09/02/10: Vacío - Sin título.
Aquella tarde de viernes, tenía mucha alegría transida de emoción en el alma. Nada de recuerdos, nada de soslayos. Había estado pensando, ciertamente, en el matiz de algunas de esas conversaciones robadas a Cr., su sueño inadvertido, sus palabras ahora diferentes al hombre que yo conocí. Nunca quise a ése hombre como tal, o quizás un poco, sí. Aunque ya había un gran trecho recorrido, Cr. me trae a la mente los recuerdos más vanos de una amistad sencilla y abigarrada de fotos, música, trayectos de auto, agua, y risas. Para entonces yo aún no veía a la mujer reflejada en el espejo. Los sábados era placenteros porque en su casa sentía que iba ganando un amigo, un tiempo diferente. Ahora mucho de aquel entonces se me nubla como pena hecha lágrima. En ése tiempo sin querer empecé a necesitar su ruralidad y sentido de campo, el olor a tierra de sus manos y su emblemática chompa azul. Las tardes de invierno eran diferentes al verlo, pasamos algún par de ellas conversando y agigantando el deseo. Ese deseo se materializaba en los estudios, en esas ganas que se tienen cuando uno es mozo y se llena de silbidos la vida para acompañar la nostalgia y hacerla canción.
La última tarde de viernes, escuché su voz y prorrumpió..
- Quiero hacerlo, quiero encontrarme contigo, me gustaría pudiéramos hablar Rocío...tengo muchas ganas de que éso se concrete..
Mucho me temía que Cr. se llenaba de palabras al hablarme y aseverar conclusiones. Me gustaba la cadencia que le daba a su voz al dirigirse a mí, me gustaba las risas que se le cortaban en el pecho producto de mis ironías. Me gustaba ése ser calmo pero lleno de sentencias. Cr. había estado en mi presente desde aquel entonces y aún más. Esa tarde de viernes el licor pobló su rubor y razón, reía y decía que no podría recordar mucho. Me dejó con esta frase que titula mis ideas hoy. Y una parte mía sólo alcanzó a pensar...
Ps. Y si.....?
La última tarde de viernes, escuché su voz y prorrumpió..
- Quiero hacerlo, quiero encontrarme contigo, me gustaría pudiéramos hablar Rocío...tengo muchas ganas de que éso se concrete..
Mucho me temía que Cr. se llenaba de palabras al hablarme y aseverar conclusiones. Me gustaba la cadencia que le daba a su voz al dirigirse a mí, me gustaba las risas que se le cortaban en el pecho producto de mis ironías. Me gustaba ése ser calmo pero lleno de sentencias. Cr. había estado en mi presente desde aquel entonces y aún más. Esa tarde de viernes el licor pobló su rubor y razón, reía y decía que no podría recordar mucho. Me dejó con esta frase que titula mis ideas hoy. Y una parte mía sólo alcanzó a pensar...
Ps. Y si.....?
Etiquetas :

Ingrese su correo electrónico para suscribirse a los comentarios de este artículo:





