"............. los datos oficiales de la Asamblea Nacional de Rectores sobre la cantidad de estudiantes matriculados en 16 facultades de ingeniería de minas en el Perú durante los años 2005, 2006 y 2007. Son mas de 5500 y a la fecha probablemente mas de 6000. No están registradas la Universidad Nacional de Moquegua ni Alas Peruanas con facultades de minas recientes. La cifra correspondiente a la PUCP (única privada listada) incluye solo los matriculados en la Facultad de Ciencias e Ingeniería, no los matriculados en Estudios Generales Ciencias (los 2 primeros años), actualmente supera ligeramente los 200 en total. El descenso del 2006 se debe a que algunas universidades no reportaron sus cifras ese año.
De las 16 facultades al 2007
2 tienen menos de 200 alumnos (PUCP y Tacna)
7 tienen entre 200 y 300 alumnos (SM, UNI, Trujillo, Ica, CdeP, Huancavelica y Apurimac)
3 tienen entre 300 y 400 alumnos (Ancash, Puno y Ayacucho)
2 tienen entre 400 y 500 alumnos (Arequipa y Cuzco)
2 tienen mas de 500 alumnos (Piura – 543 y Huancayo – 875)
La UNI, heredera de la Escuela de Ingenieros es la mas antigua, en 1960 y 1961 se crearon Huamanga y Cerro, durante el boom minero de los 70, la PUCP, Huancayo, Tacna, Puno, Cuzco, Piura y Ancash, en los 80 San Marcos e Ica, en los 90 Huancavelica y Trujillo y en la presente década Moquegua y Alas Peruanas (Cajamarca)
Hay crecimientos recientes sorprendentes como los casos de la San Agustín, Huancayo (UN del Centro), Ancash, Huancavelica, Piura y Apurimac. Dicho sea de paso, hemos tenido muy buenos alumnos de provincia haciendo pasantías en la PUCP, algunos de ellos terminaron trasladando su matrícula y ya tenemos uno de Huancayo que se graduó este último semestre.
Cantidad a diferencia de otros países hay, el problema es como mejorar la calidad en general porque buenos estudiantes hay en todos sitios como ya hemos señalado.
Hay quienes piensan que hay que reducir la cantidad de escuelas de ingeniería de minas para que se ajuste a la demanda de la industria minera peruana, unos 50 a 60 graduados por año frente a los probables 600 que salen anualmente de las 16 facultades para lo cual bastaría con quedarse con las 2 escuelas mas chicas por ejemplo,. ¿Cerrarían las demás si fueran las mejores escuelas de ingeniería de minas del planeta? ¿Qué hay del mundo como mercado laboral ahora que está de moda la globalización y hay escasez de mineros en países como Australia, Canadá y USA? ¿Son competitivos a nivel mundial los profesionales mineros que formamos actualmente? Hay casos exitosos, pero es la generalidad o solo excepciones? ¿Será esto propiciar la fuga de talentos o promover la competencia por atraer a los mas talentosos y retenerlos en el país?
En un artículo publicado en Le Monde diplomatique titulado “La Educación no es una Mercancía” se dice:
“La educación no puede pensarse exclusivamente al servicio de las necesidades y requerimientos del sistema productivo. Debe también satisfacer las necesidades de carácter cultural, social, ético y fundamentalmente de desarrollo personal, que no responden de manera única, a las necesidades de los procesos productivos.
Las nuevas habilidades, competencias y necesidades de desarrollo del individuo como la autonomía, la creatividad, la capacidad de indagación y de pensar no pueden solo plantearse en la perspectiva del desempeño productivo de los sujetos, sino como parte de una formación integral, que rescate la humanidad del sujeto mas allá de su utilidad y buen desempeño en el mundo productivo, considerando aquellos valores intangibles que contiene todo proceso educativo”.
Da para reflexionar, por otro lado hay instituciones como las waaime que están estableciendo interesantes programas de coaching, tutoría o mentoría para apoyar en lo que señala el párrafo anterior. Pero faltan profesionales que se comprometan, mas aún si consideramos que el Perú tiene mas estudiantes de minería que ingenieros de minas inscritos en el CIP. Y no me pongo a contar a los profesores, probablemente el ratio promedio es de nos 60 alumnos por profesor de ingeniería de minas.
Esto implica repensar los fundamentos centrales de la universidad de hoy y decidir que es lo que quisiéramos que se aprendiera en ella, para que y como.
Cual es el rol del estado, de los diversos actores (universidades, estudiantes, profesores, empresas, gremios profesionales, etc.), que hay del curiculum y de las prácticas pedagógicas, etc. "
Autor: Ing. Mario Cedrón
Coordinador del Área de Minería de la Pontificia Universidad Católica del Perú







