Tarde me di cuenta que la bicicleta no tenía frenos (los tenía pero no funcionaban). Felizmente iba por una zona con poco tránsito lo que me permitió frenar eventualmente. Me di cuenta que la vida es igual, no tienes frenos y solo el tiempo (y las pendientes) te van frenando poco a poco; tienes que ver la vida pasar rápidamente a tu lado. Tienes que esquivar baches y rocas para seguir adelante y no caerte y estancarte en un momento. Pensé que si me cayera o algo pasara, a pesar del dolor, lo más natural sería coger la bici, subirme y seguir pedaleando. Lo hice y –otra vez, maldita sea- tarde me di cuenta que la bicicleta no tenía frenos. Pero ya no volví a caer, esta vez pedaleé más fuerte y con más seguridad…
Publicado en Cuentos y Relatos
a la(s) 21:47 el día viernes 16 octubre
por dtakaezu| Visto: 2499 veces
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La vida es como montar bicicleta en un camino que solo se acabara cuando Dios lo quiera. Y nos pasamos la vida buscando a aguien para que la monte con nosotros. Mas que un cuento esto es filosofia. As ido creciendo poco a poco Daniel. Doble felicitacions para ti.
les deceo unas buenas navidades, y que coman mucho!
si asi es la vida es tan rapida tal y como lo dice pero no nos olvidemos que tanbien tienes sus caas bellas como la amistad y el amor y muchas cosa mas...
martes 09 marzo 22:09
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Sugiero que publiques alguno de tus cuentos en algún próximo concurso de cuentos de la PUCP.
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