puedo ver tu rostro en el mar, mientras el atardecer
endulza mi alma.
¿y si te dijera que todavía te sigo leyendo?
¿si te dijera que me tardo siglos en leer tu prólogo?
¿si te dijera que ahora he recurrido a tu lengua?
¿si te dijera que intento descifrarte?
¿si te dijera que estás moldeando estos momentos de mi vida?
¿si te dijera que me emocionas?
¿si te dijera que me enamoras?
¿si te dijera que me encandilas?
Eres sutil... sutilmente entraste a mi vida.
Entraste lenta, dulce y aplacablemente...
Bienvenido querido mío, bienvenido.








