08/03/07: El enfoque justo

Objetivo
La estrategia del enfoque justo tiene como objetivo ayudar a los estudiantes a resolver problemas en el aula de manera democrática. No todos los problemas se adaptan a esta estrategia, y es labor del docente decidir cuándo puede usarse esta técnica y cuándo no.
Etapas
Tiene tres: logro del entendimiento mutuo, solución del problema y evaluación de la situación.
1. Primera etapa: logro del entendimiento mutuo
- Mencionar el propósito de la reunión (por ejemplo, dar solución a un problema identificado en el aula: dos estudiantes que pelean constantemente. “Quisiera hablar con ustedes sobre esto y ver si podemos llegar a alguna solución que sea justa para todos...”).
- Expresar la intención que tenemos de comprender cómo se siente cada uno respecto al problema (“Voy a explicarles cómo me siento como profesor frente a este problema y después me gustaría saber lo que cada uno de ustedes piensa y siente...”).
- Expresar los propios sentimientos con relación al problema (“Ver que ustedes se pelean siempre y no pueden trabajar juntos me hace sentir muy apenado, porque me gustaría que ambos traten de llevarse bien...”).
- Preguntar a los involucrados qué piensan del problema, es decir, conocer sus puntos de vista (“Bien, ya les he dicho cómo me siento; ahora me gustaría escuchar lo que ustedes piensan sobre este problema...”).
- Parafrasear las explicaciones de los involucrados para demostrarles que se les ha entendido (“Lo que tú quieres decir es...”; “Entiendo, te has sentido así por esta razón...”; “Veo que lo que piensas es...” etc.)
- Pedir a los involucrados que parafraseen las explicaciones del profesor (“¿Puedes repetir lo que he dicho?”; “¿Entendiste cómo veo el problema? ¿Puedes explicarlo?” etc.)
2. Segunda etapa: solución del problema
- Sugerir, por medio de una lluvia de ideas, soluciones justas al problema. Ir anotando en la pizarra las soluciones que dan los estudiantes y el profesor
- Analizar los pros y los contras de cada solución. Éste es el momento para razonar con los estudiantes y discutir sus puntos de vista
- Acordar una solución que todos consideren justa (sobre la base del análisis anterior). Firmar un acuerdo en el que todos acepten esta solución
- Planificar cómo se pondrá en práctica esta solución y el seguimiento que se hará para ver cómo funciona. Evaluar la sesión
3. Tercera etapa: evaluación de la situación
- Luego de un tiempo (una semana, quince días, etc.), llevar a cabo una nueva reunión para evaluar los resultados obtenidos. Si éstos no son buenos, analizar el por qué y/o escoger una solución alternativa
¿En qué situaciones puede emplearse esta estrategia?
El enfoque justo puede emplearse para resolver situaciones diversas, por ejemplo:
• No se comparten los útiles colectivos del aula
• Se deja de lado a un compañero en los juegos o trabajos de grupo
• Los estudiantes se copian durante los exámenes
• Desaparecen cosas del aula
• Los estudiantes no cumplen con los trabajos que deja el profesor
• Un niño se come la lonchera de los demás
• Los estudiantes hablan e interrumpen la clase
• Se abusa del apodo y los sobrenombres ofensivos en el aula
• Hay rivalidades entre dos o más grupos de niños en la clase
• Los estudiantes se rebelan frente a las normas del colegio
• Los estudiantes se burlan de una persona con discapacidad
En la Propuesta de Formación Ética del Ministerio de Educación podrán encontrar esta y otras ideas interesantes para el trabajo de aula.
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