
Entonces cabria preguntarse si las verdaderas bestias no son acaso los humanos, no son acaso las personas las que anteponen su vida a la vida de cualquier otra criatura. En tiempos, donde no se hace más que comentar sobre el ingenio del hombre y su notable desarrollo yo no hago más que pensar en la involución y degeneración de este animal (llámese hombre o ser humano) y su sociedad, lo que inevitablemente lo llevará a su extinción.
Pues su vanidad lo lleva al extremo de pensar que puede disponer de la flora y fauna de este planeta como mejor le parezca.
Son pensamientos así los que llevan a estos seudo-pescadores – yo preferiría el término carniceros o genocidas – a este tipo de matanzas; sin embargo, lo que me deja realmente absorto es la poca compasión hacia estas hermosas criaturas, pues la matanza que se expone en el video es de las más crueles que hubiera podido imaginar.
No me queda más que esperar que la petición on-line al Primer Ministro japonés pueda dar algún fruto, y que las organizaciones ecologistas hagan más presión en los medios, así como en el gobierno japonés para que esta atrocidad cese algún día. Para que ese mar deje de teñirse con la sangre de las decenas de miles de delfines sacrificados cada año tan sólo para complacer las exquisiteces de algunos comensales nipones.
Video de la masacre:
http://www.glumbert.com/media/dolphin
Más videos:
http://www.seashepherd.org/taiji/taiji_video.html#crewmembers
Petición al Primer Ministro Japonés para que cese esta barbarie:
http://www.petitiononline.com/golfinho/
Más información:
http://www.savejapandolphins.org
http://www.seashepherd.org/taiji/






y no es justo que maten a los delfines