Participación política de las mujeres en el Perú desde el gobierno Fujimori
Por Liliana Durán Aguilar, Coordinadora Nacional del Foro Permanente de la Mujer Ecuatoriana. Instituto de Estudios Ecuatorianos (IEE).
http://www.alliance21.org/2003/article2682.html

En la época del gobierno de Fujimori, se dio una gran persecución a las liderezas de diferentes organizaciones. Desde entonces no les quedó otra alternativa que volver a trabajar desde sus bases, para no perder de vista las estrategias que les ha permitido avanzar a las mujeres peruanas. Este es el punto de vista de Melania, mujer indígena, quien inició sus actividades como lidereza de una federación provincial de mujeres, y que luego pasó a ser Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres del Perú.

Desde estos espacios que se trabajaron propuestas y se fortaleció el tejido social. Esta situación fue observada por el gobierno de Fujimori, el cual adoptó medidas para no permitir el desarrollo de las organizaciones, pues advirtió como un peligro el hecho de que organizaciones autónomas se vayan consolidando. Las liderezas fueron perseguidas. Algunas murieron en el proceso organizativo. Esto obligó a replegarse al movimiento de mujeres y volver a sus roles productivos y reproductivos en el campo.

Solas, sin ningún tipo de apoyo, pero con toda decisión, se pusieron a trabajar por la defensa de sus derechos, como la participación de las mujeres de los Andes. Siempre lo han hecho así, de la misma manera como crían los animales o siembran kinua o mashua.

Para enfrentar la grave crisis decidieron conformar clubes de madres, cuya misión era trabajar solidariamente en beneficio de la comunidad, en la búsqueda de los servicios más elementales para vivir : la salud, la alimentación, el agua. De esta manera reactivaron su participación en la comunidad para plantear alternativas que permitan mejorar sus condiciones de vida. Para consolidar su presencia política, decidieron apoyar y trabajar por la Ley de Cuotas, a fin de potenciar la participación de las mujeres en la política. Iniciaron con el 25 por ciento de participación de las mujeres, de manera obligatoria, en las listas de los partidos políticos. Sin embargo, lamentablemente, ya en la práctica electoral los hombres siempre van primeros, y las mujeres, con su 25 por ciento, son consideradas aún como relleno de las listas de candidatos.

'Actualmente, para las elecciones seccionales del 18 de noviembre, nos corresponde el 30 por ciento', dice Melania, quien explica también que en el Perú la participación es ascendente, hasta completar el 50 por ciento y llegar a la equidad. En esta perspectiva, ' hemos emprendido todo un proceso de sensibilización de las mujeres en la comunidad para que se preparen y acepten participar en esta lid electoral'. La situación ha mejorado un poco a pesar de que muchas veces los hombres aún no reconocen la capacidad de las mujeres.

Los partidos políticos de alguna manera han asumido el compromiso de contar con el 30 por ciento de mujeres, pero el problema está en que no aceptan que esta participación sea de manera alternada. Melania reconoce que a raíz de la implementación de esta Ley se cuenta con más mujeres en el Congreso y han logrado 22 regidoras (concejalas).

'Las mujeres queremos una vida más equitativa. Los talleres han sido importantes para sensibilizarnos', pero ahora buscan nuevos ámbitos de expresión, donde se pueda valorar más la capacidad de las mujeres. Melania afirma que 'por estas razones consideramos que la participación de las mujeres en los niveles de decisión son de vital importancia para el desarrollo de los pueblos ya que damos una nueva perspectiva a las grandes decisiones y que son de interés comunitario, no individual'.

A raíz de la Conferencia Mundial de las Mujeres, y de la suscripción de convenios internacionales para la construcción de la equidad de género, se han abierto importantes oportunidades para lograr la participación de las mujeres, tal como se observa en esta experiencia del Perú y en otras de diferentes países de América Latina.
Aún no se ha logrado sensibilizar a los líderes de los partidos políticos para que generen espacios de participación de las mujeres, pues todavía persisten intereses particulares e individuales. Sin embargo, en la actualidad ya se cuenta con procesos organizativos relativamente consolidados, referentes o tejidos sociales, como dice Melania. Estas organizaciones y movimientos están vigilando el cumplimiento de las diferentes normas que posibilitan la participación de las mujeres y no permitirán que se haga tabla rasa con estos derechos, conseguidos al calor de la lucha de las mujeres de América Latina.


Alianza para un Mundo Responsable, Plural y Solidario *1999 - 2009