Dos circunstancias para probar comida que no te gusta

La primera circunstancia es morirse de hambre y no tener más que comer lo que no te gusta. Como me dijo mi amigo Yuri, o el chino Pucho de mis novelas, el mejor condimento para las comidas es el hambre. Mientras más hambre, no importa lo que se traga con tal de llenar el estómago, el buche, la panza, la guata, la "buena vida y la poca verguenza".
Y una segunda circunstancia es visitar un buen restaurante, pagar por un plato carisimo de comida y ver que lo que te sirvieron nunca te ha gustado. Me ha pasado últimamente con los camarones que no me gustaban, pero una buena cifra en el recibo de pago fue el mejor motivador para ingerir, masticar y tragar el camarón.
Dos circunstancias en que modera el hambre, la tacañería y un encanto por ser niño otra vez, taparse la boca y decir un "No" cuando pruebas con los ojos un objeto extraño en el plato y que tu madre asegura que es comida.
Etiquetas :

Total de Votos: 1 - Rating: 1.00






Comentarios
Agregar comentario