Era una sensación muy tierna, aquella, la del domingo al caminar juntos, muy juntos sin saber si tomarnos las manos, hablarnos mirándonos o simplemente seguir adelante con las manos en los bolsillos. Cuando leíamos los letreros y nuestras manos rozaban cuando estábamos uno al lado del otro. “Demasiado cursi” pensé, pero pasaba (y pasaba en verdad). Nuestras manos querían tocarse y lo hacían en nuestras mentes y en nuestras miradas. Qué se yo, tal vez era que hacía frío, ella quería algo dulce y yo no podía ver así entrecerrara mis ojos, así abriera mi corazón. Sus manos frías siempre encontrarían cobijo en el calor de las mías así estén separadas por tanta distancia y silencios largos. Cuando la vi, me encantó. Cuando la conocí, me enamoró. Cuando le pregunté, me dijo "yo también". Luego nos despedimos con un abrazo y un namaste.
Publicado en Cuentos y Relatos
a la(s) 19:34 el día miércoles 02 septiembre
por dtakaezu| Visto: 1438 veces
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Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno"
no sé si eso habrás querido decir.. pero me gusto este significado!
Creo que cada persona hace una interpretación diferente de lo que lee... aunque me parecio una historia triste (quizas, y sólo quizas, por que me paso)es triste escuchar "yo también" cuando uno espera "yo también Te quiero o Te amo"
Uno puede creer muchas pero no siempre es lo que ocurre.
Seguiré leyendo!!
bye bye