El problema del respeto a la diferencia

-El asesinato de Marco Antonio me resulta común, porque cuántas personas son asesinadas y de maneras peores, solo que este asesinato fue sobredimensionado, porque es un personaje de la farándula. Cabe escuchar al testigo que narra cómo Marco Antonio le pagaba a este para tener relaciones sexuales. El asesino contaba con un background de problemas emocionales y sus relaciones sexuales con Marco Antonio hicieron que el asesino estallara y realizara el asesinato. O sea, Marco Antonio tampoco fue un santo según los testimonios de los fletes... No veo nada fuera de lo normal que mataran a Marco Antonio.
-André, ¿acaso eres homofobico?
Me lo preguntó una amiga en una noche de año nuevo. Realmente no soy homofobico, me da igual las tendencias sexuales de las personas, porque es algo que no perturba la convivencia social. Creo que el mundo no se cae, porque un congresista sea gay o un presidente sea gay, la cuestión es que hagan bien su trabajo, que la sociedad esté cohecionada para un desarrollo sostenible.
La pregunta de mi amiga me hizo repensar mi respuesta. Como dije, no soy homofobico, pero mi comentario puede parecer que sí. Lo que pasa con mi amiga para que me pregunte eso es que presiento que existe una mala manera de entender el respeto a la diferencia. Que yo respete la diferencia no significa que no pueda criticar a una persona que es diferente, porque esta actua de una manera tal que dificulta la sociedad en conjunto. Hay personas que ven respeto a la diferencia como un velo anticríticas hacia el otro, como un velo protector para que los "otros" no se sientan ofendidos.
En realidad el respeto a la diferencia es más que eso: es acoger al otro de tal manera que pueda ser tratados como iguales, sin privilegios tácitos de la diferencia, y ser objeto tanto de crítica como de elogio, como todas las personas. A veces pasa, por ejemplo, que alguien se dedica a criticar a un gay y le dicen homofobico. Cosa que está mal, porque si bien los gays piden una mayor participación en nuestra sociedad deben ser personas dispuestas a recibir críticas como cualquier otro mortal. Claro, hay que reconocer la calidad de crítica, que debe ser racional y entendible sin prejuicio alguno.
-No, no soy homofóbico- le respondí a mi amiga.
-Parece...
-Pues no lo soy- respondí evitando toda esta explicación.
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