Fuente : El Tiempo
Colombia
Leyenda : Colombia

Fecha : 11/03/2010

El anuncio se hizo en el marco del Encuentro Latinoamericano de Pueblos Indígenas y Gobierno.

Niños y niñas de las comunidades indígenas colombianas, en diferentes regiones del país, están siendo explotados de diversas maneras por los grupos armados ilegales.

Además de reclutarlos para la guerra, los están esclavizando en formas de servidumbre como oficios domésticos o como raspachines de coca, en extenuantes jornadas de trabajo y sin recibir ninguna remuneración.

Así lo denunció Dora Tavera, consejera de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic), durante el Encuentro Latinoamericano Pueblos Indígenas y Gobierno, que se realiza en Cartagena y en el que se analiza la situación de los niños indígenas trabajadores.

"También los utilizan (a los niños) como botines de guerra para sacarles información sobre los territorios indígenas", advierte Tavera y añade que también son víctimas de abuso sexual por parte de los miembros de estas agrupaciones.

En muchas comunidades -explica ella- prefieren enviar a sus hijas hacia las ciudades para que se empleen en oficios domésticos, para evitar que sean reclutadas.

A esta situación se suman las comunidades que son desplazadas por la violencia y que arriban a las ciudades, donde muchos niños nativos se ven obligados a mendigar, en las calles.

Tavera agrega que también se tiene indicios de que muchos de estos niños están siendo explotados sexualmente con fines comerciales, sobre todo en zonas de explotación minera y de hidrocarburos.

De acuerdo con la Onic, no existen datos sobre cuántos niños indígenas se ven obligados a trabajar. "Es una problemática que existe, que es muy grave, pero que no se ha visibilizado", puntualizó la consejera de la Onic.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se sabe que -además de los oficios que desempeñan en el conflicto armado y los servicios domésticos- trabajan en la minería y en la agricultura.

"La situación de los niños indígenas trabajan se enmarca dentro de las peores formas de trabajo infantil", aseguró Liliana Obregón, coordinadora nacional del Programa internacional para la erradicación del trabajo infantil de la OIT en Colombia.Según la funcionaria, a estos niños se les vulneran sus derechos elementales como el acceso a la salud, a la educación y a una vida en familia, además de desterrarlos de sus costumbres ancestrales.

Obregón añade que, hasta la fecha, no ha habido políticas públicas claras que busquen solucionar esta problemática.

Pedro Posada, encargado de Asuntos Indígenas en el Ministerio del Interior y Justicia de Colombia, enfatizó en que antes de formular políticas para erradicar el trabajo infantil indígena es necesario establecer una clara diferencia entre el trabajo que estos niños y niñas realizan en sus comunidades y aquel que desempeñan fuera de ellas.

"Comprendemos que las labores cotidianas agrícolas o artesanales que los niños indígenas realizan desde temprana edad deben ser consideradas como parte de los procesos de aprendizaje propios de cada comunidad", dijo Posada.

La situación en Latinoamérica

En el evento que se realiza en Cartagena, que congrega a líderes 18 países latinoamericanos, la Organización de Estados Americanos (OEA) denunció que cerca del 32 por ciento de la mano de obra indígena del norte de México corresponde a niños que migran de otras zonas del país.

En Perú, alrededor del 20 por ciento de los trabajadores de los lavaderos de oro son niños entre los 11 y 17 años, mientras que en Guatemala casi medio millón de pequeños entre los 7 y los 14 años están empleados. En ese mismo país, el 65 por ciento de todos los menores de edad vinculados al trabajo doméstico son niñas indígenas.

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