Sí, lo dije, hasta enero publicaría otra vez. Ha pasado apenas un mes y tenido casi 40 mil visitas más, aunado a otros diez pensamientos que me estuvieron llegando. No tiene nada de malo reconsiderar las declaraciones, las ideas nacidas en cierta adversidad pueden no ser tan congruentes con el paso de los días. He aquí mis diez razones, motivos o pretextos que me vuelven a la publicación en mi blog.


1.- Nadie de mis amigos cercanos se dio cuenta siquiera que ya no subía entradas. Parece que no me leen, ¡y qué bueno entonces!, porque a veces son protagonistas de mis historias y no se darán cuenta. Escribo, sin duda, para otros… que no debiera abandonarlos así nomás.

2.- Me dijeron que yo ya estaba muy “obsesionado” con mis ideas y número de visitas, que me alejara de todo eso… no quisiera creer que –finalmente, de alguien- seguí un consejo.

3.- Mi número de visitas no bajó ni en pocas siquiera. Al contrario, su constancia ha sido más que considerable. Difícil dejar algo así.

4.- Ya “vuelvo a ser yo”. La crisis ha pasado. Ya volví a pensar que “un vaso de vino tinto tiene menos calorías que uno de agua”… Las cosas mejoran.

5.- Me surgen eventualmente relatos que termino redactando. No creo que sea lo más adecuado dejarlos a la merced de la memoria de mi computadora, cuando pueden estar circulando en la blogósfera.

6.- Nunca me he sentido uno de esos bloggers menores, que escriben para su élite; sus grupúsculos de identificados entre sí solamente con ciertos “símbolos socioculturales”. Ya que sin escribir garantizo audiencia, cuando menos puedo ofrecer time to time cosas breves que repercutirán y serán más leídas que las exquisiteces de los necios.

7.- A veces me hace falta provocar. Tocar las fibras o el nervio de los otros para abrirles los ojos, o cuando menos cuestionarles. Hace rato que no recibo esos comentarios de los sumisos, ciegos o vencidos… en los cuáles a pura víscera me insultan, porque no pueden refutarme nada. De vez en cuando debo de opinar sobre otras maneras de vivir y pensar… y sentir el rencor de su derrota.

8.- Deseo sin embargo cambiar mis temáticas de reflexión. Dejar la cumbia en paz y meterme en temas como sexualidades (y claro, su homofobia y la misoginia), las inconcientes colectivos o el fracaso de las religiones… cosas buenas pueden surgir.

9.- Mi retorno a Ítaca se me ha vuelto imposible… o cuando menos no rentable. Mi Perseo buscará más Medusas, o algún Kraken en otros mares y otras montañas. Esta frase describe un enorme desengaño, quizá nadie la entenderá…

10.- ¡Para ponerme a escribir en mis tres horas de descanso a la semana que tengo en mi trabajo!

No habrá constancia, ni fechas, cuando salga saldrá.

yo por mí mismo José Zavala