1) Nociones generales:

El artículo 72º del Código Tributario, conforme a la modificación introducida por el Decreto Legislativo Nº 941, indica a partir del 01 de enero de 2004 a la letra lo siguiente:

“A fin de determinar las ventas o ingresos omitidos, la Administración Tributaria considerará las adquisiciones de materias primas y auxiliares, envases y embalajes, suministros diversos, entre otros, utilizados en la elaboración de los productos terminados o en la prestación de servicios que realice el deudor tributario.
Cuando la Administración Tributaria determine diferencias como resultado de la comparación de las unidades producidas o prestaciones determinadas por la Administración, se presumirá la existencia de ventas o ingresos omitidos del periodo requerido en que se encuentran tales diferencias”.

Como se puede apreciar, este procedimiento presuntivo de impuestos se sustenta en las inconsistencias detectadas en la relación insumo-producto registrada en los libros contables del contribuyente de aquella que ha sido determinada en una fiscalización por la Administración Tributaria.

Por ello es que la Resolución del Tribunal Fiscal Nº 7518-4-2004 ha precisado que “El procedimiento del artículo 72º del Código Tributario permite a la Administración determinar la producción, considerando la cantidad de materia prima (o auxiliares) adquirida para elaborar los productos finales, estableciendo con esos datos el coeficiente insumo-producto, el cual se aplica a la cantidad de materia prima adquirida, estableciéndose la cantidad de bienes que debieron producirse, comparándose ésta con la cantidad de bienes producidos terminados y vendidos de acuerdo a los libros contables e inventarios”.

Aunque el artículo 72º del Código Tributario no lo menciona expresamente, se entiende que el procedimiento presuntivo contenido en él solamente resulta de aplicación a los sujetos perceptores de rentas de tercera categoría. Ello se infiere del hecho que la producción y venta de mercaderías necesariamente proviene del ejercicio de una actividad empresarial, por lo que no es concebible la determinación de inconsistencias en los cuadros de insumo-producto respecto de aquellos sujetos que no obtienen rentas empresariales.

Es más, no a todos los perceptores de rentas de tercera categoría les resulta de aplicación el artículo 72º del Código Tributario, sino solamente a aquellos realicen actividades industriales. Ello ha sido corroborado por el Informe Nº 215-2003-SUNAT, el cual ha mencionado que “La presunción establecida en el artículo 72º del Código Tributario no podrá aplicarse respecto de aquellas actividades que no impliquen la elaboración o transformación de bienes, toda vez que el procedimiento previsto en la misma supone la existencia de un proceso productivo destinado a la obtención de un bien, para el cual se utilizan una serie de insumos que van a servir de base para la determinación en forma presunta de ingresos omitidos”.

En el supuesto que a una empresa netamente comercializadora de bienes (ya sea a nivel mayorista o minorista) se le detecte inconsistencias en sus inventarios, le será de aplicación el procedimiento de determinación sobre base presunta del artículo 69º del Código Tributario- presunción por diferencias de inventarios (y no el contemplado en el artículo 72º del mismo cuerpo legal).

2) Causales involucradas en la determinación sobre base presunta del artículo 72º del Código Tributario.

Las causales del artículo 64º del Código Tributario que normalmente justifican la aplicación del procedimiento presuntivo por inconsistencias en el coeficiente insumo-producto son las siguientes:
i) La declaración presentada o la documentación sustentatoria o complementaria ofrezca dudas respecto a su veracidad o exactitud, o no incluya los requisitos y datos exigidos; o cuando existiera dudas sobre la determinación o cumplimiento que haya efectuado el deudor tributario (inciso 2);
ii) El deudor tributario requerido en forma expresa por la Administración Tributaria a presentar y/o exhibir sus libros, registros y/o documentos que sustenten la contabilidad, y/o que se encuentren relacionados con hechos generadores de obligaciones tributarias, en las oficinas fiscales o ante los funcionarios autorizados, no lo haga dentro del plazo señalado por la Administración Tributaria en el requerimiento en el cual se hubieran solicitado por primera vez. Asimismo, cuando el deudor tributario no obligado a llevar contabilidad sea requerido en forma expresa a presentar y/o exhibir documentos relacionados con hechos generadores de obligaciones tributarias, en las oficinas fiscales o ante los funcionarios autorizados, no lo haga dentro del referido plazo (inciso 3);
iii) El deudor tributario oculte activos, rentas, ingresos, bienes, pasivos, gastos o egresos falsos (inciso 4).

Así, la RTF Nº 5534-5-2003 ha manifestado que “Según la documentación que obra en el expediente, las declaraciones presentadas por la recurrente ofrecían dudas al haber observado la Administración algunas compras de materias primas y cargos a cuenta de gastos, así como la diferencia de inventarios que no fueron debidamente sustentadas, razón por la cual se encontraba facultada para efectuar una determinación sobre base presunta, de acuerdo con lo establecido en el artículo 64º numeral 2) del Código Tributario”.

Igualmente, la RTF Nº 2664-3-2008 ha indicado lo siguiente:

“Que en los puntos 1) y 2) del Anexo 1 del resultado del requerimiento, la Administración dio cuenta que la recurrente omitió registrar el ingreso y salida de almacén de la materia prima adquirida en el Registro de Inventario Permanente Valorizado, por lo que concluyó que dicha situación ofrecía dudas sobre la veracidad y exactitud del cumplimiento de sus obligaciones tributarias, además precisó que el listado exhibido como anexo, que contenía las compras de materias primas, no se encontraba foliado ni legalizado como correspondía.
Que de lo expuesto se aprecia que la recurrente no contaba con un Registro de Inventario Permanente Valorizado debidamente detallado y sustentado, que permitiera a la Administración verificar fehacientemente la cantidad de materia prima adquirida, y en base a ello el costo de producción de los bienes que comercializaba, aspecto que tiene directa incidencia en la determinación de la renta bruta y por ende del Impuesto a la Renta, así como en la verificación del total de ventas afectas al IGV, lo que genera dudas razonable sobre la determinación o cumplimiento que efectuó la recurrente respecto de dichos tributos en los periodos antes mencionados, encontrándose acreditada la configuración de la causal del artículo 64º numeral 2) del Código Tributario”.

En el mismo sentido, la RTF Nº 5955-5-2003 ha mencionado que “Como se observa de la descripción de los requerimientos, la recurrente no cumplió con presentar las órdenes de compra y partes de ingreso a almacén, las tarjetas de kárdex valorizadas, ni controles de inventarios de gallos y gallinas reproductoras y pollos de carne y de otros productos que produce y/o comercializa, de materias primas de suministros diversos ni de envases y embalajes; en tal sentido, al configurarse la causal del artículo 64º numeral 3) del Código Tributario, la Administración Tributaria se encontraba en condiciones de efectuar la determinación sobre base presunta conforme al procedimiento del artículo 72º del mismo cuerpo legal”.

Nótese que a partir del 01 de enero de 2009, el artículo 13º numeral 13.4) de la Resolución de Superintendencia Nº 234-2006/SUNAT señala que “Los contribuyentes que se encuentran obligados a llevar el Registro de Inventario Permanente Valorizado, se encuentran exceptuados de llevar el Registro de Inventario Permanente en Unidades Físicas”. De esta forma, si un contribuyente ha obtenido ingresos netos durante el ejercicio 2008 superiores a 1500 UIT, y el auditor de la SUNAT realiza una fiscalización del Impuesto a la Renta del periodo 2009, no podría argüir dicho funcionario administrativo que por el solo hecho que el sujeto fiscalizado no lleve el Registro de Inventario Permanente en Unidades Físicas (pero sí cuente con el Registro de Inventario Permanente Valorizado y el Registro de Costos), se incumple con la obligación del artículo 35º del Reglamento de la LIR, por lo que se configura la causal presuntiva del artículo 64º numeral 3) del Código Tributario. Ello debido a que el artículo 13º numeral 13.4) de la la Resolución de Superintendencia Nº 234-2006/SUNAT justamente exceptúa de llevar el Registro de Inventario Permanente en Unidades Físicas en estos casos.

Es más, por los periodos tributarios anteriores al 2009, constituye una obligación irrazonable y desproporcionada el que mediante una norma de rango inferior como la del artículo 35º del Reglamento de la LIR se establezca la obligación de contar con el Registro de Inventario Permanente en Unidades Físicas y el Registro de Inventario Permanente Valorizado sobre aquellos contribuyentes con ingresos mayores a 1500 UIT, ya que el Registro de Inventario Permanente Valorizado duplica la información que debe contener el Registro de Inventario Permanente en Unidades Físicas, y consignando hasta mayor información adicional, como los costos unitarios y totales de las entradas y salidas de existencias.

En atención a ello, si en una fiscalización del Impuesto a la Renta e IGV del periodo fiscal 2007, en el requerimiento cursado por la Administración se solicita al contribuyente que exhiba el Registro de Inventario Permanente Valorizado y el Registro de Inventario Permanente en Unidades Físicas, y el sujeto fiscalizado exhibe el primero de los mencionados libros contables, más no el segundo; entonces al margen de lo cuestionable que puede resultar la imposición de la infracción del artículo 177º numeral 1) del Código Tributario, lo cierto es que no debería determinarse la obligación tributaria sobre base presunta al amparo del artículo 64º numeral 3) del Código Tributario, puesto que la Administración Tributaria cuenta con todas las herramientas disponibles para determinar correctamente los impuestos sobre base cierta.

3) Procedimiento de determinación sobre base presunta.

En la RTF Nº 7518-4-2004 se ha establecido que “De la lectura del artículo 72º del Código Tributario se desprende que a efecto de aplicar el procedimiento de presunción, la Administración debe partir de las adquisiciones de materia prima y analizar el proceso productivo a efecto de determinar la cantidad de materia prima que se requiere para elaborar el producto terminado, es decir, el coeficiente de producción (la proporción entre los insumos y los productos), toda vez que la aplicación de esta presunción tiene como finalidad comprobar la producción real del contribuyente”

En la RTF Nº 5534-5-2003 se ha determinado que “El artículo 72º del Código Tributario tiene como finalidad establecer la correspondencia existente entre los elementos que constituyen el inventario inicial del insumo o materia prima más la producción, con las ventas del ejercicio y el inventario final. Es decir, una ecuación donde la cantidad de materia prima que una empresa tiene al iniciar su proceso productivo y la producción del ejercicio sea equivalente a las ventas en unidades producidas (donde se incorporan dichos insumos o materias primas), y su saldo final, lo cual se refleja en la siguiente fórmula”:

Inventario Inicial + Producción = Ventas + Inventario Final.

Así las cosas, en el procedimiento presuntivo del artículo 72º del Código Tributario, a partir de la relación insumo/producto que fije la SUNAT tomando en consideración el proceso productivo del contribuyente, dicha Entidad va a determinar la cantidad de productos terminados que dicho sujeto tuvo que haber realizado durante el ejercicio gravable. Si el inventario al cierre del ejercicio fijado por SUNAT no coincide con el inventario final que figura en los libros contables e inventarios del contribuyente, y dicha diferencia no cuenta con sustento alguno, entonces sobre la mencionada diferencia se practicará la presunción del artículo 72º del Código Tributario.

No obstante, cabe agregar que a la fórmula descrita arriba se le deben deducir los márgenes de mermas aceptados tributariamente, ya sea porque cuenten con el amparo de alguna norma sectorial o tengan el respaldo de un informe técnico emitido por un profesional independiente, competente y colegiado (y el mismo no haya sido desvirtuado por la Administración Tributaria), conforme a lo establecido en el artículo 21º inciso m) del Reglamento de la LIR.

En este sentido se ha pronunciado la RTF Nº 4651-1-2003, la cual ha manifestado que: “La determinación sobre base presunta a que se refiere el artículo 72º del Código Tributario sobre presunción de ingresos omitidos cuando no exista relación entre los insumos utilizados, producción obtenida, inventario y ventas, no puede efectuarse sin tener en cuenta las pérdidas que se verifican en el curso del proceso productivo (mermas), toda vez que tiene como finalidad comprobar la producción respecto de la cual la recurrente ha presentado sus declaraciones, siendo que las mencionadas pérdidas son un fenómeno normal que puede ser materia de estimación contando con la información técnica pertinente, por lo que deben incluirse al establecer la relación entre la cantidad de bienes que entran a producción y los que resultan de ella”.

Igualmente, la RTF Nº 562-2-1999 ha considerado que “Si bien resulta razonable presumir ventas o ingresos sobre aquella porción de insumos sobre la cual la recurrente no puede explicar su destino, debe señalarse que, como en toda presunción, al momento de aplicarla, la Administración debe ser sumamente cuidadosa y realizar particularmente en este caso un verdadero análisis técnico del proceso, el cual debe atender necesariamente a sus circunstancias particulares, por ejemplo, el tipo de negocio, la tecnología de la maquinaria que utiliza, las mermas y desmedros propios del giro del negocio, etc.”.

Cabe indicar que si el contribuyente ha señalado un determinado porcentaje de mermas como propios de su giro de negocio en la etapa de fiscalización; con posterioridad a ello, a la interposición de un recurso de reclamación tributaria, dicho sujeto no puede ofrecer como medio probatorio un peritaje en el que se demuestre un ratio de mermas mayor, puesto que ello devendría en un medio probatorio extemporáneo inadmisible, acorde al artículo 141º del Código Tributario. En razón de ello, la RTF Nº 5534-3-2003 exclamó “Que la Administración consideró una merma total del proceso productivo de 36.60%, la que también fue informada por la recurrente en el referido escrito, por lo que no procede que en instancia de reclamación se modifique dicho porcentaje de mermas entre 42.2% al 61.5%), mediante la presentación de un peritaje técnico de parte, medio probatorio que no fue presentado cuando se requirió la información y sustentanción de las mermas originadas en el proceso productivo”.


Caso práctico:

En una fiscalización del Impuesto a la Renta e IGV del periodo tributario 2005 sobre la empresa “Gianlucca Lionel S.A.”, una vez analizado el proceso productivo de fabricación de tuberías del contribuyente, la SUNAT encontró una relación insumo/ producto de 1/1 (es decir por cada kilogramo de resina de PVC se obtiene 1 kilo de tubería de PVC), y además ha obtenido los siguientes datos:

Concepto Productos terminados (en kilo).

Inventario Inicial 300
(+) Compras de PVC (materia prima) en 2005. 3´000,000
(-) Materia prima al 31 de diciembre de 2005 (500)
Kilos de PVC disponibles para la producción 2´999,800
Merma del 8% (239,984)
Kilos PVC disponibles para producción (92%) 2´759,816
Kilos de tuberías de PVC disponibles para la venta 2´759,816
(-) Tuberías PVC vendidas en mercado nacional (2´600,000)
Existencia al 31.12.2005 según SUNAT 159,816
(-) Existencia al 31.12.05 según contribuyente (30,000)
Diferencia de inventario de productos terminados 129,816

Del cuadro expuesto resaltan los siguientes datos:

Inventario Inicial = 300.
Producción de tuberías de PVC = 2´759,816
Ventas = 2´600,000
Inventario Final = 30,000

Al aplicar la fórmula: Inventario Inicial + Producción = Ventas + Inventario Final, se tiene que el inventario inicial (300) y la producción de tuberías (2´759,816) realizada por “Gianlucca Lionel S.A.” durante el periodo 2005; no coincide con las ventas (2´600,000) más el inventario final (30,000).

Ahora bien, una vez determinadas las diferencias de productos terminados por 129,816 kilos de tuberías de PVC, el artículo 72º tercer párrafo del Código Tributario dictamina lo siguiente:

“Las ventas o ingresos omitidos se determinarán multiplicando el número de unidades o prestaciones que constituyen la diferencia por el valor de venta promedio del periodo requerido. Para determinar el valor de venta promedio del periodo requerido se tomará en cuenta el valor de venta unitario del último comprobante de pago emitido en cada mes o en su defecto el último comprobante de pago que corresponda a dicho mes y que haya sido materia de exhibición y/o presentación.
En caso exista más de una serie autorizada de comprobantes de pago se tomará en cuenta lo siguiente:
i) Determinar la fecha en que se emitió el último comprobante de pago en el mes.
ii) Determinar cuáles son las series autorizadas por las que se emitieron comprobantes de pago en dicha fecha.
iii) Se tomará en cuenta el último comprobante de pago que corresponda a la última serie autorizada en la fecha establecida en el inciso (i).”

A estos efectos, cabe resaltar que si el contribuyente expide conjuntamente en forma mensual facturas y boletas de venta, no es procedente que sólo se tomen en consideración el valor unitario de las últimas facturas expedidas en cada mes para determinar el valor de venta promedio del periodo fiscalizado, sino que si una boleta de venta constituye el último comprobante de pago emitido en algún mes, su importe debe ser considerado en este procedimiento.

En el caso analizado, se cuenta con lo siguiente:

Mes del 2005 último comprobante de pago Valor de venta unitario por kilo
Enero 001-1253 40
Febrero 002-1280 41
Marzo 001-1312 39
Abril 002-1360 38
Mayo 001-1382 39
Junio 002-1410 40
Julio 001-1425 43
Agosto 002-1450 42
Septiembre 001-1480 39
Octubre 002-1506 40
Noviembre 001-1536 41
Diciembre 002-1590 44
Totales 486

Valor de venta promedio ejercicio 2005:

• Tuberías de PVC : 486 / 12 = S/. 40.5

Con la información anterior, procederá a determinar la cuantía de las ventas omitidas tal como se muestra a continuación:

• Tuberías de PVC : S/. 40.5 x 129,816 = S/. 5´257,548.00

En lo concerniente al Impuesto a la Renta, el artículo 65º-A inciso b) del Código Tributario señala que “Tratándose de deudores tributarios que perciban exclusivamente rentas de tercera categoría del Impuesto a la Renta, las ventas o ingresos determinados se considerarán como renta neta de tercera categoría del ejercicio a que correspondan”. Por esta razón, “Gianlucca Lionel S.A.” tendrá una renta neta omitida en el periodo fiscal 2005 ascendente a S/. 5´257,548.00, el mismo que luego de aplicar la tasa del 30%, configurará un Impuesto a la Renta omitido de S/. 1´577,264.00, más intereses moratorios. Además, a dicho contribuyente se le expedirá una resolución de Multa por la infracción del artículo 178º numeral 1) del Código Tributario, por un importe de S/. 788,632.00, más intereses moratorios.

En cuanto al IGV, el artículo 65º-A inciso a) del Código Tributario señala que “Las ventas o ingresos determinados incrementarán las ventas o ingresos declarados, registrados o comprobados en cada uno de los meses comprendidos en el requerimiento en forma proporcional a las ventas o ingresos declarados o registrados, no otorgándose el derecho a crédito fiscal alguno”. Por el contribuyente, “Gianlucca Lionel S.A.” se cuenta con lo siguiente:

Producto: Tuberías de PVC
Mes Ventas Ventas
mensuales % omitidas IGV
Enero 790,000 8.77% 460,984 87,587
Febrero 700,000 7.77% 408,467 77,609
Marzo 760,000 8.44% 443,478 84,261
Abril 670,000 7.44% 390,961 74,283
Mayo 650,000 7.21% 379,290 72,065
Junio 770,000 8.55% 449,313 85,370
Julio 900,000 9.99% 525,171 99,783
Agosto 680,000 7.55% 396,796 75,391
Sept 650,000 7.21% 379,290 72,065
Octubre 710,000 7.88% 414,302 78,717
Nov 780,000 8.66% 455,148 86,478
Dic 950,000 10.54% 554,347 105,326
Totales 9,010,000 100% 5,257,548 998,934

Además de las 12 resoluciones de determinación del IGV por los meses de enero a diciembre de 2005, se expedirán 12 resoluciones de multa por 50% de los tributos omitidos, acorde al artículo 178º numeral 1) del Código Tributario.

4) Temas conexos

Asimismo, el artículo 72º del Código Tributario en su quinto párrafo prescribe que “A fin de determinar las unidades producidas o servicios que se prestan, la Administración podrá solicitar informes técnicos, fichas técnicas y análisis detallados sobre los insumos utilizados y sobre el procedimiento de transformación del propio deudor tributario, los que servirán para hallar los coeficientes de producción”.

De esta forma, en virtud del principio administrativo de verdad material (consignado en el artículo IV numeral 1.11) del Título Preliminar de la Ley del Procedimiento Administrativo General), el auditor de la SUNAT se encuentra obligado a cruzar información con contribuyente fiscalizado, a efectos que éste le informe sobre su proceso productivo, las mermas existentes en su ramo de industria, si se presentaron desmedros, o en todo caso sub-productos que son incorporados en otro proceso productivo secundario, etc. Además, la Administración Tributaria puede elaborar sus propios peritajes sobre el proceso de transformación de mercancías del sujeto investigado, recurriendo al auxilio de terceros competentes.

A estos efectos, resulta ilustrativa la RTF Nº 4651-1-2003, que ha enunciado que “La Administración no puede ampararse en el artículo 141º del Código Tributario, para dejar de tener en cuenta la información sobre el proceso de la recurrente, pues de acuerdo con lo previsto por el citado artículo 72º, la omisión de la recurrente en la presentación de los informes indicados o la insuficiencia de esa información, habilita a aquella para obtener información a su cuenta, lo que amerita considerar los informes técnicos presentados por la recurrente o algún otro recabado por ella”.

Igualmente, la RTF Nº 7518-4-2004 ha indicado que:“Es del caso mencionar que la Administración no ha proporcionado o sustentado que el coeficiente entre materia prima y productos terminados es de 1 a1, más aún si el artículo 72º del Código Tributario establece que la Administración podrá solicitar informes técnicos, fichas técnicas y análisis detallado sobre los insumos utilizados y sobre el procedimiento de transformación para determinar los coeficientes de producción, y señala que en caso la información no sea proporcionada, podrá elaborar sus propios coeficientes, lo que no se desprende de autos”.

Es más, la RTF Nº 4651-1-2003 ha prescrito que “En ninguna circunstancia, la formulación de la razón insumo-producto puede ser efectuada sin la información del proceso productivo del contribuyente, toda vez que con ello se estaría desvirtuando el sentido del artículo 72º del Código Tributario, teniendo como resultado que siempre exista una diferencia entre lo establecido por la Administración y la verdadera producción”.

Por otra parte, el artículo 72º en su antepenúltimo párrafo indica que “En los casos que por causas imputables al deudor no se pueda determinar los coeficientes de producción, o la información proporcionada no fuere suficiente, la Administración Tributaria podrá elaborar sus propios índices, porcentajes o coeficientes necesarios para determinar la producción de bienes o prestación de servicios, pudiendo recurrir a informes técnicos de entidades competentes o de peritos profesionales”.

En este aspecto, es menester tener presente la RTF Nº 5955-5-2003, la misma que dispuso que “En el presente caso no resultaba suficiente la información presentada por la recurrente, motivo por el cual era de aplicación la última parte del artículo 72º del Código Tributario, según el cual, en un supuesto como el presente, la Administración podía elaborar sus propios coeficientes, sin embargo, éstos no pueden ser arbitrarios, sino que se deben basar en información técnica que sea necesaria para tal fin, lo que no ha ocurrido en el presente caso toda vez que la Administración asume que en el proceso productivo de la recurrente sólo existen pérdidas por mortandad”.

Aquí resulta pertinente la RTF Nº 2664-3-2008, la cual ha precisado lo siguiente:

“Que, según se aprecia de autos, la Administración utilizó el procedimiento antes descrito a fin de establecer el monto de ventas omitidas de registrar y declarar en los ejercicios 2002 y 2003, aplicando los coeficientes de 4.57 y 4.475 a la totalidad de materia disponible para la producción en cada ejercicio, respectivamente. Dichos coeficientes fueron determinados sobre la base de la información obtenida directamente de 2 de las principales empresas contratadas por el recurrente para el desarrollo de su producción (Vlacar S.A.C. y Corporación Vigo S.R.L.), no en base a los coeficientes fijados en los contratos suscritos con la recurrente con éstas, y tomando en consideración el total de su producción, y no solo la que fuera entregada por la recurrente , debido a que los partes de producción y la información que ella proporcionó, respecto a la producción contratada, incluyendo a las empresas antes citadas, no era fehaciente, y resultaba insuficiente para establecer su producción real en los años 2002 y 2003.
Que si bien dicha información fue obtenida de solo 2 de las empresas contratadas por la recurrente para producir harina de pescado, ello no vulnera el artículo 72º del Código Tributario, dado que dicha norma no señala un universo mínimo de empresas que deben considerarse para establecer los referidos coeficientes, bastando con que éste sea razonable, lo que se ha cumplido en el presente caso. Que asimismo, cabe agregar que el artículo 72º del Código Tributario no impide utilizar un promedio simple a efecto de establecer un coeficiente, por lo que el procedimiento utilizado por la Administración para determinar la producción y ventas de harina de pescado que la recurrente debió registrar y declarar, se encuentra arreglado a ley”.

Finalmente, el penúltimo párrafo del artículo 72º del Código Tributario enuncia que “Asimismo, la Administración Tributaria para la aplicación de esta presunción podrá utilizar una de las materias primas o envases o embalajes o suministros diversos u otro insumo utilizado en la elaboración de los productos terminados o de los servicios prestados, en la medida que dicho insumo permita identificar el producto producido o el servicio prestado por el deudor tributario o que dicho insumo sea necesario para concluir el producto terminado o para prestar el servicio”.

Nota: Se realiza asesoramientos en procedimientos de fiscalización, elaboración de reclamos y apelaciones tributarias. Cualquier consulta, por favor comunicarse al 991058898

5) Otras Resoluciones del Tribunal Fiscal:

RTF Nº 2664-3-2008: “Cabe indicar que el hecho que la recurrente compra la materia prima y que haya encargado el servicio de fabricación de la harina de pescado, no la convierte en empresa comercializadora, sino que mantiene la calidad de empresa industrial”.

RTF Nº 5534-3-2003: “Según las cédulas “compras de envases” y “total de unidades producidas”, se desprende que la recurrente adquirió envases en cantidades superiores a las unidades producidas, por lo que contaba con un excedente que le permitía afrontar una producción adicional, hecho que contradice lo señalado por la recurrente en el sentido que por falta de envases se destinaron los espárragos a la producción de harina”.

RTF Nº 7518-4-2004: “Que, sin embargo, del análisis de la cédula de diferencias en producción –ejercicio 1998, elaborada por la Administración con la información proporcionada por la recurrente, se aprecia que ésta toma el peso total de los productos elaborados por la recurrente en 1998 (los productos elaborados fueron baldes, tapas y asas para balde de 4 y 20 litros), el cual ascendió a 743,944.48, y le resta el peso total de la materia prima (polietileno) utilizada en la producción de dicho ejercicio, la misma que tiene un peso total de 687,591.66 kgs., obteniendo como resultado una diferencia de 47,352.817 kgs. de materia prima, en base a lo cual concluye que la cantidad de bienes producidos es superior a la que debió producirse con la materia prima efectivamente adquirida por la recurrente (la Administración aplica un coeficiente de 1/1. que significa que por cada gramo de materia prima se obtiene 1 gramo de producto terminado).
Que, al respecto, es necesario precisar que del procedimiento seguido y los resultados obtenidos por la Administración, se desprende que para poder elaborar la cantidad de bienes que -según los libros contables- la recurrente habría producido en 1998, en efecto, ésta debió haber adquirido cantidades mayores de materia prima, lo que podría implicar que su costo de producción debió haber sido mayor al considerado por ésta, en relación a la cantidad de bienes que según su contabilidad ha producido. No obstante, de ello no podría presumirse que dicha diferencia entre los productos terminados y la materia prima, a su vez, constituyan ventas omitidas”.