¿A quién no le gustan los detalles? Para quien teclea estas letras, los detalles lo son todo. Soy despistada, a veces, y sin embargo para cosas que realmente llaman mi atención y/o me parecen muy importantes soy muy observadora y, detallista. Un detalle no tiene que ser algo por lo que se paga, no necesariamente. Un detalle puede ser aquel: "yo puedo ayudarte", hasta el archiconocido "te amo" (que si lo sientes de veras se lo puedes regalar a tus padres, a tu novia/o, etc.) Algunos otros detalles te pueden costar un poquito más (algunos no más de $10) y pueden transmitirle a quien los recibe el gran aprecio que tienes por ellos, y hasta quién sabe, puedan decir un poquito más. La ausencia de estos detalles también transmite.


Hay infinidad de maneras de sorprender con un detalle. En particular a mí me gustan las cosas hechas a mano, no sé por qué...será porque me gusta hacerlas para quienes quiero? Sé que a algunas personas no le hacen ni cosquillas, pero bueno, esto es un ejemplo más de nuestra subjetividad. Hay algunos detalles archiconocidos con los que no fallas, como por ejemplo: llamar o escribirle a esa persona que te interesa. Conque reciba siquiera una cadena tuya, sabrá que estás pensando en él/ella. Qué simple y qué fácil no? No lo es para todos.

Este tema me hace pensar en otro tema que me gusta: las sorpresas. ¿Alguna vez han recibido una? ¿Cómo reaccionaron? ¿Cuál fue la sorpresa? Fiesta sorpresa de cumpleaños, mini secuestro, flores, serenata, desayuno, etc. (mis ejemplos están bien telas, ¡ayúdenme!) son algunas ideas para sorprender a esa o esas personas que estimamos.

Al final todo se trata de expresar al otro, de una manera diferente, lo que sientes por él/ella.

Deja entrar a la inspiración y...¡manos a la obra!