Un relato corto: Arrebátame

octubre 05, 2008
No tienes idea de lo tanto que te adoro. Arrebátame la vida, Yuna, por favor. Eres tan perfecta que me dan ganas de llorar. Mis brazos, entras en mis brazos tan perfectamente, como si yo hubiese nacido tan solo para sostenerte. Tus manos se acoplan tan bien a las mías que me da miedo tomarlas. Quisiera tanto que puedas aceptar mi vida entera que sólo gira en torno a la tuya. Sé que deambulo por esta ciudad buscando alguien exactamente igual a ti porque sé que yo nunca te voy a tener sólo para mí. Maldición eres perfecta y te odio tanto por eso, y te amo tanto, y te odio, y te amo. Arrebátame la vida de una vez, haz que te diga "Eres el único deseo que yo tengo para mí". Te lo digo, te lo diría tanto tanto. Y cuando te lo diga te irás lejos. Cuando te veo me hundo en tu cabello, cuando te veo me hundo en tu perfume, me duermo en tu mirada pero si te dijera todo, se terminaría el sueño. "Hola, qué tal" y yo no digo nada solo sonrío y te pregunto qué tal... "Te extrañé tanto..." y nada más.

... y nada más...

Sueño de Octubre

octubre 01, 2008
Mi primer sueño de octubre fue sumamente raro debido a que casi casi no pude dormir y daba vueltas en mi propio leve sudor de un calor que empezaba a agobiarme poco a poco, sobre todo cuando pienso y añado pieza a pieza elementos de una gran historia. Soñé raro porque soñé que escribía en un diario lleno hasta la mitad. Yo no tengo un diario y nunca lo he tenido (y el blog no es un diario propiamente dicho). Y aún más extraño porque empecé con la frase más tonta del universo (espero que no la utilices): “Querido diario:”. No sería querido, no por mí y no por los sumamente enigmáticos personajes que aparecieron por ahí, dando vueltas en mi mente dormida.

Yuna cuando duerme, habla!

Leer más »

El domingo vi a Yuna

septiembre 30, 2008
Sí. Qué tanta melancolía se puede encontrar en un solo lugar. Aquellos árboles con hojas rosadas, aquellos caminos desgastados por donde caminé yendo y viniendo una y otra vez. Cientos de hojas caídas de otro tipo de árboles. Rostros familiares que ahora se han desfigurado por el paso lento y meditabundo del tiempo, de los meses, de los años. Y entre todas esas cosas, encontré un rostro muy familiar. Esos ojos, ese cabello, esa nariz chiquitita, ese caminar animado por una sonrisa quebrada por los fuertes vientos de una primavera que empieza poco a poco, así como se abrían mis ojos y mis labios para decir su nombre susurrando: … Yuna… Te vi de nuevo, luego de tantos años. Y me miraste el domingo. Me miraste bonito.

Leer más »

Perfume escrito en un bloc de notas

septiembre 23, 2008
La ciudad es pequeña aún cuando sea como un mini-mundo lleno de altibajos y de calles secretas escondidas tras de nuestras casas, repletas de sonidos que no llegan a alcanzar nuestros atentos oídos. Ayer me di cuenta que la ciudad es pequeña porque me contó que me vio, aún cuando no tenía pensado verme sino extrañarme llena de suspiros y de aquella dulce imposibilidad de observarme ni yo a ella. Y hoy caminé por horas enteras, tratando de encontrarle en alguna tienda de ropa bonita, como quien no quiere, pero no pude. En cambio, dentro de las calles frías de una primavera que empieza sin ganas de florecer, creí recordar muy vívidamente su perfume cuando, en realidad, me di cuenta que había un poco, aparte de mi mente, en un rinconcito del cuello de mi camisa.

Aquí estaba

Leer más »

Autobús

septiembre 22, 2008
No avanza. Me agrada cuando se detiene por largo rato (solo si estoy sentado y a la ventana), me entran unas ganas inmensas de pensar en frases sin sentido, que muchas veces terminan en el olvido a los cinco minutos o en la carpeta de “malo malo malísimo” si logro ponerlos en un gigantesco y amenazante papel-pantalla blanco que me llena de angustia muchas veces. Es la máquina de pensamientos y de momentos silenciosos, el bus. Lleno de seres extraños, salidos de un excelente cuento de Cortázar, y yo me encuentro entre ellos, nos une el silencio y las maquinaciones mentales, el chicle, el vaivén de hombros. No, no avanza; el mejor momento. Curioso porque el semáforo ha cambiado de luces dos veces ya.

Y sigo esperando que se avance

Leer más »

Sueños impredecibles

septiembre 19, 2008
Alguna vez tuvo esos sueños que parecieran tener secuelas repetitivas día a día y, en ellos, se dedicó a escribir cartas para depositarlas en esos buzones rojos de las películas que su mente creaba y que nunca terminan de llenarse. Era un pasatiempo sumamente privado, soñar que escribía cartas con destinatario “Para ti, dulce paz”. La gran mayoría de los seres humanos tienen una imagen ideal en la mente y pues no encontró mejor idea que escribirle durante los sueños menos profundos. Y es que aún cuando no se conoce el amor ni se ha experimentado tan temprano, uno ya sabe cómo se siente querer a alguien o, al menos, morir de ganas por sentir eso. Pero, al fin y al cabo, si escribes para un sueño, es porque simplemente quieres escribir para leerte tú mismo.


Y soñar mientras tanto...

Leer más »

Taka Channel!!: Pedalera Zoom G2.1u

septiembre 18, 2008
Este Taka Channel!! es para recomendarles al 200%, si es que son guitarristas y están pensando adquirir una pedalera de efectos casera chica-mediana (no pedales análogos) se compren la Zoom G2.1u pues es simplemente perfecta. La adquirí anoche y no he dormido casi nada por estar probando todo lo que tiene!! 9_9

A rockear!

Leer más »

Un relato corto: Veo lo invisible

septiembre 18, 2008
Veo tu esencia alrededor mío. Especialmente luego de verte y enterrarme en tu perfume. La mayoría de veces la prefiero a mi nube de humo-tabaco silencioso que a veces escapa con suspiros, sobre todo cuando te estoy extrañando. Es como un abrazo profundo que no se siente, pero de alguna forma se que está ahí. Y así como la puedo ver, se desvanece, para escapar hacia el viento, en mi camino a casa, o hacia el agua cuando lavo mi rostro en la mañana.

Veo un beso inminente a pocos segundos y lo veo en tus ojos. Y si bien es una sensación placentera, no quiero que dure mucho tiempo. Es un beso con tus manos. Y veo las sensaciones placenteras e infantiles que una sonrisa puede lograr en mí, en una caricia en mis manos y en un "nomeentiendes". Y lo invisible existe, se da, se siente, solo que no se ve.

Y las mariposas alrededor tuyo

Un relato corto: Una media vuelta más (II)

septiembre 13, 2008
“Terminamos y al mes estuvo con otra persona”. Cuántas veces he escuchado eso de amigos y amigas. Nunca lo he dicho, pero me parece tonto que alguien diga eso (discúlpenme). ¿Por qué? Pónganse a pensar. Dos personas terminan. Punto. Si una de las partes quiere seguir adelante con su vida y superarlo, tiene todo el derecho de hacerlo. ¿Y por qué te molesta tanto a ti? ¿Quieres que pase por el duelo como tú lo estás haciendo? ¿O será que simplemente quieres que piense en ti y en la relación que ya acabó ahora que ya no están juntos? ¿Qué tiene de malo mirar hacia delante y empezar a caminar rápido? Una relación no se “valora” cuando ya todo acabó, sino todos los días. Haz que piense en ti cuando termina el día, no cuando terminan los días. Y sigue adelante tú, porque no necesitas de nadie para sentirte especial.

El sueño se vuelve realidad a diario

Una media vuelta más...

septiembre 12, 2008
A veces, detenido antes de llegar a aquél campo verde de césped bien cuidado, Yuki se tapaba los ojos con las manos. Suspiraba. Apenas el camino había empezado cuando descubría que tal vez, solo tal vez, no era el correcto. Me gusta ver que se detenga así porque sé que luego de algunos minutos (a veces días enteros) Yuki hace lo mismo que hemos hecho los tres inseparables tontos: destaparse los ojos, sonreír, dar media vuelta e irnos, dejando todo aquél camino por recorrer en el olvido del día siguiente. Yuna, Yuki y yo. Nos une aquella facilidad para… huir de las posibilidades.

Adiós...

Leer más »

Lo mismo

septiembre 09, 2008
Se reía tanto que sus ojos se llenaron de lágrimas de no soportar ese cansancio en el abdomen cuando las carcajadas no dejan respirar. Yo solo me limitaba a reír levemente, mientras leía en sus ojos y su mano tapando sus dientes una gran felicidad. Sí, ese tipo de felicidad como cuando ya sientes que no tienes que preocuparte por absolutamente nada y sabes que todo, simplemente, estará bien. No lo sabe, pero cuando se ríe de esa manera, yo no puedo dejar de mirar. Me imagino que eso mismo siento, aquella felicidad y tranquilidad. No necesito nada más.

Lo mismo que yo

Leer más »

Un relato corto: Llovizna y sonrisa

septiembre 07, 2008
El mejor día de todos es aquél que termina con una leve llovizna cuando te despides con un beso (que robas) para tu persona especial. Se siente como la limpieza y el perdón por una dulce travesura. Te sonríes, y respiras fuertemente. Hace tiempo que no camino por mi camino largo, pero da lo mismo, la llovizna entra por la ventana del taxi ahora, preguntándome “Oye, ¿no deberías estar tarareando una canción o algo así?”. Ay lluvia, llovizna gentil, cómo me conoces. Me escondo tras mi mano abierta y veo a través de mis dedos. Si todos los días fueran así, sería genial, aunque se inunde la ciudad, el taxi y mis manos huelan más a shampoo.

¡A shampoo muy rico!

Suspiros que notabas poco

septiembre 03, 2008
Ayer fue un día común. El trabajo, los suspiros, aquél sitio vacío. Ideas de siempre, el trabajo, sonrisas, caminatas. Últimamente suspiro mucho y a veces se torna algo angustiante, sobre todo cuando lo hago frente a otras personas. Suspiros… ¿Qué son realmente? Pensé que son como descargas o desahogos ligeros, periódicos y necesarios, casi terapéuticos. No necesariamente son tristes, también los hay llenos de esperanza. Como los míos. Sin quererlo me di cuenta de algo sumamente cómico para mí: no podía suspirar con los ojos cerrados. Y me pareció tan inusual que decidí hacer un experimento…

Dedicado a "Pori", mi "amiga imaginaria especial". Sorry, si coloco tu nombre me matas.

Te extraño montón

Leer más »

La verdadera persona en una fotografía

septiembre 01, 2008
Nunca me olvidaré ese episodio único que tuve que vivir unos días, hace poco. Era un día muy soleado y fresco de un verano que ya terminaba. Yuki tomaba fotos con su nueva cámara semi-profesional. Digamos que es como un fotógrafo que nunca estudiará fotografía. “Destruiría mi propia visión de la vida” decía siempre que se lo proponían. Creo que es verdad, así sucedería. Estaba a punto de tomar una gran foto de un ave que se había posado sobre una banca, parecía casi como si realmente… estuviera posando. No apretaba el botón. Se quedó inmóvil. Algo más había en su cuadro. Algo que cambió nuestras vidas para siempre. Se incorporó y alejó la cámara de su rostro pero en ningún momento dejó de mirar allá a lo lejos.

"¿Por qué no te mueves, Yuki?"

Leer más »

Un relato corto: En la mente, vientos...

agosto 31, 2008
Muchas veces, en nuestras mentes se forma un remolino de ideas, sentimientos y sensaciones que no tienen una explicación sincera con uno mismo. Liberar aquél remolino, dejándolo salir, no es lo indicado, debido a que el vacío que queda es el contexto perfecto para que se forme otro, y otro, y otro. Lo mejor es sonreír de manera pícara y dejar que el remolino se convierta en un tornado, porque así siempre podremos tener energía eólica para mover nuestro mundo. En mi mente existe un huracán desenfrenado (y atrapado) de sentimientos hacia tí, es por ello que siempre puedo ofrecerte una sonrisa sincera y mi mundo entero. ¿Y tú? ¿Puedes sentir también el viento que sopla entre nosotros?

Y entre nosotros, sopla el viento