras públicas.

Tomado de: www.comprassustentables.cl

Por su gran capacidad de compra, que supera los US$ 6.000 millones al año, el Estado posee un efecto aglutinador. Al incorporar en sus adquisiciones criterios sustentables, aumentan los niveles de eficiencia en la gestión pública, y se generan incentivos competitivos a las empresas para que desarrollen sus propias políticas en la materia.

Por ello, la Dirección ChileCompra ha coordinado la elaboración de una Política de Compras Públicas Sustentables y organizó este jueves 26 de noviembre el Primer Seminario Internacional de Compras Sustentables en el que participaron vía conferencia representantes de la Red Europea de Desarrollo Sustentable, ESDN (ver más información en http://www.sd-network.eu/), así como expertos latinoamericanos y empresarios nacionales.

Cerca de 200 autoridades, empresas y compradores públicos asistieron a esta actividad cuya apertura estuvo a cargo del Ministro (S) del Medio Ambiente, Álvaro Sapag , y del Director de ChileCompra, Felipe Goya, quienes enfatizaron acerca de la importancia de las compras sustentables en el desarrollo económico, social y medio ambiental, por qué la economía del siglo XXI debe considerar estos conceptos y cómo se han ido incorporando paulatinamente en el desarrollo económico mundial.

“Queremos conocer las buenas prácticas internacionales y dar a conocer nuestra Política de Compras Públicas Sustentables – señaló el Director de ChileCompra, Felipe Goya- que tiene por objetivo fomentar en las instituciones compradoras del Estado – a través de la implementación de iniciativas, medidas y prácticas- la mayor utilización en el trabajo diario de productos o servicios que incorporen en su criterios ambientales y sociales, además de los económicos”.

Felipe Goya, director de ChileCompra explicó que “el desarrollo sustentable es un requisito para la economía del futuro que significa mejoras en eficiencia para el sector privado y también para la gestión pública. El Estado, que transa más de US$ 6.000 millones al año en Chile, puede dar una señal potente al sector productivo”.

Mejoras en eficiencia en la gestión pública

Por su parte el Ministro de Medio Ambiente (S) Álvaro Sapag, informó: “Estamos en un momento de desarrollo institucional frente a desafíos ambientales. Pero no basta un buen marco regulatorio, hay que generar expectativas para que los agentes económicos se muevan hacia la sustentabilidad. Cuando se incorporan conceptos ambientales desde un inicio del proceso de producción se obtienen ganancias”.

“Nuestra plataforma de mercado público nos permite avanzar rápido para incorporar criterios de sustentabilidad”, agregó Sapag. “Tenemos con ChileCompra una herramienta muy poderosa para provocar reformas fundamentales en los patrones de producción y de consumo. Debemos aprovechar esto y los espacios construidos a partir de la firma de los Tratados de Libre Comercio”, puntualizó Sapag .

Goya informó que “la meta es que al año 2012 el 15% de los procesos de compras públicas incluyan criterios de sustentabilidad. Ya tenemos una directiva de eficiencia energética y a través de las licitaciones de convenios marco estamos incorporando criterios ambientales y sociales, además de los económicos”.

Goya presentó también la página web comprassustentables.cl, donde el público en general podrá acceder a toda la información relacionado con esta materia.

El rol del Estado en Austria y la experiencia latinamericana

Desde Austria, representantes de la Red Europea de Desarrollo Sustentable, se conectaron vía conferencia con la audiencia presente para compartir experiencias en torno a este potente concepto. Se trató de Monika Peschl, jefe de unidad del departamento de compras públicas sustentables del Ministerio de Agricultura, Medio Ambiente y Manejo de Energía de Austria, y de Gerald Berger, investigador del Instituto de Manejo Sustentable de la Universidad De Viena De Economía Y Negocios.

El experto austríaco, Gerald Berger, explicó que “la eficiencia y el valor por el dinero es lo que guía a los compradores públicos. Pero muchas veces ellos no están familiarizados en estos principios de sustentabilidad y les cuesta abordarlos, los encuentran muy complejos. Por ello es decisivo aumentar esas capacidades del sector público para lograr un resultado exitoso”.

Enseguida, conformaron el panel latinoamericano acerca del rol del Estado en la implementación de compras sustentables, Adriana María Alzate Tejada, Directora proyecto Compras Públicas Sostenibles, Centro Nacional de Producción Más Limpia, CNPMLTA , Colombia, y Valéria D’Amico, Coordinadora Programa de Gobiernos Miembros de Adquisiciones Sostenibles de la Task Force de Marrakech, Gobierno de Brasil. Estas expertas analizaron cómo el Estado se configura como un agente impulsor y coordinador de una política de compras sustentables.

La representante colombiana recalcó en su presentación que resulta “muy importante capacitar y asistir a las micro y pequeñas empresas, fortalecerlas para que cumplan los requisitos de sustentabilidad que estamos incorporando. Tenemos proyectos en este tema, incluyendo la participación activa de las entidades públicas, todo ello en la línea del Proceso de Marrakech de las Naciones Unidas que busca cambiar el estilo de compras”.

Brasil, que también forma parte del grupo del Proceso de Marrakech, fue representado por Valéria D’Amico, quien afirmó que “las compras públicas sustentables son un aspecto fundamental de las políticas públicas en Brasil. Fue muy importante generar normas que establecieran que los criterios socio-ambientales deben estar incluidos en las compras públicas. A su vez, no sería posible implementar un proyecto como éste sin una capacitación, para ello tenemos un programa a distancia en el que se creó una comunidad de interés”.

Responsabilidad del sector privado

El último panel abordó la responsabilidad de las empresas en la implementación de Compras Sustentables: Jožek Gruškovnjak, Director para Medio Oriente, África y Latinoamérica de Cisco Internet Business Solutions Group (ver más en aquí) y Juan Carlos Corvalán, Gerente de Asuntos Legales y RSE de Sodimac S.A. analizarán por qué es relevante implementar estas políticas de sustentabilidad y cuáles son los desafíos futuros del sector privado para modificar el sendero de crecimiento de las economías, integrando las dimensiones ambientales y sociales.

Jožek Gruškovnjak de Cisco se cuestionó qué hace el sector privado en esta materia: “Volverse verde es responsabilidad de toda la compañía. Alinear toda la estrategia detrás de uno y lograr la colaboración de toda la organización es un elemento clave. También hay que pensar cómo esta política se relaciona con todo los clientes es crítico”.

“Primero hay que entender donde se origina el problema en una industria, donde está su consumo energético, si queremos ser más eficiente saber donde están las oportunidades para mejorar. La tecnología no resuelve nada si no que es la manera cómo se impulsan que resuelven los problemas”.

Juan Carlos Corvalán de Sodimac enfatizó que “no basta con exigir a los proveedores sino que también hay que ayudarlos a co-crear, a colaborar y apoyar a las empresas más débiles a iniciar este cambio. Plantear una gradualidad en la incorporación de estos criterios a los proveedores más pequeños y ofrecer una herramienta para ir creciendo en este ámbito”.

Respecto de la responsabilidad social de las empresas, Corvalán relató: “En Sodimac incorporamos un formulario a los proveedores chinos, en el que se pregunta si tienen niños trabajando por ejemplo, y hacemos además una inspección sorpresa una vez al semestre con esos proveedores. De hehco hemos devuelto embarques por esta razón porque de lo contrario la señal a los proveedores es disonante y perdemos credibilidad”.

Compromiso que toma fuerza

Estando ad portas de integrar la OCDE y con varios TLC vigentes, las compras públicas sustentables en Chile incentivan al empresariado a realizar cambios estructurales y de políticas productivas que no sólo los llevarán a alcanzar estándares acordes a la nueva normativa del mercado público, sino que a asumir criterios de competitividad de mercados internacionales.

ChileCompra ha incluido hace más de dos años los conceptos de sustentabilidad en los procesos de compra que deben realizar los organismos del Estado de acuerdo a la Ley 19.886, los que supone un ahorro en eficiencia sustancial para el Estado. Hoy el Estado ahorra cerca de 140 millones de dólares en compras públicas, pero temas como el reciclaje o la eficiencia energética suponen una economía aún mayor.

En el 2007, ChileCompra publicó una Directiva de Eficiencia Energética, la que indica a los organismos públicos cómo incorporar criterios de eficiencia energética en sus licitaciones. También se elaboró en conjunto con el Programa País de Eficiencia Energética un manual de compras energéticamente eficientes y una guía práctica.

Algunas iniciativas y actividades implementadas en este orden son el Programa Nacional de Recambio de Ampolletas (2008) con la compra de más de un millón y medio de ampolletas eficientes para 40% de las familias más vulnerables de Chile; y las bonificaciones de puntajes a las empresas que oferten en las licitaciones de convenios marco que surten la tienda virtual ChileCompra Express y que sean amigables con el ambiente (productos biodegradables, manejo responsable de residuos, renovación de vehículos gubernamentales, programas de reciclaje de papel, etc.).

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Retrato de un país en crisis*

Phil Bennett*

ENTREVISTA DIGITAL (17-06-2010)
Periodista y ex director adjunto de ‘The Washington Post’.

En: Diario Español “El País”

Tras recorrer España en las últimas semanas, el periodista estadounidense Phil Bennett ofrece su retrato de la crisis. El relato incluye entrevistas a Salgado, Rajoy y Rato, pero también a empresarios, trabajadores y parados. Esta es la visión de España del ex director adjunto del ‘The Washington Post’

La crisis económica de España no tiene una zona cero. El visitante tiene la impresión de que todos en el país parecen narrar una parte distinta de un drama nacional, una poderosa mezcla de dificultades y obsesiones universales. Pero si hubiera que empezar la historia en un lugar en el que los orígenes y las consecuencias del desastre estén más claros, una buena opción es el pueblo de Villacañas.

Pregunté a Salgado sobre obstáculos al crecimiento. Empezó a hablar del desconocimiento internacional.

Rajoy apartó su cigarro y me explicó su plan económico. En el fondo, consiste en apartar a Zapatero del poder.

En 2007, la firma Visel tenía 830 empleados en Villacañas. Hoy cuenta con 320 y funciona cuatro días por semana.

Rato: “No sólo hay falta de confianza en España, sino en el sistema del euro y en su capacidad de resolver sus problemas”

Hay obsesión por restaurar la confianza de los extranjeros. Pero la falta de confianza de los españoles impresiona más.

En España no existe un Arizona. No hay indignación nacional sobre los extranjeros con derecho a estar
Los jóvenes pertenecen a una generación perdida o a una generación estrella: preparados y abiertos al mundo.

Hasta hace unos años, el rasgo más característico de Villacañas eran sus silos. Generaciones de agricultores pobres vivían en unos búnkeres subterráneos, en muchos casos excavados con herramientas de mano en el suelo calcáreo de La Mancha. Los silos eran baratos y ofrecían calor en invierno y fresco en verano. En los años cincuenta del siglo pasado seguía habiendo centenares en uso, pero hoy existen pocos visibles. El motivo es que, de la noche a la mañana, Villacañas se enriqueció de manera asombrosa. La gente se compró pisos en Madrid, casas en la playa, y construyó nuevas viviendas sobre las cuevas de sus antepasados.

La opulencia llegó a través de una industria cuya audacia y simplicidad estaba a la altura de los silos: Villacañas fabrica puertas. No unas cuantas, sino 11 millones de puertas en 2006, más del 60% del mercado nacional en pleno apogeo de la construcción. Las ventas aportaban a este pueblo de 10.000 habitantes ingresos de más de 600 millones de euros al año. El sector proporcionaba 5.000 puestos de trabajo bien remunerados, daba empleo a familias enteras en turnos que cubrían los siete días de la semana e hizo que chicos de 16 años abandonaran el colegio, deseosos de poder comprarse un Audi nuevo para cruzar a toda velocidad el primer y único semáforo de Villacañas.

Como es natural, la crisis amenaza con dejar todo esto en chatarra. En una mañana reciente de domingo, Raimundo García caminaba por la nave silenciosa de la fábrica de Puertas Visel, de la que es director general. Hijo de un carnicero local, estudió Económicas en la Universidad de Chicago y luego regresó para convertir Visel en una empresa de enormes beneficios. En 2007, la empresa fabricó casi un millón de puertas y tenía 830 empleados. Hoy, la fábrica cuenta con 320 trabajadores y sólo funciona cuatro días a la semana. Como casi la mitad de las 10 empresas de puertas que sobreviven en la región, está en suspensión de pagos y corre peligro de desaparecer. “Mi gran pena es que no nos reorganizáramos antes de la crisis”, dice García. “Ahora podríamos tirar todo esto a la basura”.

Villacañas quizá tenga que soportar ya siempre la etiqueta de Ícaro -voló demasiado alto, sus alas se fundieron y cayó-, si no fuera porque lo que sucede aquí hoy parece tan significativo como su edad de oro. Como en otros lugares de España, los habitantes de Villacañas se hacen preguntas fundamentales sobre su comunidad y su país, a menudo con angustia, ira y frustración: ¿qué nos ha pasado?, ¿quién tiene la culpa?, ¿qué va a ocurrir ahora?, ¿cómo va a ser nuestro futuro y cuánto podemos controlar?

Llegué a España a finales de mayo, procedente de Estados Unidos, con preguntas similares. En Estados Unidos, la crisis económica ha suscitado un debate sobre el papel del Estado, sobre la justicia y la responsabilidad, sobre los valores sociales y la identidad. ¿En qué está cambiando España por culpa de la crisis económica más compleja desde su transición a la democracia? ¿Por qué un 20% de desempleo no ha desencadenado un conflicto social? ¿Cómo están preparando los líderes del país la salida?

Sea justo o no, los mercados mundiales y los medios de comunicación tienden a dividir el mundo en dos categorías: los países que tienen problemas y los que son problemas. Y hoy consideran que España es un problema.

Una consecuencia de ello es que los titulares nacionales desatan temblores por todo el sistema, como ocurre casi a diario desde principios de mayo. Otra, quizá más útil, es que empuja a ver cada parte concreta de la crisis como un elemento relacionado con los demás.

En un análisis publicado al día siguiente de mi llegada, uno de esos titulares que sacuden el sistema: el Fondo Monetario Internacional lo hacía con este breve párrafo: “La economía de España necesita reformas exhaustivas y de largo alcance. Los retos son graves: un mercado de trabajo disfuncional, el estallido de la burbuja inmobiliaria, un gran déficit fiscal, un sector privado y una deuda externa que pesan mucho, un crecimiento de la productividad anémico, una competitividad débil y un sector bancario con bolsas de debilidad”. El país necesita una “estrategia integral”, decía, y “hay que hacerlo cuanto antes”.

No he hablado con una sola persona, dentro o fuera del Gobierno, que esté fundamentalmente en desacuerdo con este análisis. Es un caso poco frecuente de consenso. En casi todo lo demás, España ofrece la imagen de unos responsables políticos profundamente divididos. Existe la obsesión de restaurar la confianza de los extranjeros en el país. Pero impresiona todavía más la falta de confianza de los propios españoles en sus dirigentes y sus instituciones.

Es lo que sucede en Villacañas. El joven alcalde del pueblo, Santiago García Aranda, me recibió en su despacho, que da a la modesta plaza de España, con ocho sucursales de bancos herencia de la época de apogeo y filas de parados cada mañana ante la oficina de empleo. García Aranda, del PSOE, observa el debate político actual con abierto desprecio.

“La intensidad de la crisis que estamos viviendo no es de hoy. La estamos viviendo de forma brutal desde 2008. Este pueblo habla de la crisis desde 2008. El país, no”, dice. “Todos, incluyendo la prensa, están obsesionados con las elecciones y no con el futuro del país. No es sólo Zapatero quien no está comunicando bien. Las universidades, los medios de comunicación, también nos han fallado”.

Los costes humanos de la crisis ya son graves, dice. Durante el boom, Villacañas tenía una de las mayores tasas de abandono escolar del país. “Hay en Villacañas personas de 40 años que habían trabajado desde los 16”, explica García Aranda. “Y ahora ya no trabajan y carecen por completo de las cualificaciones profesionales y humanas y de los instrumentos de adaptación para salir adelante”.
El alcalde, cuya madre tenía un puesto de periódicos en el pueblo, y que trabajó a tiempo parcial en el sector de las puertas cuando era estudiante, dice que también se daba el fenómeno opuesto: por primera vez, muchos padres de Villacañas habían podido enviar a sus hijos a estudiar, como él, a obtener títulos universitarios. Y me contó esta historia:

“Hace dos semanas tuve a un padre exactamente donde tú estás sentado. Su esposa y él están en paro. Sus dos hijos están estudiando en la universidad: la hija, ciencias veterinarias, y el hijo, aeronáutica. Y el padre tenía que decidir a cuál de sus dos hijos le debe permitir continuar sus estudios. Y se decidió por su hija porque le faltaba solo su último año. Así que sacó a su hijo”. Al alcalde se le empañaban los ojos. “Ojalá pudiera poner a los que toman las decisiones en el pellejo de ese padre”, dijo.

Durante el periodo de prosperidad -parte de una transformación general que el embajador de España en Estados Unidos llamó hace poco “los mejores años de nuestra historia colectiva de los últimos cinco siglos”-, lo extraordinario se convirtió en corriente. Como consecuencia, hoy es normal oír a la gente sorprenderse e indignarse por la crisis económica actual, algo que ha sucedido muchas veces en muchos países, y, en cambio, calificar el asombroso ciclo de cambios anterior como completamente normal.
Economistas de todo el espectro político dicen que los dos periodos están unidos.

La historia se resume así: más de 10 años de préstamos baratos de Europa ayudaron a alimentar un fantástico aumento del gasto y las inversiones. España construyó un ferrocarril y unas carreteras de primera categoría y llevó a cabo proyectos turísticos. Construyó más viviendas nuevas que Alemania, Francia e Italia juntas… y vio cómo se duplicaban los precios de las casas. El gasto de consumo se incrementó dos veces más que la media europea durante esa década, y los salarios subieron un 30%. Cinco millones de inmigrantes nuevos se incorporaron al mercado laboral. En una especie de maquinaria en movimiento perpetuo, se necesitaba a los inmigrantes para que construyeran casas para sí mismos.

“Cuando la economía va bien, España crea más empleo que ningún otro país”, dice Joaquín Arango, director del programa de Migraciones Internacionales y Ciudadanía en el Instituto Universitario Ortega y Gasset. “Cuando la economía va mal, España destruye más empleo que ningún otro”.

A finales de 2009, la deuda exterior total de España era de 1,735 billones de euros, equivalente al 170% del PIB. La banca privada, que evitó los peores excesos de la crisis financiera de 2008, posee en la actualidad aproximadamente la mitad de las viviendas vacías españolas. El Gobierno, mientras tanto, aumentó el gasto público un 7,7% anual a partir de 2005. Esto, unido al descenso de los ingresos, convirtió el superávit presupuestario de 2007 en un déficit del 11%. Más de cuatro millones de trabajadores perdieron su empleo; la tasa de paro española, del 20%, es más del doble de la tasa media en Europa. Las prestaciones de desempleo, las más generosas de Europa, cuestan al Estado otros 32.000 millones de euros al año.

Cuando estalló la crisis crediticia griega en abril, las preocupantes cifras de España se volvieron tan imposibles de ocultar como los bosques petrificados de grúas que vigilan las entradas a tantas ciudades.
Los economistas en España suelen destacar los factores internos para describir la anatomía de la crisis y justificar los cambios estructurales que dicen que son necesarios. “La hora de la verdad llegará cuando nos demos cuenta de que las principales causas de la crisis son internas”, dice César Molinas, director de la consultora Multa Paucis, que ha ocupado varios cargos económicos en el Gobierno español.

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Fallece a los 87 años José Saramago

JUAN CRUZ / JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS – Madrid – 18/06/2010 – El País

Dedicamos un espacio en este blog para rendir un homenaje a un grande de la Literatura Universal.

El escritor fue el primer premio Nobel en lengua portuguesa

El escritor portugués y Premio Nobel José Saramago ha muerto en torno a la una menos cuarto de la tarde hora canaria (dos menos cuarto hora peninsular) a los 87 años en su residencia de la localidad de Tías (Lanzarote). El autor de La balsa de piedra fue poeta antes que novelista de éxito y antes que poeta, pobre. Unido el periodismo a esos otros tres factores (pobreza, poesía y novela) se entenderá la fusión entre preocupación social y exigencia estética que ha marcado la obra del único Premio Nobel de la lengua portuguesa hasta hoy. En 1998, el máximo galardón literario del planeta reconoció a un hijo de campesinos sin tierra que había nacido en 1922 en Azinhaga, Ribatejo, a 100 kilómetros de Lisboa. Tenía tres años cuando su familia emigró a la capital, donde las penurias rurales se tornaron en penurias de ciudad. Así, el futuro escritor se formó en la biblioteca pública de su barrio mientras trabajaba en un taller después de abandonar la escuela para ayudar a mantener una casa en la que ya faltaba su hermano Francisco, dos años mayor que él y muerto poco después del traslado.

Las pequeñas memorias (editadas en España por Alfaguara, como el resto de su obra desde que abandonara Seix Barral) es el título que Saramago puso al relato de una infancia que siempre tuvo un pie en la aldea de la que había emigrado. Su novela Levantado del suelo (1980) cuenta las peripecias de varias generaciones de campesinos del Alentejo. No fue su primera novela pero sí la que supuso su primera consagración después de que Manual de pintura y caligrafía rompiera en 1977 un silencio de casi 30 años. Eran los que habían pasado desde la aparición de Tierra de pecado, su verdadero, aunque poco exitoso, estreno como novelista. En esas tres décadas Saramago había trabajado como administrativo, empleado de seguros y de una editorial; se había casado y divorciado de su primera esposa, publicado tres libros de poemas, ingresado en el Partido Comunista -clandestino durante la dictadura de Salazar- y, sobre todo, consagrado como periodista.

Levantado del suelo siguió Memorial del convento, en 1982, y dos años más tarde El año de la muerte de Ricardo Reis. Centrada en la figura del heterónimo de Fernando Pessoa, el gran poeta del Portugal moderno, la novela es un intenso retrato de Lisboa de la mano de un poeta imaginario que, igual que pasó nueve meses en el vientre materno, ha de pasar un tiempo equivalente desde la muerte del hombre que lo creó antes de desaparecer definitivamente. La fama internacional le vino a Saramago precisamente con esta novela escrita con una rara intensidad poética que había sabido asimilar todas las lecciones de la narrativa moderna. En una conferencia pronunciada por esos mismos años 80 solía recordar el consejo que él mismo solía dar a los lectores que decían no entender bien sus libros por las mezclas de voces y la ausencia de marcas convencionales en los diálogos: “Léalos en voz alta”. Funcionaba.

En ese tiempo, la actividad de Saramago se vuelve frenética. Una laboriosidad que le ha acompañado hasta su muerte con la escritura incansable de novelas, diarios, obras de teatro y hasta un blog . Tras la fábula iberista La balsa de piedra (1986), en la que España y Portugal se desgajan literalmente del continente europeo y se lanzan a flotar sobre el Atlántico, llegaron Historia del cerco de Lisboa (1989) y El evangelio según Jesucristo (1991). Su visión heterodoxa del mesías cristiano levantó una polémica que arreció cuando el gobierno de su país se negó a presentar el libro al Premio Literario Europeo. Herido con aquel gesto, Saramago se instaló en Lanzarote con Pilar del Río, su segunda esposa y nueva traductora. La misma polémica de tintes religiosos se reprodujo en 2009 al hilo de la publicación de una novela considerada hiriente por la jerarquía católica lusa, Caín. Meses antes, el escritor se había visto envuelto en otro rifirrafe. Esta vez en Italia: su editorial de siempre, propiedad de Silvio Berlusconi, se negó a publicar El cuaderno, un libro basado en el blog del escritor, que no ahorraba en él críticas al primer ministro italiano.

La publicación en 1995 de Ensayo sobre la ceguera, el relato de una epidema que convierte en ciegos a los habitantes de una ciudad -Fernando Meirelles la llevó al cine en 2008 con Julianne Moore como protagonista- abrió una nueva etapa en la obra de José Saramago. Novelas como La caverna, El hombre duplicado, Ensayo sobre la lucidez o Las intermitencias de la muerte llevan al terreno narrativo reflexiones sobre el consumo, la sociedad de masas, el sistema democrático o la idea de la muerte. Muchas de ellas parecen nacidas de una pregunta: “¿qué pasaría si?” Si la gente votase masivamente en blanco en unas elecciones, si alguien decidiese vivir al margen de la economía capitalista, si se encontrasen dos hombres totalmente idénticos. Otra de esas preguntas era qué pasaría si la gente dejase de morir. José Saramago sabía que había cosas que sólo suceden en la imaginación crítica de un escritor de novelas.

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Europa: De princesa griega a cenicienta*

*Hildegard Willer

Texto publicado originalmente en la Revista IDEELE Nº 199/2010.

Recomiendo su lectura. Nos acerca de manera sencilla la crisis europea.

La crisis presupuestal de Grecia se ha convertido en un problema de toda la zona del euro, lo que ha puesto en evidencia que, a pesar de la moneda única, las concepciones culturales y económicas en Europa no son aún nada homogéneas.

Según la mitología griega, Europa fue una princesa fenicia secuestrada por Zeus y llevada hacia Creta. En la actual crisis, ya pocos europeos se quieren acordar de que Grecia fue alguna vez, aunque hace mucho mucho tiempo, la cuna de la civilización europea. Hoy, Grecia es el detonador para lo que algunos analistas han llamado la peor crisis europea desde la Guerra Mundial. Grecia se ha convertido en el Lehman Brothers de la Eurozona.

¿Qué pasó? A inicios de febrero se confirmó que Grecia no podía cumplir con el pago de su deuda. Como este país no solo es miembro de la Unión Europea sino también de la unión monetaria del euro, su inminente bancarrota dejó de ser un problema de una nación de 11 millones de habitantes al extremo sur del continente europeo para ocupar las agendas de todos los políticos y ciudadanos del Viejo Continente.

Especialmente los 16 países de la Unión Europea que comparten la misma moneda, la llamada Eurozona, tenían que decidir si —y cómo— iban a socorrer a Grecia. En aquel momento los europeos reconocieron dolorosamente que la moneda común no significaba solamente ya no tener que cambiar pesetas, liras y drachmes para pasar las vacaciones en el Mediterráneo, sino que el euro los unía en una suerte común antes no imaginada. Que eran 16 países que compartían la misma moneda, pero que tienen concepciones muy distintas de cómo manejar la economía.

¿De quién es la culpa?

Los dos grandes poderes de la Eurozona son Francia y Alemania. Monsieur Sarkozy y Frau Merkel tenían que ponerse de acuerdo. Como bien señaló un artículo del New York Times, la crisis del euro hace evidentes los choques culturales que existen entre los dos países. Angela Merkel tiene como ideal al “ama de casa de Suabia”, a la que ella suele recurrir cuando da lecciones de economía a los alemanes. Suabia es una región conocida por su parsimonia y su capacidad de ahorro. Los alemanes son para Europa lo que los chinos para los Estados Unidos: producen para que los otros consuman. El otro lado de la moneda de que Alemania sigue siendo el segundo mayor poder exportador del mundo después de China —conseguido gracias a la liberalización laboral y la baja constante de los sueldos alemanes— es el endeudamiento de los países europeos que compran sus productos. El consumo interno de los países del sur de Europa (España, Portugal, Grecia) ha ido aumentando a base de créditos, mientras que los alemanes no gastan sus ahorros.

Cuando estalló la crisis griega, las lecturas de quiénes eran los culpables fueron distintas según el país: Francia, con su tradición de una política económica dirigida por un Estado centralista, culpó al mercado financiero internacional —dizque los especuladores— que habían apostado sobre la derrota de Grecia. Mientras que los germanos empezaron a culpar a Grecia por haber vivido por encima de sus posibilidades.

De la noche a la mañana, la palabra fakelaki se convirtió en la palabra griega más conocida en Alemania: un fakelaki es un sobre con una coima, indispensable en Grecia para conseguir algún servicio público, desde una licencia para conducir hasta una operación médica. Cuando, además, se supo que los griegos habían falsificado sus cifras para poder entrar en la Eurozona y que los subsidios europeos habían servido para inflar el número de los empleados públicos griegos, los alemanes, guiados por su prensa amarilla que pintaba a los griegos como los ladrones europeos, se olvidaron pronto de su solidaridad. (Por supuesto, los tabloides alemanes no mencionaron que los subsidios europeos también sirvieron para comprar maquinaria y armamento a las empresas alemanas.) “Ni un cent nuestro para Grecia”, fueron las primeras palabras de Angela Merkel.

Muy pronto tuvo que retractarse. El 25 de marzo, la Unión Europea, junto con el Fondo Monetario Internacional, decidió su primer paquete de ayuda para Grecia en el caso de que declarara su insolvencia. Cuando, poco después, el presidente griego Papandreu dio a conocer las nuevas cifras corregidas del déficit de su país (que resultó peor que el esperado), y las agencias del rating bajaron la calificación para Grecia, la cosa se volvió seria. Los países de la Eurozona y el FMI se comprometieron a ayudar a Grecia y a otros países de la Unión con 750 mil millones de euros. A cambio, Grecia tiene que aplicar un programa de medidas económicas supervisado por el FMI, que cambiará drásticamente la vida de sus habitantes.

Protestas contra el FMI

Hasta hace poco, los europeos que salían a protestar contra las medidas económicas del FMI lo hacían en solidaridad con países afectados que solían estar al otro lado del planeta: México, Argentina, Brasil, Perú, Indonesia…, países del otrora tercer mundo. Los manifestantes griegos que salieron a la calle hace dos semanas lo hicieron en defensa de sí mismos. Tres empleados bancarios murieron en las protestas, y las fotos que dieron la vuelta al mundo mostraron escenas antes solo conocidas en países del sur amenazados por las drásticas medidas del FMI. Ahora les toca a los griegos, españoles y portugueses aplicar un programa de ahorro tan drástico que no pocos creen que solo llevará al estrangulamiento de cualquier recuperación económica. Los más afectados por las medidas son los jóvenes profesionales que serán los primeros en ser despedidos: se prevé un gran éxodo de jóvenes migrantes griegos hacia Asia y los países árabes. La crisis de la deuda ya no es de otros: ha llegado al corazón de Europa.

¿Quién domestica a los mercados financieros?

El 13 de mayo, Joseph Ackermann, el jefe del poderoso Banco Alemán, expresó en una entrevista televisiva sus dudas acerca de si Grecia iba a poder devolver sus préstamos, no obstante las drásticas medidas económicas y a pesar del apoyo financiero de los otros países de la zona del euro. Los políticos europeos pusieron el grito en el cielo, pero en vano. El euro volvió a bajar en los mercados financieros: el paquete de apoyo de 750 mil millones de euros no había conseguido la confianza de los mercados. Tampoco, desanimar a los especuladores que siguen apostando con sus instrumentos. La suerte del euro parece incierta.

Hay voces que pronostican el quiebre de la moneda común. Otras flirtean con la idea de sacar a países de la Eurozona que no cumplen con sus criterios de estabilidad. Los dos escenarios son desastrosos y terminarían con una Europa unida. Por ende, no son realistas. “There is no alternative” —TINA—: esta frase, que Maggie Thatcher solía repetir cual mantra de su credo neoliberal, parece ahora también regir a los políticos europeos: no hay otra alternativa que enfrentar esta crisis juntos. Esto significará, a la larga, que los Estados miembros de la Eurozona cederán competencias presupuestales a la Unión Europea; solo forjando una política económica común, la Eurozona está en condiciones de sobrevivir a los malos tiempos. Los alemanes tendrán que gastar más y exportar menos; los españoles, portugueses y griegos deberán bajar su consumo.

A veces la crisis despierta fuerzas antes impensables: los ministros de Finanzas de la Eurozona quieren ahora pro poner una tasa a las transacciones financieras y prohibir instrumentos financieros especulativos, a pesar de la resistencia de los bancos y su plaza financiera, Londres.

Actualmente nadie duda de que los malos tiempos durarán un buen rato en Europa. El mandato del ajuste de cinturones rige en todos los países, con o sin euro; demasiado altas son las deudas acumuladas. Tal vez deberían pedir consejo a los países del ya extinto “tercer mundo” —hoy emergentes— sobre cómo sobrevivir a una crisis de deuda.

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Mineras prefieren pagar multas por contaminar que invertir en programas para preservar el medio ambiente

Debido al bajo monto de las sanciones que impone OSINERGMIN, les resulta más beneficioso a las empresas pagar sus multas

La sanción más elevada que puede recibir un minera por contaminar el ambiente puede ascender hasta 70 Unidades Impositivas Tributarias (UIT) (S/. 180.000), suma que este tipo de empresas pueden pagar sin problemas, pero que no es suficiente para resolver el daño ocasionado.

Según informó el diario “Gestión”, para remediar el impacto se necesitaría entre 200 y 400 UIT, es decir, entre S/. 700.000 y 1’400.000.

Alfredo Dammert, presidente de Osinergmin, entidad que desde el 2007 asumió la labor de supervisar el cumplimiento de normas ambientales y de seguridad en el trabajo de la actividad minera, indicó en los últimos dos años han aplicado 316 multas a 77 empresa por un monto de S/.53 millones.

EVADEN RESPONSABILIDAD

Sin embargo, la mayoría de mineras prefiere no pagar la multa y presenta recursos de impugnación, que en la vía administrativa pueden demorar en resolverse hasta cuatro años, tiempo en que seguirán contaminando sin ser castigados.

“Hasta hace dos años, para impugnar una cobranza se necesitaba una orden judicial, pero desde que el Congreso cambió la ley, el sancionado puede presentar una demanda, y basta que sea recibida por el juez para impedir la cobranza”, explicó Dammert a “Gestión”.

EN ASCENSO

Además, la tendencia a incumplir con las normas ambientales se ha incrementado, ya que si el 2009 se aplicó 75 multas, en lo que va de este año se ha dado 80 sanciones de este tipo, lo que significa que, si la tendencia no cambia, para fines del 2010 estos casos se habrán duplicado.

LAS MÁS MULTADAS

Según “Gestión” las empresas que han recibido más sanciones son Volcan (24), Atacocha (13), Ares (13), Buenaventura (8), Sinaycocha (6), Barrick (6), Casapalca (5), Quiruvilca (6), Yanacocha (5) y Doe Run (4).

Fuente El Comercio – Lunes 14 de junio de 2010

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¿CÓMO ESTAMOS MIDIENDO EL PROGRESO?

Ronald Colman

Traducción por Luis Eduardo Bastías A.

¿SERÁ CIERTO QUE MIENTRAS MÁS PRODUCIMOS MEJOR ESTAMOS?

Ronald Colman sugiere una medición del progreso más humana y sustentable que el simple crecimiento económico, una que realmente refleje lo que valemos en la vida
Hay un consenso notable, consenso que cruza todas las fronteras políticas, acerca de los principios que constituyen una sociedad decente.

Se valora un medio ambiente limpio. Se desea vivir en una sociedad pacífica y segura. Necesitamos salud física, comunidades fuertes y tiempo libre para la relajación y el desarrollo de nuestro potencial. Se desea seguridad económica y menos pobreza. Una sociedad avanzada en estos principios proveería un buen marco para la práctica espiritual y nos alentaría a ser más sabios, más libres y más caritativos.

Por supuesto, ningún partido político oficialmente favorece una mayor inseguridad, un medio ambiente contaminado o más tensiones, crímenes, pobreza e iniquidad. ¿Por qué entonces tenemos políticas que promueven estos mismos resultados? ¿Por qué somos incapaces de crear el tipo de sociedad que genuinamente queremos para habitar en el nuevo milenio? ¿Por qué somos incapaces de ordenar nuestras políticas públicas de acuerdo con nuestros valores comunes y necesidades humanas? Una razón importante es que hemos estado recibiendo un mensaje inadecuado de nuestros actuales indicadores de progreso, en particular del indicador económico más observado, el producto interno bruto (PIB). Todos nosotros -políticos, economistas, periodistas y el público general- hemos sido embaucados con la prosperidad y el bienestar a través de esta ecuación del crecimiento económico. Por cierto, no hay probablemente un mito más persuasivo y peligroso en nuestra sociedad que la suposición materialista del PIB de que “más es mejor”.

Observemos el lenguaje que usamos. Cuando nuestra economía está creciendo rápidamente se le denomina “robusta”, “dinámica” y “saludable”. Cuando la gente gasta más dinero, la “confianza del consumidor” es “fuerte”. Por contraste, un crecimiento “débil” o “anémico” nos señala que estamos en “recesión” o en una “depresión económica”. Un aumento en las ventas de automóviles señala una “recuperación floreciente”. Mientras más producimos, vendemos y gastamos, más crece el PIB y, por implicación, estamos mejor.

Esta no fue la intención de aquellos que crearon el PIB. Simon Kuznets, su arquitecto principal, advirtió hace cuarenta años: “El bienestar de una nación puede escasamente ser inferido a partir de una medición del ingreso nacional”. Nuestras estadísticas de crecimiento nunca se pensaron para emplearlas como una medida de progreso, tal como lo hacemos hoy en día.

NO TODO CRECIMIENTO ES IGUAL

No todo crecimiento es igual. En efecto, actividades que degradan nuestra calidad de vida, tales como el crimen, la contaminación y la adicción por las apuestas, todas hacen crecer a la economía. Uno de los sectores con crecimiento más rápido de la economía de los Estados Unidos de Norteamérica es el carcelario, que creció a una tasa anual de 6,2% al año durante los años 90. El sólo juicio de O. J. Simpson agregó doscientos millones de dólares a la economía de los Estados Unidos de Norteamérica y la explosión de Oklahoma, así como la masacre de Littleton, pusieron en movimiento a la exitosa industria de los seguros de los Estados Unidos de Norteamérica, que actualmente agrega cuarenta mil millones de dólares al año a la economía, gracias al aumento de sus ventas a establecimientos educacionales. ¿Es este nuestro modelo de una economía “robusta” y “saludable”? El negocio de las apuestas, de cincuenta mil millones de dólares al año, es otra industria de rápido crecimiento.

El divorcio suma veinte mil millones de dólares en un año a la economía de los Estados Unidos de Norteamérica y los accidentes automovilísticos otros cincuenta y siete mil millones. Las ventas de una conocida marca de un fármaco antidepresivo se han cuadruplicado desde 1990 para alcanzar más de 3 mil millones de dólares. La obesidad contribuye al crecimiento económico por múltiples vías, comenzando con el valor del exceso de comida consumida y de la publicidad requerida para poder venderla. Luego la industria de dietéticos y de adelgazantes agregan treinta y dos mil millones de dólares al año a la economía de los Estados Unidos de Norteamérica y los problemas de salud asociados a la obesidad otros cincuenta mil millones.

Similarmente, la contaminación tóxica, la enfermedad, la tensión psicológica y la guerra, todas hacen crecer a la economía. El Exxon Valdez contribuyó mucho más a la economía de los Estados Unidos de Norteamérica al derramar su petróleo que si lo hubiera transportado con seguridad hasta el puerto de destino, debido a todos los costos de limpieza, cobertura legal y de prensa, agregada a las estadísticas del crecimiento. La guerra de la ex Yugoslavia estimuló las economías de los países de la OTAN al monto de sesenta millones de dólares cada día y la economía de los Estados Unidos de Norteamérica se beneficiará incluso más al reconstruir lo que fue destruido.

Medir el progreso por la suma total de la actividad económica sería como si un carabinero se pusiera a fiscalizar toda la actividad que observa. La mujer que pasea a su perro, el ladrón que roba un automóvil, el niño que juega en la esquina – todos serían registrados por igual. Similarmente, nuestra estadística de crecimiento no hace distinción entre la actividad económica que contribuye a nuestro bienestar y aquella que le causa daño. El crecimiento es simplemente un incremento cuantitativo en la escala física de la economía y no nos dice nada acerca del verdadero bienestar y progreso.

Irónicamente, mientras nos encontramos tan ocupados contabilizando todo aquello en lo que gastamos dinero, no le asignamos ningún valor a aquellas actividades vitales que son gratuitas y que realmente contribuyen a nuestro bienestar. Los trabajos de voluntariado, la actividad de algunas sociedades caritativas, no se considera o toma en cuenta en nuestra medición del progreso ya que no se produce intercambio de dinero. Y, aunque el trabajo hogareño y la crianza de niños son más esenciales para la calidad de vida que mucho del trabajo que se hace en oficinas, fábricas y negocios, no se consideran al calcular el PIB. En efecto, en los Estados Unidos de Norteamérica se valora la industria próspera del cuidado infantil pero no se toma en cuenta el cuidado infantil gratuito y de esta forma no nos percatamos que los padres están pasando un menor tiempo con sus niños que nunca antes. ¿Es este un signo de progreso?

¿ESTAMOS MEJOR GRACIAS AL CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA?

¿Están mejor los ciudadanos de los Estados Unidos de Norteamérica como resultado de décadas de crecimiento económico continuo? Ciertamente muchos de ellos tienen casas más grandes y más automóviles. ¿Son más felices? Una encuesta recientemente efectuada en USA comprobó que el 72 % de los USA tienen más posesiones que sus padres pero sólo el 47% expresó que eran más felices que sus padres.

Al mismo tiempo, estamos más inseguros y experimentamos cada vez menos paz; la posibilidad de ser víctima de un crimen se ha triplicado con respecto a nuestros padres una generación atrás. Estamos más tensos y escasos de tiempo, nuestros trabajos son más inestables. Nuestros niveles de endeudamiento son más altos y los ingresos reales estás disminuyendo para la mayoría. La pobreza infantil aumenta y la brecha entre ricos y pobres se está ampliando. Los economistas predicen que, por primera vez desde la Revolución Industrial, la próxima generación va a estar peor que la actual.

Más peligroso aún, el crecimiento oculto ha socavado nuestros recursos naturales, ha producido contaminación masiva, destruido la flora y la fauna a una tasa sin precedentes, y modificado el clima en una forma que actualmente atemoriza al planeta. Mientras más rápidamente agotamos nuestros recursos naturales y mientras más combustibles fósiles quemamos, la economía crece más rápido y, por lo tanto, pensamos que estamos mejor. Dado que no le asignamos ningún valor a nuestro capital natural, de hecho contabilizamos su consumo como un beneficio, esto es como si el dueño de una fábrica que vendiera toda su maquinaria contabilizara esto como una ganancia.

VALEMOS LO QUE MEDIMOS

Aquello que medimos y contamos nos habla en forma muy literal de lo que valemos como sociedad. Si una profesora le dice a sus estudiantes que leer un artículo es muy importante pero no incide en la nota final, el mensaje verdadero es que el artículo no tiene interés y los estudiantes dedicarán su esmero al examen final que “cuenta” para algo.

Similarmente lo que nosotros no medimos en nuestro mecanismo central de contabilidad será efectivamente eludido en la arena política. Podemos pagar piadoso homenaje público a la calidad ambiental y a los valores sociales y espirituales; pero, si contabilizamos su degradación como un progreso en nuestras medidas de crecimiento, continuaremos enviando señales distractoras a los legisladores y al público en general, entorpeciendo cualquier remedio efectivo y distorsionando las realidades políticas. Mientras no explicitemos el valor de nuestro tiempo libre, del trabajo voluntario, el valor del tiempo de paternidad con los hijos y la riqueza de los recursos naturales, nunca recibirán la atención adecuada en la agenda de las políticas públicas.

La obsesión con los crecimientos y su confusión con el desarrollo genuino nos ha guiado por una vía peligrosa y autodestructiva. Difícilmente legaremos a nuestros hijos una herencia mejor mientras no acabemos con el mito de que “más” inherentemente significa “mejor”, mientras no cesemos de establecer nuestro bienestar y prosperidad por medio de cuán rápido la economía está creciendo y mientras no dejemos de mal emplear el PIB como nuestra principal medida de progreso.

Justo antes de ser asesinado hace treinta años Robert Kennedy lo señaló de esta forma:
“El Producto Nacional Bruto incluye la polución del aire, la publicidad de los cigarrillos y las ambulancias que retiran los restos mortales de nuestras carreteras. Considera cerraduras especiales para nuestras puertas y cárceles para las personas que las violan. El PNB incluye la destrucción del bosque nativo y la muerte de los lagos. Crece con la producción de napalm, misiles y cabezas nucleares.

Y si el PNB incluye todo esto, hay mucho que no incluye. No incorpora la salud de nuestras familias, la calidad de su educación, la dicha de sus juegos. Es indiferente ante la decencia de nuestras fábricas y la seguridad de nuestras calles. No incluye la belleza de nuestra poesía o la solidez de nuestros matrimonios, o la inteligencia de nuestro debate público, o la integridad de nuestros personeros públicos. Mide todo, para ser breve, excepto lo que hace que la vida valga la pena”.

UNA ALTERNATIVA MEJOR PARA MEDIR EL PROGRESO

Lo que se necesita urgentemente son medidas de bienestar, prosperidad y progreso que explícitamente valoren los logros no materiales que son la verdadera base de nuestras riquezas, incluyendo la solidez de nuestras comunidades, nuestro tiempo libre, la calidad de nuestro medio ambiente, la salud de nuestros recursos naturales y nuestra preocupación por los demás. Los medios para obtenerlas existen.

De hecho, en los últimos veinte años se ha hecho un progreso tremendo en la contabilidad de recursos naturales, indicadores sociales, estudios de la utilización del tiempo, medidas de calidad ambiental y otros medios de establecer el bienestar y la calidad de vida. Somos capaces de medir nuestro progreso en una forma que está de acuerdo con nuestros valores compartidos y que nos permitiría saber si nos estamos desplazando hacia la sociedad que queremos crear.

Tras el desarrollo por parte de tres investigadores de California de un Indicador de Progreso Genuino (IPG) en 1995, que incorpora veintiséis variables sociales, económicas y ambientales; cuatrocientos economistas influyentes, incluyendo ganadores del Nobel, declararon conjuntamente: “Ya que el PIB mide solamente la cantidad de actividad comercial, sin considerar los costos sociales y ecológicos involucrados, es a la vez inadecuado y engañoso como medida de prosperidad real. Los políticos, economistas, periodistas y las agencias internacionales deben abandonar el uso del PIB como una medida de progreso y reconocer públicamente sus inconvenientes. Se necesitan urgentemente nuevos indicadores de progreso para guiar a nuestra sociedad. El IPG (Indicador de Progreso Genuino) es un importante paso en esta dirección.”

En Canadá, GPI Atlantic, un grupo de investigación sin fines de lucro, está desarrollando actualmente un Índice de Progreso Genuino (IPG) para la provincia de Nueva Escocia que el instituto de estadística de Canadá ha designado como un proyecto piloto para el país. Se ha diseñado como una herramienta política práctica que es fácil de mantener y replicar, que puede medir con precisión el desarrollo sustentable y proporcionar mucha de la información necesitada para las decisiones políticas acerca de temas que actualmente permanecen ocultos por nuestras estadísticas económicas.

El IPG asigna valor explícitamente a nuestros recursos naturales, incluyendo nuestros terrenos, bosques, mares y lagos y las fuentes no renovables de energía. Valora la sustentabilidad de nuestros procesos de cosecha, hábitos de consumo y sistemas de transporte. Mide y valora nuestro trabajo no remunerado – voluntario y doméstico – y considera el crimen, la contaminación, las emisiones de gases de invernadero, los accidentes de tránsito y otras pérdidas como costos económicos, no como ganancias como ocurre actualmente.

El índice sube si nuestra sociedad se está haciendo más igualitaria, si tenemos más tiempo libre y si nuestra calidad de vida mejora. Incorpora nuestra salud, nuestra educación y nuestra seguridad económica. Intenta, en breve, medir aquello que hace que la vida valga la pena. Es una economía del sentido común que se corresponde con la realidad de nuestras existencias diarias, tal como las experimentamos realmente.

MIDIENDO COSTOS Y BENEFICIOS

A diferencia del PIB, el IPG distingue actividades económicas que producen beneficios de aquellas que causan daño. Por ejemplo, un aumento de la criminalidad hace crecer la economía, mientras una sociedad más pacífica en la práctica se manifiesta como un descenso del PIB. Por contraste, el IPG considera una sociedad segura y pacífica como un logro social profundo. A diferencia del PIB, tasas de criminalidad más bajas hacen que el IPG suba, y los costos asociados a la criminalidad se restan en lugar de sumarse en los indicadores de prosperidad.

El IPG considera un enfoque similar para los accidentes de tránsito, la contaminación tóxica y las emisiones de gases de invernadero, que son vistos más bien como costos que como beneficios. Como el crimen y el agotamiento de los recursos, existen áreas de la economía donde un crecimiento es claramente indeseable.

Al incorporar los costos directamente en la estructura contable de la economía, el IPG puede ayudar a los políticos a identificar inversiones que producen menores costos sociales y ambientales a la sociedad. Las apuestas y otras industrias prósperas podrían recibir menor apoyo fiscal si los costos sociales fueran considerados y las prácticas sustentables podrían ser más favorecidas.

Por ejemplo, GPI Atlantic recientemente encontró que una permutación del diez por ciento del transporte camionero a transporte ferroviario podría ahorrar a los contribuyentes de Nueva Escocia once millones de dólares en un año, una vez que los costos por emisión de gases de invernadero, accidentes de tránsito y mantención de carreteras sean incluidos. El trabajo a distancia, tan sólo dos días por semana, ahorraría dos mil doscientos dólares anualmente por empleado cuando el tiempo de transporte, combustible, estacionamiento, accidentes, contaminación atmosférica y otros costos sociales y ambientales sean incluidos.

Actualmente, el PIB contabiliza todos estos sacrificios como progreso, con lo que el trabajo a distancia y la práctica de compartir el automóvil hacen descender el crecimiento del PIB. En contraste el método contable completo de costo-beneficio del IPG redundaría en mayor apoyo a las políticas tributarias y a los incentivos subsidiarios que apoyan las alternativas de transporte masivo y otras prácticas más sustentables.

VALORANDO LOS RECURSOS NATURALES

Sin importar cuántos autos tengamos en la carretera o cuántas posesiones acumulemos, el medio ambiente no tolerará la ilusión del crecimiento. La valoración de los recursos naturales proporciona un marco contable que reconoce limitaciones inherentes a nuestras actividades económicas y valora la estabilidad y el equilibrio.
En el Índice de Progreso Genuino, los recursos naturales son considerados como inventarios de capital finito, sujetos a depreciación como capital productivo. El progreso genuino se mide por nuestra habilidad de vivir del ingreso o “servicios” generados por nuestros recursos, sin consumir el inventario de capital que es la base de la riqueza tanto nuestra como de nuestros hijos.

El IPG reconoce el rango completo de los servicios sociales y ecológicos proporcionados por los recursos. El IPG de contabilidad forestal, por ejemplo, incluye no solamente la producción de madera sino también el valor de los bosques como absorbentes de aguas lluvias, hábitat y su rol en la biodiversidad, como preventores de la erosión de los terrenos, reguladores climáticos, carbón potencial y proveedores de recreación y disfrute espiritual. Los terrenos saludables, la mantención de varias especies y los bosques multietáreos proveen numerosos beneficios económicos al incrementar la productividad de la madera, aumentando el valor económico de los productos forestales, protegiéndolos contra los incendios, enfermedades, plagas y apoyando la incipiente industria del ecoturismo.

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Cómo minimizar los riesgos*

*Héctor Gallegos

Ex – Decano del Colegio de Ingenieros del Perú. Miembro del Consejo Editorial de Le Monde diplomatique, edición peruana. Publicado en: Le Monde Diplomatique; Año III, Número 36 Mayo 2010

Mi padre nació en Chillán, en los contrafuertes cordilleranos de la sierra de Concepción, tierra de los bravos mapuches y de sismos muy violentos. Después de una breve estada de cinco años en el Perú durante la cual fue miembro del equipo diplomático que ayudó al arreglo de nuestros graves entuertos nacidos en la Guerra del Pacífico, casó con una peruana guapa y de belleza limeñísima.
Murió en Santiago de Chile cuando yo tenía poco más de tres años, así resulté volviendo muy niño al Perú. Soy pues peruano, con servicio militar completo e indeclinable arraigo nacional. Además de esa pertenencia nací con una temprana vocación por la profesión (no el negocio) de la ingeniería civil; inexplicable pues mis ancestros solo habían sido abogados, médicos o militares.

La temprana relación con los amigos de mi padre me permitió conocer a grandes ingenieros: Subercaseaux, Barros, Monge, Saragoni, Petinelli y muchos más igualmente competentes. Todos ellos versados en los peligros naturales. Entre los más notables ingenieros sísmicos del mundo, ellos desarrollaron una de las grandes ingenierías antisísmicas del planeta.

El terremoto que sufrió Chillán el 24 de enero de 1939 sacudió también todas las ciudades colindantes con una magnitud registrada de 8,3º en la escala de Richter. Este sismo ostenta el récord de la mayor cantidad de muertos en la historia de Chile. Datos de prensa consideran entre 20 mil y 30 mil las víctimas fatales, y se basan en la gran destrucción que se percibía en la ciudad. Visité Chillán en 1975 para conocer las tumbas de mis antepasados: ninguna figuraba fechada después de 1940.

El terremoto de Valdivia de 1960, conocido también como el Gran Terremoto de Chile, ocurrió el domingo 22 de mayo de 1960 a las 15:11, hora local. Su epicentro se localizó en las cercanías de la ciudad de Valdivia, en el sur de Chile, y tuvo una magnitud de 9,5º en la escala sismológica de magnitud de momento (Mw). Ha sido el mayor sismo registrado en la historia sísmica de la humanidad. Una serie de movimientos telúricos de importancia prosiguieron 15 días después del sismo principal y afectaron gran parte del sur de Chile. El sismo fue percibido en diferentes partes del planeta y produjo un maremoto que afectó diversas localidades a lo largo del océano Pacífico, como Hawai y Japón, así como la erupción del volcán Puyehue. Más de 2, 000 personas fallecieron y más de 2 millones quedaron damnificadas a causa de este desastre.

La ingeniería sísmica chilena nace de estos dos gigantescos sismos y de varios tsunamis. Sin duda con la japonesa, californiana y neozelandesa, la chilena es una de las grandes ingenierías sísmicas con base científica del planeta. Por ello este texto es un homenaje a ellas, recuerda sus éxitos (como Valparaíso), sus lecciones al mundo, y llora sus fracasos. Estos, que duda caben, seguirán enseñando sismología, sismo resistencia, prevención y atenuación de daños a nuestros amigos chilenos y a toda la comunidad ingenieril.

Los peligros naturales (sismos, tsunamis, huaycos, fuego, agua, viento, sequías, inundaciones y volcanismo) pueden causar daños aleatorios a la vida, la salud y a las construcciones, siempre y cuando estas sean vulnerables. Perjuicios imperceptibles o catastróficos son algunas de sus consecuencias, y se miden por el costo de los daños ocurridos en las construcciones y lo que ellas contienen: personas, animales, obras de arte, objetos en general.

Es importante notar que no existen los denominados desastres naturales, sino los desastres causados por el hombre cuando un fenómeno natural arremete contra él y sus obras. Cuando no hay vidas humanas ni obras en el epicentro o en las rutas del movimiento sísmico o del tsunami, no se produce desastre alguno.

La energía liberada se mide objetivamente en grados de energía liberada, y la intensidad del sismo es medida subjetivamente, por la evaluación de los daños, en grados Mercalli. Sin embargo, debido a las diferentes atenuaciones que actúan sobre la energía (distancia del foco, suelo de recorrido, por ejemplo), es la intensidad el mejor patrón de evaluación de un evento terrestre.

Ejemplos de desastres graves recientes son los siguientes (como se notará no se menciona la magnitud): Ciudad de México, por su suelo blando y severamente oscilante combinado con edificaciones muy flexibles; Huaraz, por su débil y mal mantenida construcción así como por la estrechez de sus calles (se dice, con razón, que la gente no murió dentro de sus casas sino en sus angostas calles); Yungay y Ranrahirca, por repetir la construcción en una zona de gravísimo peligro de deslizamiento de piedras, lodo, agua y hielo; Pisco, por su pésima calidad de diseño y construcción.

Finalmente cito el que motiva la presente nota. Ocurrido el 27 de febrero del 2010 denominado Terremoto de Chile 2010, liberó una energía de 8,8º Mw, que afectó gravemente las regiones chilenas de Valparaíso, Metropolitana de Santiago, O’Higgins, Maule, Biobío y La Araucanía, que acumulan más de 13 millones de habitantes, cerca del 80% de la población del país. En las regiones del Maule y el Biobío, el terremoto alcanzó una intensidad de IX en la escala de Mercalli, arrasando con gran parte de las ciudades de Constitución, Concepción, Cobquecura y el puerto de Talcahuano.

En las regiones de La Araucanía, O’Higgins y Metropolitana, el sismo alcanzó una intensidad de VIII provocando importante destrucción en la capital, Santiago de Chile, en Rancagua y en las localidades rurales. Las víctimas fatales llegan a un total del orden de 1,000 fallecidos. []Cerca de 500 mil viviendas están severamenten dañadas y se estiman un total de 2 millones de damnificados, en la peor tragedia de origen natural vivida en Chile desde 1960. El riesgo material ocurrido se ha estimado en 30,000 millones de dólares.

La gran pregunta que demandará largo tiempo e investigación para ser respondida adecuadamente es cómo podía coexistir tan grande vulnerabilidad y desconocimiento geológico en un país de reconocida ingeniería de calidad. Y, particularmente, de competencia sismo resistente.

Y al Perú, con bastante menos competencia ingenieril: ¿Qué podría ocurrirle ante un evento de magnitud similar que es sin duda posible? Y, también, ¿qué podemos hacer para reducir nuestra vulnerabilidad?
¿Cuáles son las causas de la elevada vulnerabilidad de las obras en el Perú?

La pobre calidad de la educación nacional en todos los niveles. En el campo de la ingeniería esto se manifiesta con graduados incompetentes e incapaces de aprender a aprender, con la equivocada conciencia de pertenecer a un mundo estático. Es por ello que la mayoría de ingenieros en el mundo padece una suerte de autismo profesional, no están capacitados para comprender que la única certeza en el mundo es el cambio.

La autorización que el Estado ha dado a todas las universidades (estatales y privadas) para otorgar títulos a nombre de la nación y no como debiera ser, a nombre propio. Tal vez eso sería discutible para otros grados académicos, pero resulta inadmisible -por el grave daño social y económico que ocasiona- cuando el grado es profesional.

La educación y el propósito de lucro concentrados en una institución. El daño que esto produce es muy grave.

Hoy proliferan universidades que tienen como fin único el lucro, puramente crematísticas, cuya prioridad es la utilidad. Sus atractivos edificios, complejas instalaciones y equipamiento costoso contrastan severamente con su pobreza curricular, su detalle silábico y con la incompetencia de sus profesores. Ese vacío educativo, más el engaño que hacen a sus estudiantes, queda descubierto cuatro o cinco años después, cuando el nuevo profesional tiene que afrontar las limitaciones de su infame preparación.

La imposibilidad del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) de actuar en nombre de la nación para cumplir con dos de sus objetivos principales: a) Colegiar, es decir, profesionalizar, y b) Controlar el ejercicio ético de los ingenieros. Mientras las universidades otorguen títulos profesionales a nombre de la nación esto será un imposible.

La carencia de una educación holística y de un sistema de acreditación honesto, objetivo y respetable en todas las universidades. Esta realidad empeora el problema de la ingeniería peruana e incrementa la vulnerabilidad de sus obras.

La muy vulnerable configuración de los edificios diseñados sin la participación de ingenieros competentes. Esto conduce a edificios flexibles, asimétricos e ingenuamente”bellos”.

La pésima construcción de las obras: materiales inadecuados, conexiones defectuosas, mezclas y compactaciones deficientes. Uno de nuestros grandes problemas es la mala construcción. ¿A quién se culpará si hay daños severos: al diseñador, al analista o al constructor?

¿Cómo resolver este grave problema?

Es indispensable implantar un sistema de acreditación objetivo para analizar, aprobar o desaprobar y corregir íntegramente el proyecto educativo de cada carrera de ingeniería.

El estudio integral de la ingeniería debe incorporar la cultura y desarrollar capacidades para el aprendizaje y la comunicación. Deberá también reflexionar en los aspectos conceptuales, no solo en los técnicos (que están en cambio permanente).

Cambiar o corregir los problemas señalados requiere una profunda transformación de los intereses políticos y empresariales, y demanda anteponer la calidad del diseño al denominado “buen gusto”, la elaboración de un concienzudo análisis a una primitiva aplicación reglamentaria, y una correcta construcción a una opción crematística de la construcción.

Pretender que los problemas se resuelvan nombrando a inspectores del CIP (aun si son profesionales con la formación y experiencia debidas) es ilusorio. Se requiere también de un comprador que sepa adquirir calidad y no detalles innecesarios, es decir que también sea educado para comprar.

Por último, a partir de nuestra experiencia, pensamos que es preciso:

Delegar en compañías de seguros la responsabilidad de revisar los proyectos, tanto la configuración como el análisis, dibujo y especificaciones.

También delegarles la supervisión de las construcciones: procesos, materiales, conexiones, dosificaciones, homogeneidad, maduración, entre otros.

De no cumplirse íntegramente esta delegación integral se prohibirá otorgar garantías, fianzas, préstamos, hipotecas y participar en el negocio. Comprometer seguros obligatorios por lo menos por cinco años después de concluida la obra.

Dada la amplitud y la complejidad de estas propuestas, creemos que la anteriormente escrita puede aplicarse y funcionar de manera inmediata. De este modo estaremos dando el más decidido paso para minimizar los riesgos y reducir la vulnerabilidad para atender los peligros naturales que las obras deberán inevitablemente enfrentar.

El Estado

Su función es integral: responder por la evaluación y prevención de los efectos en la infraestructura de servicios públicos, vías, espacio público, así como en las instituciones educativas y de salud. El diseño y socialización de políticas y estrategias para la prevención y el manejo de los peligros naturales, debe convertirse en una de sus prioridades. La comunidad debe ser debidamente preparada para conocer cómo actuar ante un evento, esto incluye tanto instituciones públicas como privadas.

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“La inscripción en el RNP debe encontrarse vigente desde la participación en un proceso de selección hasta la suscripción del contrato”

Mediante Resolución Nº 798-2010-TC-S2 de fecha 28 de abril de 2010, el Tribunal de Contrataciones del Estado señaló que “resulta un requisito indispensable para ser considerado postor hábil, que las personas naturales o jurídicas, mantengan vigente durante su participación en el proceso de selección hasta la suscripción del contrato, su inscripción en el Registro Nacional de Proveedores”.

Dicha Resolución resuelve el caso planteado en este blog el 14 de mayo de 2010.

FUNDAMENTACIÓN:

(…)

17. Respecto del Tercero Administrado, el Impugnante sostiene que [aquél] debe ser descalificado, debido a que no había mantenido su inscripción vigente en el RNP durante todo el proceso de de selección, ya que fue suspendida desde el 27 de enero al 2 de febrero de 2010.

18. El Tercero Administrado sostiene que su inscripción estuvo suspendida sólo 6 días, del 27 de enero al 2 de febrero de 2010, encontrándose vigente al momento de inscribirse en el Registro de participantes (30 de diciembre de 2009) y al momento de presentar la propuesta, no efectuando ningún acto durante los días que duró la suspensión.

19. Asimismo, refiere que la Opinión 002-2009/DTN, Nº 075-2008/DOP y Nº 043-2008/DOP, indican que la vigencia de la inscripción en el RNP debe darse al momento de la presentación de propuestas y a la firma del contrato, agregando que el artículo 252 del Reglamento no dispone la descalificación de un postor por estos motivos.

20. A efectos de resolver este punto controvertido, debe tenerse presente que el inciso 36 del Anexo Único de Definiciones del Reglamento define el concepto de Participante de la siguiente manera: “El proveedor que puede intervenir en el proceso de selección, por haberse registrado conforme a las reglas establecidas en las Bases”.

21. Asimismo, el inciso 38 del Anexo Único de Definiciones del Reglamento define al Postor como “La persona natural o jurídica legalmente capacitada que participa en un proceso de selección desde el momento en que presenta su propuesta o sobre para la calificación previa, según corresponda”.

22. En concordancia con lo anterior, el artículo 9 de la Ley establece que “Para ser participante, postor y/o contratista se requiere estar inscrito en el Registro Nacional de Proveedores (RNP) y no estar impedido, sancionado ni inhabilitado para contratar con el Estado” .

23. Según se advierte de los dispositivos legales antes glosados, para ser considerado participante o postor en un proceso de selección se requiere estar inscrito en el Registro Nacional de Proveedores (RNP), caso contrario la persona natural o jurídica no se encontrará legalmente capacitada para ser considerado como un participante o postor válido, ya sea independientemente o en Consorcio, al no cumplir con un requisito indispensable para estos efectos.

24. Como es de verse, las normas de contratación pública vigentes exigen de modo imperativo que las personas naturales o jurídicas que deseen ser postores en un proceso de selección, ya sea independientemente o en Consorcio, cuenten con inscripción en el Registro Nacional de Proveedores, siendo que lo contrario afecta su capacidad legal para contar con la condición de participante o postor.

25. En esta línea de análisis, resulta relevante precisar que la trascendencia de la inscripción ante el Registro Nacional de Proveedores, radica en verificar si efectivamente la persona natural o jurídica que participa del proceso de selección convocado, ya sea independientemente o en Consorcio, se encuentra debidamente capacitada para contratar, en virtud de la calificación que realiza el citado registro.

26. Ahora bien, el artículo 252 del Reglamento, en su último párrafo, establece que “Los proveedores serán responsables de que su inscripción en el Registro correspondiente del RNP se encuentre vigente durante su participación en el proceso de selección hasta la suscripción del contrato”. Cabe señalar que la citada disposición ha sido incorporada por el actual Reglamento de la Ley de Contrataciones del Estado, introduciendo la obligación de los participantes, postores o contratistas, en cada caso, de mantener vigente su inscripción en el Registro Nacional de Proveedores durante el proceso de selección hasta la suscripción del contrato respectivo, bajo responsabilidad .

27. En este punto del análisis, debe tenerse presente que la interpretación de las normas contenidas en un cuerpo legal debe realizarse de forma integral, armónica y sistemática, de modo que los alcances e instituciones que contiene, se desarrollen de manera coherente y racional, a fin que no se llegue a contradicciones dentro de la misma normativa.

28. Así, cabe traer a colación lo señalado por Rubio Correa en el sentido de que “el método sistemático por ubicación de la norma interpreta aplicando el conjunto de principios, conceptos, elementos y contenidos que sirven para dar «medio ambiente» a la norma dentro de su grupo o conjunto normativo. El método reposa en la concepción del Derecho como un sistema estructural y discrimina la interpretación en función de ello y no del «cuerpo legislativo» en el que se halla la norma jurídica.”

29. Dentro de este orden de ideas, este Colegiado advierte que una lectura sistemática de las disposiciones normativas contenidas en los artículos 9 de la Ley, 252 del Reglamento y numeral 36 del Anexo de Definiciones, determinan la obligación de los participantes de mantener vigente su inscripción en el Registro Nacional de Proveedores, durante el proceso de selección hasta la suscripción del contrato respectivo, a fin de mantener su capacidad legal para contar con la condición de habilitados en el proceso de selección, ya sea que participen independientemente o en Consorcio.

30. Caso contrario, esto es, de interrumpirse la vigencia de la inscripción de una persona natural o jurídica en el Registro Nacional de Proveedores durante el proceso de selección, éste perderá automáticamente su capacidad legal para seguir siendo considerado, independientemente o en Consorcio, postor hábil en el proceso, y en ese sentido, la propuesta formulada deberá ser desestimada. En similar sentido se ha pronunciado la Dirección Técnica Normativa del OSCE mediante Opinión Nº 093-2009/DTN y la Resolución Nº 2594/2009.TC-S2.

31. Por las consideraciones expuestas, atendiendo a que la normativa de contrataciones públicas vigente, regula y contiene disposiciones legales cuya interpretación sistemática, permite determinar los alcances y consecuencias del incumplimiento de las personas naturales y jurídicas de mantener vigente durante su participación en el proceso de selección hasta la suscripción del contrato, su inscripción en el Registro Nacional de Proveedores, este Colegiado advierte, que no existe el vacío de derecho que permite efectuar una interpretación al texto expreso de la norma en este sentido.

32. En consecuencia, se concluye que resulta un requisito indispensable para ser considerado postor hábil, que las personas naturales o jurídicas, mantengan vigente durante su participación en el proceso de selección hasta la suscripción del contrato, su inscripción en el Registro Nacional de Proveedores, porque así lo exige la Ley y el Reglamento. Considerar lo contrario, significaría atentar contra el Principio de Legalidad consagrado en el numeral 1.1 del artículo IV del Título Preliminar de la Ley 27444 – Ley del Procedimiento Administrativo General, según el cual, las autoridades administrativas deben actuar con respeto a la Ley y al Derecho, en detrimento del deber de este Colegiado de velar por el cumplimiento de las normas que rigen la materia de su competencia y ejercer el control de la legalidad respecto de las actuaciones de las Entidades frente a las directrices que norman el sistema de contratación pública.

33. Adicionalmente, cabe señalar que la renovación oportuna de las personas naturales y jurídicas de su inscripción en el Registro Nacional de Proveedores es de su exclusiva responsabilidad, para lo cual deben tomar en consideración los plazos máximos concedidos a la Administración para la aprobación del trámite correspondiente, a fin que no se produzcan interrupciones en la vigencia de su inscripción que perjudiquen su capacidad legal para seguir siendo considerados, independientemente o en Consorcio, postores hábiles en un proceso de selección.

34. Cabe destacar que en este caso, se ha verificado que el Tercero Administrado no subsanó a tiempo la presentación de los requisitos requeridos para la renovación de su inscripción en el RNP, por lo que se le suspendió el consabido registro el 27 de enero de 2010, hasta que lo subsanó el 2 de febrero de 2010.

35. Finalmente, cabe señalar que los criterios expuestos en la presente resolución obedecen a las disposiciones expresas contenidas en la Ley de Contrataciones del Estado, aprobada por Decreto Legislativo Nº 1017, y su Reglamento, aprobado por Decreto Supremo Nº 184-2008-EF. Ello en la medida de que la Licitación Pública Nº 004-2009/SEDAPAL, se llevó a cabo estando vigentes dichos cuerpos normativos.

36. En ese sentido, a la presente controversia no resultan aplicables los criterios vertidos por el Tribunal en anteriores oportunidades respecto a la vigencia de la inscripción en el Registro Nacional de Proveedores en procesos convocados bajo el ámbito normativo de los Decretos Supremos Nº 083-2004-PCM y 084-2004-PCM, los cuales no imponían a los postores la obligación mantener vigente su inscripción en el Registro correspondiente del RNP durante su participación en el proceso de selección hasta la suscripción del contrato.

(…)”

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