16/02/10: Textos escolares con errores
Textos escolares con errores ortográficos. Esto es lo que nos dicen esta noticia y esta otra. Por allí leí que el Vice Ministro ha declarado que se castigará al corrector de estilo, como si este fuera el único o el principal responsable. Aquí, reafirma que "se sancionará" a los responsables. La verdad es que son tantas las personas por las que pasa un texto escolar durante su preparación, y tan diversos los niveles de competencia profesional, que es difícil identificar responsabilidades particulares. Para mi, es todo el sistema el que falla.
Esto no es nuevo. Recordemos que el año pasado se denunció un cartelito, firmado por la congresista Cenaida Uribe y avalado por el Ministerio de Educación, que decía en letras enormes “Protege!! Tú patrimonio”, y encima mostraba de fondo a la Portada del Sol de Tiahuanaco, en Bolivia. Aquí se ve el horrendo cartel, que resultó no siendo el único, pues aquí como se aprecia, aparece otro de la misma serie. El colmo. Y en ese entonces, en un vergonzoso ejemplo de atribución causal externa, se quiso culpar a la imprenta.
Estos errores son grotescos y lamentables. Pero quiero llamar la atención sobre otros menos evidentes que se encuentran no solamente en los libros del Ministerio de Educación sino también en los de muchas editoriales independientes y que, por ser más sutiles -aunque no menos problemáticos- pasan desapercibidos para la mayoría de personas.
Ya en un post anterior señalé que hay textos escolares que incluyen declaraciones insostenibles en una cultura democrática, y que circulan por allí sin que nadie diga nada.
Otros tienen tareas de muy baja demanda cognitiva, que no estimulan el pensamiento de los niños. Como ejemplo, se puede leer el trabajo Oportunidades de aprendizaje y rendimiento en matemática en una muestra de estudiantes de sexto grado de primaria de Lima, de Santiago Cueto, Cecilia Ramírez, Juan León y Oscar Pain, publicado por GRADE en el 2003 y que se descarga en este enlace.
En otros textos las instrucciones para el trabajo infantil son largas y confusas, y complican innecesariamente las tareas que deben realizar los niños. En otros aún las instrucciones son inexistentes.
Pongo unos ejemplos. Fíjense en esta figura:

La tarea le pide al niño identificar quién es más alto que quién:

Es un ejercicio sacado del libro de 1er grado de Paulo, y aunque lo hizo bien, necesitó ayuda para comprender su sentido porque los niños preoperatorios tienen dificultades para trabajar con dos dimensiones a la vez (en este caso, el límite de las cabezas y el de los pies), se centran solo en una y en esta figura, la dimensión más evidente (el límite de las cabezas) está al mismo nivel y no muestra diferencia alguna, lo que complica la tarea absurdamente. Como si esto fuera poco, a los niños les dan dos tipos de instrucción al mismo tiempo (más alto que...., más bajo qué). No sé si lo hicieron así a propósito para estimular la operación de seriación (lo que en principio está bien), o fué un descuido de alguien que no conoce mucho del desarrollo cognitivo de los niños. En todo caso, la tarea es difícil para ellos y debería tener más apoyo en el texto.
Un ejemplo de instrucción poco clara es este:

Aquí están diferenciando entre clo y col. Usualmente les piden nombres que empiecen con esas sílabas, pero en este caso, y sin instrucción o explicación alguna, una de los dibujos tiene la sílaba al final. Los niños de 6 años, que suelen tomar al pie de la letra las instrucciones y no son tan flexibles como para variarlas, tienen problemas con esto. Mejor es anticiparles que la sílaba puede estar en cualquier lugar de la palabra, no solo al principio.
En el caso que sigue, se le pide a los niños poner los nombres de los objetos, según corresponda:

Están trabajando palabras que empiezan con C. Cometa y cama son evidentes, pero no así cadena y... ¿costal? Esa figura es ambigüa y pudo haberse seleccionado una imagen más precisa. Paulo insistía en que era el dibujo de un saco, y después de pensar un poco y darse cuenta de que no podía ser saco porque sería Caco (ya que estaban en la letra C), en un esfuerzo de creatividad escribió café y quedó satisfecho de resolver así el problema (ya sé, es un saco de café!, fué lo que dijo).

Uhmm..... está ambigüedad es complicada cuando los niños están aprendiendo a discriminar entre C y S (fíjense más atrás en la figura del triciclo, Pau escribió Trisiclo, con S. Felizmente la profesora se lo corrigió). Lo mejor hubiera sido, sin duda, escoger una figura estímulo de mayor precisión, una corbata o un conejo, por ejemplo.
En fin. Tengo muchas otras cosas que podría poner pero las dejaré para otro post. Creo obviamente que estos errores pueden mejorarse. La idea es que los libros de textos para niños sean hechos por especialistas, que se validen con los propios niños, y que cuenten con asesoría psicopedagógica. No se trata de que un adulto bien intencionado, aun cuando sea docente, se invente estímulos, ejercicios y preguntas. El proceso de hacer un libro de texto es mucho, muchísimo más complejo que eso.
Esto no es nuevo. Recordemos que el año pasado se denunció un cartelito, firmado por la congresista Cenaida Uribe y avalado por el Ministerio de Educación, que decía en letras enormes “Protege!! Tú patrimonio”, y encima mostraba de fondo a la Portada del Sol de Tiahuanaco, en Bolivia. Aquí se ve el horrendo cartel, que resultó no siendo el único, pues aquí como se aprecia, aparece otro de la misma serie. El colmo. Y en ese entonces, en un vergonzoso ejemplo de atribución causal externa, se quiso culpar a la imprenta.
Estos errores son grotescos y lamentables. Pero quiero llamar la atención sobre otros menos evidentes que se encuentran no solamente en los libros del Ministerio de Educación sino también en los de muchas editoriales independientes y que, por ser más sutiles -aunque no menos problemáticos- pasan desapercibidos para la mayoría de personas.
Ya en un post anterior señalé que hay textos escolares que incluyen declaraciones insostenibles en una cultura democrática, y que circulan por allí sin que nadie diga nada.
Otros tienen tareas de muy baja demanda cognitiva, que no estimulan el pensamiento de los niños. Como ejemplo, se puede leer el trabajo Oportunidades de aprendizaje y rendimiento en matemática en una muestra de estudiantes de sexto grado de primaria de Lima, de Santiago Cueto, Cecilia Ramírez, Juan León y Oscar Pain, publicado por GRADE en el 2003 y que se descarga en este enlace.
En otros textos las instrucciones para el trabajo infantil son largas y confusas, y complican innecesariamente las tareas que deben realizar los niños. En otros aún las instrucciones son inexistentes.
Pongo unos ejemplos. Fíjense en esta figura:

La tarea le pide al niño identificar quién es más alto que quién:

Es un ejercicio sacado del libro de 1er grado de Paulo, y aunque lo hizo bien, necesitó ayuda para comprender su sentido porque los niños preoperatorios tienen dificultades para trabajar con dos dimensiones a la vez (en este caso, el límite de las cabezas y el de los pies), se centran solo en una y en esta figura, la dimensión más evidente (el límite de las cabezas) está al mismo nivel y no muestra diferencia alguna, lo que complica la tarea absurdamente. Como si esto fuera poco, a los niños les dan dos tipos de instrucción al mismo tiempo (más alto que...., más bajo qué). No sé si lo hicieron así a propósito para estimular la operación de seriación (lo que en principio está bien), o fué un descuido de alguien que no conoce mucho del desarrollo cognitivo de los niños. En todo caso, la tarea es difícil para ellos y debería tener más apoyo en el texto.
Un ejemplo de instrucción poco clara es este:

Aquí están diferenciando entre clo y col. Usualmente les piden nombres que empiecen con esas sílabas, pero en este caso, y sin instrucción o explicación alguna, una de los dibujos tiene la sílaba al final. Los niños de 6 años, que suelen tomar al pie de la letra las instrucciones y no son tan flexibles como para variarlas, tienen problemas con esto. Mejor es anticiparles que la sílaba puede estar en cualquier lugar de la palabra, no solo al principio.
En el caso que sigue, se le pide a los niños poner los nombres de los objetos, según corresponda:

Están trabajando palabras que empiezan con C. Cometa y cama son evidentes, pero no así cadena y... ¿costal? Esa figura es ambigüa y pudo haberse seleccionado una imagen más precisa. Paulo insistía en que era el dibujo de un saco, y después de pensar un poco y darse cuenta de que no podía ser saco porque sería Caco (ya que estaban en la letra C), en un esfuerzo de creatividad escribió café y quedó satisfecho de resolver así el problema (ya sé, es un saco de café!, fué lo que dijo).

Uhmm..... está ambigüedad es complicada cuando los niños están aprendiendo a discriminar entre C y S (fíjense más atrás en la figura del triciclo, Pau escribió Trisiclo, con S. Felizmente la profesora se lo corrigió). Lo mejor hubiera sido, sin duda, escoger una figura estímulo de mayor precisión, una corbata o un conejo, por ejemplo.
En fin. Tengo muchas otras cosas que podría poner pero las dejaré para otro post. Creo obviamente que estos errores pueden mejorarse. La idea es que los libros de textos para niños sean hechos por especialistas, que se validen con los propios niños, y que cuenten con asesoría psicopedagógica. No se trata de que un adulto bien intencionado, aun cuando sea docente, se invente estímulos, ejercicios y preguntas. El proceso de hacer un libro de texto es mucho, muchísimo más complejo que eso.
Etiquetas : educación básica

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Silvia Velarde escribió:
Quería hacerte un comentario, o mejor dicho, una consulta con respecto a si se debe corregir o no, los errores ortográficos de niños que están aprendiendo a escribir. Usando el ejemplo del "trisiclo", aquí sugieren que no se debería corregir el error, ya que el objetivo del ejercicio es que el niño discrimine entre los sonidos "co" y "clo". La verdad, es que entiendo el sentido de la recomendación, pero debo confesar que tengo que hacer un esfuerzo consciente por no corregir; y al final me queda la duda si ésta es la mejor manera de guiar un aprendizaje tan complejo como es el de leer y escribir. Tu qué opinas?