Hace dos días (el domingo para ser exacta) me hicieron una pregunta que no me había hecho hace tiempo: “¿Por qué sigues siendo voluntaria?
Rápidamente pensé en niños y adolescentes, en rostros dulces, en sonrisas, en juegos…”esa fue una de las razones por las que entré” pensé.
Pero, ¿Por qué lo sigo siendo?
Rápidamente pensé en niños y adolescentes, en rostros dulces, en sonrisas, en juegos…”esa fue una de las razones por las que entré” pensé.
Pero, ¿Por qué lo sigo siendo?
Pensé en los otros voluntarios, en sus ganas, en los que están comenzando y tienen el mayor de los ánimos por crecer en este camino. “uhm….esa fue una de las razones por las que me mantuve como coordinadora”.
Así pues, conforme pasan los años las razones van cambiando o simplemente la vida nos lleva a ser más exigentes con nosotros mismos… por lo que, o cambiamos de razones o cambiamos de actividad.
Entonces Carol, ¿Qué es aquello que te mantiene como voluntaria?
No me atrevo a decir que ésta es la razón que me acompañará para siempre, pero satisface (por ahora) mis exigencias:
“Ser voluntaria me permite no olvidarme de esa parte tan mía que a veces tiendo a dejar atrás, hace que me recuerde a los 18 años, en los que las pequeñas razones eran suficientes”.
Y bueno, tú ¿Por qué sigues como voluntario?
Así pues, conforme pasan los años las razones van cambiando o simplemente la vida nos lleva a ser más exigentes con nosotros mismos… por lo que, o cambiamos de razones o cambiamos de actividad.
Entonces Carol, ¿Qué es aquello que te mantiene como voluntaria?
No me atrevo a decir que ésta es la razón que me acompañará para siempre, pero satisface (por ahora) mis exigencias:
“Ser voluntaria me permite no olvidarme de esa parte tan mía que a veces tiendo a dejar atrás, hace que me recuerde a los 18 años, en los que las pequeñas razones eran suficientes”.
Y bueno, tú ¿Por qué sigues como voluntario?
Carol Hernández







