19/04: Estres y su asocacion a toxicomanias en universitarios Parte II
Para aquellos interesados en el tema aquí van más datos sobre esta investigación...
FACTORES DETERMINANTES DE ESTRÉS Y SU ASOCIACIÓN A TOXICOMANÍAS EN ADOLESCENTES UNIVERSITARIOS DE LA UAEM
Hilda Hernández, Arnulfo L´Gamiz, Aurora Maravilla, Eneida Camarillo, Gerardo Huitrón.
RESULTADOS
Las fuentes de estrés-toxicomanías más importantes fueron: separación-reconciliación de la pareja, muerte de uno de los padres o pareja, divorcio o separación de los padres, discusiones, cambio de creencias religiosas, pubertad, embarazo, problemas de identidad sexual, problemas escolares e infracciones menores a la ley. Todas con p < 0.05. Las variables mantuvieron su significancia en la regresión logística.
Se puede precisar que el sexo masculino esta más expuesto a toxicomanías a problemas de identidad sexual y a actos delictivos, en contraste las mujeres tienden a ser más nerviosas, irritables, sentimentales y estresadas. Todos con p < 0.05)
Del análisis por grupo de edad se aprecia que los adolescentes de 15 a 16 años presentan mayores problemas escolares, más fricciones familiares, más alto nivel de estrés y mayor riesgo de toxicomanías. El grupo de 17 a 18 años tiene mayor tendencia a las relaciones maritales, mayor riesgo de embarazos y se incorpora a la vida laboral auque con cierta inestabilidad (p< 0.05)
Se calculó riegos mediante OR, apreciándose que a mayores niveles de estrés, el riesgo de toxicomanías se incrementa, siendo el riesgo mayor para el consumo de drogas, es decir puntajes de estrés > 500, se tiene un riesgo 4.3 veces mayor de consumir alguna droga y ese riesgo puede ser incluso hasta nueve veces mayor.
DISCUSIÓN
Este trabajo pretendía explorar las relaciones entre eventos estresantes y toxicomanías en adolescentes, bajo el supuesto de que existía una correlación entre estas variables.
Los resultados indican que el 32 % de la población estudiada reconoce más de una hábito tóxico, siendo el género masculino más asiduo al consumo de alcohol y drogas y el género femenino al tabaquismo. A este punto Valdés y Hernández (México, 2000) señalan la necesidad de incorporar una línea de investigación por género, para entender mejor esta tendencia y cambiarla. Uno de los principales retos es reconceptualizar el cigarro como algo excesivamente dañino para la salud y derribar el mito de glamour, independencia y éxito en la vida.
El 3.4 % que ha modificado el uso en el tipo de drogas, representa el grupo de mayor problema, pues un cambio en el tipo de droga, indica que son adolescentes que ya tienen algún tipo de dependencia (Nazar A,Tapia R y col; México 1994).25
El 6.4 % de los adolescentes reconoció infracciones menores a la ley y 4 % haber estado en prisión, ambas variables presentaron asociación estadísticamente significativa con toxicomanías. Numerosos estudios hacen referencia a esta variable y su asociación con adicciones.26,27,28.
Por otra parte, al clasificar por grupos de edad, el de 15 a 16 años fue el más susceptible a toxicomanías. Diversos estudios refieren la incorporación cada vez más temprana al consumo de tóxicos. Esto es de considerarse, pues el inicio de ciertas actividades se torna un preeditor más serio de riesgo cuando ocurre a menor edad. Bejarano y Jiménez (1993), destacan el inicio de la carrera alcohólica en las primeras fases de la adolescencia como un predictor de agravamiento de ésta y otras adicciones en el futuro.17
Por lo tanto debemos evitar que haya un clima de familiaridad y aceptación social hacia su uso. Para el Sector Salud la reducción de la demanda de drogas incluye las iniciativas de buscar prevenir su consumo, disminuir progresivamente el número de usuarios, mitigar los daños a la salud por el abuso, y proveer de información y tratamiento a los consumidores problemáticos, con miras a su rehabilitación y reinserción social.
Otros hallazgos de importancia, en la población estudiada, incluyen: 9.5% de los estudiantes que refirió haber causado o cursado con embarazo, el 6.7 % vive en unión marital, el 4.9 % que tienen compromiso de matrimonio y el 6.1 % que refiere problemas de identidad sexual. Resultados que invitan, a intensificar y reforzar campañas de educación sexual. En la actualidad muchos adolescentes inician una vida sexual activa sin tener la preparación adecuada, con resultados nefastos, que se traducen en embarazos no deseados, enfermedades de trasmisión sexual y maternidad o paternidad anticipada, lo que en muchos casos se traduce en frustraciones a edad temprana.
53 % de los estudiantes se perciben con estrés, lo que coincide con los resultados del cuestionario de acontecimientos de vida que indica que un 56 % presenta estrés, 72 % se refieren personas nerviosas y el 51 % irritables. Aunado a lo anterior, el 12 % refiere muerte o ausencia de uno de los padres, 21 % muerte de un amigo cercano, 30 % muerte de algún familiar, 14 % padres divorciados o en tramite de separación, 16 % cambio o expulsión de escuelas, 23 % trabajan y estudian, 10 % modificación de creencias religiosas, 6 % infracciones a la ley, 4% prisión, y 6 % problemas de identidad sexual.
Estos datos presentan otro reto para el Sector Salud y educadores, es preciso trabajar con esta población en la higiene mental, en el manejo de las emociones, el estrés y conflictos. Se ha citado con insistencia que la adolescencia es una etapa de vulnerabilidad e inestabilidad emocional, lo cual conlleva riesgos de depresión, angustia, uso de sustancias adictivas e intentos de suicidio (Marques y col. Toluca, México 2000).29
El 21 % señaló haber cursado con enfermedad, 11 % padecer alergias y el 26 % de la población femenina, reconoció modificaciones en la dieta, este último dato puede ser un indicativo de alimentación inadecuada o bien de trastornos de la alimentación como anorexia y bulimia, que son otro de los males que aquejan actualmente a los adolescentes (Chinchilla, A. 1995).30 Por lo tanto, es necesario, incorporar programas de fomento a la salud, en los planes de estudio oficiales o como actividades extracurriculares, para que se promuevan al interior de las escuelas, estilos de vida más sanos. REFERENCIAS
1. Pérez, T. (1998) “Estrés vida o muerte como controlarlo”. 3ª. Edición. Instituto Politécnico Nacional. México. Pp 217
2. Martos, M. (1997) “Guía para la prevención del estrés”. España.
3. Nogareda, C.( 2001) “Fisiología del estrés”
4. Selye, Hans(1979) “The Stress of my life. New York.
5. Moreno, Carmen. (1995) “Ansiedad y Acontecimientos Vitales en Adolescentes”. Revista Latinoamericana de Psicología. España. 27; (3), 471-496.
6. Rahe, RH. (1990) “Life Change, Stress Responsivity and Captivity Research”. Psychosomatic Medicine: 52, 373-396
7. González de Rivera JL, Morera A. “La valoración de sucesos vitales: Adaptación española de la escala de Holmes y Rahe”. Psiquis 1983; 4: 7-11.
8. Peris A, Martín-González R, Valiente E, Ruiz A, Vioque J. “Acontecimentos vitales estresantes como factor de riesgo de enfermedad vascular cerebral aguda”. Rev Neurol 1997; 25(148): 1871-1875.
9. Miller MA, Rahe RH. Life changes scaling for the 1990s. J Psychosom Res 1997;43(3):279-292.
10. Castillo, C. (1988) “Los Adolescentes y Sus Problemas”. 8ª Ed. Eunsa. Pamplona. Madrid.
11. Jessor, R. (1991) “Risk Behaviour in Adolescence: A Psychosocial Framework for Understanding and Action”. Journal of Adolescence Health. Nueva York.
12. OPS(1991). “Marco Conceptual. Programa de Salud Integral del Adolescente”. Washington D.C.
13. OMS (1989). “Documento Básico para las Discusiones Técnicas sobre la Salud de los Jóvenes”. 42ª. Asamblea Mundial de la Salud. Ginebra.
14. OPS-OMS. (1998) Plan de Acción de Desarrollo y Salud de los Adolescentes y Jóvenes en las Américas 1998-2001.
15. SSA (2000) “Causas de mortalidad en población de 14 a 19 años”. México.
16. Bauman, A. Phongsavan P. (1999) “Epidemiology of substance use in adolescence: prevalence, trends and policy implications”. Drugs Alcohol Depend 55: 187-209
17. Bejarano J, Jiménez F (1993) “El Consumo de Drogas en el Adolescente Costarricense”. Costarrica.
18. CONADIC / SSA, 1999 “El Consumo de Drogas en México: Diagnóstico, Tendencias y Acciones”.
19. Secretaría de Salud e Instituto Nacional de Psiquiatría (1998) “Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas en la Comunidad Escolar”. México.
20. Moreno, E. Serrano, C. García, T(1993) “Lineamientos para la Programación de la Salud Integral del Adolescente”. Organización Panamericana de la Salud. Washington D.C.
21. OMS (1998) La salud en las Américas Vol 2: 87-89.
22. Valdés, R Hernández, A. (2000) “Tendencias de consumo de tabaco en alumnos de nuevo ingreso a la UNAM, 1989-1998”. México.
23. Villatoro et al. : La situación del consumo de sustancias entre estudiantes de la Ciudad de México. Resultados de la Encuesta Nacional de Salud. Boletín Mensual de epidemiología. Marzo de 1989, 4 (3) 33-39.
24. Nazar A, Tapia R y Col. (1994) “Factores asociados al consumo de drogas en adolescentes de áreas urbanas de México”. Salud Pública Mex; 36: 646-654.
25. Suárez, E.N. y Krauskopf, D. (1992). “El enfoque de Riesgo y su Aplicación a las Conductas en la Adolescencia, una Perspectiva Psicosocial”. En prensa, OPS. Washington; 123-134.
26. Tapia R, Medina M, Sepúlveda R, Kumate J: La Encuesta Nacional de Adicciones México. Salud Pública Mex. 1990; 32: 507-522.
27. Torres, E. CoNaCuid (1995) “Adicciones en población adolescente” Venezuela
28. Marques y col. (2000) “Detección evaluación y tratamiento de la depresión en estudiantes del nivel medio superior de la UAEM, Toluca, México.
29. Chinchilla, A.; “Guía teórico-practica de los trastornos de conducta alimentaria; anorexia nerviosa y bulimia nerviosa”. Ed. Masson, 1995.
30. Pérez, T. (1998) “Estrés vida o muerte como controlarlo”. 3ª. Edición. Instituto Politécnico Nacional. México. Pp 217
31. Martos, M. (1997) “Guía para la prevención del estrés”. España.
32. Nogareda, C.( 2001) “Fisiología del estrés”
33. Selye, Hans(1979) “The Stress of my life. New York Van Nostrand Reinhold Company.
34. Moreno, Carmen. (1995) “Ansiedad y Acontecimientos Vitales en Adolescentes”. Revista Latinoamericana de Psicología. España. 27; (3), 471-496.
35. Rahe, RH. (1990) “Life Change, Stress Responsivity and Captivity Research”. Psychosomatic Medicine: 52, 373-396
36. González de Rivera JL, Morera A. La valoración de sucesos vitales: Adaptación española de la escala de Holmes y Rahe. Psiquis 1983; 4: 7-11.
37. Peris A, Martín-González R, Valiente E, Ruiz A, Vioque J. Acontecimentos vitales estresantes como factor de riesgo de enfermedad vascular cerebral aguda. Rev Neurol 1997; 25(148): 1871-1875.
38. Miller MA, Rahe RH. Life changes scaling for the 1990s. J Psychosom Res 1997;43(3):279-292.
39. Castillo, C. (1988) Los Adolescentes y Sus Problemas. 8ª Ed. Eunsa. Pamplona. Madrid.
40. Jessor, R. (1991) “Risk Behaviour in Adolescence: A Psychosocial Framework for Understanding and Action”. Journal of Adolescence Health. Nueva York.
41. OPS: Organización Panamericana de la Salud (1991). Marco Conceptual. Programa de Salud Integral del Adolescente. Washington D.C.
42. OMS. Organización Mundial de la Salud(1989). “Documento Básico para las Discusiones Técnicas sobre la Salud de los Jóvenes”. 42ª. Asamblea Mundial de la Salud. Ginebra.
43. OPS-OMS. (1998) Plan de Acción de Desarrollo y Salud de los Adolescentes y Jóvenes en las Américas 1998-2001.
44. SSA. Secretaría de Salubridad y Asistencia” Causas de mortalidad en población de 14 a 19 años. México.
45. Bauman, A. Phongsavan P. (1999) “Epidemiology of substance use in adolescence: prevalence, trends and policy implications”. Drugs Alcohol Depend 55: 187-209
46. Bejarano J, Jiménez F (1993) “El Consumo de Drogas en el Adolescente Costarricense”. En Adolescencia y Salud. Tercera Antología. Programa de Atención Integral al Adolescente. Caja Costarricense de Seguro Social. San José.
47. CONADIC / SSA, 1999 “El Consumo de Drogas en México: Diagnóstico, Tendencias y Acciones”.
48. Secretaría de Salud e Instituto Nacional de Psiquiatría (1998) “Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas en la Comunidad Escolar”. México.
49. Moreno, E. Serrano, C. García, T(1993) “Lineamientos para la Programación de la Salud Integral del Adolescente”. Organización Panamericana de la Salud. Washington D.C.
50. Organización Mundial de la Salud (1998) La salud en las Américas Vol 2: 87-89.
51. Organización Mundial de la Salud(1989). “Documento Básico para las Discusiones Técnicas sobre la Salud de los Jóvenes”. 42ª. Asamblea Mundial de la Salud. Ginebra.
52. Valdés, R Hernández, A. (2000) “Tendencias de consumo de tabaco en alumnos de nuevo ingreso a la UNAM, 1989-1998”. México.
53. Villatoro et al. : La situación del consumo de sustancias entre estudiantes de la Ciudad de México. Resultados de la Encuesta Nacional de Salud. Boletín Mensual de epidemiología. Marzo de 1989, 4 (3) 33-39.
54. Nazar A, Tapia R y Col. (1994) “Factores asociados al consumo de drogas en adolescentes de áreas urbanas de México”. Salud Pública Mex; 36: 646-654.
55. Suárez, E.N. y Krauskopf, D. (1992). “El enfoque de Riesgo y su Aplicación a las Conductas en la Adolescencia, una Perspectiva Psicosocial”. En prensa, OPS. Washington; 123-134.
56. Tapia R, Medina M, Sepúlveda R, Kumate J: La Encuesta Nacional de Adicciones México. Salud Pública Mex. 1990; 32: 507-522.
57. Torres, E. CoNaCuid (1995) “Adicciones en población adolescente” Venezuela
58. Marques y col. (2000) “Detección evaluación y tratamiento de la depresión en estudiantes del nivel medio superior de la UAEM, Toluca, México.
59. Chinchilla, A.; Guía teórico-practica de los trastornos de conducta alimentaria; anorexia nerviosa y bulimia nerviosa. Ed. Masson, 1995.
FACTORES DETERMINANTES DE ESTRÉS Y SU ASOCIACIÓN A TOXICOMANÍAS EN ADOLESCENTES UNIVERSITARIOS DE LA UAEM
Hilda Hernández, Arnulfo L´Gamiz, Aurora Maravilla, Eneida Camarillo, Gerardo Huitrón.
RESULTADOS
Las fuentes de estrés-toxicomanías más importantes fueron: separación-reconciliación de la pareja, muerte de uno de los padres o pareja, divorcio o separación de los padres, discusiones, cambio de creencias religiosas, pubertad, embarazo, problemas de identidad sexual, problemas escolares e infracciones menores a la ley. Todas con p < 0.05. Las variables mantuvieron su significancia en la regresión logística.
Se puede precisar que el sexo masculino esta más expuesto a toxicomanías a problemas de identidad sexual y a actos delictivos, en contraste las mujeres tienden a ser más nerviosas, irritables, sentimentales y estresadas. Todos con p < 0.05)
Del análisis por grupo de edad se aprecia que los adolescentes de 15 a 16 años presentan mayores problemas escolares, más fricciones familiares, más alto nivel de estrés y mayor riesgo de toxicomanías. El grupo de 17 a 18 años tiene mayor tendencia a las relaciones maritales, mayor riesgo de embarazos y se incorpora a la vida laboral auque con cierta inestabilidad (p< 0.05)
Se calculó riegos mediante OR, apreciándose que a mayores niveles de estrés, el riesgo de toxicomanías se incrementa, siendo el riesgo mayor para el consumo de drogas, es decir puntajes de estrés > 500, se tiene un riesgo 4.3 veces mayor de consumir alguna droga y ese riesgo puede ser incluso hasta nueve veces mayor.
DISCUSIÓN
Este trabajo pretendía explorar las relaciones entre eventos estresantes y toxicomanías en adolescentes, bajo el supuesto de que existía una correlación entre estas variables.
Los resultados indican que el 32 % de la población estudiada reconoce más de una hábito tóxico, siendo el género masculino más asiduo al consumo de alcohol y drogas y el género femenino al tabaquismo. A este punto Valdés y Hernández (México, 2000) señalan la necesidad de incorporar una línea de investigación por género, para entender mejor esta tendencia y cambiarla. Uno de los principales retos es reconceptualizar el cigarro como algo excesivamente dañino para la salud y derribar el mito de glamour, independencia y éxito en la vida.
El 3.4 % que ha modificado el uso en el tipo de drogas, representa el grupo de mayor problema, pues un cambio en el tipo de droga, indica que son adolescentes que ya tienen algún tipo de dependencia (Nazar A,Tapia R y col; México 1994).25
El 6.4 % de los adolescentes reconoció infracciones menores a la ley y 4 % haber estado en prisión, ambas variables presentaron asociación estadísticamente significativa con toxicomanías. Numerosos estudios hacen referencia a esta variable y su asociación con adicciones.26,27,28.
Por otra parte, al clasificar por grupos de edad, el de 15 a 16 años fue el más susceptible a toxicomanías. Diversos estudios refieren la incorporación cada vez más temprana al consumo de tóxicos. Esto es de considerarse, pues el inicio de ciertas actividades se torna un preeditor más serio de riesgo cuando ocurre a menor edad. Bejarano y Jiménez (1993), destacan el inicio de la carrera alcohólica en las primeras fases de la adolescencia como un predictor de agravamiento de ésta y otras adicciones en el futuro.17
Por lo tanto debemos evitar que haya un clima de familiaridad y aceptación social hacia su uso. Para el Sector Salud la reducción de la demanda de drogas incluye las iniciativas de buscar prevenir su consumo, disminuir progresivamente el número de usuarios, mitigar los daños a la salud por el abuso, y proveer de información y tratamiento a los consumidores problemáticos, con miras a su rehabilitación y reinserción social.
Otros hallazgos de importancia, en la población estudiada, incluyen: 9.5% de los estudiantes que refirió haber causado o cursado con embarazo, el 6.7 % vive en unión marital, el 4.9 % que tienen compromiso de matrimonio y el 6.1 % que refiere problemas de identidad sexual. Resultados que invitan, a intensificar y reforzar campañas de educación sexual. En la actualidad muchos adolescentes inician una vida sexual activa sin tener la preparación adecuada, con resultados nefastos, que se traducen en embarazos no deseados, enfermedades de trasmisión sexual y maternidad o paternidad anticipada, lo que en muchos casos se traduce en frustraciones a edad temprana.
53 % de los estudiantes se perciben con estrés, lo que coincide con los resultados del cuestionario de acontecimientos de vida que indica que un 56 % presenta estrés, 72 % se refieren personas nerviosas y el 51 % irritables. Aunado a lo anterior, el 12 % refiere muerte o ausencia de uno de los padres, 21 % muerte de un amigo cercano, 30 % muerte de algún familiar, 14 % padres divorciados o en tramite de separación, 16 % cambio o expulsión de escuelas, 23 % trabajan y estudian, 10 % modificación de creencias religiosas, 6 % infracciones a la ley, 4% prisión, y 6 % problemas de identidad sexual.
Estos datos presentan otro reto para el Sector Salud y educadores, es preciso trabajar con esta población en la higiene mental, en el manejo de las emociones, el estrés y conflictos. Se ha citado con insistencia que la adolescencia es una etapa de vulnerabilidad e inestabilidad emocional, lo cual conlleva riesgos de depresión, angustia, uso de sustancias adictivas e intentos de suicidio (Marques y col. Toluca, México 2000).29
El 21 % señaló haber cursado con enfermedad, 11 % padecer alergias y el 26 % de la población femenina, reconoció modificaciones en la dieta, este último dato puede ser un indicativo de alimentación inadecuada o bien de trastornos de la alimentación como anorexia y bulimia, que son otro de los males que aquejan actualmente a los adolescentes (Chinchilla, A. 1995).30 Por lo tanto, es necesario, incorporar programas de fomento a la salud, en los planes de estudio oficiales o como actividades extracurriculares, para que se promuevan al interior de las escuelas, estilos de vida más sanos. REFERENCIAS
1. Pérez, T. (1998) “Estrés vida o muerte como controlarlo”. 3ª. Edición. Instituto Politécnico Nacional. México. Pp 217
2. Martos, M. (1997) “Guía para la prevención del estrés”. España.
3. Nogareda, C.( 2001) “Fisiología del estrés”
4. Selye, Hans(1979) “The Stress of my life. New York.
5. Moreno, Carmen. (1995) “Ansiedad y Acontecimientos Vitales en Adolescentes”. Revista Latinoamericana de Psicología. España. 27; (3), 471-496.
6. Rahe, RH. (1990) “Life Change, Stress Responsivity and Captivity Research”. Psychosomatic Medicine: 52, 373-396
7. González de Rivera JL, Morera A. “La valoración de sucesos vitales: Adaptación española de la escala de Holmes y Rahe”. Psiquis 1983; 4: 7-11.
8. Peris A, Martín-González R, Valiente E, Ruiz A, Vioque J. “Acontecimentos vitales estresantes como factor de riesgo de enfermedad vascular cerebral aguda”. Rev Neurol 1997; 25(148): 1871-1875.
9. Miller MA, Rahe RH. Life changes scaling for the 1990s. J Psychosom Res 1997;43(3):279-292.
10. Castillo, C. (1988) “Los Adolescentes y Sus Problemas”. 8ª Ed. Eunsa. Pamplona. Madrid.
11. Jessor, R. (1991) “Risk Behaviour in Adolescence: A Psychosocial Framework for Understanding and Action”. Journal of Adolescence Health. Nueva York.
12. OPS(1991). “Marco Conceptual. Programa de Salud Integral del Adolescente”. Washington D.C.
13. OMS (1989). “Documento Básico para las Discusiones Técnicas sobre la Salud de los Jóvenes”. 42ª. Asamblea Mundial de la Salud. Ginebra.
14. OPS-OMS. (1998) Plan de Acción de Desarrollo y Salud de los Adolescentes y Jóvenes en las Américas 1998-2001.
15. SSA (2000) “Causas de mortalidad en población de 14 a 19 años”. México.
16. Bauman, A. Phongsavan P. (1999) “Epidemiology of substance use in adolescence: prevalence, trends and policy implications”. Drugs Alcohol Depend 55: 187-209
17. Bejarano J, Jiménez F (1993) “El Consumo de Drogas en el Adolescente Costarricense”. Costarrica.
18. CONADIC / SSA, 1999 “El Consumo de Drogas en México: Diagnóstico, Tendencias y Acciones”.
19. Secretaría de Salud e Instituto Nacional de Psiquiatría (1998) “Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas en la Comunidad Escolar”. México.
20. Moreno, E. Serrano, C. García, T(1993) “Lineamientos para la Programación de la Salud Integral del Adolescente”. Organización Panamericana de la Salud. Washington D.C.
21. OMS (1998) La salud en las Américas Vol 2: 87-89.
22. Valdés, R Hernández, A. (2000) “Tendencias de consumo de tabaco en alumnos de nuevo ingreso a la UNAM, 1989-1998”. México.
23. Villatoro et al. : La situación del consumo de sustancias entre estudiantes de la Ciudad de México. Resultados de la Encuesta Nacional de Salud. Boletín Mensual de epidemiología. Marzo de 1989, 4 (3) 33-39.
24. Nazar A, Tapia R y Col. (1994) “Factores asociados al consumo de drogas en adolescentes de áreas urbanas de México”. Salud Pública Mex; 36: 646-654.
25. Suárez, E.N. y Krauskopf, D. (1992). “El enfoque de Riesgo y su Aplicación a las Conductas en la Adolescencia, una Perspectiva Psicosocial”. En prensa, OPS. Washington; 123-134.
26. Tapia R, Medina M, Sepúlveda R, Kumate J: La Encuesta Nacional de Adicciones México. Salud Pública Mex. 1990; 32: 507-522.
27. Torres, E. CoNaCuid (1995) “Adicciones en población adolescente” Venezuela
28. Marques y col. (2000) “Detección evaluación y tratamiento de la depresión en estudiantes del nivel medio superior de la UAEM, Toluca, México.
29. Chinchilla, A.; “Guía teórico-practica de los trastornos de conducta alimentaria; anorexia nerviosa y bulimia nerviosa”. Ed. Masson, 1995.
30. Pérez, T. (1998) “Estrés vida o muerte como controlarlo”. 3ª. Edición. Instituto Politécnico Nacional. México. Pp 217
31. Martos, M. (1997) “Guía para la prevención del estrés”. España.
32. Nogareda, C.( 2001) “Fisiología del estrés”
33. Selye, Hans(1979) “The Stress of my life. New York Van Nostrand Reinhold Company.
34. Moreno, Carmen. (1995) “Ansiedad y Acontecimientos Vitales en Adolescentes”. Revista Latinoamericana de Psicología. España. 27; (3), 471-496.
35. Rahe, RH. (1990) “Life Change, Stress Responsivity and Captivity Research”. Psychosomatic Medicine: 52, 373-396
36. González de Rivera JL, Morera A. La valoración de sucesos vitales: Adaptación española de la escala de Holmes y Rahe. Psiquis 1983; 4: 7-11.
37. Peris A, Martín-González R, Valiente E, Ruiz A, Vioque J. Acontecimentos vitales estresantes como factor de riesgo de enfermedad vascular cerebral aguda. Rev Neurol 1997; 25(148): 1871-1875.
38. Miller MA, Rahe RH. Life changes scaling for the 1990s. J Psychosom Res 1997;43(3):279-292.
39. Castillo, C. (1988) Los Adolescentes y Sus Problemas. 8ª Ed. Eunsa. Pamplona. Madrid.
40. Jessor, R. (1991) “Risk Behaviour in Adolescence: A Psychosocial Framework for Understanding and Action”. Journal of Adolescence Health. Nueva York.
41. OPS: Organización Panamericana de la Salud (1991). Marco Conceptual. Programa de Salud Integral del Adolescente. Washington D.C.
42. OMS. Organización Mundial de la Salud(1989). “Documento Básico para las Discusiones Técnicas sobre la Salud de los Jóvenes”. 42ª. Asamblea Mundial de la Salud. Ginebra.
43. OPS-OMS. (1998) Plan de Acción de Desarrollo y Salud de los Adolescentes y Jóvenes en las Américas 1998-2001.
44. SSA. Secretaría de Salubridad y Asistencia” Causas de mortalidad en población de 14 a 19 años. México.
45. Bauman, A. Phongsavan P. (1999) “Epidemiology of substance use in adolescence: prevalence, trends and policy implications”. Drugs Alcohol Depend 55: 187-209
46. Bejarano J, Jiménez F (1993) “El Consumo de Drogas en el Adolescente Costarricense”. En Adolescencia y Salud. Tercera Antología. Programa de Atención Integral al Adolescente. Caja Costarricense de Seguro Social. San José.
47. CONADIC / SSA, 1999 “El Consumo de Drogas en México: Diagnóstico, Tendencias y Acciones”.
48. Secretaría de Salud e Instituto Nacional de Psiquiatría (1998) “Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas en la Comunidad Escolar”. México.
49. Moreno, E. Serrano, C. García, T(1993) “Lineamientos para la Programación de la Salud Integral del Adolescente”. Organización Panamericana de la Salud. Washington D.C.
50. Organización Mundial de la Salud (1998) La salud en las Américas Vol 2: 87-89.
51. Organización Mundial de la Salud(1989). “Documento Básico para las Discusiones Técnicas sobre la Salud de los Jóvenes”. 42ª. Asamblea Mundial de la Salud. Ginebra.
52. Valdés, R Hernández, A. (2000) “Tendencias de consumo de tabaco en alumnos de nuevo ingreso a la UNAM, 1989-1998”. México.
53. Villatoro et al. : La situación del consumo de sustancias entre estudiantes de la Ciudad de México. Resultados de la Encuesta Nacional de Salud. Boletín Mensual de epidemiología. Marzo de 1989, 4 (3) 33-39.
54. Nazar A, Tapia R y Col. (1994) “Factores asociados al consumo de drogas en adolescentes de áreas urbanas de México”. Salud Pública Mex; 36: 646-654.
55. Suárez, E.N. y Krauskopf, D. (1992). “El enfoque de Riesgo y su Aplicación a las Conductas en la Adolescencia, una Perspectiva Psicosocial”. En prensa, OPS. Washington; 123-134.
56. Tapia R, Medina M, Sepúlveda R, Kumate J: La Encuesta Nacional de Adicciones México. Salud Pública Mex. 1990; 32: 507-522.
57. Torres, E. CoNaCuid (1995) “Adicciones en población adolescente” Venezuela
58. Marques y col. (2000) “Detección evaluación y tratamiento de la depresión en estudiantes del nivel medio superior de la UAEM, Toluca, México.
59. Chinchilla, A.; Guía teórico-practica de los trastornos de conducta alimentaria; anorexia nerviosa y bulimia nerviosa. Ed. Masson, 1995.
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