20/02: El peor lugar del mundo: Recomendado por mí
“Es el peor lugar en donde estado, la casa es muy pequeña, el acceso es imposible; uno se pierde. Además cuando uno quiere salir de noche no pueda ya que el barrio es muy peligroso, hay disparos; (fue lo más suave que vimos con mi familia). En la esquina de la calle se juntan a traficar, le ofrecieron droga a mi hija de 12 años. Es inaceptable; para nunca mas volver. No lo recomiendo por nada del mundo.” (Ortografía corregida, obviamente, por mí)
Recibí este ácido y lapidario mensaje en uno de los comentarios (que por supuesto, no autoricé) quejándose contra una recomendación mía.

Vista a la bahía. Por José Zavala.
En un inicio me preocupó bastante, y tomé frenéticamente el teléfono y le llamé a Doña Charo en Valparaíso para cuestionarle que desde cuándo su barrio se había vuelto el Wild, Wild West mezclado con Ciudad Juárez y con pinceladas Baltimore/Favela Río de Janeiro… sin olvidar, claro a El Callao peruano.
Charo se quedó sorprendida.
La envidia, los celos, frustración, coraje, venganza. Yo recomendé a Charo de Valparaíso en una de mis entradas, porque lo que YO viví fue magnífico. No vi nada de lo que Marcelo vio, o sea; Nada, ni siquiera por accidente. Si así hubiera ocurrido ni siquiera la amistad que nació con ella hubiera tenido el peso suficiente para yo “alabar” algo que No lo merecía.
Así que este comentario (cuyo autor nunca respondió mis cuestionamientos sobre mayores detalles), me pareció inadecuado, subjetivo y lleno de rencores.
¿Otro egodistónico? ¿Quizá tiene un hostal en la misma ciudad y “su publicidad pagada” no personal/amical/for free no le llega en popularidad/fama/prestigio a mis sugerencias?
Marcelo se metió con Charo, y así se metió conmigo… Y como se lo dije a este misterioso individuo: publicaría su comentario… pero no como ataque a alguien que no la debe; sino como una crítica a su propio veneno, rencor y boba creencia en pensar que yo me tragaría ingenuamente su histeria. Y aquí está.
Vínculos a visitar:
Hospedaje en Valparaíso: Casa L’Meynier
Marcelo Cárdenas
Recibí este ácido y lapidario mensaje en uno de los comentarios (que por supuesto, no autoricé) quejándose contra una recomendación mía.
Vista a la bahía. Por José Zavala.
En un inicio me preocupó bastante, y tomé frenéticamente el teléfono y le llamé a Doña Charo en Valparaíso para cuestionarle que desde cuándo su barrio se había vuelto el Wild, Wild West mezclado con Ciudad Juárez y con pinceladas Baltimore/Favela Río de Janeiro… sin olvidar, claro a El Callao peruano.
Charo se quedó sorprendida.
Señor José, ¿quién le escribió eso? (No lo conozco)
¿De dónde es? (No lo dijo)
¿No se habrá quedado en el Puerto? (Ni lo supo)
¿De dónde es? (No lo dijo)
¿No se habrá quedado en el Puerto? (Ni lo supo)
La envidia, los celos, frustración, coraje, venganza. Yo recomendé a Charo de Valparaíso en una de mis entradas, porque lo que YO viví fue magnífico. No vi nada de lo que Marcelo vio, o sea; Nada, ni siquiera por accidente. Si así hubiera ocurrido ni siquiera la amistad que nació con ella hubiera tenido el peso suficiente para yo “alabar” algo que No lo merecía.
Así que este comentario (cuyo autor nunca respondió mis cuestionamientos sobre mayores detalles), me pareció inadecuado, subjetivo y lleno de rencores.
¿Otro egodistónico? ¿Quizá tiene un hostal en la misma ciudad y “su publicidad pagada” no personal/amical/for free no le llega en popularidad/fama/prestigio a mis sugerencias?
Marcelo se metió con Charo, y así se metió conmigo… Y como se lo dije a este misterioso individuo: publicaría su comentario… pero no como ataque a alguien que no la debe; sino como una crítica a su propio veneno, rencor y boba creencia en pensar que yo me tragaría ingenuamente su histeria. Y aquí está.
Vínculos a visitar:
Hospedaje en Valparaíso: Casa L’Meynier
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