Soy un estudiante de ingeniería informática y generalmente estoy programando para pasar algunos de los cursos más difíciles de mi carrera; esto me encierra en un mundo en el que comúnmente solo existe la computadora y yo.
Pero a finales del 2007 me enfrente a algo más difícil que cualquiera de esos cursos, y esto fue diseñar el proyecto de Astronautas para los niños de Boing (6 y 7 años).
Cómo explicarles de forma divertida y entretenida… ¿Qué es un meteorito?, ¿Qué es un cuerpo celeste?, ¿Qué constelaciones de estrellas existen?, etc. ¿De donde sacar TANTA CREATIVIDAD???
Realizar un clásico problema de programación me toma 1 semana, realizar el diseño del proyecto de astronautas me tomo de 4 a 5 meses. Pero finalmente, la coordinadora de proyectos me dio las pautas necesarias para crear un proyecto entendible y sobre todo divertido para los niños, con temas que iban desde las características de cada planeta del sistema solar hasta las diferentes constelaciones de estrellas que existían en él.
Pero mi sufrimiento no quedo ahí… Ya en la cancha (en la semana intensiva del Programa RECREA 2008) tuve que adaptar mi proyecto a 4 horas diarias (pues fue diseñado para 2 horas diarias), debido a un problema con el otro proyecto que se dictaría ese verano.
Además, tenía otro reto: en el grupo de niños estaba Carlitos (el popular: “Gran Carlos”, como el mismo se hace llamar), quien es inteligente y autodidacta, por ende ya había leído todo o casi todo acerca del sistema solar; claro que en el libro que leyó decía que Plutón era un planeta, pero como sabrán actualmente se le considera un planeta enano. Y esto fue lo que le tuve que explicar a Carlitos, lo cual también fue complicado.
Y así cada día que pasaba en esa semana me frustraba mas… faltaba material… improvisaba actividades con los niños… estaba decepcionado y abrumado por todo ello…
Finalmente el día de la Juegatón, donde se evalúan los conocimientos adquiridos durante toda la semana a través de juegos, me di cuenta de lo que había hecho, niños de 6 y 7 años habían aprendido las características de cada planeta, habían aprendido las constelaciones de estrellas, habían cumplido los objetivos que quería… Los niños se divirtieron y aprendieron…
Con eso aprendí que lograr la sonrisa de un niño puede tomar esfuerzo, sobre todo cuando la sonrisa quiere decir “Me divierto aprendiendo”, pero todo ese esfuerzo vale la pena o por lo menos lo vale para mí. Por eso sigo aquí, porque creo en esto, creo en lo que es capaz de hacer CREA.







