Chan Chan
Todos los que en estos días han leído los periódicos o visto los noticieros en la TV saben que unos escolares atacaron las ruinas de Chan Chan. Ver la noticia aquí.

Creo que sobra decir que comportamientos de este tipo en escolares de secundaria son una muestra más del profundo fracaso de nuestro sistema educativo. La violencia, el desprecio al patrimonio cultural, la falta de respeto por un bien público... en fin, por donde se le mire y se le analice, este incidente no es sino una evidencia más de que el sistema educativo peruano ha colapsado hace tiempo. Me pregunto: ¿así de sueltos y sin compañía adulta dejan los profesores y autoridades del colegio a los estudiantes durante un viaje? Como ciudadana y mamá de un escolar, esto simplemente me espanta.

El presidente dice que hay que sancionar no solo a los estudiantes sino también a sus padres (ver la noticia aquí), y más allá de si estamos o no de acuerdo con esto (yo personalmente no lo estoy), los padres tienen por supuesto muchísimo que ver con el comportamiento irracional y criticable de sus hijos. Alan García, esta vez, no se equivoca al nombrarlos.

Fíjense sino en esta noticia: habla el padre de uno de los escolares. ¿Leen lo que dice este señor? Que al atacar Chan Chan, su hijo solo cometió "una travesura". Sí claro... igual que el hijo de Luis Bedoya Reyes, que solo cometió "un pecadito" (no un delito) cuando recibió dinero de la corrupción para financiar su campaña electoral a la alcaldía de Miraflores, o los militares en la lucha antisubversiva, que solo cometieron " algunos excesos".

Este es un ejemplo fehaciente y clarísimo del uso de eufemismos, un mecanismo de desconexión moral estudiado por Bandura, que sirve nada más y nada menos para intentar disminuir la gravedad de los hechos y desconectarnos moralmente de ellos. En otras palabras, para justificarnos, desconectarnos afectivamente y no sentir remordimiento por lo que hacemos. He explicado lo que propone Bandura al respecto en este post y he puesto algunos ejemplos en este otro.

Papás y mamás: nunca justifiquen así las malas conductas de sus hijos. No avalo la propuesta de castigar a estos padres, como plantea Alan García, pero que tienen una enorme responsabilidad en el comportamiento de sus hijos, la tienen, sin duda alguna. Minimizar así lo que estos chicos han hecho no sirve de nada. Lamentablemente -además de deberse a la mala educación que a todas luces han recibido en su escuela- el escaso desarrollo moral de estos adolescentes parece ser también un reflejo del de sus padres.

Actualización
Un lector me corrije: El ataque fué a la HUACA EL DRAGÓN O CIEN PIES, que es contemporánea a Chan Chan pero no está dentro del complejo, solo pertenece al circuito turístico llamado Chan Chan por el INC de Trujillo. Agradezco la aclaración.