Los Borrachos
Aqui presentamos un resumen de la tesis doctoral de nuestra compañera de equipo Cecilia Chau:

Los estudios en Perú confirman que el alcohol es una sustancia que la población urbana entre 12 y 64 años de edad consume a menudo. La edad de inicio en los hombres tiende a empezar entre los 12 y 28 años y el periodo de mayor consumo ocurre entre los 12 y 24 años. Sin embargo, pocos estudios se han dedicado a investigar las variables psicológicas y ambientales, sobretodo en estudiantes universitarios.

Nuestra investigación se centra en los determinantes sociales y psicológicos del consumo de alcohol entre estudiantes universitarios. En nuestro modelo de investigación, consideramos como variables predictoras: el estatus socioeconómico (ESE), el género, el consumo de alcohol de los padres y el de los mejores amigos y amigas. Las variables mediadoras son: el estrés percibido, los estilos de afrontamiento y la expectativa de alcohol. Estos dos conjuntos de variables fueron relacionados al uso de alcohol durante los últimos seis meses. Se administró los cuestionarios a los participantes de tres universidades (N = 1081): una universidad pública y dos universidades privadas. Para los análisis estadísticos se utilizó Chi Cuadrado, ANOVA, análisis discriminantes y de vías (Path analysis).

Los principales hallazgos indicaron que la mayoría de estudiantes universitarios consumen bebidas alcohólicas. La prevalencia del uso de alcohol parece ser de alguna manera más bajo para estudiantes que asisten a una universidad pública, mientras que la mayoría de los estudiantes de la universidad privada ingieren alcohol. Los estudiantes presentan una baja frecuencia de bebida durante los días de semana, pero el consumo se incrementa durante los fines de semana, siendo la cerveza la bebida
preferida. El consumo de alcohol entre estos estudiantes puede caracterizarse como social, en el sentido que usualmente ocurre en compañía de otras personas, usualmente amigos, en reuniones o fiestas. El consumo de alcohol está relacionado al tabaco y a la marihuana, como ya se había reportado en otros estudios (Castro de la Mata y Zavaleta, 2004).

Los estudiantes de la universidad pública presentan una frecuencia más baja del consumo de alcohol mientras que casi todos los estudiantes de las universidades privadas beben alcohol. Se encontraron diferencias significativas en el patrón de consumo de alcohol por género y estrato socioeconómico. Se encontró que la ingesta de alcohol de los padres tenía una influencia significativa en el consumo de alcohol de sus hijos. El mejor amigo o amiga también influía en el consumo de alcohol del estudiante. En general, había más mejores amigos hombres que mujeres que ingerían alcohol.

Para discriminar entre bebedores y no bebedores, las variables más significativas fueron: el consumo del alcohol de la mejor amiga o amigo, expectativas positivas en los aspectos sociales y personales del beber, ESE, expectativas negativas en los aspectos personales y sociales del beber y el género.

El modelo reportado para los bebedores: el consumo de alcohol del mejor amigo hombre, género, y el uso de alcohol de la madre o del padre tiene, todos, un efecto directo en el consumo de alcohol del estudiante, mientras que el consumo de la mejor amiga tiene un efecto indirecto en el consumo de alcohol a través de las expectativas del alcohol en lo social y personal. El efecto del género y del consumo del mejor amigo también se modifica por las expectativas positivas sociales y personales con respecto al alcohol.
Además, el estrés percibido como una variable independiente en el modelo también tiene un efecto indirecto en el consumo de alcohol, a través de estilos de afrontamiento evitativos y expectativas sobre el alcohol positivas en lo personal y social.

Los resultados de un análisis discriminante para establecer que variables contribuyen a la diferenciación entre bebedores en riesgo y no en riesgo, indica que las expectativas positivas hacia el alcohol en los aspectos personales y sociales desempeñan un rol importante junto con el género, el consumo de alcohol del mejor amigo o amiga y los estilos de afrontamiento evitativos.


Este estudio nos lleva a plantear la necesidad de continuar desarrollando estudios con poblaciones universitarias de instituciones públicas y privadas. Ello haría posible ampliar nuestra comprensión del fenómeno psicológico relacionado al consumo de bebidas alcohólicas en este estadio de la vida. Además, podría llevar al desarrollo de programas de prevención específicos, en tanto se identifiquen grupos diferenciados de consumo de alcohol.