el malentendido
He descubierto recientemente Behavior and Philosophy, un journal que trata temas epistemológicos y que no conocía.

Es muy interesante, aliento a los estudiantes de psicología con acceso a bases de datos a darle un vistazo, sobretodo aquellos que disfrutan de leer sobre las bases conceptuales y epistemológicas de la disciplina. En este momento estoy revisando un artículo que me recomendó José Antonio Castorina cuando estuve con él en el seminario sobre Jean Piaget hace un par de meses:

Machado, A.; Lourenço, O. y Silva, F. (2000). Facts, Concepts and Theories: the Shape of Psychology´s Epistemic Triangle. Behavior and Philosophy, 28, 1-40

El artículo es un debate sobre los diferentes tipos de investigación en psicología y la obsesión que esta tiene por la investigación factual en detrimento de la conceptual. En la primera parte del artículo (the prominence of factual investigations) los autores hacen un recuento mitad histórico mitad descriptivo del sesgo hacia la investigación empírica que predomina en la psicología, y presentan cuatro expresiones salientes de este sesgo (el excesivo número de publicaciones, el contar con técnicas robustas pero teorías frágiles, la fragmentación y la especialización artificiales y las distorsiones y malas caracterizaciones). Lo interesante es que para ilustrar el problema de tener técnicas (de investigación, estadísticas etc.) robustas pero teorías poco sólidas y frágiles, discuten varias tendencias dentro de la psicología, mencionando entre ellas la de hacer experimentos sin un análisis conceptual preliminar, y para ejemplificar esta tendencia mencionan uno de los puntos peor entendidos de la teoría de Piaget.

El punto es el siguiente:



Piaget hace una distinción fundamental entre conocimiento verdadero (true knowledge) y conocimiento necesario (necessary knowledge), y considera a este último el problema central de la psicogénesis. Cuando se evalúa un niño con metodología piagetana, para acreditarlo como operatorio no solamente tiene que dar la respuesta correcta en una determinada tarea (conocimiento verdadero) sino que debe mostrar que su respuesta debe ser esa y no puede ser otra (conocimiento necesario). Sin embargo, como bien indican los autores, durante más de 30 años ha habido un sin fin de estudios psicológicos que han pretendido refutar a Piaget “demostrando” que niños de 4-6 años, o incluso menores, podían resolver bien tareas semejantes a las usadas originalmente por el propio Piaget. El problema con estos estudios es que la distinción fundamental que hace Piaget entre conocimiento verdadero y conocimiento necesario no se revisa ni se respeta, y así los diversos autores toman como evidencia un desempeño muy superficial por parte de los niños, sin contra-argumentarles, ponerles otros ejemplos y contraejemplos, retarlos con seducciones perceptuales, etc. Como Machado, Lourenço y Silva afirman, se cuenta ahora con amplia evidencia que indica que en muchos casos a los niños se les reconocieron competencias operatorias que en análisis subsecuentes fueron solamente preoperacionales.

Lamentablemente, esto es algo que mucha gente no entiende (es como decir que un niño sabe leer porque camino a su casa reconoce la palabra WONG en un cartel de la calle), y -en el caso de la teoria de Piaget, tan frecuentemente malentendida- sería un ejemplo justamente de lo que los autores denuncian como un problema sistémico de nuestra disciplina: la tendencia de muchos psicólogos a lanzarse a hacer experimentos sin rigor conceptual previo.

Nota: A los interesados en estos temas les recomiendo leer todo el artículo, no me da el espacio ni el tiempo para comentarlo completo aquí. También les sugiero buscar otros artículos de Armando Machado, hay varios en esta misma línea, todos muy recomendables.