07/02/07: ¡Cuidado con Wikipedia!

Hoy nos enteramos por El Semanal Digital que el director de EFE, Alex Grijelmo, acaba de despedir a una periodista, con más de 18 años de antiguedad en la agencia, por plagiar un artículo de Wikipedia.
Las noticias procedentes de Madrid indican que hubo plagio en la elaboración de un artículo sobre el Deja Vu.
Si revisamos el despacho cablegráfico original, reproducido en diciembre último en El Tiempo de Bogotá, notaremos que el plagio se detecta en dos párrafos tomados de un texto de Wikipedia sobre el mismo tema. Quizás para muchos sea anodino o común parafrasear un texto de un sitio web, sin citar la fuente, pero el error profesional no solo debe atribuirse a la redactora que desde hace 18 años laboraba en la agencia.
La agencia EFE ha tomado distancia de la periodista indicando que ha borrado de sus archivos todas sus historias. Pero aquí hay otro tema interesante a analizar. Ese texto pasó varios filtros antes de llegar a las redacciones de los diarios latinoamericanos. Ninguno de los editores se percató que carecía de un elemento clave para un reportaje; la fuente. Un siquiatra o neurólogo podrían haber ayudado a la redactora a obtener un artículo más creíble y profesional.
Extraña leer un texto así, sin fuentes identificadas y con algunas menciones genéricas a "científicos ingleses".
Los lectores dejaron de ser los tontos de antes. Recordemos lo que dice Dale Peskin, codirector de The Media Center, en la introducción del libro We media.
"Hay tres maneras de ver cómo es informada una sociedad.
La primera es que las personas son crédulas y leerán, escucharán o verán casi todo.
La segunda es que la mayoría de las personas requieren un intermediario informado para decirles qué es bueno, importante o significativo.
La tercera es que las personas son muy inteligentes. Dados los medios, pueden organizar las cosas para sí mismas y encontrar su propia versión de la verdad.
Los medios han llegado. La verdad está afuera".
Los lectores del siglo XXI son parte del último grupo. Fueron ellos los que se percataron de la similitud de un párrafo en el texto publicado por El Tiempo el 21 de diciembre. ¿Cómo lo hicieron? El Tiempo permite que sus lectores registrados opinen al pie de cada noticia e incluso dejan la opción de reportar errores a la Redacción de forma instantánea.
El reporte de los colombianos se retransmitió luego a Madrid y Grijelmo investigó el caso para luego terminar con una conclusión contundente: "Me siento desolado por el tremendo error profesional cometido. Este hecho es contrario a toda ética profesional, no sólo por no citar debidamente la procedencia de la información, sino también por haber acudido a una fuente poco fiable para un periodista", .
El Tiempo reprodujo la aclaración de Grijelmo y obviamente hizo público el caso el 24 de enero.
El tema deja tres lecciones: Wikipedia no es una fuente válida para un periodista, los reportajes deben siempre precisar sus fuentes y los lectores ya no son los de antes. Han abandonado la pasividad del siglo pasado y apelan a la web para observar el rol de los medios de comunicación.
Otra explicación
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josé tomás reveco valenzuela escribió:
Cuando un periodista pierde confiabilidad, lo mejor es que cambie de giro y empiece a vender tomates o huevos.