26/12: EL APORTE SOCIETARIO DE INMUEBLES Y SU EFECTO TRIBUTARIO

El aporte societario involucra una transferencia en propiedad, posesión, uso o usufructo de un bien o la contribución de un servicio susceptibles de valoración económica, a favor de la sociedad mercantil o civil, en virtud de lo regulado en el artículo 22º de la Ley General de Sociedades. Debido a su naturaleza jurídica dicha transferencia califica como un acto oneroso, por que el socio aportante recibe acciones o participaciones sociales como contraprestación de su aporte en bienes y servicios.

Ahora bien, existe un tratamiento legal disímil cuando el accionista o socio aportante es una persona natural o jurídica, pues de ello dependerá el distinto efecto fiscal que se produzca en razón del aporte económico a la sociedad.
null
Debemos empezar señalando que para efecto de la Ley de Impuesto a la Renta, se entiende por “enajenación” la venta, permuta, cesión definitiva, expropiación, aporte a sociedades y, en general, todo acto de disposición por el que se transmita el dominio a título oneroso, tal como lo señala el artículo 5º de la citada ley. De lo que resulta fácil deducir que el aporte societario que no se efectúe a título de propiedad, sino a título de posesión, uso o usufructo, resultará una operación inafecta para el socio aportante, aunque se reciba en contraprestación acciones o participaciones sociales. Y es que efectivamente el citado artículo de la Ley General de Sociedades permite se aporte bienes muebles o inmuebles a título de posesión, uso o usufructo.

De otro lado, para la sociedad receptora del aporte, si bien esta contribución económica integrará su capital, no es el resultado de una fuente durable, por lo que no constituye ingreso gravable con el Impuesto a la Renta.

I. APORTE INMOBILIARIO DE SOCIO “PERSONA NATURAL”

Cuando el socio es una persona natural que no realiza actividades empresariales y aporta un inmueble a título de dominio (propiedad), dicha operación es considerada, actualmente, como una enajenación generadora de una ganancia de capital para el socio aportante y, por lo mismo, constituye renta de segunda categoría, en aplicación concordada de la Trigésimo Quinta Disposición Transitoria y Final y el artículo 24º inciso j) de la Ley del Impuesto a la Renta.

Debe considerarse que este aporte se computa para efectos de determinar la habitualidad de las personas naturales, de tal modo que si el aportante realiza tres enajenaciones inmobiliarias en un ejercicio gravable, será considerará como habitual, pasando a partir de esta tercera transferencia a ser considerado como ingresos de tercera categoría (art. 17º inciso d del Reglamento de la LIR), siendo que en dicho cómputo no se considerará la venta o enajenación de la “casa habitación”.

a) Los aportes inafectos a impuestos

Por “casa habitación” se entiende tributariamente al predio que permanece en propiedad del enajenante o aportante por el plazo de al menos dos años y siempre que no esté destinado exclusivamente al comercio, industria, oficina, almacén, cochera o similares (art. 1-A del Reglamento de la LIR), vale decir, que el socio la usa como vivienda. El aporte o enajenación de la “casa habitación” está inafecta a Impuesto a la Renta.

En el caso que el socio que aporta un inmueble a la sociedad sea una persona natural, se debe analizar si dicha persona adquirió el predio (distinto a la “casa habitación”), antes o después del 01 de enero del 2004, para determinar si el aporte debe estar gravado con el Impuesto a la Renta, pues conforme a la Primera Disposición Transitoria del Decreto Supremo Nº 086-2004-EF del 04 de julio del 2004, no estará gravado con dicho impuesto la enajenación (o aporte societario) de inmuebles adquiridos con anterioridad al 01 de enero del 2004, a título oneroso o gratuito, siempre que se acredite con documento de fecha cierta.

De tal forma, que el socio que aporta un inmueble (distinto a “casa habitación”) que adquirió antes del 31 de diciembre del 2003, no se encuentra obligado al pago del Impuesto a la Renta por la transferencia a la sociedad. Por el contrario, si la adquisición y el aporte se efectúa después del 01 de enero del 2004, esta transferencia se encuentra gravada debiendo el socio tributar por dicho aporte inmobiliario.

Distinto es el caso en que el socio decida no aportar sino donar el inmueble a la sociedad, en tal situación esta transferencia gratuita se encontraría inafecta al Impuesto a la Renta, pero dicha donación no produce como efecto el aumento del capital social ni la emisión de nuevas acciones a favor del socio.

b) Tasa a pagar

En toda operación de enajenación de inmuebles, el transferente debe abonar con carácter de pago definitivo del Impuesto a la Renta y dentro del mes siguiente de suscrita la minuta del negocio jurídico traslativo de la propiedad (minuta de constitución o de aumento de capital social), un importe equivalente al 5% de la Renta Bruta obtenida por el inmueble transferido, cuyo comprobante o formulario de pago se presentará al Notario Público como requisito previo a la elevación a escritura pública de la minuta respectiva, en virtud del artículo 84-Aº y de la Trigésimo Sétima Disposición Transitoria y Final de la Ley del Impuesto a la Renta y del artículo 53-A del Reglamento de la LIR.

En tal sentido, el socio aportante deberá abonar el 5% por concepto de Impuesto a la Renta, debiendo contar obligatoriamente con inscripción en el Registro Unico de Contribuyente (RUC), debidamente habilitado para rentas de segunda categoría.

II. APORTE INMOBILIARIO DE UN SOCIO “PERSONA JURIDICA” (EMPRESA)

Cuando el socio es una persona jurídica o empresa y realiza el aporte de un inmueble a la sociedad que se recién se constituye o para aumentar la cifra capital de una sociedad ya constituida, dicha transferencia es considerada como una enajenación inmobiliaria y, por lo mismo, la empresa aportante tributará como una renta generadora de tercera categoría (ya no como renta de segunda categoría), en virtud del inciso d) del artículo 28º de la Ley de Impuesto a la Renta, pues en este supuesto no interesa analizar si existe habitualidad, ni determinar la fecha de adquisición del inmueble aportado o si al predio se le puede juzgar como casa habitación.

En esta operación societaria debe tenerse en cuenta que si la persona jurídica o empresa aporta un inmueble a una sociedad mercantil, el valor de dicho aporte no puede ser considerado como gasto o costo deducible del pago del Impuesto a la Renta del socio aportante.

De igual forma, si el socio (persona jurídica o empresa) decide no entregar el inmueble a título de aporte sino de donación, ésta operación no se encontrará afecta para el donante pues al ser una transferencia de propiedad gratuita, no se genera contraprestación a su favor, pero sí constituye ingreso para la beneficiaria de la donación, es decir, la sociedad donataria. Tampoco se encontrará afecta a Impuesto a la Renta si en vez de donar el inmueble decide darlo en comodato, uso o usufructo gratuito. Todas estas operaciones no produce el efecto legal de emitir acciones o participaciones sociales.

¿Pero sucede lo mismo cuando existe vinculación económica entre las partes involucradas en estas transferencias gratuitas? A decir de los artículos 32º inciso 4) y 32º-A de la Ley del Impuesto a la Renta, las transacciones entre partes vinculadas deberán efectuarse a valor de mercado, aplicándose para ello las normas de Precio de Transferencia, lo que equivale decir que estas operaciones para efectos tributarios se presumirán onerosas y por lo mismos afectas a Impuesto a la Renta para el donante vinculado, así realmente la operación haya sido gratuita. Mucho cuidado.


Publicado en Impuestos a la(s) 10:02:57 el día 26/12 por valdea
Visto: 7602 veces
Share/Bookmark

Etiquetas : , , ,

item rate
Total de Votos: 14 - Rating: 4.79

Vota por este artículo:


Ingrese su correo electrónico para suscribirse a los comentarios de este artículo:

Ingrese los caracteres de la imagen y presione el botón "Suscribirse":

Sin comentarios

:

: (obligatorio)



(obligatorio)

Su comentario deberá ser aprobado antes de ser publicado. Gracias!