Hay gente… sobra gente, que te asegura que X banda es “la mejor del mundo”. Esa gente… esa pobre gente NO conoce nada; me dan lástima. En este artículo voy a hacer referencia a Judas Priest, sin decir jamás que sean o hayan sido “la mejor banda” porque es un absurdo asegurar situaciones sin tener de manera completamente conocida y explícita qué se debería tomar en cuenta para decir algo de esta magnitud. En mi parecer, no existe “la mejor” pero sí algunas agrupaciones de rock (o música en general) que simplemente son extraordinarias. Judas lo fue, lo ha sido… y quizá lo seguirá siendo, pero hablaré de ellos de una manera diferente, ¿comparto la idea?

0 Orígenes

El heavy metal definitivamente comenzó una nueva etapa con Black Sabbath. Antes de estos ingleses no existía esa onda rocker gótica y oscurantista, estridente y perversa (por llamarla de cierta manera). Con esto no digo que antes de los Sabbath no existía el heavy, claro que existía. Ya había nacido. Algunos dicen que con los riffs de You really got me de The Kinks… total, el heavy era una vertiente necesaria para quitarle al rock algunos elementos algo “delicados”, ingenuos e inclusive vulgares.

Si bien, los mismísimos Sabbath fueron un primer afluente para la que sería una super banda del heavy, no fueron los únicos. Otra gigantesca influencia para que los Judas se nutrieran del poder musical fue Led Zeppelin, que no era precisamente heavy, sino un blues folk de increíble y virtuoso poder. Estos dos grupos pudieron determinar el concepto con el que iniciarían los Judas Priest… que luego, como todo el orden natural de las cosas, evolucionaría o se transformaría en algo, quizá diferente.

1 Reventando los parlantes

Personalmente al Rocka Rolla (1974) lo considero una obra maestra, pero en sus años de edición y al ser una banda comercialmente desconocida (aunque ya tenían cierta trayectoria) se dice tuvo varios problemas de producción y grabación. En estos años del surgimiento de la banda yo tenía apenas nueve y ni por accidente pensaba en Judas Priest (aunque ya conocía ampliamente a The Beatles, la cual tampoco puedo considerar la mejor banda de nada). Rocka Rolla llegó a mis oídos apenas hace un par de semanas, desde entonces no paro de escucharlo… y en verdad tengo tanto que escuchar que me sorprende me siga sorprendiendo cada nueva vez que mis bocinas revientan con esa voz y esas guitarras. Y ahora casi tengo 44 años.


Este tema me parece una onda super sabbathiana con matices zeppelianos donde Rob Halford le da una libertad total a su voz. Las dos guitarras priestianas suenan bastante finas y delicadas, algo diferente a las ráfagas de energía pura que soltarían una década después…

2 Judas, los ochenteros

Muchos grupos fueron influenciados por el sonido sintético, techno, cheesy, pegajoso, bailable y alocado de los ochentas. Muchas de respetables trayectorias hicieron trabajos de calidad cuestionable. Sin embargo, Judas Priest tuvo en esta época su fase comercialmente más álgida, con un sonido si bien moderno y estilizado nunca negaron el sello rockero que los caracterizó.

Screaming for vengance
Uno de mis discos favoritos con temas como The Hellion, Screaming for vengance, y la super pegajosa y ochentera You've got another thing comin'.

Point of Entry (1981), Screaming for Vengance (1982), Defenders of the Faith (1984) y Turbo (1986) son solamente cuatro gloriosos ejemplos de cómo ser brutalmente comerciales sin ceder un ápice en calidad. Y además, de manera icónica justo en 1980 lanzaron al mundo el famoso British Steel de donde saldrían himnos del rock y del heavy (fuente de inspiración del heavy hispano como Barón Rojo y Los Ángeles del Infierno). En Turbo incorporan elementos bien techie que en nada pueden demeritar el trabajo heavy del grupo, aunque para esta época se hayan alejado tanto del magnífico sonido de sus orígenes.

En mi parecer Ram it Down (1988) y Painkiller (1990) representan otra nueva etapa que precisamente sería inspiradora de una evolución del heavy: el Speed metal. Es decir, los Judas tuvieron tres momentos perfectamente definidos: Desde ser epígonos de un par de tendencias bien fuertes y saber sintetizarlas, su clímax ochentero y su neopropuesta que facilitó a otros su desarrollo. Algo digno de admirar.

3 La Voz del Metal es Gay (Modas y clichés)

Uno de los aportes más curiosos que se dice Judas Priest le dio al heavy metal fue su vestuario: ese look tan motorcycle, tan bruto, tan macho de las chaquetas de cuero negro, los chaps (que son esos pedazos de piel que cubren las piernas que usan los cowboys) así las gorras y los lentes oscuros. La onda Harley Davidson on stage; recuerdo la portada clásica del Unleashed in the East (1979) donde este look hiper viril hacía gala en un escenario nipón…

Unleashed in the East
He aquí la moda heavymetalera.

Pero puede ser que esta idea haya surgido (Alberto dixit) que en una visita de Halford a un sex shop, esa onda homo-sado le haya provocado como el estilo fashion provocador. Una propuesta al fin y al cabo, que de ser cierta esta versión, logró tener miles de seguidores bajo esta estética del cuero negro y cadenas. Después de los Judas, o sea, en la década fresa, toda banda heavy lucía de manera parecida, ¿o no?

3.1 Un tributo no comprendido

Recuerdo hace unos años la película de Rock Star (2001, con Mark Wahlberg), una historia basada en varios hechos verdaderos. Un chico yankee super fan de una banda británica de rock tiene la oportunidad de volverse su lead singer y frontman. Claro que este joven tenía unas cuerdas vocales sobrehumanas. Si bien este film alucinó a morir a los roqueritos y fue detractada por los críticos (¿qué otra cosa saben hacer?), la película tiene su mérito en tomar los supuestos hechos posteriores a la salida de un cantante gay de una banda heavy metal bien famosa; nadie le iba a perdonar al cantante su orientación sexual.

Y si bien, los rumores fueron más que conocidos –yo recuerdo bien haberlos leído-, al final resultó que Halford dejó por 14 años la banda para "experimentar nuevos caminos musicales" con Fight y Two (sus agrupaciones posteriores). Si bien Judas sin Halford siguió grabando discos y, efectivamente, la garganta de su vocalista dejaba a sus seguidores con la boca abierta; vaya que era desgarradoramente impresionante.

En lo personal creo que los heavy metaleros pueden ser la gente más ortodoxa y cerrada del mundo. Difícil platicar con gente así, sus gustos musicales son severamente limitados, pero creo que al final Rob regresó a la banda por esa nostalgia que cada vez afecta a la población; porque nunca debió haberse ido… y porque en la música y en cualquier arte las preferencias sexuales deben ser siempre asuntos menores.

4 Los Dioses del Metal

La voz de Judas no es el mérito mayor. Lo son esas dos magníficas guitarras punteras (a las que algunos llamaron “el doble ataque del hacha”) que terminan siendo adictivas. La razón de esta cualidad se dio porque en cierto momento, a K K Downing y a la banda, se les sugirió incorporar un teclado para darle una producción de sonido más completa. A KK nunca le pareció esta idea y en cambio optó por otra guitarra, algo inusual para ese tiempo, que cayó en manos de Glen Tipton, formando ambos una de las mancuernas más contundentes del heavy metal, haciendo de esto su sello particular y, por supuesto, generando cientos de imitadores de su propuesta.

Ahora bien, en su sexto disco llamado British Steel editado justo en 1980 cuenta con excelentes temas –como todos los demás discos de esta banda-, su track 2 es llamado Metal Gods y, debido a este cadente tema, a los Judas se les ha llamado así (que de ninguna manera es lo mismo que ser “la mejor banda del mundo”.



Pero referirse a la discografía de Judas es un asunto mayor. Su segundo disco titulado The sad wings of destiny (1976), donde viene la inigualable Victim of changes, y es considerado por los expertos (críticos de música, editores de revistas y compañías discográficas) como el segundo disco más influyente del heavy metal junto con el primero de Black Sabbath.

Y podría hablar de cada uno de todos los discos… pero mi motivo no era la reseña, sino un sucinto tributo por el hecho de haber encontrado de casualidad este segundo disco –también desconocido hasta hace poco para mí-… y a partir de ello haber descargado y escuchado los primeros 14 discos de esta banda. Y cuando alguien, como yo, se toma una molestia nada molesta de este tipo; entonces sí se tiene la autoridad de comentarlo. Sobre los “nuevos” discos del grupo… los escucharé en un futuro medianamente lejano…

¡Larga vida al heavy metal!



Judas Priest

Judas Priest en su alineación más famosa es: Kenneth Downing (guitarra básica) y Glen Tipton (la otra hacha de ataque), Rob Halford en esa voz de lo más grave a los agudos de ópera, Ian Hill en el bajo y John Hinch en la batería.

Enlaces:

Discografía con año y canciones

British Music Experience: Judas Priest

Aquel sabor metálico (en El Clarín de Argentina)